miércoles, 11 de julio de 2012

Lamentables vacilaciones

Venía andando de la granja de Nabo Gordo e iba hacia Puente Nuevo cuando, al llegar al desvío de la cabañera, dudé qué camino tomar eligiendo al fin la carretera general. Circulaba en ese instante por ese punto una Berlingo y el conductor, al ver que me disponía a pisar la calzada, disminuyó de modo notable la velocidad lo que supuso un retraso de seis segundos en su paso por la curva y, por consiguiente, la interferencia con el vuelo de un macho de gorrión –Passer domesticus- que venía de comer grano de un campo de cebada y que se estampó en el parabrisas para ir a parar, rebotado, a la cuneta. Volví a dudar, esta vez entre dejar el calentito cadáver en un campo de alfalfa recién segado, al alcance fácil de algún milano, o trasladarlo en mi coche aparcado en la fuente de La Cazoleta (al lado de Puente Nuevo) hasta R.C.E. (Recodo del Camino de Eléctricas), enclave en el que acostumbro a echar restos para carroñeros, allí muy abundantes. Decidí transportarlo pero, el minuto perdido elucubrando, supuso que el semáforo del Paseo de la Constitución cambiara de verde a rojo cuando yo estaba a pocos metros y, por no saltármelo, pegué tal frenazo que se abrió el portón trasero al tiempo que el conductor del descapotable que me seguía volaba por encima del parabrisas para aterrizar en mi maletero donde su cabeza estalló desparramando los sesos sobre el pequeño pájaro arruinando la posibilidad de convertirlo en alimento de necrófagos al prohibir, un policía local, que lo despegara del viscoso magma ya que constituía, dijo, una fehaciente prueba acusatoria contra la empresa de mantenimiento del semáforo de marras, famoso por sus bruscos cambios.    

lunes, 9 de julio de 2012

Ormond el sangrante

Una etapa de mi vida de la que nunca he hablado es la que pasé en Santander como celador en el Hospital Marqués de Valdecilla. No digo que fueran años especialmente esplendorosos pero sí cumplieron a la perfección con el objetivo buscado: vaciarme a fondo, sentimental e ideológicamente. Además, y por eso rescato ese periodo, pude conocer a algunos personajes realmente sobresalientes de los que destacaré uno, el hombrecillo parlanchín y vivaracho que apareció la madrugada de un domingo de invierno contando a todo al que tenía a tiro, en especial al sufrido personal de recepción, que a él le sangraban no sólo los orificios sino que también se le cubría la piel de sangre. Preguntado que cuándo le sucedía dicho fenómeno respondió que cuando le daba la gana. Llamaron al corpulento doctor López, el internista de guardia, entraron juntos en la sala de reconocimiento, y nunca más volví a ver a tan minúsculo individuo. Estas vacaciones, en las fiestas patronales del pueblo del que soy originario, me sorprendió ver que junto a los habituales autos de choque, noria gigante y caballitos, se había instalado un barracón pintado de rojo y con aspecto de búnquer, ya que carecía de vanos excepto la taquilla y una estrecha puerta tapada con una pesada cortina. Compré un tique y entré. Daba miedo. La oscuridad casi absoluta y el aire viciado se complementaban con la música siniestra que surgía de una gramola. Me senté, apartado del resto de espectadores, todos hombres, que fumaban compulsivamente. El espectáculo fue breve. Un tipo corpulento, en pijama hospitalario, se tendió, tras despojarse de la parte superior de la prenda, sobre una cama metálica, y una mujer, ataviada de enfermera, le dio a la manivela para incorporarlo de modo que pudiéramos constatar, a la luz de un foco, como, de repente, comenzaba a sangrar por la boca, la nariz y los oídos, luego por los ojos y, finalmente, por la superficie de la piel que quedaba al descubierto.              

viernes, 6 de julio de 2012

Textos anónimos alterados 5

En el muelle de carga de un puerto, cae accidentalmente un contenedor dejando ver en su interior el cadáver de una empleada de hogar. El práctico y su esposa aseguran no tener nada que ver con el caso, pero ella empieza a sospechar del marido cuando desaparecen 215.000 euros y él no puede explicarlo.

miércoles, 4 de julio de 2012

Textos anónimos alterados 4

El agente del FBI Jake Malloy pierde la cabeza cuando un asesino mata a varios de sus compañeros y también a su novia. Además, no puede vengarse del criminal porque este se suicida después de robar en un gimnasio. Totalmente desesperado intenta ahogar sus penas en alcohol de quemar.

domingo, 24 de junio de 2012

Colisión


Me senté al fondo. En la última fila. Nunca me colocaba ahí. Pero hoy era el día del choque. En la recta de la carretera, donde los vehículos pesados, el autobús en el que yo iba y el camión quitanieves que circulaba en sentido contrario, alcanzan la velocidad máxima. El impacto, brutal, que me lanzó contra el respaldo del asiento delantero, podría definirse, en términos acústicos, como un trueno que de inmediato enlaza con el chirriar de la cuchilla de acero especial de 400 Brinells de dureza al segar la carrocería del autobús mientras las vertederas de acero barnizado, las inmensas orejas que flanquean la proa, producen un ruido sordo al aplastar, a la manera de un acordeón, toda la estructura. Sabía que la cuchilla, los alerones, toda la cuña quitanieves, iban a quedar a milímetros de mi persona. Así fue. Luego, vino el silencio, sólo importunado por el gotear del carburante desde los restos del depósito. También sabía que ese repiqueteo no iba a durar demasiado. Así fue. Pero, esta vez, no porque acabara el sueño. La causa era otra. Llegaba el estallido.   

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Mansa chatarra
Pág. 112

jueves, 21 de junio de 2012

Sosias

Cogí el AVE en Zaragoza, el que sale a las 11:43 y llega a Madrid a las 13:10. Mi asiento era el 13D, lo que supone ventanilla, pero tuve suerte, el 13C quedó vacío y así pude cambiarme apartándome del sol que, pese a la persiana, pegaba con fuerza. El asiento 12B estaba ocupado por una mujer catalana (el tren tenía su origen en Barcelona), de unos 45 años, que no dejó de hablar ni un solo instante con la que ocupaba el asiento 12C por lo que, al quedar el pasillo en medio, permaneció sentada de lado durante todo el viaje, de cara a su interlocutora, que no volvió siquiera la cabeza. Eran psicólogas y preparaban su intervención en un simposio. La tenía pues justo enfrente y, aunque intenté no fijarme en ella, había algo que me intrigaba y que, pese a la desagradable palabrería, hizo que le fuera prestando cada vez más atención. De golpe me di cuenta. Era su parecido, su enorme parecido a una persona a la que había visto hacía poco, en concreto esta Semana Santa; me refiero a mi amigo el escritor y profesor jienense Juan Manuel Molina Damiani. Quedé ofuscado, tan grande era su semejanza y, ella, creyendo que mi interés era de otro tipo, comenzó a ensayar unas maniobras de pavoneo francamente deplorables. Se levantó un par de veces recorriendo el pasillo con toscos contoneos y, al sentarse, abrió y cerró los ojos con lentitud hasta fijarlos en los míos. Pero, pese a los coqueteos y aspavientos que, lógicamente, nunca se habían dado en Molina Damiani, su similitud me parecía cada vez más evidente. Repasé qué sabía de la familia de mi amigo y concluí que no tenía hermanas, siendo por otra parte imposible que la psicóloga fuera una hija espuria o su señora madre. Decidí no darle más importancia y me dediqué a leer un folleto sobre el vino de Cariñena pero, a los pocos minutos, la oí toser con fuerza, con esa forma característica de los grandes fumadores. La miré y vi ante mí a Juan Manuel con pechos, hablando en catalán y con la falda subida hasta mostrar generosamente los muslos. No pude más. Cogí el móvil. Busqué su número en la agenda. Constaba como Damiani. Y marqué. Fue muy rápido. En seguida empezó a sonar. Rebuscó nerviosa en el bolso. Agarró con fuerza el móvil. Pulsó la tecla. Y yo colgué.    

martes, 19 de junio de 2012

Gingival en Madrid











































Con el director de la editorial Menoscuarto José Ángel Zapatero.

domingo, 17 de junio de 2012

Angelita Domené

Decidió que este verano iba a dejar que la tocaran. Pensó primero en los socios del club ajedrecista, luego en los soldados del batallón “Las Torcaces” e, incluso, en los buscadores de pimientos silvestres del Carrascal de Pebredo. Pero había riesgo, no se veía capaz de controlar a esos tipos y tampoco se veía capaz de controlarse a sí misma; ¿qué efecto podrían causarle los tocamientos? Quería que la cosa no pasara de ahí; quizá el año próximo se atrevería a culminar el proceso. Propuso, entonces, a sus padres, que la apuntasen a una colonia estival, a la que organizaba el Club de Montañeros del Recio Bucardo, famosa por las acampadas en lo más agreste de las montañas. Aceptaron sus padres, era un reto para su hija, y también aceptó el jefe de los monitores, el reverendo Pastinaca, al observar las suculentas credenciales que a la niña le tremolaban con el andar poliomelítico.      

lunes, 11 de junio de 2012

Vegetalización


Estoy pensando en convertirme en árbol. Casi mejor sería decir que estoy decidido a convertirme en árbol. No es una vieja idea, es algo relativamente reciente pero que no acababa de cuajar, quizá debido a la duda de qué especie de árbol era la idónea, aunque tuviera una pequeña lista encabezada por el olmo y el aliso, sin desdeñar el arce y el fresno. Esta tarde, tras una breve pero intensa tormenta, he ido a andar por el camino de la finca Cuatro Nalgas, ese provechoso enclave y, sería por la luz o por las gotas de lluvia que aún lo bañaban, he visto claro cuál era la especie que me convenía: el fresno. Leo, al llegar a casa, que el fresno –Fraxinus angustifolia- es un árbol de tamaño medio pero que, en condiciones favorables, puede llegar a los 25 metros, su tronco es corto, grueso y de corteza gris y, sus hojas, que caen en invierno, se disponen una frente a otra y están formadas por hojuelas lanceoladas que tienen el borde aserrado y son lampiñas. Perfecto. Incluso otra cuestión que me preocupaba cuando empecé a considerar el proyecto, ha dejado de hacerlo; me refiero a si iba a tener conciencia, en mi nuevo estado, del estado anterior, en el que aún estoy. Pero, realmente, qué más da recordarlo o no, como si la vida mamífera y móvil fuera algo del otro jueves.   




domingo, 3 de junio de 2012

Mutaciones


Vi hace unos días la película de Brian de Palma Doble cuerpo (1984). Recordaba, de cuando su estreno en España, algunas secuencias, por ejemplo la inicial en la que el protagonista, actor de cine de serie B, sufre un ataque de claustrofobia interpretando a un vampiro que despierta en su ataúd y, otra, la muy larga y bien rodada persecución en el marco de unas inmensas galerías comerciales; no recordaba, en cambio, cuál era el nombre del personaje que interpreta Melanie Griffith. Como sucede a menudo, el doblaje desvirtúa muchos giros del idioma original pero, en este caso, el problema se suscita en la traducción del título y en la traducción del nombre de la protagonista. La verdad es que es muy difícil atinar en la traducción de Body Double ya que, por un lado, remite al hecho de que dos mujeres parecen una sola, en un homenaje a la doble de cuerpo que Brian de Palma necesitó en Vestida para matar y, por otro lado, a que el nombre de una de ellas sea, nada menos que, Holly Body. Ante esta dificultad, ante el inevitable paso de Body Double a Doble Cuerpo, lo recomendable hubiera sido mantener Holly Body o, en un gesto de audacia traducir la segunda parte quedando en Holly Cuerpo, pero no, la pirueta va mucho más allá, Holly Body es transformado en Holly Curvas. Mas todo esto no es más que el aperitivo, el antecedente obligatorio para situarnos ante el problema en toda su grandiosidad: desempolvé, tras esta segunda visión de la película, el librito Brian de Palma, número 27 de la Colección Directores de Cine, de Ediciones JC, publicado en Madrid en 1987 y cuyo autor es Enrique Colmena. Pues bien, en la página 145 se hace mención, por primera y única vez, al nombre que en la versión española se da al personaje de Melanie Griffith y entonces, por esas cosas del destino, el primitivo Holly Body no queda convertido en Holly Curvas sino que, debido a una minúscula mancha, a una mota de polvo oscura integrada en la poca distinguida pasta de papel con que se confeccionaron las hojas del libro, surge un acento, una tilde como gusta ahora decir, sobre la “a” de Curvas y, así como en esos sorprendentes apellidos valencianos y catalanes (caso de Rubió y Marcó, entre otros), se acuña un nuevo nombre, casi una nueva heroína: Holly Curvás.            

viernes, 25 de mayo de 2012

Spätwerke

Escribe Luis Gago, en el prólogo del programa de la vigésima edición del Liceo de Cámara del Auditorio Nacional de Música, que “Este año no es un compositor, ni una forma o género, ni siquiera una época, el hilo conductor que articula la programación (...). En esta ocasión se trata de un concepto temporal y, de resultas de ello, también estilístico (...). Opus ultimum hace referencia a las producciones artísticas (no solo necesariamente musicales) nacidas al final mismo de la trayectoria de sus autores. Se trata por ello, en principio, de obras nacidas en plena madurez (...), que por distantes que estén en el tiempo y diversos que sean sus lenguajes, suelen compartir algunas características comunes. Este tipo de creaciones o Spätwerke, por utilizar su denominación alemana, pueden adoptar un tono de despedida, un leve, marcado o penetrante aire testamentario, más aún si, como sucede en muchos casos, nacieron al calor de la sospecha –o la certidumbre- de una muerte cercana.” Y llegado a este punto es inevitable formularse la pregunta de si mis últimos escritos, en particular mis últimos poemas, no poseen esas marcas indelebles de ‘estilo tardío’.    

martes, 22 de mayo de 2012

Desde el coche en marcha




























Un buitre leonado, un buitre negro y un alimoche, posados en un campo, fotografiados a través del cristal de la ventanilla del coche. Provincia de Huesca.

sábado, 19 de mayo de 2012

Publicaciones 3

La hemeroteca de la Biblioteca Municipal de Jaca dispone, gracias a un donativo, de los 57 números iniciales de Vértice, revista nacional de la Falange cuyo primer número es de abril de 1937 y el último, el 83, de principios de 1946. Se trata de una publicación suntuosa, en gran formato, con abundantes fotografías, dibujos a todo color y grandes mapas, que se imprime hasta el nº 8 con papel traído de Alemania y cuya sede radica primero en Guipúzcoa, luego en Bilbao y finalmente en Madrid. La obra refleja a lo largo del tiempo, tanto en su cabecera como en sus editoriales, las tortuosas relaciones entre la Falange y el Gobierno, y los cambios ideológicos de los primeros años del franquismo. Pero quizá, lo más llamativo resulte la nómina de colaboradores literarios y gráficos, las personas entrevistadas y, aún más, la de sus anunciantes, algunos de ellos, como Gallina Blanca que, pese al extremo fervor franquista demostrado en la publicidad insertada en la revista, fue luego adalid y financiador del independentismo catalán. Esta es una selección:

Ginés de Albareda, Edgar Neville, Luis de Armiñán, José Luis López Aranguren, Imperio Argentina, Víctor de la Serna, Francisco de Cossío, Agustín de Foxá, Carmen de Icaza, Aldous Huxley, Pedro Laín Entralgo, Concha Espina, José María Pemán, Luis Rosales, Pilar Primo de Rivera, Ernesto Giménez Caballero, Ortiz-Echagüe, Alfonso García Valdecasas, José Félix Lequerica, Luis Felipe Vivanco, Paul Claudel, Campúa (fotógrafo), Gabriel D’Annunzio, Eugenio D’Ors, Bobby Deglané, Antonio Tovar, Juan Beneyto, Manuel Aznar, Juan Ignacio Luca de Tena, José María Areilza, Miguel de Unamuno, Pierre Loti, Néstor Luján (como Najul), Dionisio Ridruejo, Baldrich (dibujante), José Compte (fotógrafo), Álvaro de la Iglesia, Álvaro Cunqueiro, Gerardo Diego, Jorge Guillén, José María Castroviejo, Benjamín Palencia, Azorín, Miguel Mateu, Martín de Riquer, Juan Teixidor, Elisabeth Mulder, Guillermo Díaz Plaja, Eugenio Montes, Federico Sopena, Viladomat (dibujante), Leopoldo Panero, Narciso de Carreras Guiteras, Paul Valéry, José Francés, Blas de Otero Muñoz, Manuel Brunet, Ángel Valbuena Prat.

Freixenet; Jaime Balcells, fábrica de harinas, Lérida; Sociedad General de Aguas de Barcelona; Texton; Myrurgia; Banco Urquijo Catalán; Tranvía de Mataró; Aguas de Argentona; Salvador Casacuberta, tejidos, Barcelona; J.Niubó, La Industrial Pipera, Vich; Agfa; Antonio Prat (a) Tonet de Vich, tratante en caballerías, Consejo de Ciento 72, Barcelona; Bernardo Butiñá, fábrica de papel, Gerona; Frontón Novedades, Barcelona (palacio del deporte netamente español de la pelota vasca); Canódromo de Barcelona (Kennel Sarriá, junto a la avenida del Generalísimo); Fósforo Ferrero; Orange Crush; Tri Naranjus; Ayuntamiento de San Baudilio de Llobregat (saluda a Franco); Golobart y Duarry, industrias de goma, Badalona; Horno del Cisne, pastelería, Barcelona; Jaime Pujadas, fábrica de curtidos, Barcelona; Casa Vilardell, Barcelona; Eudaldo Pladevall, colmado, Sardañola, Barcelona; Colchón Sema; Tapbioles y Pirretas, peletaría, Barcelona; Marfil, Alella Vinícola; Uralita; Perfumería Parera, Barcelona; Catalana de Gas y Electricidad; Banca Arnús Barcelona; La Catalana Seguros; Servetinal, Laboratorios Gummá, Barcelona; Agua Imperial, Gerona; Caja de Pensiones para la Vejez y Ahorros; Vichy Catalán; Soler y Torras, banqueros, Barcelona; Cerveza Knörr, Vitoria; Nestlé; SEPU, Madrid, Barcelona, Zaragoza; El Siglo, grandes almacenes de Barcelona; Crédito y Doks de Barcelona; Arnús-Garí, Barcelona; Almacenes Jorba, Barcelona; Banco Pastor; Verkos, Zaragoza; Muerza, Bebé, San Adrián, Navarra; Carbonell, aceite; Guerlain, París; Bodegas Riojanas, Cenicero, Viña Albina, Monte Real, Viña Rhin; Carde y Escoriaza, Zaragoza; Jover y Cía, banqueros, Barcelona; Banca Marsans/Viajes Marsans Barcelona; Nivea; Michelin; Calisay, Arenys de Mar, Barcelona; José Gimferrer, fábrica de hilados, Bañolas, Gerona; Gallina Blanca (saluda a Franco ¡Arriba España!); AEG; Gabinete Ortopédico Hernius, Barcelona; Visnú; Anís de La Asturiana; Mantequerías Arias, Oviedo; Firestone-Hispania, el neumático español; Babcock and Wilcox, tubos; Muñuzurri, Lefranc, Ripolín, S.A., pinturas; Viuda de Juan M. Argal, Pamplona, chorizo; Cesáreo Garavilla, salazones, anchoas; Lejía Conejo, Casamitjana; La Equitativa Fundación Rosillo; Vega Sicilia; Anchoas Ortiz; Viuda de Celestino Solano, Logroño, pastillas de café y leche;  CIFESA; Bayer; Baterías Tudor; Orive, Logroño, dentífrico; Profidén, Laboratorios Valvanera, Logroño, dentífrico; Hijos de Pedro Portabella, hilados; Valdespino vinos de jerez y coñac; Anís del Mono, Badalona; Chocolates Torras, Bañolas, Gerona; Dana, Perfume Tabú, Barcelona; Arcas Grúber; Bicicletas Orbea; González Byass; Sardinas en aceite Pay-pay; La Toja, cremas de belleza; Elixir estomacal Saiz de Carlos; Cafiaspirina; Tractores Caterpillar; Aurora, compañía de seguros; Bellota; Oporto Bandeira; Macharnudo Fino de la Riva, Jerez; Abéñula; Molfort’s, Mataró; Albo, conservas de pescado; Ceregumil.  

lunes, 14 de mayo de 2012

Publicaciones 2

El señor Marcos Lavernia de los Humedales, sastre, me envía cuatro números de Boina negra, revista paracaidista, el 5, el 8, el 11 y el 12, que cubren el periodo que va de enero de 1961 a abril de 1962. Se trata, por lo tanto, de los albores de una publicación que, hoy en día, nada tiene que ver con el carácter artesanal pero entrañable de esas primeras entregas. Lo primero que sorprende al ojear estos viejos números es constatar, a través de los anunciantes, la existencia de un sector industrial y comercial que gira en torno al mundo del paracaidismo militar: fabricantes de paracaídas como  H.I.C.E.S.A., C.I.M.S.A. y SANPERE; agencias de seguros especializadas en siniestros paracaidísticos como Andalucía y Fénix Agrícola; y establecimientos de restauración como el Mesón del Paracaidista Alonso, de Alcalá de Henares, y el Mesón del Paracaidista Juan Garavote, del Cuartel de las Rehoyas de Las Palmas de Gran Canaria. Los artículos gravitan sobre cuestiones militares y, a menudo, proceden de otras publicaciones; se pueden citar “¿Por qué ganaríamos una guerra nuclear?”, “Yo he pilotado un carro de asalto”, “La unión soviética es vulnerable”, “Los héroes creen en Dios”, “Fabiola y Kruschef”, “Un twist para una niña estupenda”, “Política y ejército”, “La mujer, esa maravilla”, “La cretinez, enfermedad feliz” y “Brillantino, héroe, pillín y ladino”. Sin embargo, hay un artículo que destaca sobre todos los demás, el titulado “Misioneros paracaidistas” del que, a continuación, ofrecemos un extracto: ‘Recientemente, dos misioneros capuchinos españoles del Vicariado Apostólico de Machique se han lanzado con paracaídas desde un avión y han descendido sobre el territorio, hasta ahora inaccesible, en el cual viven los indios motilones. La peligrosa empresa de estos dos misioneros puede poner fin a la impenetrabilidad de dicha región, debida a la ferocidad de los motilones (...) los dos misioneros sabían que el intento podía costarles la vida (...) los primeros instantes han sido tremendos, pero los indios, no han hecho uso ni de hachas ni de flechas (...) Este original y moderno encuentro entre los misioneros y los indios motilones se venía preparando desde hacía varios años. A finales de 1945 la Misión llevaba a cabo con regularidad vuelos sobre dicha zona, para arrojar en determinados puntos del territorio, paquetes de víveres, indumentarias, utensilios, objetos de bisutería y también fotografías de misioneros. De esta forma, La Misión de Machique ha afrontado con moderna estrategia el problema de la evangelización de los indios motilones, los cuales se calcula sean en total de 2.500 a 3.000 almas.’  

jueves, 10 de mayo de 2012

Codorniz



  
Ha sido el primer día de este año en que he oído codornices, sin duda recién llegadas a estas tierras septentrionales desde sus cuarteles de invierno africanos. La codorniz –Coturnix coturnix-, esa ave con nombre de cava de San Sadurní de Noya y genial revista de humor, tiene un curioso canto. Lo inicia el macho y, casi siempre, lo continúa y termina la hembra. Dicen los manuales que la codorniz es ventrilocuaz: el reclamo trisílabo del macho es acentuado en la primera sílaba, un repetido ‘uít-uituit’, y que la hembra tiene nota doble siseante ‘ueg-ueg’.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Mujeres extraordinarias, 5 y 6

La primera vez yo tenía siete años. Escondido tras las cortinas observaba a la niña de la casa contigua que, de repente, lanzó desde su terraza a la mía un pequeño objeto de aspecto ligero. Esperé. Desapareció. Salí. Y comprobé que era una bola de papel. Al desplegarlo pude leer, con emoción, “Vecino guapo”.

Para ayudar a las grandes aves necrófagas obtengo, de las carnicerías y mataderos, abundantes desperdicios que llevo al monte acompañado por un grupo de entusiastas naturalistas. También, a pequeña escala, y para alimento de milanos y otra aves de mediano tamaño, recibo donaciones en forma de restos de comida, bien sean de bares y restaurantes, bien de amas de casa. Hoy he ido a una zona milanera con los restos que una señora me había guardado. Una bolsa pequeña de Mercadona con cinco trozos de pechuga de pollo cocinada a la portuguesa envueltos en papel de aluminio. Al esparcir la carne por un campo he reparado en un papelito, sin duda el tique de compra, que había quedado en el fondo de la bolsa. Me ha invadido una sensación extraña, como si algo o alguien me dijera que debía prestarle atención. Por suerte así lo he hecho. Era el tique de compra pero, en el reverso, escrito a lápiz, podía leerse “Hola Paco”. La segunda vez. 

viernes, 4 de mayo de 2012

Hoja de contactos















































El hallazgo en un cajón de una vieja hoja de contactos en blanco y negro permite complementar
http://ferrerlerin.blogspot.com.es/2010/06/detritos.html .
Se trata de una fotografía que no recoge el montón de basuras y el cerdo ápodo reptante pero que aporta información acerca de lo que sucede a pocos metros: un andrajoso buitre leonado sujeto con una cadena es contemplado con respeto por una gitanilla y un churumbel.


jueves, 3 de mayo de 2012

No es metáfora, ni ironía


Utilizaba la punta del bastón para aplastar las jóvenes culebras bastardas –Malpolon monspessulanus- contra el fondo de los agujeros de la pared de cemento cuando asomaban sus cabezas. Un lugar, el Camino de Eléctricas, del que ya he hablado en otras ocasiones, en el que era posible disfrutar de la presencia de numerosas especies de aves y reptiles, mancillado por la actuación de un tipejo que, pese a los avisos y, después, amenazas, no modificaba su comportamiento llevado por una aversión irredenta hacia las serpientes. Hubo que neutralizarlo. Y a partir de ese momento la nutrida población de lagartijas ibéricas –Lacerta hispanica- que correteaba por la pared de cemento quedó notablemente disminuida: la viabilidad de la población de ofidios supuso un aumento en la depredación de lacértidos y este cambio condujo a algunos de mis compañeros, simpatizantes de las lagartijas, a lamentar la intervención. Les hice ver, para tranquilizarlos, que por encima de todo, estaba el bien social conseguido al suprimir a quien no tenía la más mínima ética ambiental.      

martes, 1 de mayo de 2012

viernes, 27 de abril de 2012

miércoles, 25 de abril de 2012

Publicaciones 1

Recibo de mi amiga Fuensanta Bernal, conocedora de mis gustos, tres números de la revista Adiós, editada por la Empresa Mixta de Servicios Funerarios de Madrid. Es una buena publicación de la que destaco las secciones “El cajón”, “De tumba en tumba”, "Tanatocuentos”, “Versos para la muerte”, “Diccionario funerario”, “Muertos de cine”, “Tanatolibros”, “Tanatocómic” y “Mis queridos cadáveres”. Entre los artículos, “La nueva moda funeraria se presentó en Funermostra”, “¡Ya no te necesitamos!”, “Otro campo de fútbol con columbarios”, “El ayuntamiento de Lugo quiere concienciar a sus ciudadanos de que la muerte es inevitable”, “Epitafios con premio”, “El duelo hay que pasarlo” y “Uso del gallego en esquelas y lápidas”. Entre la publicidad, las firmas “Maderón, féretros ecológicos”, “Gesfún, gestión de su funeraria”, “Atroesa, hornos crematorios adaptados a cada cliente”, “Fúnebre ION, otra clase de silencio”, “Hygeco, maquillaje”, “Gas propano CEPSA, perfecto para hornos crematorios” y “Funerbio-Fresh, desodorante para tumbas”.    

lunes, 23 de abril de 2012

Textos anónimos alterados 3


Un atractivo joven, que se dedica a domar caballos susurrándoles, llega a una inmensa finca donde deberá encargarse del semental Otelo. El fuerte olor del animal contrasta con los encantos de la dueña.

domingo, 22 de abril de 2012

Textos anónimos alterados 2


Pedro, coleccionista de arte, reclama un anillo, de su tatarabuelo, que ha visto en una exposición y que pertenece a la hija ilegítima de la princesa Sissí. El señor Singer, hermano de Pedro, se interesa por una restauradora llamada Madison, a la que conoció en Orense, y la invita a ver la ópera de Prokófiev, Der Spieler.

jueves, 19 de abril de 2012

Textos anónimos alterados 1


María Salchichón es una abogada matrimonialista que desde su divorcio vive sola y entregada a su trabajo. Un día, su hermana Clara le comunica que va a casarse con un joven, letrista de canciones, de origen tailandés. María intenta disuadir a Clara, pero ella está muy enamorada de su prometido y acaba celebrándose la boda, en contra de los deseos de su hermana.

jueves, 12 de abril de 2012

Senderismo


Una de las historias de gran interés oídas durante esta Semana Santa es la de Piturdas y Paco Meriendas. Se trata de una aventura de carretera que se inicia en Rancho Cortesano y acaba en el Mirador de los Conejales Contenidos. A la sazón Piturdas es un caballero de mediana edad cuya mayor virtud consiste en repetir de forma machacona la sentida frase “le ha llegado la hora a los residuos de poda”, mientras que Paco Meriendas se caracteriza por transportar en un triciclo a pedales gran cantidad de sándwiches viejos de la bocadillería Rodilla. Parten juntos a hora temprana y llegan sin mayores problemas al lugar de Fuenteheridos mas, a partir de ahí, dejan de soportarse; Meriendas atiborra a Piturdas de sándwiches para acallar la atroz cantinela, al tiempo que Piturdas los regurgita para liberar sus órganos foniátricos. Dicen los entendidos que todos los Viernes de Dolores sucede el mismo drama y que manadas de perros asilvestrados hacen su agosto devorando los bocadillos semi digeridos y no recuperados. Sin embargo, esta vez, algo debió de ir mal y cuando el conserje del Museo de la Miel y las Abejas encontró a Meriendas recomponiendo, como en él es habitual, en abierta lucha con los podencos, los sándwiches más apreciados, los de mortadela y pepinos, así como los de caviar riojano y mirtilos del Perigord, vio que las suculentas viandas se hallaban diseminadas en torno a un Piturdas callado y cadáver, al que aún se le estremecían las entrañas. 

miércoles, 11 de abril de 2012

sábado, 31 de marzo de 2012

Textos anónimos 25

Un chico llega a una ciudad de Texas para visitar a su tío, cuyo hotel sirve de guarida de todo tipo de forajidos. Dos timadores tratan de vender una falsa ametralladora Gatling a su tío y a su enemigo, Purvis. Finalmente, el hotel y 'saloon' volarán por los aires durante el tiroteo. 

miércoles, 28 de marzo de 2012

Textos anónimos 19

Sierra Nevada Jones es la joven e intrépida heredera de un rancho en el territorio de Montana. Tras la muerte de su padre en un enfrentamiento contra unos indios y unos blancos que pretendían apoderarse del terreno, Sierra Nevada debe luchar con todas sus fuerzas para conservar la propiedad del lugar. Por suerte para ella, contará con la inesperada ayuda de Farrell, un policía encubierto.

lunes, 26 de marzo de 2012

jueves, 22 de marzo de 2012

TV

No tengo muy claro lo que me sucede con la televisión. Hará unos meses experimenté fenómenos de sinestesia viendo una película australiana http://ferrerlerin.blogspot.com.es/2008/07/trayectorias.html y, luego, volví a experimentarlos con los informativos de Telecinco http://ferrerlerin.blogspot.com.es/2008/08/trayectorias-bis.html Ahora, llevo varios días con la sensación de que los protagonistas de las películas de la Sexta3 miran a la cámara, eso sí durante fracciones de segundo; un hecho que no sucedía en anteriores visionados (son películas antiguas) y que me hace dudar de si miran realmente a la cámara o me miran a mí en un acto de control, de comprobación de presencia. Además, este mediodía, al apagar el monitor, la voz del presentador ha permanecido en el aire durante más tiempo del acostumbrado, hablando, aseguraría, del mejor herrador del mundo, un alemán residente en Italia que se traslada cada semana a un pueblo de la provincia de Sevilla para atender a un caballo llamado “Calvo y exterminio”.

martes, 20 de marzo de 2012

El piano de tía Emmy



Ha sido hoy, en este vigésimo aniversario de la compra de La música del azar, releyendo el pasaje de la venta del piano, cuando han vuelto las imágenes de la vivienda de mis abuelos maternos, en concreto la imagen del piano, el piano que se ubicaba en una pieza lateral, no pequeña, adosada a aquella gran habitación llamada “la galería”. Un piano ante el que nunca vi a nadie sentado y, que yo, de modo casi furtivo, me atrevía alguna vez a tocar, torpemente. Muere mi abuela, queda sola tía Emmy y, poco a poco, va desprendiéndose de las cosas de valor, quedando el piano para el final; no porque sintiera por él especial apego sino por el limitado interés de los anticuarios hacia un mueble de mal transporte, peor almacenamiento y difícil venta. Jim Nashe consiguió cuatrocientos cincuenta dólares; Emmy Lerín no conseguiría mucho más.

domingo, 18 de marzo de 2012

Aragonán

Una historia sólo relatada de palabra, en charlas y mesas redondas, que se inicia con una llamada telefónica recibida pocas semanas después de la publicación de la novela Níquel. Alguien, con voz aterciopelada, pregunta si habla con Francisco Ferrer Lerín y, al decirle que sí, pasa a identificarse como El Gran Masturbador de Aragón. Llama para darme las gracias por haber escrito la novela Níquel, el primer libro que le ha permitido masturbarse tres veces durante su lectura, aclarando a continuación que no fueron tres veces sino muchas más, eso sí concentradas en los tres pasajes proclives, según él, al ejercicio de dicha práctica. Le agradezco el cumplido y quedamos tan amigos. Al cabo de un tiempo, en una recepción en Zaragoza, un caballero viene a mi encuentro y se presenta como XXX, señalando, no obstante, que ya nos conocíamos telefónicamente, pero que en aquella ocasión sólo me facilitó su nombre postizo. Me entrega una tarjeta de visita, convencional, sin tratamientos, y dice que en su casa de Huesca tiene una colección de estatuillas eróticas que podrían interesarme. Nos despedimos. Y, hará una semana, el día anterior de un viaje a la capital de la provincia por cuestiones tributarias, decido, irreflexivamente, llamarle. Marco su número de teléfono fijo. Tardan en descolgar. Pero, al fin, surge la voz atercipelada. Le digo quién soy y él, de modo atropellado, balbucea algo así como: ¡hombre Ferrer, qué alegría, ahora mismo le atiendo, es que precisamente me estaba masturbando! No sé si por homofobia o simplemente por higiene, suelto el auricular, y cuelgo. Un titán, sin duda, pero no he querido volver a saber de él.

jueves, 15 de marzo de 2012

Humor

Sería 1973. Acababa de publicar, en Papeles de Son Armadans, el relato biográfico (prosa poética según Carlos Jiménez Arribas) “Rinola Cornejo y el Estrangulador de Boston”, cuando cierto compañero de universidad me entrevistó para una revista literaria que él dirigía. Parece que vea la escena: sentados uno frente a otro en unos sillones de eskay del bar Don Pancho de la Travesera de Gracia de Barcelona, la mesa repleta de folios y, en su mano regordeta, una primitiva grabadora que funcionaba a tirones. De la entrevista, de la que no conservo prueba, sólo recuerdo la insistencia con la que el entrevistador, hoy reconocido y pulcro poeta canario, me preguntaba acerca del tono humorístico que flotaba en ese y en otros trabajos míos; el hombre no lo entendía y, quizá, no lo toleraba. Luego, no sé exactamente cuándo, conocí las declaraciones de mi ídolo Jorge Luis Borges sobre la inconveniencia de incluir chistes e ironías en la literatura, reservándolos para tertulias y otros intercambios orales. Quedé marcado; yo no contaba chistes (no he contado nunca, ni sé contarlos ni recuerdo siquiera uno si tuviera que hacerlo ahora) y el humor que el vate insular me atribuía no era el humor al uso, quiero decir que no era el humor chocarrero y obvio de otros escribanos pero, estaba claro, en mi escritura había un elemento no canónico que podía obrar en la dirección del desprestigio a la hora de evaluarla. Menos mal que ayer comprobé, en los Apuntes Biográficos sobre Joseph Haydn, de su coetáneo Georg August Griesinger, traducidos, prologados y anotados por mi amigo Luis Gago, que los genios también pueden ejercer el humor aunque sea, en el caso del príncipe de la armonía, en un campo, el de las pantomimas, bromas gordas y picardías inocentes, que no es el mío.

lunes, 12 de marzo de 2012

¿Es la simetría una exigencia de carácter burgués?



Al hilo de Entre la inspiración y el proyecto. La zona intermedia de Jesús Martínez Clarà, mi actual libro de cabecera, surge un comentario sobre el modo de colgar los trapos de cocina. Señalo la dificultad, la prevención, casi el dolor, en las fases del proceso de avance y entrada en la cocina ante el posible espectáculo de dos trapos colgados asimétricamente en los tres ganchos situados junto al frigorífico. El desasosiego, la perentoria necesidad de colgarlos “bien” (un gancho libre en medio), anula cualquier satisfacción posterior; además existe el temor de que en unos minutos vuelvan a estar agrupados (a derecha o izquierda, da igual) dejando un gancho desnudo en uno de los extremos. Leo compulsivamente a Jesús Martínez a la búsqueda de consuelo.


“En los grabados de los libros del monje benedictino del SXV Basilii Valentin (...) como en toda la iconografía alquímica, la simetría marcada por la relación entre dos ámbitos: arriba y abajo, derecha e izquierda, crea una similitud entre unas coordenadas espaciales que se convierten en un pilar hermético repleto de claves y sujetas a todo tipo de interpretaciones. (...) El antiguo concepto griego de simetría alcanza una cota alta, una cima en los mosaicos y mausoleos paleocristianos de Rávena y Bizancio. (...) En estos mosaicos actúan dos tipos de mimesis: una horizontal en la propia distribución de las figuras en el espacio, y otra vertical reflejo de la divinidad en el mundo. (...) Una estética de lo asimétrico sería impensable en las etapas fundamentales de la historia del arte occidental (...) sin embargo caeríamos en una negación de principios científicos y estéticos al no reconocer el papel de algunos argumentos que cuestionan el papel exclusivo del ideal de simetría. La naturaleza ofrece modelos de conducta (...) que no están sujetos a la mimesis, ni a la simetría. (...) En el arte chino o japonés la habitación del té se considera la casa de la asimetría. (...) El tema central es pues la fricción, la lucha o la aceptación de la perturbación que nos pueden crear los agentes asimétricos.”   





domingo, 11 de marzo de 2012

Fractura e integridad

Uno de los textos más polémicos del libro Edad del insecto es el titulado “Poema de Seferis con tres versos incompletos por rotura de la cuartilla”. Se trata de la transcripción de una poesía mecanografiada en una cuartilla a la que le falta una esquina. El título, que remite a la totalidad del contenido de la página del libro, se presta a confusión ya que, visualmente, sirve también de título del poema, carente de este adminículo. Tampoco consta el nombre del traductor y el nombre de la fuente. Edad del insecto será publicado por Leteradura en otoño de 2013.

Como dice Jesús Martínez Clará, en La zona intermedia, ‘la fractura’ nos produce ‘un profundo malestar pues es cierto que tenemos una irresistible tendencia hacia lo unitario’. Quizá esta sea la razón por la que “Poema de Seferis con tres versos incompletos por rotura de la cuartilla” produce incomodidad en el lector, y la búsqueda de esta incomodidad sea el motivo de su inclusión en Edad del insecto, breviario provocador.

sábado, 10 de marzo de 2012

Cintas progresivas



Estos son los hechos: un bromista coloca una cinta cada día más gruesa en el interior del sombrero de una persona que acaba suicidándose al creer que la cabeza le está creciendo. El problema reside en saber quién es el autor de esta emocionante historia. Podría tratarse de un cuento de César González Ruano. Pero no. He consultado a los mejores especialistas en la obra del escritor falangista y nadie lo da como suyo. ¿Y si no fue Ruano...? He consultado a los mejores especialistas en relatos breves. No tienen ni idea. ¿Habré sido yo? ¿Lo habré imaginado en una tarde de póquer, en una de esas tardes en que no vienen cartas y quedas ahí flotando en medio de una nube?  


lunes, 5 de marzo de 2012

Ya saben

Ya saben. Domingo tarde. 501 colapsada. Estoy en el porche, en el chalé de El Bosque, en Villaviciosa de Odón. Han encendido los faros y el reguero de luz permanece inmóvil. Calculo. Un par de horas. Pero aquel día algo debió de ocurrir. Una explosión, según Mariajo. A las once, todo estaba igual. Yo ya, intranquilo. Los coches parados, pocos con las luces encendidas. La radio no iba. Tampoco la televisión. Tampoco el móvil. A las doce, la oscuridad era total. Pero de allí llegaba el único sonido, el rumor de algún motor. Salté de la cama. Las siete y cuarto. Tenía junta a las diez. Fui a ver la autovía. Despejada. Me duché. Desayuné algo. Me vestí. Y a las ocho en punto salía del garaje. Seguía sin tráfico. ¡Qué raro un lunes y a aquella hora! Eso sí, en todo el trayecto, los arcenes ocupados. Por grúas. Por ambulancias. Por coches fúnebres. Retiraban vehículos. Retiraban heridos. Retiraban cadáveres. La noche aciaga, para algunos. Yo llegué muy bien. Jamás viajé tan cómodo.   

miércoles, 29 de febrero de 2012

Gérôme




















Gérôme fallece en 1904. En 1923 se extingue el león en Arabia.

domingo, 26 de febrero de 2012

Poliantea

Acabo de recibir de manos de su autor, Jesús Martínez Clarà, el libro Entre la inspiración y el proyecto. La zona intermedia, un volumen de 254 páginas, letra pequeña y gran riqueza argumental, que dispone de las características suficientes para ser considerado una poliantea, una abundante fuente de información que se aborda desde numerosos ángulos. Dice Martínez Clarà en la presentación de la obra que el volumen es diverso ya que, por un lado, trata gran variedad de propuestas artísticas y, por otro, responde a los estímulos de compañeros y alumnos del centro en el que ha desarrollado su labor a lo largo de los últimos treinta años. Transcribo a continuación el primer párrafo del trabajo titulado “El diseño y sus efectos” que tiene mucho de seguimiento de la realidad del arte a través de peculiares pesquisas.

Después de leer The Remains of the Day de Kazuo Ishiguro supe que cuando dejamos entrar un nuevo objeto en nuestra vida, esta puede cambiar hasta límites insospechados. Un moderno cortador de verduras, una silla o, cualquier lámpara, una figurita barroca, los siempre imprescindibles útiles de mesa o un juego de té, de plata bien brillante, tienen la facultad de cambiar el rumbo de la historia, de hacernos más felices o más desgraciados. La novela de Ishiguro nos presenta un momento difícil en Europa, la posible alianza de un sector de la aristocracia política de Inglaterra que seducida por el nazismo propone un pacto de guerra con Alemania. La figua del mayordomo Stevens, al servicio de uno de los conspiradores, es tratada aquí, como ejemplo de dignidad, estoicismo y sabiduría en el trato con los objetos de la casa. Es sabido que entre las virtudes principales de los buenos mayordomos, se encuentra la de conseguir una plata bien reluciente y para lograrlo cada uno tiene su secreto mejor guardado; Ishiguro propone en su novela que en un momento de toma de decisiones , en las que la vida o la muerte de tantos jóvenes estaba a punto de decidirse, algo tan “insignificante” como el brillo de una tetera hizo cambiar por completo el estado de ánimo de lord Halifax en su conversación con von Ribbentrop e influyó definitivamente en la toma de una decisión histórica.

jueves, 23 de febrero de 2012

Mujeres extraordinarias, 4



Familias como la mía no es una novela centrada en el análisis de la psicología femenina, sin embargo contiene dos pasajes en los que se aborda la espinosa cuestión de la no belleza en la mujer o, más crudamente, la de su fealdad. Son estos:


...la no perfección, el no tratarse de un ser excesivamente bello, procuraba sorpresas, descubrimientos; cualquier nuevo matiz en su rostro o en su cuerpo, cualquier aproximación, aún momentánea, a los cánones de belleza, suponía una victoria, una alegría que enseguida le notificaba, y que ella agradecía y premiaba con un beso y a veces con un cariñoso puñetazo... (pág. 167)

...esas mujeres tan feas que siempre están en movimiento para que nadie pueda enfocar correctamente su imagen... (pág. 194)


Viene esto a cuento por la sorprendente reacción de una señora tedesca conocida estos días a través de una página de contactos que, ante la posibilidad de un encuentro real, para cubrirse, para no crear falsas expectativas, me ha enviado varias fotos suyas nada favorecedoras, primeros planos, casi planos anatómicos faciales, hechos desde abajo, los pliegues y las carnosidades de la cara colgando.  

miércoles, 22 de febrero de 2012

Mujeres extraordinarias, 1 (b)

Es notable la capacidad evocadora de ciertos alimentos o quizá sería más exacto decir de ciertos condimentos. Hoy, sin ir más lejos, al comerme una pepitoria en el Hostal Lugones me han vuelto la voz, los gestos, la ropa de la mujer caballo y he recordado otro episodio, otro rosario de episodios vividos con esta dama: sus urgencias sexuales y el procedimiento que llegó a ser habitual para dar salida adecuada a esas pulsiones. Quizá todo se iniciara en una zona de costa, en una zona de costa y en una época estival en la que son normales el bullicio en los enclaves turísticos, el constante ir y venir en los hoteles y edificios de apartamentos. En resumen, que sin titubeos y con paso firme entrábamos en un establecimiento hostelero, subíamos a la primera planta a ver si alguna habitación vacía tenía la puerta abierta y allí nos lo montábamos; si no la había subíamos a la siguiente. Podría ser que el reciente visionado de la película Casa de juegos haya contribuido a facilitar el recuerdo.    

Poesía Experimental Española

lunes, 20 de febrero de 2012

martes, 14 de febrero de 2012

Caducidad

Merendaba. Untaba, con paté Tapa Negra de La Piara, una rebanada de pan con avena de la marca blanca de Mercadona, cuando se me ocurrió mirar la fecha de caducidad de la latita. 30/08/16. Mi primera reacción fue pensar lo mucho que aguantaba este producto cárnico pero, en seguida, reparé en que 2016 era el año en el que yo tenía previsto morir, para cuadrar los gastos con los ahorros, y que ya hacía constar en algunas notas biográficas [x]. Qué poco faltaba, pensé. Quizá debiera reducir mis gastos para alargar al menos un par de años mis reservas. Y además no sabía aún cómo llevar a cabo lo del suicidio. 
                                                           

lunes, 13 de febrero de 2012

Textos anónimos 18


Un ranchero con grandes ambiciones empresariales no tarda en descubrir que no es el único con las mismas pretensiones empresariales en la zona, lo que le implicará en una intensa competencia.

sábado, 11 de febrero de 2012

Alejamiento del suelo



Con la edad nos alejamos del suelo, dejamos de escudriñar las marcas del terreno; rayas, manchas, pequeñas miserias aplastadas que configuran una geografía que sólo se aprovecha durante la infancia. Al erguirnos, al dejar de reptar, perdemos una información preciosa; quizá la posibilidad de esta ausencia sea la causa del miedo a transformarnos, algún día, en adultos.

domingo, 5 de febrero de 2012

Vigoncal











































Alguien escribió a lápiz la palabra "Raquitismo".
Si supiéramos el año descubriríamos si fue tu padre.

lunes, 30 de enero de 2012

El monstruo en Papeles de Son Armadans





EL MONSTRUO



Acabé con la provisión de pollo en un santiamén y mi plato quedó colmado de huesos.

Mickey Spillane



Oí gritar “Fenk-Fenk” y comprendí de qué se trataba. Otra vez había vuelto después de varios años. Pero nunca se le lograba ver a la luz del sol o por varias personas al unísono. Y ahora parecía derrumbarse la costumbre. Varios lo habían contemplado. Tranquilamente ubicado en el centro de la era Truci el monstruo permanecía en el estado que le permitía su elevada edad. Los campesinos de la granja eran los más próximos. Sus turbantes violáceos de gasa sutil ondeaban casi sueltos por las innumerables idas y venidas en todas direcciones. Intenté infiltrarme hasta la primera fila. El sol en su trabajoso ocaso dañaba mis ojos y me obligaba a protegerme con las manos. Ahora conseguía ver bien. Realmente su talla sobrepasaba cualquier cálculo pero tanto el color como la forma parecían vulgares. La cola necesariamente debía de tener unos veinte pies. Era lo más sobresaliente. También las orejas y la longitud del pelo impresionaban. Además surgía de un modo constante una llama verdosa de las fauces semicerradas que pude vislumbrar como huidizas. Sin embargo como ya he dicho antes el color y la forma no asombraban al principio. Mas al cabo de algún tiempo me pareció reconocer un cierto tono frío en su aspecto general. Quizá era el efecto del largo rato transcurrido con el consiguiente enfriamiento tras la puesta de sol. Había luego una aureola que no dejaba de inquietarme. Era una aureola lívida y carmín que aumentaba al mismo tiempo que mis ojos se acostumbraban a la oscuridad reinante. No podía dejar de chocar al buen sentido lógico de aquellas gentes el extraño fenómeno de la evidente luminosidad de aquel ser. A mí también me sorprendía. Tracé con el dedo índice un movimiento bascular y noté satisfecho que mi dedo era transparente. Ahora las fauces variaban mucho más deprisa. A lo mejor su traslación corría excesivamente para poder ser registrada por mis ojos ya fatigados y la llama verdosa daba el efecto de invadir toda la extensión de la bestia. Por eso quise darme cuenta sucintamente de cuál era su forma que seguía siendo vulgar. La comparé al principio a una piel de carnero pero desdeñé rápidamente la idea por ser la piel demasiado viva. Pensé luego en el corcho arrancado de los alcornoques del bosque Hert pero no hallé el límite de la zona más clara. Indudablemente se trataba de una forma difícil de una forma cercana puede a un cuerpo geométrico desposeído de aristas. Un cubo de lados infinitos pero reducido al tamaño de un huevo de pato por ejemplo. O un halo de puntos en la intersección de las líneas aromáticas del profesor Ludel. Olvidé momentáneamente la persecución formal y me fui inclinando al socaire de la brisa. Debía de ser bastante tarde. Estaba solo. Llorando de eso no me cabía duda. Y el monstruo aprovechaba estas circunstancias para desvanecerse un poco. Volví en mí y logré atenazar la última parte de la bestia que casi ya había traspasado la barrera de la noche. Era una parte pequeña pero comprendí que se trataba de la más importante. Parecía que la guardase para el final por si era sorprendido y debía mostrar algo. Me acerqué aunque resultó imposible. La distancia permanecía inalterable. Decidí hablarle sobre alguna cosa que él comprendiera como por ejemplo sobre los campesinos que por cierto no habían hecho ruido alguno al desaparecer. Medité un momento en qué idioma debía dirigirme pero ninguno de los que conocía me pareció bueno. Aguardé un instante y comencé a susurrar. El susurro surgió con una violencia extraña. Callé en seguida y volví a sumirme en el silencio. Conté los pasos que me separaban de la fiera y coloqué mis miembros en posición de salto. No sé por qué pero deseé maltratarle. Resultaba odioso de repente e incluso sus ojos no tenían suficiente belleza. Salté. Y caí sobre el pavoroso ser que comenzó a devorarme las hojas bajas. No experimenté ninguna sensación dolorosa a lo sumo un cosquilleo algo enervante. Intenté desprenderme. El monstruo desparramaba al moverse un viento de lluvia y todo el cuerpo me quedó empapado. Ahora me dolía tremendamente algo. Algo como una extremidad lateral. Algo que hasta entonces nunca había poseído. El monstruo cedía en su abrazo y nuevamente estiré en la dirección que él no podía mantener como idónea. La maniobra dio resultado y logré desasirme. Dando tumbos volví a la posición inicial con su consiguiente separación y volví a llorar desprendiendo un jugo blanco de las articulaciones altas. Amé al monstruo en aquel instante ya que me permitía existir. Su hocico se convirtió tajantemente en una mano y deseé ser acariciado. Extraje del bolsillo un bombón brillante y dudé entre comérmelo y entregárselo. Hice lo primero pero había perdido el gusto. Vi colgadas del cielo cientos de maletas. Y comprendí que se estaba acabando el verano y que pronto habría que partir. Hablé por teléfono y la voz no correspondió a nada. Vi al monstruo hendiendo el tiempo con su pata mediana. Y me di cuenta de que había concluido por ahora la posibilidad de soñar.

 

1963



jueves, 19 de enero de 2012

Reparto























Las piezas del drama ornitológico: 
necrófagos, grandes espacios abiertos, 
Lada Niva y escasa presencia humana.  

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Foto: Archivo Fran Ferrer

martes, 17 de enero de 2012

La huerta Dumbo


Me gusta llegarme hasta la huerta Dumbo. Dejo el coche en el inicio del camino del Gas y, andando, chano chano, recorro el valle observando las aves, las lagartijas y las perspicaces avispas canario. Dejo atrás la planta depuradora de aguas residuales, también el puente de Guaso y, a unos doscientos metros, tengo ya ante mí la mole de piedra de la casa, los corrales hechos de traviesas y los geométricos campetes de la huerta Dumbo, la mayor y quizá la más antigua de las que se asientan en las márgenes del río. Me coloco entonces tras los chopos que flanquean la verja que cierra el acceso a la finca, extraigo el fusil de la arqueta de riego y disparo al hombre enfundado en un mono azul celeste que siempre se mueve, con total parsimonia, entre montones de estiércol. Nunca debo de acertar o es que son varios los que trajinan este apreciado abono orgánico.        

sábado, 14 de enero de 2012

Coches 6




 

 




 

 

 

RÉGENCE


SIMCA (Societé Industrielle de Mécanique et de Carrosserie Automobile) inicia en 1954, en Poissy,  con motores Ford V8, la fabricación de la gama Vedette que concluirá en 1961 al trasladar a Brasil la producción en el seno de la marca Chrysler y hasta 1969. Dentro de esa gama, el modelo Régence, uno de los más lujosos, será conocido en España, a través de las contadas unidades importadas, como Ford Régence o Versailles Régence. Ferrer Auger adquiere en 1960 un Régence impecable a un aristócrata madrileño. El vehículo, blanco y azul cielo, lleva un escudo grabado en el salpicadero. Único de los coches citados que es conducido por Lerín y con el que, a espaldas de su padre, vivirá varias aventuras de corte sentimental.     

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Ferrer Lerín junto al Régence. Barcelona nevada. ¿1962?



Coches 5


 


 

 




 

JOWETT JAVELIN



De 1947 a 1958 salen 23.307 unidades de Jowett Javelin de la factoría de Jowett Cars Ltd. de Yorkshire, en Inglaterra. Este especial vehículo es comprado en Madrid ¿a mediados de los cincuenta? por el padre de Lerín a un diplomático de la embajada del Reino Unido. Era verde oliva.


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Ferrer Auger apoyado en el Jowett Javelin.
Barcelona. Finales de los cincuenta.




Coches 4
















RENAULT  JUVAQUATRE

Fabricado en Francia de 1937 a 1948. Antecedente del mítico Renault 4-4. Auger lo adquiere a comienzos de la década de los cincuenta. Con este Renault Juvaquatre, idéntico al de la imagen, realizan padre, madre e hijo, en unas Navidades, un trágico viaje a Madrid: atravesando de noche los Monegros, en plena nevada, el motor del coche se para, piden ayuda a un camionero y éste al intentar solucionar la avería es atropellado mortalmente por una camioneta llena de gitanos.

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Foto: Renault Club Czech republic.


Coches 3






ADLER TRUMPF

Fabricado en Alemania desde 1933 a 1941. Algunas unidades llegaron a España en los años inmediatamente posteriores al fin de la guerra civil e incluso es posible que durante el transcurso de la misma. El padre de Ferrer Lerín adquiere en Barcelona un Adler Trumpf a mediados de la década de los cuarenta.    


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María Luisa Lerín Falcó junto al Adler. 1947.

Adler Trumpf Junior  (1936). Colección Polypack, Inc. Florida.



Coches 2









OPEL


En la década de los 30 Opel fabrica en Alemania varios modelos en los que la simplicidad y la funcionalidad son sus principales características. Ferrer Auger adquiere en Barcelona, en 1944, un Opel de cuatro puertas de color negro. 

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Francisco Ferrer Lerín y su madre, María Luisa Lerín Falcó, en el Opel.
Barcelona. Invierno 1944-1945.

viernes, 13 de enero de 2012

Coches 1


 

ROSENGART


Marca francesa de automóviles creada por Lucien Rosengart. El primer coche de Francisco Ferrer Auger, padre de Ferrer Lerín. Lo adquiere a finales de 1942 en Llavaneras (provincia de Barcelona). Un Rosengart bicolor, de segunda mano, que da muy mal resultado.

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Francisco Ferrer Auger, de espaldas a la puerta, con un
compañero de caza y el Rosengart bicolor. Aragón. Años cuarenta.

Muerte de la web























El último segundo de vida.

Web

Tras ser masacrada por un grupo religioso se transforma en  http://www.ferrerlerin.com/  Nadie conoce los motivos de la masacre y de la transformación. Ahora, de modo aún más enigmático, recuperan, a partir de la antigua página, un par de secciones. De una de ellas, “Coches”, ofreceremos en breve una cuidada síntesis.   

miércoles, 11 de enero de 2012

Herpetología








                                                                           



       
               


                              
La Tarasca. Colegiata Santa María. Antequera
Tarasca de reciente factura recreando una granadina del siglo XVIII

Jasón y los argonautas 
Don Chaffey (1963) 

domingo, 8 de enero de 2012

Meissonier



Volviendo a Dalí: “yo era ya un ferviente admirador de la pintura ultrarretrógada, encarnada por el gran Meisonnier, que siempre he considerado como un pintor muy superior a Cézanne.” Diario de un genio, Tusquets Editores, 1º ed., diciembre 1983, traducción de Paula Brines, pág. 162. 

lunes, 2 de enero de 2012

Aniversario






Desde el principio ella fue Derrida y yo Paul de Man.
Y el abismo se abrió en el vértice de la palabra.
Hoy ella cumple una edad adolescente.
Yo, anteayer, un certificado de tránsito.

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Mark Tansey, Derrida Queries de Man, 1990.