domingo, 3 de agosto de 2014

Iconografía 16

















TRASGO. Demonio casero, que de ordinario inquieta las casas particularmente de noche, derribando las mesas, y demás trastos, tirando piedras, sin ofender con ellas, jugando a los bolos, y con otros estruendos aparentes, que desvelan a los habitadores.

         “Alado coco de Chipre,
          que sin oirte, ni hablarte,
          trasgo sordo, y duende mucho;
          espantas à los amantes.”
     
       Anastasio Pantaleón: Sus Obras, Rom. 20.

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El Bestiario de Ferrer Lerín
Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2007.

viernes, 25 de julio de 2014

Fatídica postura














































Está claro que la fotografía es un arma eficaz para el rastreo de las deformidades físicas, tal como se comprobó en Cara de pito, pero su campo de acción es mucho más amplio ya que permite denunciar posturas equivocadas como la de la imagen, recientemente recuperada, perteneciente a los años de residencia en Andalucía, en la que el apoyo, aunque leve, de las posaderas en el capó del coche, acorta dramáticamente la figura convirtiendo la voluminosa cabeza, compensada normalmente por la estatura y la corpulencia, en un desagradable objeto adherido al cuerpo de un enano.  

martes, 15 de julio de 2014

Hombre solo






















Visión general del hombre desarmado u hombre primitivo. Avanza montado en su única pierna, provisto de capote de brega, por el desierto almeriense. No sabe nadar. No es extravagante. Dice no estar pumba. Sufrió un pleonasmo. No es Alice Keys. Tampoco Oskar Hansen.
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Fotografía: Elena Cortell Olcina 

domingo, 6 de julio de 2014

Genus "Lotea"


Un sueño aclaratorio. Como sucediera en “Aparecen” se ha logrado descifrar un enigma ornítico. Un ave de la que todos dudaban de su existencia se ha mostrado en todo su esplendor. No está claro cómo empieza el sueño, quizá lo que recuerdo pertenezca al final del mismo; una rapaz diurna de tamaño medio, inferior a un ratonero, de color arena con listas transversales grises y tenues, planea pero no horizontalmente sino de modo inclinado, como si estuviera sujeta a una cuerda y alguien la hiciera girar. Parece una gran ardilla voladora, incluso hay momentos en los que las alas son meros muñones provistos de minúsculas garras. Hay un hombre ahí. Es un ornitólogo de campo con porte de feriante educado. Sin que se lo pregunte da el nombre científico del ave: “género Lotea” afirma; y lo deja así, sin concretar la especie y cuando le pregunto por el nombre vulgar no contesta, puede que no lo sepa o que no me haya oído, de hecho el ornitólogo se va desvaneciendo y mis palabras resultan huecas. ¿Lotea? Anoche encontré a un viejo amigo, felizmente recuperado de un gravoso mal, y es un tipo que disfruta con los nombres, con las peculiaridades de algunos de ellos, un amigo al que, por ejemplo, le hace gracia oír "embalse de La Loteta". Otra cosa: el ave rapaz, tenía el cuello largo, coronado por una cabeza puntiaguda; ayer me llamó mi amiga abogada bilbaína para contarme que su hija Amaltea se había casado con un rico feriante portugués; ¡Amaltea!; la vi una vez, en la presentación de Níquel en Barcelona, y me sorprendió que pese a su pequeña estatura resultara espigada; un largo cuello coronado por una cabeza puntiaguda. Y aún otra cosa: en el sueño miento al ornitólogo, para adornarme, le digo que la especie la conocía, un bando de unos veinte ejemplares en migración, pero el ornitólogo de campo replica con un “eso no es nada, los famosos científicos Valverde y Bernis citaron bandos de centenares de individuos cruzando el estrecho [de Gibraltar]”. No es bueno mentir en sueños.   

lunes, 30 de junio de 2014

The House

THE HOUSE
by Francisco Ferrer Lerín

I returned on the thirtieth year of my death. The house, old, without that coat of paint we were never able to give it, the books entombed in dust, the furniture devoured by woodworms. Not one vestige of my things. My wife buried far away in the dry, yellow south. My two children, whom I loved so much, irremissibly erased with no clue so as to what could have happened to them. I climb and descend stairs, I take the elevator, I scour the immense garage, I go up and down the sidewalk, but I don't know anyone, there is no one left from those days. And I can't question those strangers, because they don't hear me, nor, perhaps, do they see me. I should not have come back.

Translated from the Spanish by Arturo Mantecón

jueves, 12 de junio de 2014

Voluble



Conocí a Vera Istán Vozlatino en la bolera de la calle setenta y dos. Vestía chándal color frambuesa, gorra del Sleeper Club y deportivas Julián Mamerto cinco estrellas. Nos caímos bien. La segunda noche, aparcados en el callejón del Viento, cercano a su domicilio, le confesé que la amaba, y ella sacó la multiusos y segmentó mi miembro en un abrir y cerrar de ojos. Pasaron años, iba ya por la octava operación y empezaba a desesperar; las cicatrices seguían escupiendo pus y sólo reteniendo la orina durante dos semanas conseguía una erección satisfactoria. Salía de la clínica Altea, y ella estaba allí, en la acera, acompañando a un hombre que pudo ser mayor y que ahora era un despojo tirado sobre una silla de ruedas. Me abrazó. Se mostraba arrepentida. Con un gesto rápido, nervioso, típico en ella, se apartó, soltó el freno de la silla de ruedas, la empujó para que rodara calle abajo, abrió el bolso, y me entregó un tarro de pegamento Larios. “Lo pega todo”, dijo, divertida, casi alborozada, mientras se colgaba de mi brazo derecho e iniciábamos la búsqueda de una buena trattoría. Le encanta la comida italiana. 

miércoles, 4 de junio de 2014

Comiaces.


Existe (o existía) un vasto lugar, un territorio abrupto e inaccesible, en el oeste de la provincia de Salamanca, al norte aproximado de Ciudad Rodrigo, que hoy aparece, en mapas y planos, como un  despoblado, como un espacio en blanco a salvo de símbolos que indiquen algún modo de intervención humana. En 1962, un grupo de investigadores alemanes lo recorre. Habían entrevistado en un hospital de Sigmaringen al último oriundo vivo de Comiaces, una aldea ya entonces borrada de los catastros, y que según J. H. H., era la capital de lo que hoy denominaríamos una comarca o subcomarca. Este hombre, arrastrado por el flujo migratorio, llega a Alemania a mediados de los  cincuenta y lleva hasta su muerte –a los sesenta y cinco años, a los pocos días en que es descubierto para la ciencia- una vida placentera: residente en las cloacas, nutrido de miasmas, sin la necesidad de hablar con nadie (parece estar más cerca del dominio infuso de la lengua alemana que del recuerdo de la lengua española que sólo balbucea incorporando, eso sí, elegantes alaridos y elocuentes gestos). Tratado por un equipo de psicólogos y antropólogos de la universidad de Stuttgart, se logra fijar el punto exacto de procedencia y precisar algunos datos biográficos  pese a la obstrucción manifiesta del consulado español que sólo quiere su urgente repatriación para su internamiento en un manicomio. Dado el cariz de las revelaciones, se organiza un viaje con el pretexto, ante las autoridades españolas, de acompañar el cadáver hasta su enterramiento en la aldea. No vamos a describir las peripecias de la prospección sino los resultados. Antes de ser embalsamado se le practica la autopsia confirmándose la naturaleza ósea de la protuberancia situada en la nuca. En las ruinas de Comiaces –así como en las de otros cinco núcleos de población próximos-, en los desvanes de lo que pudieron ser viviendas, hallan varios objetos de madera toscamente tallada que invocan a tamaño natural la naturaleza de un cordero con dos cabezas de diferentes dimensiones siendo, una de ellas, no siempre la mayor, de apariencia humana. En la ladera de un cerro, que equidista de los poblachos, encuentran el gran corral donde, según J.H.H., se encerraba a las criaturas mixtas que sobrevivían al parto y que eran visitadas alternativamente por las mujeres –¿sólo sus madres?- para alimentarlas, y por los hombres para satisfacer su apetito venéreo. Sin mucho esfuerzo se sacan de la paja y el estiércol varios esqueletos, todos bicéfalos, presentando el mismo abanico de posibilidades que presentaban las esculturas: la cabeza humana y la de aspecto ovino alternan en su desarrollo, pero siempre situadas una detrás de otra. Incluso hallan algo de piel adherida a los huesos de las piernas, una especie de lana que les conferiría porte de oveja, acentuado por la postura cuadrúpeda; vencido el cuerpo por el peso de las testas haría incómoda la marcha bípeda. En 1980 se publica un trabajo en Francia, sin resonancia académica alguna, acerca de las oleadas de singularidad morfológica en humanos: se citan los casos de anancefalia en los Pirineos y de bicefalia en el oriente portugués; siempre en espacios de tiempo superiores al año e inferiores a los diez y sin aparente periodicidad. Para Portugal 1896-1904, 1920-1922, 1931-1932, 1939-1946, y para los Pirineos 1828-1837, 1900-1902, 1910-1915. Afectan, dentro de esos espacios, al 50% de los nacimientos, aunque, en su mayoría, el grado de desarrollo de la malformación es bajo, dependiendo, la esperanza de vida, de ese grado de desarrollo: los bicéfalos perfectos no alcanzan nunca los 12 años, teniendo en cuenta que sólo el 25% de los concebidos superan el parto. 

jueves, 29 de mayo de 2014

A la sombra






El volumen duodécimo (1956-2008) del Centón de criminalidades de las provincias de Alicante y Murcia recoge, entre otros pintorescos asuntos, la actividad asesina desarrollada por varios individuos especialmente dotados para el simulacro. Ejemplo de ello es esta imagen alcoyana, rescatada de una cámara de vigilancia, en la que se ve a Ricardo Desplá Colomina, “Virguerías”, haciéndose el dormido, mientras la persona a la que acaba de estrangular parece pasar de largo pese a estar muerta.        

martes, 27 de mayo de 2014

El zorroperro


Llegué a este valle pirenaico en 1966. Tuve suerte, aún pude conocer personajes y actividades propias de una zona no contaminada. A los pocos años el turismo acabó con un sistema de siglos, se diría que acortó la vida de los que no se integraron en el cambio porque desaparecieron, y huir no fue posible, este era el último refugio. Recuerdo los corros de mujeres con bocio. Recuerdo la intensa pestilencia instalada en el hueco de la escalera cuando en invierno dormían en el portal los gitanos errantes. Recuerdo los casos tan variados de bestialismo,  desde el practicado con gallinas a las que se les retorcía el cuello cuando el  ciudadano iba a alcanzar el clímax, hasta la masturbación masculina mediante frottage con amasijo de larvas vivas de mosca. Pero hoy, cuarenta y ocho años después, recién llegado de la ciudad donde ahora resido, al ir a entrar el coche en el garaje de la urbanización, he visto al zorroperro olisqueando una caca. He tenido la impresión de que retrocedía en el tiempo de modo fulminante. ¡El zorroperro! Una admirable criatura que acompañaba a un pastor de cabras con el que mantuve en aquellos años largas aunque dificultosas conversaciones ya que en las montañas aún no se hablaba nuestra lengua. Él aseguraba que era un cruce, un bicho color canela nacido de una rabosa y de un perro ovejero. Me molestaba que aquel hombre inculto sostuviera con total firmeza un hecho que yo, ya entonces un científico de reconocido prestigio, sabía que no podía producirse. Pues bien, hoy, el zorroperro está de nuevo aquí; no el mismo, lo cual supondría superar los límites de longevidad establecidos para los zorroperros, tampoco un descendiente, ya que los híbridos son estériles... pero qué estoy diciendo... menudo disparate... si los zorroperros no existen.

martes, 13 de mayo de 2014

Mansa chatarra












































Mansa chatarra. Zaragoza. Jekyll & Jill Editores. 2014.

Textos de carácter onírico, éditos e inéditos, de F. Ferrer Lerín.
Selección y prólogo de José Luis Falcó.

martes, 29 de abril de 2014

Iconografía 15




















Son cadáveres dispuestos al alba en atroces posturas,
reptantes longitudes que todo lo envenenan, valles asustados,
padres convertidos en ogros de antro, septenarios ciegos,
parejas contrarias, visionarios pulcros en arte maduro,
reos aquejados de un rural siseo, cundió la costumbre de negar el uso
de suaves nodrizas, ¡serpientes, no hijos! proclamó el soldado
taciturno hirsuto, mendigo de hierba que engrasa el ganado.

"Furor censal", Hiela sangre, 2013.

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Léon Comerre. El diluvio. 1911.

jueves, 24 de abril de 2014

Driu Bar


Aumenta muy rápido el tamaño de la cara de Driu Barrimore. Aumenta y se aplana. Me acompleja. No puedo llevarla a lugares selectos porque temo que nos veten la entrada. Parece que vaya a caer. A precipitarse de bruces tan pesada es la proa. Ignoro si ella es consciente. Los humanos creemos que el aspecto de la infancia perdura y no aceptamos la verdad de los espejos. Su exmarido comenta en un foro (la tele encendida permite estar siempre bien informado) que no sabía como peinarla, que si la frente muy amplia, que si la frente abombada, y que la parte posterior de la cabeza era una protuberancia enorme. No logro imaginar cómo sería esa protuberancia y, distraído, entro de golpe en un segundo sueño (alguien pronuncia “vuelco”, “mejor que digas en un segundo vuelco” oigo que me apuntan). En un segundo vuelco pues, aparezco con Driu Barrimore convertida en aspirador; las piernas soldadas, como si fuera una sirena fina, y así la sujeto por donde estarían las pantorrillas o los tobillos, y con una inclinación de 45 grados conduzco el palo, arriba y abajo, frotando la cara de Driu Barrimore sobre la más gruesa de las alfombras. (La cara es una superficie dura que bascula sobre un eje permitiendo su adaptación si varío el ángulo). En otro vuelco, que no es necesariamente el tercero, estoy rodeado de una chiquillería irrespetuosa que juega con las palabras (ahora recuerdo que en esos años andaba ocupado buscando un nombre, una marca para el nuevo artilugio) y propone a gritos un obvio Barremore. Asqueado, echo mano del segundo tomo de la Enciclopedia de las Ideas Publicitarias donde hallo un oportuno “Su seguro aspirador”. Ya con el lema, sólo falta anteponerle el nombre, y opto por Driubar, pero corro el riesgo de que se pronuncie Driúbar al sospechar la gente culta, en esta época de carencia ortográfica, que desconocemos las normas. El creativo me ve preocupado y usa bisturí. Así queda la cosa: “Driu Bar, el compañero alemán, su seguro aspirador”.


sábado, 19 de abril de 2014

Gafas progresivas


Cuenta Rufus Parlow que la mañana del martes 15 de abril de 2014, mientras se probaba unas gafas progresivas de la reputada marca California en la tienda de óptica Valito situada en la calle Mayor de la ciudad de Jaca, vio entrar en el establecimiento a una pareja de carteristas bosnias. Avisada la policía local se comprobó, en efecto, la presencia de dos señoras bosnias aunque no se pudo acreditar su condición de carteristas, sí, en cambio, la de contorsionistas profesionales ya que mostraron a la autoridad sendos carnés del Club de Contorsión y Lanzamiento de Objetos de Culto radicado en Sarajevo, la capital de la República de Bosnia–Herzegovina. Deslumbrado Rufus por la belleza de las féminas y tranquilizado por el informe policial contactó a media tarde con ellas que, muy gentiles, citaron a nuestro hombre para el día siguiente a las 9:15 horas en el andén 14 de la estación central del metropolitano. Rufus acudió puntual, vestido con el traje de los domingos y las nuevas gafas progresivas pero, quizá al no ser de la renombrada y cara marca California sino del modelo básico de la marca andorrana Pirineos, la única visión que obtuvo, al acceder al andén, fue la de un nutrido enjambre de avispas asesinas, quizá serbobosnias, que en pocos instantes lo desvalijaron y asaetearon.  

viernes, 11 de abril de 2014

Mi jefa

Parece ser que conducía Malena Cortijo y yo iba, absorto, en el peligroso asiento del copiloto. Dice que se le nubló la vista y ante la perspectiva de chocar contra un fresno pisó el freno con tanta fuerza que el pedal perforó el suelo y salió rodando por la carretera hasta caer dentro de la madriguera de unas comadrejas. Nadie cuenta lo qué fue de mí. La condición de absorto no invalida la posibilidad de tener buenos reflejos. Quiero decir que pude abrir la puerta y saltar antes de que se produjera el fatal desenlace. Porque no fue un fresno lo que se interpuso en nuestra trayectoria sino una tienda de las que compran oro. La tienda en la que yo trabajaba como dependiente. Y de la que Malena era la propietaria. Regresábamos de una excursión por los cementerios de la provincia. De arrancar muelas y algunos puentes.  

miércoles, 2 de abril de 2014

Escher




Patio del Hospital de Tavera. Toledo.

Fotografía: Malena Cortijo.

lunes, 31 de marzo de 2014

Visita accidentada


Sonó el timbre, abrí la puerta y aunque el rellano estaba a oscuras supe que era Malena Cortijo. Muy elegante, zapatos rojos de lamé, abrigo ceñido blanco de España, entró en el salón luminoso admirando ciertos cuadros y, segura de sí misma, hizo una leve reverencia ante la cornucopia. Descubrí entonces un segundo perro. Ambos sujetos a la misma correa que sujetaba con la punta de los dedos de su mano derecha enguantada. Dijo que era salchicha pero, divertido, descubrí que no se trataba de un perro salchicha sino de una salchicha, como esas grandes de queso alemanas que venden en Mercadona; eso sí provista de minúsculas patas que apenas utilizaba dada su condición reptante. Malena, apoyada en la mesa granadina, habló de Amorim mientras yo, cautivado por la salchicha, recordaba el ejemplar de eslizón ibérico, Chalcides bedriagai, ese cilíndrico reptil, que encontré muerto, el pasado martes, en el barranco de Atarés. Y una cosa y otra me llevaron a pensar en aquel libro de Enrique Amorim, quizá Horizontes y bocacalles, lleno de tachaduras, que hallé en la biblioteca de mi abuelo, y en la duda suscitada ante los atropellos de culebras de Esculapio. Malena se dio cuenta de que no le prestaba la atención que merecía y me abofeteó con un enema que extrajo del bolso de Prada.    

martes, 25 de febrero de 2014

Bar Liborio



Acudo a menudo a la plaza de la Catedral donde se concentran grupos de jubilados ávidos por leer y comentar las esquelas que las funerarias cuelgan de las rejas de los atrios. Hoy causaba especial revuelo la muerte de una tal Miguela Baltasar Logroño, último componente de la familia Liborio, los que regentaron durante muchos años el bar de dicho nombre. Me infiltro en la masa parlanchina y obtengo los datos que me permiten reconstruir, sin tener que preguntar, la historia de la saga. Liborio Baltasar Rodríguez abre el bar Liborio a comienzos de la década de los cuarenta, se pone al frente y atiende desde la barra a la parroquia, al tiempo que su mujer, Orosia Logroño Casajús, “La Señora Liboria”, se encarga de la cocina donde prepara especialidades tan famosas como las Chiretas de la Señora Liboria, madejas de intestino de cordero fritas y especialmente poco lavadas para así conservar el sabor no sólo a lana sino a cagarruta fresca. El hijo mayor, Anselmo “Chirri” Baltasar Logroño, ayuda a su padre durante unos años pero pronto enferma de mal difuso falleciendo en 1968 devorado por la sarna. Otro hermano, Miguelón, casa con una moza de las Cinco Villas y se instalan a vivir en el cuarto que sirve de almacén de vinos y quesos; es matrimonio sin sangre que no resulta fértil y ambos cónyuges mueren pronto, atropellados por una recua de mulas mezclada con carneros. Nace Miguela en 1970, póstuma, de gran cabeza, su madre reventada en el parto, y constituye eficaz apoyo para su padre hasta que la tropa la embaraza, y huye. Liborio mantiene abierto el bar hasta 2009, poco frecuentado al final por la escasa higiene en tiempos que ya se valora. Muere en 2011, y Miguela regresa, sola, el hijo asfixiado por bocio nodular, y se encierra en el local, sin agua, sin luz, donde sobrevive hasta agotar las existencias: latas de berberechos, morcillas florecidas, garrafas de olivas negras y abundantes bolsas de kikos y conguitos. Ahora, muerta, veo que la llaman La Pilotos. 


  

viernes, 21 de febrero de 2014

Esculapio




















http://ferrerlerin.blogspot.com.es/2008/06/argumentum-herpetologicum.html

Francisco Ferrer Lerín, Gingival, Palencia, Menoscuarto, 2012.


jueves, 20 de febrero de 2014

lunes, 10 de febrero de 2014

viernes, 7 de febrero de 2014

Premio Maldoror













































Premio Maldoror.
Barral Editores. 1970.
Nota de prensa.

viernes, 24 de enero de 2014

San Francisco de Sales














































San Francisco de Sales (Sales, Saboya, 21 de agosto de 1567 - Lyón, 28 de diciembre de 1622). Nació en el Castillo de Sales, de familia noble. Obispo de Ginebra, patrono de escritores y periodistas.

En Chablais fue echado por los pobladores y tuvo que pasar temporadas viviendo en la intemperie, evitando dos intentos de asesinato e incluso ataques de lobos.

Considerado el Santo de la Amabilidad. Prueba de ello son las 33 piedras que obtuvieron de su vesícula biliar el día de su muerte, signo de los constantes esfuerzos por controlar el coraje, siempre con el rostro sereno y una sonrisa.

En 1632 se exhumó el cadáver. Se encontraba en perfecto estado, con  elasticidad en los brazos, y una dulce fragancia emanaba del ataúd.

De la Introducción a la vida devota (1604), obra capital de Francisco de Sales, existe una traducción al español de Francisco de Quevedo.

Mi santo. 24 de enero.

martes, 21 de enero de 2014

SEPTIMOMIAU














































Septimomiau fue una editorial valenciana que en los setenta y ochenta publicó numerosos cuadernillos de poesía en castellano y catalán. La importancia de los autores y el atractivo diseño de las cubiertas la han convertido en mítica.

domingo, 19 de enero de 2014

Inusitada incidencia de enfermedad infecciosa


En una pequeña urbanización costera se diagnostican siete casos de fiebre aftosa durante un fin de semana. No existe relación de parentesco o gran amistad entre los afectados aunque, dada la proximidad de sus domicilios, todos declaran conocer a todos, al menos de vista.

El sargento Omedes, del Cuerpo de Identificación Preventiva en Actos Sociales o Epidémicos, entrevista en el hospital comarcal a la enferma Arancha Ruiz de Moderado. Durante más de una hora intenta conseguir información acerca de los movimientos que Arancha realizó antes de ser ingresada. Arancha despista a Omedes con diabólicas fintas que no sólo no arrojan luz sobre su comportamiento en esas horas sino que siembran fundadas dudas sobre su misma identidad e incluso sobre la del sargento Omedes que, regresado a su oficina a preparar el informe, no puede hilvanar la avalancha de datos que le ha dado Ruiz y, desmoralizado, se hace con una navajilla sajadora modificada y la guarda en el sobretodo. A la mañana siguiente agarra a Arancha por el pescuezo al tiempo que le clavetea la espalda, los pechos, el  abdomen y las pantorrillas. Lo que de allí sale es para verlo. Cepillos de carpintero, muselinas y flores de cardamomo se acompañan, al desparramarse por el linóleo, con los alaridos de dolor de la misteriosa joven. Omedes es ascendido a sargento de 1ª clase, y condecorado con la Flor Dorada de los Moribundos. En mayo hará un año de todo esto y todavía nadie entiende de qué va la cosa.      

sábado, 18 de enero de 2014

¿Jantzen?





Me hallo en la ciudad de Valencia por asuntos editoriales. Son las once de la mañana y hablo por teléfono con mi directora Carmen Monteagudo desde una vivienda situada en la cuarta planta del inmueble nº 12 de la calle San Ignacio de Loyola. Cae un primer suicida (el segundo, y último, caerá en medio minuto) y, al manifestar mi sorpresa, Carmen me pregunta si son realmente suicidas y yo no sé qué responder porque no tengo la certeza de que lo sean. A través de los visillos me lo han parecido pero podrían ser logotipos Jantzen de gran tamaño cayendo a gran velocidad, pegados a la fachada, en posición vertical, cuando lo normal es verlos en posición horizontal. Al asomarme, tras terminar la importante conversación, creo distinguir un par de figuras antropomorfas aplastadas contra la acera en el centro de un corrillo de curiosos.

lunes, 30 de diciembre de 2013

domingo, 29 de diciembre de 2013

Castro entrevista de nuevo a Lerín



Antón Castro y Ferrer Lerín. De nuevo entrevistador y entrevistado. Caminos de Pakistán, revista de literatura. Nº 7. Diciembre de 2013.
http://caminosdepakistan.es/wp-content/uploads/2013/12/CdP7-2013-ENTREVISTA-ANTON-CASTRO.pdf

martes, 17 de diciembre de 2013

Canon





















Enrique Juncosa, La destrucción del invierno, Sevilla, Renacimiento, 2013.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Extraña foto



















¿Quiénes son estas personas?
¿Para qué se han reunido?
¿El banquete de una boda?
¿Pero quiénes se casan?

jueves, 12 de diciembre de 2013

Cuevas























Cueva de los Moros o "El Oráculo de Palaterna".
Pastrana (provincia de Guadalajara).
Fotografía: Alfredo Orte Sánchez. 

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'Hermes inventó la lira en el seno de una cueva;
Zeus y Dioniso crecieron en el interior de una de ellas;
Rómulo y Remo estuvieron a resguardo suyo;
Pan descansaba en la que se encontraba en el Parnaso, en Corico;
Polifemo, como algunos gigantes y titanes, vivía en su penumbra de piedra;
Delfos era una gran sima, a ella descendía la Pitia;
La Sibila profetizaba desde la oquedad;
Zaratustra, Pitágoras, Zalmoxis, Buda y Milarepa meditaban bajo su bóveda.'

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Ramón Andrés, Diccionario de música, mitología, magia y religión, Barcelona, 2012.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Contrición


































No cayó al vacío. http://ferrerlerin.blogspot.com.es/2013/11/empujador.html Quedó enganchada en la rama de un olivo silvestre. Imploró mi ayuda. Prometía grandes cantidades de monedas de plata e incluso alguna de oro. La salvé. Pero entonces me amenazó con la cárcel si no pedía público perdón ante Nuestro Padre Jesús Nazareno. Y allí nos fuimos.


sábado, 7 de diciembre de 2013

Iconografía 14






















































Distintos años, cargos y diócesis, pero la declaración es la misma que en:

http://ferrerlerin.blogspot.com.es/2010/08/bibliofilia-3.html


martes, 3 de diciembre de 2013

Iconografía 13




La hora oval.

¡Atención amigo...! Crepita parte de nuestra memoria
mancomunada -las citas mutuas en otros mundos- y aparece
un extraño resplandor en la cornisa. Seguramente es la hora
oval.

(1960)

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La hora oval (1971)

domingo, 1 de diciembre de 2013

Ocaña. Gato Nocturno. Rinola Cornejo.
























































            Gato Nocturno dijo:

¡Dios, no me digas q conociste a Ocaña! Me muerooooooooo!!!! Es un de las personas que siempre he soñado con conocer, mi suegra ( en la que se inspiró Ferrer Lerín para escribir algún que otro relato) vivió mucho tiempo en Barcelona y era amiga de él y de Nazario entre otros muchos personajes del rollo barcelonés. Cada vez que ella o mi ex me contaban acerca de esa época yo me moría de la envidia, porque me hubiera gustado estar allí, en esas Ramblas donde España estaba despertando después de tantos años de dictadura al grito de Ocaña de "¡Viva la Asunción!" Él ha sido el primer activista queer de ESpaña a su manera y su figura debe ser muchísimo más reivindicada. Antes que McNamara, ya estuvo Ocaña transgrediendo muchísimo más los límites...
Salud y Libertinaje.

(La suegra de Gato Nocturno era Rinola Cornejo)


sábado, 30 de noviembre de 2013

Control de ociosos


Cuando vine a vivir a XXX, en 1984, la pandilla de los ociosos estaba formada por Mateo Lucas Pelayo de 64 años, Nicanor Pérez González de 61, Juan Benedito Castillo de 58, Mateo Esparza Pérez de 63, Francisco Blancas Blancas de 84 y Mateo Sancho López de 55. En 1990 falleció Blancas. En 1997 falleció Lucas. En 1998 falleció Esparza. En 2009 se incorporó al grupo Juan Rodrigues Soria de 77 años. En 2010 se incorporó Pedro Santiago Gago de 84. En 2011 fallecieron Pérez y Santiago. En 2012 falleció Sancho. Ahora acaba de fallecer Rodrigues. Benedito, con 87 años, vaga solo bajo los soportales. 


Courbet. Duchamp.




























Gustave Courbet. Femme aux bas blancs. 1861.
Marcel Duchamp. Morceaux choisis d'après Courbet. 1968.                                                                                                                                      

martes, 26 de noviembre de 2013

Empujador




























Conducía a sus víctimas hasta la fragosidad del teso para mostrarles el perfil de las lejanas montañas. Luego las empujaba al abismo mientras les arrebataba el bolso repleto de monedas de plata.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Marcel Duchamp como Rrose Sélavy. Fotografía Man Ray. 1921.
















































Cabanne: Creo que Rrose Sélavy nació en 1920.
Duchamp: Efectivamente, quise cambiar de identidad y lo primero que se me ocurrió fue escoger un nombre judío. ¡Yo era católico y pasar de una religión a otra ya suponía un cambio! No di con ningún nombre judío que me gustara o me tentara y de pronto se me ocurrió una idea: ¿por qué no cambiar de sexo? ¡Es mucho más sencillo! Así que de ahí salió el nombre de Rrose Sélavy. Es un nombre que está muy bien ahora [1966], los nombres cambian con las épocas, pero en 1920 Rose era un nombre muy simplón. Las dos erres vienen del cuadro de Francis Picabia, ya sabe a cuál me refiero: El ojo cacodilato que está en el Boeuf sur le toit -no sé si lo habrán vendido-, en el que Francis pidió a todos sus amigos que firmasen. Ya no me acuerdo de cómo firmé: hay fotos o sea que alguien lo sabrá. Creo que puse Pi Qu'habilla Rrose -en el verbo arroser (regar) hay dos erres, así que me atrajo la segunda erre y la añadí-, Pi Qu'habilla Rrose Sélaby (Picabia la rose c'est la vie = Picabia la rosa es la vida). Todo eran juegos de palabras.
Cabanne: Y lleva incluso su cambio de sexo a hacerse una foto vestido de mujer.
Duchamp: La foto la hizo Man Ray.

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Pierre Cabanne. Conversaciones con Marcel Duchamp.
Traducción: María Teresa Gallego Urrutia
Centro de Artes Visuales. Fundación Helga de Alvear.
Cáceres. 2013.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Anfibología


Degustaba ayer un excelente asado de cordero en compañía de unos amigos cuando unos de ellos, en un momento de silencio general, dijo algo carente de sentido: “¡estaba!”. Pero en realidad no conjugaba el verbo “estar” sino que daba fe, con sumo disgusto, de que una de las dos piezas que le habían correspondido, ya servida en su plato, era un astrágalo, lo que suponía escasez o inexistencia de carne; lo que dijo fue “¡es taba!”.


martes, 5 de noviembre de 2013

Diseños 1
















































Como homenaje al genial Raymond Loewy, nacido hace hoy 120 años,
aquí van estos diseños de mi autoría, de 1962.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Barcelona. Calle Pelayo. Década de los cincuenta.


















































En esos años la acera derecha (sentido Universidad plaza Cataluña) de la calle Pelayo era un cazadero para aquellos hombre de cartera y gabardina. Se decía que muchas mujeres casadas insatisfechas, a la búsqueda de aventuras rápidas, frecuentaban ese lugar las mañanas de los días laborables. También corrió la voz de que en un piso donde vendían ropa interior femenina (“fajas y sostenes” era la expresión) habían practicado agujeros en las paredes de los probadores y que mediante el abono de una cantidad de dinero no muy elevada se podía ejercer el oficio de mirón.



sábado, 2 de noviembre de 2013

Misterio de la Encarnación.

 

Me escribe mi amigo Antonio Erena Camacho para decirme: "Esta mañana, ruta castiza: San Plácido, San Antonio y Museo Romántico (es el día del Tenorio). He convencido a la monja (sólo abre de 10 a 12 llamando por el torno) y me ha dejado entrar a la iglesia del convento de San Plácido, el de las endemoniadas y las correrías de Felipe IV. Después, arrepentido, regaló al convento el Cristo que mandó pintar a Velázquez, hoy en el Prado. El convento fue fundado por el Protonotario de Aragón, don Jerónimo de Villanueva, principal responsable de la política anticatalana del Conde Duque que condujo a la Guerra dels Segadors. Ya ves, todo de mucha actualidad: las aventuras del rey, los políticos, Cataluña... La iglesia está intacta, llena de maravillas. Pintura al óleo de Claudio Coello y al fresco de Francisco Ricci y esculturas del gran Pereira. Te envío foto del retablo mayor con el colosal 'Misterio de la Encarnación' de Coello, de siete metros de alto, su mejor obra junto a la 'Adoración de la Sagrada Forma' del Escorial."

jueves, 31 de octubre de 2013

Dr. Peña














































El Dr. Peña captura un chupacabras y trata de llevarlo a EE.UU. oculto en un buque, pero embarrancan en la costa alicantina y la fiera escapa. Es en la calle Padre Mariana de la capital de la provincia donde el ser da buena cuenta de numerosa gente inocente a la que previamente acorrala. Allí ahora se dirige Peña con un grupo de somatenes negros. 



domingo, 27 de octubre de 2013

Iconografía 12

































Aniversario


Fuiste Derrida y yo Paul de Man.
Y el abismo se abrió en el vértice de la palabra.
Hoy cumples una edad adolescente.
Yo, anteayer, un certificado de tránsito.


Éramos caballeros que montan el mismo caballo,
cristos podridos, diría el pianista canadiense,
formas y sonidos / geometría y música (Tommy Lasorda).
Por las rutas reales hervíamos en aceite
los cuatro pedazos del ajusticiado para que duraran más tiempo                                                                                                      
y depilábamos cadáveres (tú lo reclamaste),
ese oficio poco remunerado.
Zapadores de largas piernas,
más que podridos
crispados, eso sí con heridas purulentas; ¡oh, Grünewald!
¡oh, Braque, patrón!

Al llegar,
qué regreso,
bebimos té negro sujetando terrones de azúcar entre los dientes
como las tías abuelas italo-rumanas,
permanecimos al lado del asno
frente al perro rojizo que dormía; ese refugio, el universo,
ante el viento de superficie. El mar,
según el excelente señor Auger,
fue licor de vida para los cuerpos de la ciudad (los billetes
del Waqf
estaban en francés). El mar
predecía
el final del desatino.
Y sí, me olvidaba,
me olvido casi siempre,
en Turquía se camina
con zapatos de cuero. La cualidad,
que perdura en el arte,
es la visión propia del mundo:
laystall.
  

Edward Hopper, Escritos, Elba, Barcelona, 2012.
Stefano Faravelli, Istanbul, Confluencias, Almería, 2011.
Francisco Arago, Historia de mi juventud, Austral, Buenos Aires, 1946.
Jean Paulhan, Braque le patron, Gallimard, París, 1952.
Claude Roy, Arts fantastiques, Delpire, París, 1960.


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Hiela sangre (2013)

sábado, 19 de octubre de 2013

Similitudes


                                                      Dos imágenes que guardan cierto parentesco gestual y argumental. Aire de reverencia, de inclinación, en el que la apertura de una puerta tiene gran importancia. A señalar también otra similitud, esta vez literaria, rítmica, entre "O el pozo era muy profundo o ella cayó muy despacio" y "Ni la fisura es tan grande ni el hombre de la camisa azul me odia tan profundamente"; la primera frase en el primer capítulo de Alicia en el país de las maravillas en la versión de Juan Gabriel López Guix y la segunda frase en el relato "2-3-65" incluido en La hora oval.

viernes, 11 de octubre de 2013

Iconografía 11





















De los cementerios.

De la higiene.
De la bendición.
De los judíos, de los paganos, de los catecúmenos.
De los apóstatas de la fe, de los herejes, de los cismáticos públicos.
De los nominalmente entredichos.
De los que se hallan en lugar entredicho.
De los excomulgados vitandos.
De los que hayan puesto manos violentas sobre clérigos.
De los suicidas.
De los duelistas.
De los torneadores.
De los que voluntariamente dejaron de cumplir el precepto de la confesión y de    la comunión pascual.
De los usureros públicos.
De los religiosos que mueren con peculio.
De los ladrones y salteadores de caminos cogidos y muertos en el acto de cometer el crimen.
De los raptores de iglesias que no hayan restituido.
De los pecadores públicos que mueren impenitentes.
De los concubinarios.
De los clérigos concubinarios.
De las mujeres públicamente prostituidas.
De la inhumación, exhumación, traslación y quema de cadáveres.
De la cuarta funeral.
De las exequias de cuerpo presente.
De los carros fúnebres.
De las llaves.

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Hiela sangre (2013)

domingo, 6 de octubre de 2013

Un bulto


Sábado en la noche, entre las ocho e las nueve, a 19 de noviembre de 1468. Se abrió el cielo y apareció un bulto tamaño como de hombre y encima de dicho bulto una estrella muy grande. Y durante el dicho bulto, abierto el cielo, corrió la estrella y se hizo tres pedazos, y cada pedazo corrió por su cabo. Y duró el cielo abierto cantidad de media hora.

Anales de Garci Sánchez, jurado de Sevilla, publicados en “Anales de la Universidad Hispalense”, año XIV, nº 1, 1953.