lunes, 31 de mayo de 2010

El jinete polaco (1656)
























Nadie sabe con exactitud quién está representado en el cuadro o qué representaba éste para el pintor. La levita del jinete es típicamente polaca, al igual que el tocado. Cuando lo vi por primera vez en la Frick Collection de Nueva York pensé que podría ser un retrato de Titus, el amado hijo de Rembrandt. Me pareció, y me sigue pareciendo, que era una pintura sobre el adiós al hogar, sobre la entrada en el mundo.
Una teoría más erudita sugiere que la pintura podría haber sido inspirada por un polaco, Jonaz Szlichtyng, quien fue algo parecido a un héroe rebelde en los círculos disidentes del Amsterdam de la época de Rembrandt. Szlichtyng pertenecía a una secta de seguidores del teólogo sienés Lebo Sozznisi, que en el siglo XVI negó la divinidad de Cristo como hijo de Dios, pues si lo fuera, la religión dejaría de ser monoteísta. Si el cuadro está inspirado por Jonaz Szlichtyng, la imagen que ofrece es la figura de un Cristo que sería un hombre, sólo un hombre que, montado a caballo, se dispone a enfrentarse a su destino.
El cuadro me gusta por las razones por las que podría gustarle a un niño: porque es el comienzo de una historia contada por un anciano que ha visto muchas cosas y nunca encuentra el momento de irse a dormir.
Y también por las razones por las que podría gustarle a una mujer: por su coraje, su insolencia, su vulnerabilidad, sus fuertes muslos.
Los hábitos ecuestres permanecen todavía visibles en los cuerpos y en la forma de moverse de los polacos. El gesto característico de poner el pie derecho en el estribo levantando en un golpe simultáneo la otra pierna se me viene a la cabeza en una pizzería de Varsovia, al observar a unos hombres y mujeres que posiblemente nunca se han aproximado y mucho menos subido a un caballo y que están bebiendo Pepsi-Cola.

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Fragmentos del libro Aquí nos vemos, de John Berger.

viernes, 28 de mayo de 2010

Liso

Justificación:

Se busca nombre para el juego y alguien propone “Liso”. En un ambiente lejano cuatro seres anodinos situados en las esquinas aguardan la señal para ocupar la tumba vacía excavada en el centro. Es un patio cuadrado al que no llegan los rayos del sol y al que no azotan los vientos: estamos definiendo un espacio para su uso en un cortometraje.

Reparto:

1: Canadiense.
2: Negra ociosa en la hamaca con un perro encima.
3: Terrón como nombre de persona.
4: Fugacidad del jardín.

Desarrollo:

Tremendo error. No se trata de una persona natural de Canadá sino de la prenda de abrigo habitual en los cincuenta conocida como “canadiense”. Harapo, andrajo, piltrafa echada en el rincón, dispone de no sabemos qué resorte para lanzarse a la fosa. Sin duda la imagen proviene de Viejo circus, del párrafo “mi sorpresa envalentonó a la cría y prodigiosamente comprobé que su tamaño real no era el que aparentaba. Debía de haber estado doblada toda la velada y de sus brazos surgieron hierros que abrieron mi carne chamuscando mi largo pelo y quebrando mi lomo.”

El pensamiento de la negra gira en torno a la idea de que Dios ama a los reyes moribundos y castiga al perro que magulla la forma inerme, así que lo sostiene con ambas manos con leves movimientos de disidencia; ella, que fuera reina de las llanuras del oeste y sabe que desde ese punto acudirán los sepultureros.

Terrón como nombre de persona pertenece a la dinastía suculenta aunque sólo sea una palabra. Llega pronto al lugar de salida, avizora el objetivo, busca la fórmula, afirma que no debe pronunciarse en vano cualquier réplica de origen tan oscuro y se adentra taciturno en una mitología privada. Repleto de dolor mortal toma el aspecto de la edad indefensa y tortura la noche con sus gritos de rocalla.

La fugacidad del jardín reside en su sombra. Una sombra que carece de piezas dentales, de hegemonía, de aire oculto, pero que maniobra entre los residuos del bien con la madre y el bufón lanzador de cáusticas inconveniencias. Cabe la confusión con la fugacidad de la tormenta, de condición ahorradora, y muchos aseguran que es el fruto adverso de quien no halla lápidas adecuadas, cubiertos de vigilia o excelentes consejos.

Agüilla

Los encuentros en los estancos deparan a menudo grandes satisfacciones. Hoy he ido a franquear una carta para mi hijo que vive en Cercedilla y allí estaba ella haciendo cola para comprar dos paquetes de Marlboro con un body negro resaltando ese busto que adoran los futbolistas y una sonrisa exultante que he rubricado con dos besos en las comisuras. Alguien ha entrado y al socaire del tumulto he rozado mis enfundados genitales con su muslo izquierdo caliente como piedra foguera a lo que ha respondido que me vio en no sé qué periódico y que se me veían aún buenas piernas (parece ser que esa parte la vuelve loca). Tenía yo prisa por llegar a casa. En efecto había manchado los bráslipes; un licor no sé si prostático o de Cowper. Primavera.

martes, 25 de mayo de 2010

Seguimiento fatal






























Dos hombres caminan rápidos. Maletín rojo en mano cambiada, debido al peso. Cuello de la americana clara algo levantado, por alguna maniobra violenta reciente. El de la cazadora azul varía a menudo la distancia entre él y su compañero, sin duda vigila. ¿Alguien puede identificarlos? ¿Y las calles? ¿De qué ciudad?

viernes, 14 de mayo de 2010

Qué queda

Isabel Montero Grebas, pastelera, tres horas y veintiséis minutos.
Elvira Morcas, auxiliar administrativo, tres semanas y seis minutos.
Berto, masajista, cinco días, siete horas y catorce minutos.
José Luis López Barragán, médico de familia, tres días y tres minutos.
Aurora López Pac, mi esposa, un año, un mes, una semana y once minutos.
Miralles, ceramista, cuatro minutos.
Elvira Ferrer López, mi primogénita, dos días y cincuenta minutos.
Sandra Ferrer López, mi hija menor, un mes, veinte días y siete minutos.
“Cantinflas”, peluquero, cuatro horas y diez minutos.
Magdita Pérez Sadurní, artista, un año, un mes, una semana y un minuto.
Manuel Villa, quiosquero, tres horas y seis minutos.
“Grasbo”, conserje, dos horas y catorce minutos.
Pedro, conserje, dos horas y tres minutos.
Javier Lorbés, chófer, veinte horas.
Ramón Fuentes García, bancario, seis horas y un minuto.
Tilde Cebollero, bibliotecaria, un mes y cuarenta minutos.


Sí, son los tiempos totales que pasaré con cada una de estas personas, de aquí a mi fallecimiento, obtenidos por la suma de los tiempos parciales correspondientes a los encuentros que se producirán con cada una de ellas. Calculo los años que me quedan de vida acogiéndome a la media de mis antepasados y calculo la duración de los encuentros acogiéndome a la media de los del último trimestre. El término "encuentro" no supone siquiera intercambio verbal, vale la coincidencia a una distancia reducida con reconocimiento visual por ambas partes.

viernes, 7 de mayo de 2010

Redes

No tuvimos suerte con nuestro último hijo. Nació convertido en número de teléfono. En concreto en el número de móvil de un pastor cigomático. Las molestias que ocasionó fueron importantes. Pero pronto cortaron la línea. Y descansó en paz.

sábado, 1 de mayo de 2010

Clima

Abonados con espuma
en los cuernos hay un cómputo anual
de transiciones
que unen al infante con la rama
que ahora observo.

Si alguna ciencia aparte
sujeta el envío -la arboladura-
diversas doctrinas aceptadas
reptan hacia mí.

He dicho que
pereza y prejuicio
informaron al cobarde.
¿Especies invasivas?
Fue en el frío.

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Equipo Rubor.

viernes, 30 de abril de 2010

Zopilotes























Zopilote


No es una injuria al reino de las aves.
Tampoco aberración o falla natural perpetuada
por mera inercia evolutiva.

Al arte por el arte del pavo real o del faisán corresponde
su equivalente utilitario. (La belleza
está en los ojos de quien la contempla
y es cuestión relativa.)

Lo ves y te conduele su asimetría,
el color apagado y más bien luctuoso
y la no menos plúmbea repugnancia
de su moco de pavo. (Todo él,
aun sin la papada, se diría
un guajalote incomestible.)

Concedamos: es feo como el diablo.
(¿Alguien conoce al diablo?)
Y suscita los odios más despiadados.
(Es común apredrearlos; he visto niños
que se adiestraban para ser verdugos.)

Pero sin esta variante regional
del buitre tan infamado por la retórica,
sin este "aura tiñosa" o "gallinazo"
-con tales nombres se le injuria-
¿qué hubiera sido
de los lugares pobres frecuentados
por la fiebre amarilla y otras plagas
de los tristes tropiques?

Los zopilotes
fueron nuestras brigadas de reciclaje.
Ahora se han acabado los zopilotes.
La basura está a punto de ahogar al mundo.

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José Emilio Pacheco
Islas a la deriva (1973-1975) en
Tarde o temprano (poemas 1958-2009)
Tusquets Editores. 2010.

jueves, 22 de abril de 2010

Premio de la Crítica




























Queridos todos:
Gracias por vuestras felicitaciones.
Espero no defraudaros en el futuro.

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Archivo Fran Ferrer

sábado, 10 de abril de 2010

Aparecen

Ha sido esta noche. Un ejemplar de la mayor de las tres especies. No majestuosa. Pero llamativa. Con ese plumaje azul violáceo. Aleteo elegante y, de golpe, un picado vertiginoso que permite descubrir a otro ejemplar. ¿La pareja? Me invade una sensación extraña. ¿Existen estas aves? Ahora este sueño parece la réplica de observaciones hechas en paisajes prepirenaicos. Hace años. Muchos años. Hasta el punto de que dejaron de formar parte del ecosistema. Olvidé su nombre. ¿Cómo se llamaba esta especie? ¿Y las otras dos, rayadas de vivos colores, difíciles de diferenciar entre ellas? He perdido sus nombres vulgares y sus nombres científicos. Y también se perdieron las ilustraciones en los manuales que las recogían. Y los manuales mismos. Nada queda. Mas la fantasmal aparición de las últimas horas quizá anuncie su regreso. Sería una muy buena noticia. Ampliaríamos el número de especies de rapaces diurnas a observar esta primavera.

miércoles, 7 de abril de 2010

sábado, 3 de abril de 2010

Puerco espín

El Diccionario de los símbolos, ya citado en este blog (entrada CRUENTACIÓN), depara abundantes hallazgos; veamos PUERCO ESPÍN:

“Animal adivinatorio predilecto de los ekoi (Nigeria del sur). Está en estrecha relación con los reinos de los espíritus y desempeña a menudo un papel de héroe civilizador. Especialmente por su mediación las mujeres aprendieron a cultivar los tomates. Recordemos que el tomate, según las creencias de los bambara, contiene una pequeña parte viva generatriz. Fue también el puerco espín quien ordenó el primer sacrificio a los espíritus. En el otro extremo de África, entre los kikuyo, se considera como el inventor del fuego.”

jueves, 25 de marzo de 2010

Series


El texto menos apreciado de mi producción literaria se titula “Series” y constituye una sección del libro misceláneo Papur. Pocos han sido los comentarios y todos han atendido en exclusiva el trasfondo naturalista -la defensa de la eliminación de determinadas especies animales domésticas gravosas con el medio- dejando huérfana la intención principal que no es otra que la plasmación de un ejercicio muy grato al autor: la cita de ejemplos de progresión y finalización, de avance y acabamiento. De hecho algunos hábitos neuróticos muy extendidos, como la obsesión por la limpieza hogareña, proporcionan tanto placer al llegar a término como al recorrer el camino que permite conseguirlo.

¿Qué es lo que me atrae de los procesos de eliminación de palomas, perros y gatos? ¿La eliminación en sí? ¿El hecho de que exista un problema y se resuelva mediante la eliminación? ¿La posibilidad de procurar alimento con los cadáveres de palomas, perros y gatos a las especies necrófagas salvajes? ¿La eliminación de un competidor para la fauna salvaje? Todos son, sin duda, argumentos convincentes en un individuo imbuido de extrema ética ambientalista pero, en mi caso, hay algo más, diría que hay algo que es lo principal, la razón primera de por qué acometer o aplaudir esos procesos y que es la redacción de la crónica de una progresión hacia una meta entendida como culmen, la pormenorización de los pasos encaminados a alcanzarlo y el vacío final, la pulcritud absoluta. Las dos secuencias –todos los buitres han llegado al dormidero o han bajado a la carroña y todas las palomas domésticas, todo los perros y gatos han quedado eliminados- conforman una fuente de goce aritmético, místico, genésico (se manifiesta en el raquis) y ese goce constituye la razón de su escritura y de su inclusión en un libro aunque en el caso de la segunda secuencia exista otra razón poderosa: se elimina la plaga, esa fácil calamidad que propicia la no diferencia entre la fauna doméstica y la salvaje y aplica los criterios de peligrosidad sanitaria (parásitos, enfermedades transmisibles al hombre) y estética (deyecciones, animales poco lustrosos), propios del hacinamiento y degeneración de la fauna doméstica, a la fauna salvaje que es la única por la que los conservacionistas venimos luchando desde hace ya muchas décadas.


martes, 23 de marzo de 2010

Moción

Conocer en qué momento descubrió el movimiento de las cajas carece de importancia. Un rincón del patio destinado a guardar viejos enseres protegido de la lluvia por un cobertizo de uralita y resguardado del viento cierzo por la orientación sureste. Y allí la madre o quizá la hermana colocaron dos cajas vacías, una que contuvo Frutas de Aragón JAYSSO y otra Fettuccine al huevo GALLO. Ya digo que carece de importancia saber cuándo fue la primera vez, pero sí que tuvo pronta constancia de que las dos cajas se movían, avanzaban hasta quedar fuera de la vertical del borde del vuelo por más que las empujara hacia dentro sobre una superficie sin pendiente, rugosa, de cemento, en un lugar sin gatos, perros u otras bestias domésticas o salvajes. ¿Una obsesión la espera de la primera luz del día para comprobar si durante la noche se habían movido? Quizá sí pero no logró despejar la incógnita, moriría sin saber qué fenómeno era ese, y no quiso nunca hacer partícipe a nadie de su desasosiego, de su curiosidad extrema. Se llevó a la tumba el misterio del movimiento de las cajas o, mejor dicho, la constatación del mismo.

viernes, 19 de marzo de 2010

RTU

Resuelven la obstrucción de mi tracto urinario inferior mediante Resección Transuretral del adenoma prostático. Veinticuatro horas después el cirujano, en breve charla, me comunica que de las dos secuelas habituales descarta una, la incontinencia, y para la otra, la impotencia, sugiere una visita al departamento de préstamos de la biblioteca del propio hospital donde he de solicitar Ingleses excéntricos de Edith Sitwell, en la edición de 1989. Sorprendido -no recordaba que la obra de esa señora contuviera pasajes de gran carga erótica- sigo a la bibliotecaria hasta un pequeño almacén y sólo entrar se desabrocha la blusa, se arrodilla, afloja mi pantalón y atestigua que RTU no dejó esa secuela. Nunca sabré qué depara la edición de 2009.

martes, 9 de marzo de 2010

Agacino

Diversos comentarios en diversos lugares de esparcimiento llevan al investigador Luis A. P. a notificarme por carta “que algunas tribus costeras de África Occidenal defienden la existencia de criaturas antropomorfas que viven en el mar, asaltan las embarcaciones por la noche y enloquecen a los tripulantes”. Casualmente me hallo en proceso de revisión de la biografía del entomólogo español Eugenio Morales Agacino (1914 – 2002) lo que me permite constatar que este sabio descubrió, en uno de sus viajes científicos, una colonia de focas monje en las costas de Mauritania. Los ejemplares de dicha colonia, aún existente, pudieron (o pueden, la cita de Luis es atemporal) ser las criaturas mencionadas por las tribus costeras. Como remate y para vergüenza general aporto una síntesis de la historia reciente de la foca monje en España:


Los topónimos "Cueva de la vaca", "Punta del lobo", "Isla de lobos", hacen referencia a la especie, también conocida como lobo, vaca marina y vedell marí.

A comienzos del siglo XX la foca monje fue exterminada del litoral llano de Cataluña, Levante y Andalucía quedando relegada a algunos puntos de la costa rocosa de la provincia de Gerona, al sector comprendido entre el cabo de San Antonio y el de Gata en la provincia de Almería, y al archipiélago balear. Pero el desarrollo turístico de los 50 acaba con las relictas poblaciones de la Costa Brava al tiempo que en Mallorca, por los mismo motivos, deja de reproducirse en 1951, siendo masacrados siete años después los dos últimos ejemplares; uno a golpes de remo al quedar atrapado en las redes de los pescadores de Cala Montdragó, en Santanyí, y el otro muerto a tiros por la Guardia Civil en Cala Tuent, en el término de Escorca, a instancias municipales.

En Canarias la extinción fue anterior. Aquí las colonias de focas eran muy numerosas, con varios millares de ejemplares, pero la caza para la obtención de cuero, grasa y carne, acabó con ellas.

En 1951 moría en Alicante la última cría peninsular conocida, víctima de un hachazo y, en el cabo de Gata, hasta mediados de los 60, sobrevivió un pequeño grupo. En general, la persecución fue tan concienzuda que en los años 70 sólo quedaban cinco ejemplares en las costas españolas y a comienzos de los 80 solo quedaba uno.

Actualmente las Islas Chafarinas son el único lugar del territorio nacional donde existe la especie, representada por uno o dos ejemplares. Allí vivió, hasta principios de los noventa, el célebre "Peluso", un macho de avanzada edad que se haría popular tras una aparatosa operación de captura para liberarle de un aro de una red de pesca que le aprisionaba el cuerpo y que murió posteriormente por causas desconocidas.

Como curiosidad decir que en un documento periodístico de principios del siglo XX se da noticia de la presencia ocasional de focas monje en el río Ebro a la altura de Zaragoza, sin precisar en qué años pero antes, claro está, de la regulación del río mediante presas.

sábado, 6 de marzo de 2010

Pioneros




























De cuando las guerrillas ecologistas. Concepción Jiménez Castro y Francisco Ferrer Lerín sobre una alfombra de huesos en el comedero para aves necrófagas de Camarasa (Prepirineo de Lérida). 1973.

jueves, 4 de marzo de 2010

Varios 3

“Um caranguejo na lama”. Lêdo Ivo. Réquiem.

“...acudiría el improbable insecto...” Marcel Proust. Sodoma y Gomorra.

A la pregunta de por qué incluyó a Alberto Sordi en Roma, Federico Fellini responde que “por ser muy cruel”. Lo cuenta Gore Vidal en el filme de Eckhart Schmidt Mit den Augen der Anderen (2003).

Dos paronomasias consecutivas: “...con la cual muy pasado me pasaba. Y no tenía tanta lástima de mí como del lastimado de mi amo...” Lazarillo de Tormes

“No a todos les está el puro, no más a los hocicones.” (Proverbio mejicano recogido por Alfonso Reyes en Marsyas o del tema popular)

lunes, 1 de marzo de 2010

Glu Gulaguer





















Parece que mi amiga Pilu Sesma Lorenzo ha encontrado el lugar donde reposan los restos del perro Glu Gulaguer, sujeto del poema colofón del libro Fámulo. Se trata de un discreto y espontáneo cementerio canino situado en un pinar ralo de evidente sabor mediterráneo.

jueves, 25 de febrero de 2010

Tempus

Aconsejado por mi higienista urogenital leí, el pasado martes, la novela Sale el espectro del escritor norteamericano de origen judío Philip Roth. No me sorprendió, ya que estaba advertido, el alto número de coincidencias entre la peripecia del protagonista y la mía propia, sin embargo, hubo algo que sí constituyó toda un sorpresa: no recordaba la historia de Rip Van Winkle, utilizada metafóricamente por Roth, y que no deja de ser un remedo de otra mucho más sustanciosa y mucho más próxima.


Leemos en Wikipedia:

"Rip van Winkle es un cuento corto de Washington Irving, y también el nombre del protagonista. Fue parte de una colección de cuentos titulado The Sketch Book of Geoffrey Crayon. El cuento, escrito mientras Irving vivía con su hermana Sarah y su cuñado Henry van Wart en Birmingham, Inglaterra, sucede en los días antes de la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Un aldeano de ascendencia holandesa, harto de que su esposa le regañe, huye y se interna en el bosque. Después de varias aventuras, se sienta bajo la sombra de un árbol y se queda dormido. Se despierta 20 años después y regresa a su aldea. De inmediato se mete en problemas cuando alaba al rey Jorge III, sin saber que había ocurrido la Revolución estadounidense y que ya no era un súbdito de los británicos."


Leemos en Ciudad propia. Poesía autorizada.

"Virila fue, a finales del siglo IX, monje del monasterio de San Salvador de Leyre, Navarra, del que llegó a ser abad y su figura histórica está perfectamente documentada en el Libro gótico de San Juan de la Peña. Mantenía el bueno del abad tremendas dudas sobre cómo sería el gozo de la eternidad. Es así que un día de plenitud primaveral se interna en el bosque cercano con estas meditaciones que leía en un libro. En la espesura del bosque aparece un ruiseñor, que con sus trinos distrae su atención de la lectura escatológica, apartándolo hasta una fuente. Allí queda prendado del canto del pájaro, hasta que se adormece. Cuando se despierta la naturaleza había cobrado nueva vida y no encuentra el camino de vuelta, hasta que al fin lo reconoce y al monasterio al fondo, que ahora es más grande, con iglesia mayor y nuevas dependencias que no comprende. Al llegar a la portería e identificarse, nadie le reconoce. Buscando en el archivo del cenobio encuentran un abad Virila '… perdido en el bosque…' pero hacía trescientos años. Es entonces el monasterio una revolución por el milagro acaecido, y en pleno Te Deum de acción de gracias se abre la bóveda de la iglesia y se oye la voz de Dios 'Virila, tu has estado trescientos años oyendo el canto de un ruiseñor y te ha parecido un instante. Los goces de la eternidad son mucho más perfectos…' Un ruiseñor entra entonces por la puerta de la iglesia con un anillo abacial en el pico, y lo coloca en el dedo del abad, que lo fue hasta que Dios lo llamó a comprobar la gloria eterna."

domingo, 21 de febrero de 2010

Amargo sino

No conseguir que a uno lo tomen en serio es, sin duda, una de las más atroces formas de sufrimiento. El 5 de febrero falleció en Grosmont (norte de Inglaterra) Ian Carmichael, a los 89 años, uno de los cómicos británicos más populares de los sesenta. Siempre quiso ser un protagonista romántico, pero le prefirieron divertido; el “entrañable bufón” alcanzó la fama interpretando a una serie de dandis estúpidos pero afables que se enfrentaban a situaciones que nunca superaban. Incluso, en los cincuenta, intervino en algunas superproducciones dramáticas pero era evidente que su lugar estaba en la comedia doméstica. En una de las últimas entrevistas concedidas reconocía que le hubiera gustado disfrutar del tipo de papeles que normalmente ofrecían a Cary Grant, pero “el público lo que quería era que provocara carcajadas todo el rato”. Quien esto les cuenta fue pasto de similar desconsideración en el Camino de Eléctricas, yendo a Cuatro Nalgas, ante una implacable carraleja... en mayo pasado: http://ferrerlerin.blogspot.com/search?q=Enga%C3%B1osos

sábado, 20 de febrero de 2010

Tati

Vean cuál es el argumento de la comedia El ilusionista escrita hará medio siglo por Jacques Tatischeff (Pecq, Bélgica, 1907 – París, 1982) y que ahora el dibujante francés Sylvain Chomet ha convertido en un filme de animación:

“Un anciano y fracasado prestidigitador conoce, en una gira, a una joven escocesa que cambiará su vida. Ella se convertirá en su sombra y él le hará unos regalos destinados a volatilizarse por ser fruto de sus trucos.”

sábado, 13 de febrero de 2010

Domicilios, 13





















Se sabe que el matrimonio de espías formado por Elizaveta Emeliánova, Elza, fallecida en septiembre a los 97 años en el hospital del Servicio Federal de Seguridad (actual KGB), y el teniente coronel Mijail Mukaséi, Zefir, fallecido en agosto, desempeñaron su labor en Estados Unidos (Mijail fue vicecónsul de URSS en Los Ángeles desde 1939 a 1943) y Rusia (Elizaveta trabajó de secretaria del consejo artístico del Teatro de Arte Dramático Chéjov al tiempo que estudiaba alemán y polaco, alfabeto Morse y manejo de radio entre 1943 y 1955). Sin embargo hay un largo periodo (1955 a 1977) del que el Servicio de Espionaje Exterior ruso se despacha con un lacónico “trabajaron en un país de Europa occidental”. Una azarosa circunstancia (y las buenas artes de la doble agente N.C.B.) han permitido encontrar la base de operaciones de la pareja de espías durante esos veintidós años: hangar para hidroaviones en el puerto de Lubeca.

jueves, 11 de febrero de 2010

Magpie




























Brian May, el guitarrista del grupo Queen, confiesa, en un reportaje que publica Daily Mail, su secreta obsesión: coleccionar postales británicas del XIX coloreadas a mano destinadas a ser vistas de modo estereoscópico. El artículo reproduce ocho de esas cartulinas, entre ellas la titulada “La pequeña Mary y su urraca” que lleva como leyenda (se supone que redactada por el propio May) lo siguiente: LA PEQUEÑA MARY Y SU URRACA. Sobre la mesa se halla una urraca a la que la joven mira con cariño. Como la imagen de la urraca no está borrosa es poco probable que esté viva. Quizá se trate de un pájaro mecánico.

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Información facilitada por Luis Arcos Percy

martes, 2 de febrero de 2010

Darío de Regoyos






















Víctimas de la fiesta (1894). El Muladar en estado de gracia.
El sueño de cualquier ornitólogo especializado en aves rapaces
necrófagas. Se dice que el tratamiento dado por Regoyos
a estos caballos muertos lo repitió Picasso en su Guernica.

sábado, 30 de enero de 2010

Visiones

Fue de sorpresa en sorpresa durante su primera jornada en el gigantesco Instituto Germánico de Ornitología. Era como una ciudad; cada especie de ave disponía de un Departamento de Estudio, con su propio complejo de edificios. Su infancia campesina observando los cernícalos, la elección del bachillerato de ciencias, la Facultad de Biología, el doctorado. Y ahora la beca que le iba a permitir trabajar en esta prestigiosa institución. “Hay aves que usan la luz ultravioleta para encontrar alimento; sabemos que a veces los cernícalos buscan su presa gracias a la detección de los rastros de orina dejados en el suelo por los roedores ya que ese licor refleja el ultravioleta”, dijo el Doctor Tugues en la disertación que cerraba el acto de inicio del curso. Pero fue al atardecer, al cruzar la parte norte del parque camino del anexo de apartamentos, cuando descubrió una peculiar construcción, un pabellón cilíndrico, tenuamente iluminado, de altura indefinida ya que lo cubría la niebla. Preguntó y juraría (su conocimiento de la lengua alemana no era perfecto) que le respondieron que era el almacén de registros. El lugar donde se guardaban, donde se iban guardando, todas las ‘visiones’, todo lo que veían, todo lo que han visto, todos los ejemplares de Falco tinnunculus desde que existía la especie. ¿Era eso posible? Ondas, frecuencias, partículas diseminadas y ahora capturadas. Necesitaba descansar. Un sueño reparador. Mañana sería otro día.

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Para Cani, y su Pavilion.

miércoles, 27 de enero de 2010

Un mar de dudas

A principios de los ochenta soñaba, a menudo, que aún seguía en la Universidad siendo no obstante consciente, en el sueño, de que la carrera la había acabado hacía años. La acción se situaba en un periodo inicial del curso; de hecho, aunque estaba sentado en un aula, no quedaba claro si me había matriculado y esa duda planeaba a lo largo de todo el sueño causando, claro está, cierta zozobra.

Una década antes había sido otro el sueño recurrente. Seguía en el Ejército y tenía que ponerme el uniforme a toda prisa para someterme a revista. Lo curioso es que, en la realidad, nunca vestí de uniforme ya que estuve destinado en una sección de apariencia civil.

Al reflexionar hace un tiempo sobre el porqué de la reiteración del primer modelo de sueño rechacé todas las teorías que apuntaban al retroceso, a la nostalgia, a la necesidad de volver atrás para recuperar el tiempo perdido, llegando a la conclusión de que, los soñados, fueron años de gran aburrimiento, que ese era el problema, el aburrimiento, el no tener nada que hacer, el matar el tiempo, el buscar soluciones como asistir a clase en la universidad, pese a tratarse siempre de la misma asignatura, para ocupar las interminables horas. En cuanto a ponerme con prisas el uniforme militar; nunca me ha gustado que me agobien.

Sin embargo, hoy, analizando con calma los acontecimientos, creo descubrir cierta falsedad que no se corresponde a esa condición fundamentada que se atribuye tradicionalmente al acto de soñar. Empezando por el uniforme, no parece necesario ejemplarizar la angustia del apremio mediante una circunstancia que nunca se dio. Y respecto al aburrimiento, no encuentro en mi biografía ningún periodo en que imperara esa circunstancia. Sólo se me ocurre, entonces, que hubiera un segmento de mi vida, del que no guardara recuerdo, en el que se dieran estos hechos: usar uniforme militar y no tener una ocupación que ahuyentara el fantasma del aburrimiento. Desde la infancia escribo un diario; lo he repasado y ahí no hay nada. Entonces sólo cabría pensar que los sueños fueron la verdadera vida y que en ellos no escribiera un diario que pudiera despejar estas incógnitas. O que el diario sí existiera y que fuera incapaz de hallarlo tras tantos cambios de domicilio. A lo que habría que añadir, en este punto, una nueva cuestión: ¿desde qué plano de la existencia estoy escribiendo en este blog?

domingo, 24 de enero de 2010

Covarrubias, Valencia, aves.

En el prólogo a la edición facsímil (1943) del Tesoro de la Lengua Castellana o Española (1611) acude Martín de Riquer a Ángel González Palencia para seguir la biografía del autor. Así sabemos que Don Sebastián de Covarrubias Horozco nació en Toledo el 7 de enero de 1539, falleció en Cuenca el 8 de octubre de 1613 y que su relación con la ciudad de Valencia fue la siguiente:

En 1596 fue escogido por el Nuncio de su Santidad para llevar a cabo el proyecto de instrucción de los moriscos de Valencia, lo que el Rey le comunicó en carta firmada el 2 de diciembre de dicho año, en la que hace resaltar sus “letras, inteligencia y entereza”. En su gestión, Covarrubias permaneció en Valencia hasta bien entrado el año 1600. (...) En octubre de 1606 obtuvo autorización del cabildo para volver a Valencia, donde le quedaban pendientes algunos asuntos de su anterior gestión. Su estancia en la ciudad levantina se prolongó hasta finales de agosto de 1607. (...) Covarrubias escribió el Tesoro de la Lengua Castellana o Española entre 1606 y 1610, probablemente. En la voz CATALINA –nombre de su única hermana-nos hace saber que la está escribiendo el 25 de noviembre de 1606 –día de la santa-, en Valencia. Ello concuerda con los datos que tenemos sobre la segunda estancia de Covarrubias en aquella ciudad. Hay que suponer que redactaba la obra continuadamente, una letra tras otra, no como haríamos hoy día, por medio de fichas. Ello se comprueba en numerosos pasajes, por ejemplo, cuando nos dice que ha puesto cierto refrán en la palabra CATARRO porque duda poder llegar a la palabra ROMADIZO.

CATALINA. Latine Catharina; vale tanto como pura, purus, mundus, nitidus. Tal fué la virgen y mártir Santa Catalina de Alexandría, a la qual martirizó el tirano Magencio, y celebra la Yglesia Católica su fiesta a los 25 de noviembre, que acierta a ser el mesmo día que esto se escrive, en Valencia, año de 1606. Otras santas ha avido deste nombre: Santa Catherina virgen, en Suecia, a 22 de março, y Santa Caterina de Sena, de la Orden de Santo Domingo, Romae 29, Aprilis. A los papagaítos pequeños hembras, llaman catalinicas comúnmente.

domingo, 17 de enero de 2010

Paisajes de la ciudad, 4
























Aquí http://ferrerlerin.blogspot.com/2009/10/cocteleria-milanos.html el poeta noctámbulo grabó, sobre el hielo del sour, el decálogo para tener y retener a su novia geométrica. Mas la fiebre del amor intensifica la sed y eleva la temperatura.

Paisajes de la ciudad, 3


El suburbio. Decenas de acres cubiertos de pequeñas viviendas quizá abandonadas, diversa obra civil desprovista de uso y calles de cruel pavimento e indeciso trazado. El chófer foráneo, sin la menor perspectiva y con repetitivo marco, no halla la arteria crucial o el jalón que anuncie la luz y el fragor del centro entrevisto en el volumen tercero de las Ciudades del mundo.

Música e Infierno

Interesa menos la relativización de lo feo que postula Karl Rosenkranz en su Aesthetik des Hässlichen (1853) que los términos en que se refiere a Louis Spohr en el mismo tratado: “...músicos como Spohr nos han revelado los sonidos atroces de la perdición, los que el malvado profiere, los gritos y aullidos que manifiesta para ilustrar la escisión de su alma.”

sábado, 16 de enero de 2010

Paisajes de la ciudad, 2





Se hablaba de la existencia de unas
casuchas emparradas ocultas entre los palacios y monasterios del señorial barrio de Pedralbes. La comprobación hubo de ser fugaz; un tipo chulesco, agitanado, nos echó con cajas destempladas.






Paisajes de la ciudad, 1







Barcelona. Derecha del Ensanche. Difícil saber si es el sueño de una realidad o el sueño de las conversaciones mantenidas con mi madre, en sus últimos años de vida, con ánimo de reconstruir el pasado.

miércoles, 6 de enero de 2010

He vuelto

He vuelto a http://ferrerlerin.blogspot.com/2008/11/espantoso-ensueo.html .
Pero esta vez, de las tres secuencias del sueño –viaje en coche hasta la población perdida, paseo por ella, salida andando hacia otra localidad por el camino de las momias- sólo se atiende la secuencia central, sólo se presta atención a las personas que deambulan por las calles y que, en parte, se integran inicialmente en nuestra comitiva; pero no se trata de gañanes y negras mujeres sino de niñas, con sus vestidos de organdí, cogidas del brazo, en grupos de cuatro o cinco. ¿Emiten sonidos?

martes, 5 de enero de 2010

El Beaterio Viejo de Gante






















No estoy muy lejos de Flandes, y no sé cuando volveré a estarlo, así que decido ir a Gante para ver “La adoración del Cordero Místico” de los hermanos Van Eyck. Desde Ámsterdam son doscientos veinte kilómetros; me sorprende el tráfico intenso de las autopistas; llego antes de media mañana a mi destino. Más que viaje, ha sido un retorno a las viejas lecciones del bachillerato español: Utrecht, Breda, Amberes, Gante y el retablo, tantas veces reproducido en los libros de texto. En la sala donde se expone, protegido tras un cristal, hay una luz tenue y un espeso silencio. Asombrado, salgo de la catedral y, enfrente, en la oficina de turismo, pido un plano de la ciudad. Lo consulto y me decido por el Oud Begijnhof (Beaterio Viejo), situado en un extremo del casco histórico. Estos beaterios, ya casi extinguidos, con su origen en la Edad Media, fueron una mezcla de convento y hospedería, pero no en edificios cerrados, sino formando pequeños guetos en los arrabales de las antiguas poblaciones. Otra variante son los Gasthuis, aún hoy existentes y similares a nuestros asilos, con sus edificios de una planta y sus fundaciones, la mayoría en funcionamiento desde el siglo XVII. Los he visto en Holanda por todas partes. Con el mapa en la mano, me desoriento varias veces hasta encontrarlo. Ahora se entra por un jardín abierto a la urbe pagana con una iglesia enorme al fondo; adosado al ábside, un templete de formas clásicas protege un Ecce Homo de bulto, pintado, de buen tamaño. Todo lo demás es sencillo y austero. Hay un par de personas sentadas en los bancos. Después he leído que hay otras capillas disimuladas entre los edificios del barrio. Dejando el parque, al pisar una de las calles empedradas, siento una sensación de familiaridad, de lugar conocido. No hay nadie a mi alrededor, y veo casas bajas y árboles asomando por las tapias y muros encalados. Me detengo en una esquina y recuerdo el tranquilo barrio de San Lorenzo de Úbeda, donde nació Antonio Muñoz Molina, recreado en tantos de sus libros. Miro hacia arriba y descubro el rótulo de la calle: Straatje van Oliveten, el callejón de los Olivos. Todo tiene su explicación.

Texto y fotografía: Antonio Erena, agosto de 2008.

martes, 29 de diciembre de 2009

Domicilios, 12





















Escribe Luis María Gómez Canseco, Profesor del Departamento de Filología Hispánica de la Universidad de Huelva, en su artículo A otro perro con ese hueso. Antropofagia literaria en el Siglo de Oro publicado en el nº 1 (2004) de la revista digital Etiópicas: “La burla ya se encuentra en piezas menores del teatro áureo. En el anónimo Baile del Mundo, un gracioso compara a las damas con asaduras, sobre la afirmación de que unos sois livianos / y otras sois livianas”. Ahora, voces autorizadas, dan como autor de dicha pieza teatral al hacendado Juan Buil, primer propietario de esta Torre Buil de Castejón de Monegros, hoy en ruinas aunque, por su inaccesibilidad, todavía a salvo de grafiteros

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Varios 2

Camino de Valencia oí a una mujer detallar a otra las bondades de cierto supermercado; le recomendaba la leche marca “La cabra”.

“The calamity is the masses.” R.W. Emerson, The Conduct of Life.

“Me presentó a Olga el día de Navidad advirtiéndome que no sabía hablar de Ud, sólo tuteaba.” (En el burdel)

"Todos los seres humanos llevan consigo un conjunto de palabras que emplean para justificar
sus acciones, sus creencias y sus vidas." Richard Rorty, Contingencia, ironía y solidaridad.

"Las espinacas y Saint-Simon han sido mis únicos placeres perdurables, después sin embargo del de vivir siempre en París con cien luises de renta, escribiendo libros." Stendhal, Henry Brulard. (Citado por Giuseppe Tomasi di Lampedusa en Lezioni su Stendhal)

Topaz



















Doppelgänger

Ha fallecido el actor irlandés Richard Todd. Famoso capitán de paracaidistas durante la Segunda Guerra Mundial intervino, por esa circunstancia, en numerosos filmes de carácter bélico. Se cuenta que tuvo la posibilidad de presenciar cómo, en el rodaje de algunas de esas cintas, otros actores le interpretaban a él en diversos lances vividos en la contienda. Incluso, en la desmesurada El día más largo, llegó a dialogar consigo mismo.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Férreo control

Con una vigilancia global avanzada, por ejemplo con los muros de nuestro búnker de la isla de Guam fácilmente traspasables por el ojo de las cámaras, aún hay quien, en un acto extremo de ingenuidad, pretende refugiarse en el ejercicio del pensamiento sin saber que ya se están instalando lectores de lo más profundo del raciocinio, capaces incluso de adelantarse a la elaboración de las ideas. Así, no resulta ocioso buscar una redifinición del hombre perfecto, sustentada en la aceptación de la inutilidad del ocultamiento y en el disfrute de un elevado grado de estolidez.

domingo, 13 de diciembre de 2009

La niña asna (y el sargento Epidídimo)

El maestro propone un trabajo para el fin de semana: hallar la etimología de la palabra francesa ‘robinet’, nuestro ‘grifo’. Treinta y nueve, de los cuarenta que componen el alumnado, dan la siguiente solución:

“Según los mejores etimologistas (Bloch y von Wartburg), seguidos por Alain Rey, ‘Robin’ era un nombre de pila de hombre que, en la Edad Media, se solía dar a los animales domésticos, en especial a los ‘moutons’ (vocablo que se aplica, sin distinción, a carneros y ovejas). ‘Robinet’ es un diminutivo de ‘Robin’. Las llaves de los caños, o los caños en sí, tenían frecuentemente la forma de la cabeza de una res lanar, de ahí que se les diera ese nombre. En español el paso de ‘caño’ a ‘grifo’ se explica por la sofisticación de ese dispositivo asemejándolo al mítico animal.”

sábado, 12 de diciembre de 2009

Bacteriana







Modelo molecular
de la enzima ureasa
de Helicobacter pylori.


Wikipedia.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Avistamiento

Muchos quisieron saber qué oteaba el ornitólogo británico Lewis Percival, auxiliado por un monumental catalejo, desde la terraza de su habitación del Hotel Imperial Tarraco, el jueves 27 de octubre de1994. Se dijo que un bando de flamencos. También que un bando de gansos grises. Pero los viejos pescadores, expertos en la identificación auditiva de aves en vuelo, no fueron capaces de indicar con certeza a qué especie correspondían los tremendos bramidos que atronaron, al caer la tarde, esa porción de la costa mediterránea. Hoy, transcurridos quince años, ampliado el caudal de conocimientos sobre la vida marina en general y sobre la biografía de dicho investigador en particular, se pone en duda que se tratara de una observación de carácter ornítico. Percival, que era también herpetólogo, habría venido a España avisado por alguien y, ese día de otoño, pudo contemplar las enérgicas ondulaciones de una serpiente de mar, probablemente un ejemplar centenario de inauditas proporciones, el mismo, quizá, que hiciera zozobrar cuatro laúdes cargados de aceite entre 1840 y 1870, y que, finalmente, apareció varado en una playa de Hospitalet del Infante el mes de mayo de 2008. Medía veinticuatro metros.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Domicilios, 11




























2 Horatio Street. Es un edificio de apartamentos situado en el extremo noroeste del West Village. En uno de esos apartamentos vivió a mediados de los setenta Eduardo Mendoza. Al dejar el apartamento (renunciando a la oportunidad de comprarlo), el siguiente inquilino es Oliver Sacks. Cuando Enric González llega como corresponsal de El País a Nueva York se hospeda en un edificio cercano a Horatio Street. Su primer cometido es precisamente entrevistar a Oliver Sacks en ese mismo apartamento (en Historias de Nueva York dice que lo visita en su estudio de Horatio Street, de donde deduzco que debe de ser el mismo). La entrada del inmueble es atípica en esa zona de la ciudad y recuerda mucho más a los portales tantas veces fotografiados del Upper West Side (o también del Upper East Side).

Texto y fotografía: Javier Ozón Górriz.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

lunes, 30 de noviembre de 2009

La Tulipe, y demás.

Julio/Agosto de 1980. Calima sobre Madrid: 39 grados. Un reloj de arena en la garganta. Flaneur de los libros reconvertido en antólogo. ¿Qué fue de mi vida? Primeras entrevistas, charlas. Discusiones con Fanfán. A punto estuve de romper el pacto. Por fin, cede la doncella. Una antología de poemas, no de autores. El orden deberá ser el del año de su publicación, de la publicación de cada uno de los poemas seleccionadados. Al fondo, Tinianov, Gadamer, Jauss, Eliot... Algunos más. Cada lector reescribe la historia literaria. La hace suya. Se la inventa. Todos los poetas saben que también son sus lecturas. La experiencia vivida y la simbólica llenan todos poemas y libros de la Biblioteca Nacional. Pero, ¿por qué nacional? Fanfán y Omar llegan a un acuerdo. Cede la doncella de nuevo y la pareja, asfixiada, sube por Claudio Coello como una sola serpiente de papel. En esa calle histórica tiene su sede la Editorial Alhambra. El flaneur no recuerda un edificio menos parecido al Lazarillo. El ascensor funciona. Se firma el contrato definitivo. La decisión: Fanfán se ocupará de las relaciones públicas y Omar será el machaca. Vale. A las nueve en punto, cada mañana, Omar llega en góndola a la puerta de la Biblioteca. Un par de monjas civiles custodian la entrada. Tras el registro pertinente, la gran sala: algo así como un campo de fútbol repleto de archivadores. Cada noche, a las nueve en punto, sale Omar y cruza medio Paseo de Recoletos. Sólo medio. Un banco nunca está lejos. Omar se tiende un buen rato en el primero que encuentra cada noche, hasta volver a casa de Fanfán. Fanfán, ¿qué hacíamos tú y yo antes de conocernos? Lerín tiene que estar en esta antología, dice Omar. Nadie me sabe dar su dirección actual. Nadie parece tampoco tener el primer libro de Francisco Ferrer Lerín, De las condiciones humanas, publicado en 1964, aunque escrito en el sesenta y dos. En la misma colección en la que Gimferrer había publicado Mensaje del Tetrarca. Sospechas. Infundaciones. Pero Omar se enterará veinticinco años más tarde. Al final de todas estas pesquisas, alguien, tal vez Talentos, me proporciona el teléfono de Lerín. Al parecer a Talentos se lo dio Félix Lengua de Cal. Pero no recuerda, no recuerdo. Este número es el de Jaca. Allí está ahora Paco, le dice, le dicen. ¿Por qué en Jaca?. Curas y ejército. Fronteras. La leyenda "Lerín" ya se había extendido. Omar vuelve a Lixia y desde allí logra hablar, no más de cinco minutos, con Francisco Ferrer Lerín: el permiso para que sus poemas puedan ser publicados unos meses después, en 1981. Poesía española contemporánea (1939 1980). Selección, estudio y notas de Fanny Rubio y José Luis Falcó. Se publicó con una extensión que fue aproximadamente la mitad de lo que era. La parte del "Prólogo" atribuido a Omar fue manipulada. ¿Por quién? No asistí a la presentación. Omar había leído a Lerín en 1971: La hora oval, en la colección de poesía Ocnos. No había olvidado aquella lectura, ni el título. Lo que encontró en La Oval: unos poemas que esperaba hacía tiempo. Cuatro años quizás. Durante su adolescencia había probado un poco de todo. Es un decir. De Thomas Man a Pío Baroja, de Salgari a Valéry, de Campoamor a Tristan Tzara porque la fiebre canta en los alambres mentales. De Joyce a Cernuda. Y Unamuno. Se había enamorado perdidamente de algunos poetas surrealistas que había encontrado en la Antología de la poesía francesa contemporánea, del poeta Manuel Álvarez Ortega, cuya poesía fue entonces de su gusto. Y de los manifiestos surrealistas de Breton. Y de Artaud. Pero también de Apollinaire y Larrea: Por las carreteras cinemáticas/en aquel automóvil,/ íbamos filmando. Y del gesto pugilístico y suicida de Cravan. Golfo de México. Tal vez encontró en La hora oval, decía, lo que estaba esperando y que los novísimos, pese a la memoria mancomunada, pastiches y collage, no le habían ofrecido. Al menos, no del todo. Se encontraba delante de una poesía que le pareció radical como el deseo y no una especie de amalgama reciclada (eso sí, muy bien reciclada, aunque confusamente presentada): una amalgama que, en general, carecía de aquel espíritu vanguardista que por entonces le atrajo. Aunque la vanguardia, piensa Omar que se dijo Omar, puede que sólo sea una un estado de ánimo. Un carácter. Un ojo. No, con ello no pensaba ya en las vanguardias históricas, sino en la posibilidad de escribir, en el marco de las décadas del sesenta y setenta, desde una mirada vanguardista, desde un punto de vista (es decir, desde una moral) vanguardista, desde un territorio de libertad y humor, (el humor, ese motor del mundo, dice Lerín), suficientemente alejados de paradigmas congelados y cánones artificios. Amén. Seguramente fue eso lo que Omar encontró entonces en aquella primera lectura de La Oval y por eso quiso que Lerín estuviese en aquella magna antología. ¿Sólo por eso? Olvidaron mi acento./Borrada la andadura/Quemaron mi nombre. Suficiente, desde luego, pero no sólo. Más tarde, Fanfán, El tiempo y una mujer nos separaron. En posteriores lecturas de La hora oval, fue encontrando más cosas. La calle de la risa, pero también El consejo de los rostros. Y entonces le gustó especialmente la confusión genérica que la poesía leriniana había levantado. Revulsión. De hecho, Omar explicaba genología. Cuánta aspereza, ya entonces. El tiempo y una mujer nos separaron. La fantasía conquistada. Críticos y Abogados de pleitos divinos ¿Cómo debe leerse lo que ha publicado Lerín bajo el rótulo poesía? ¿Como poesía? ¿Como relato? ¿Como texto dramático? ¿Como guión cinematográfico? ¿Como qué? ¿Y cómo leer Níquel, la novela de Lerín? Definitivamente, ¿porqué "se debe¨? En aquel tiempo sedujo a Omar una ilusión: leer los textos como textos, como propuestas abiertas no sólo al Dios del Sentido, sino también a su ubicación o no en el marco imposible de los géneros literarios. Chata genología. Noches lúgubres. Cadalso. La Celestina. Noticias de yerros cometidos en olor de santidad, leyó en Lerín. Dicen que la luna es el sol de los pobres. Pues bien, tuvieron que pasar años para que aquel desterrado o espía publicara un nuevo libro en el que seguía persiguiendo y anotando crímenes y metamorfosis. Dieciséis años más tarde, aparece Cónsul. En 1987. Omar no sabe todavía si se trata o no del libro más maduro de Ferrer Lerín, como se ha dicho. Tal vez sí, pero en ¿qué sentido? Tampoco ve muy clara esa "nueva" unión entre bios y grafos, pues piensa que estuvo en la poesía leriniana, ya se ha dicho, desde el principio. Bueno, quizás ahora más explícita. Bios y Grafos. Hay algo así como dos tipos de poetas: los que escriben para saber algo de sí mismos y del mundo, y descubrirlo a través del proceso, y los que, antes de ponerse a escribir y al ponerse a escribir, ya lo saben todo. Lo que no se explica Omar es el porquéparaqué de estos segundos. ¿Para terminar conta.constatándose? Poema es esto y esto y esto. Y esto que nace en mí en calidad de entrega, que existe porque existo. Y porque ambos podemos dejar correctamente de existir. La experiencia de la escritura y no sólo la poesía de la experiencia. Oí gritar Frenk Frenk y comprendí de qué se trataba. La imaginación de Lerín es verdaderamente poética. Creadora. Basta con echar un vistazo a cualquiera de sus libros y padecer la angustia de lo original, más que la de las influencias. Lerín desterrado de Siete novísimos poetas españoles. ¿O es quizás por eso? Sí y no. Sí, por la época, el lugar. Y no, porque Lerín escribe desde su cuerpo, desde la patrística iconoclasta que él mismo ha levantando. El cuerpo es el territorio de la memoria. En él están tatuadas las huellas de todos nuestros pasos. De ahí a los versos de "Homenaje a Perse", que está en el pórtico de Las condiciones humanas : Pero si prefieres balancearte con los remolinos del nuevo día / asciende a las cimas donde sólo reina el olvido y tus pasos serán descontados. Olvidar para escribir. Escribir los pasos descontados. La escritura como metamorfosis. La metamorfosis como crimen. Siempre hace falta un muerto. Su cadáver. Aquí está apoyada la vieja máquina Kodak. Instantánea. Pero ya me he referido, líneas más arriba, a todo esto. Claro que Omar sólo pudo leer completo el primer libro de Ferrer Lerín, De las condiciones humanas, cuando apareció la recopilación de su poesía en 2006: Ciudad propia. Poesía autorizada. El primero como el último, Papur. 2008. El imperativo biológico de la poesía. Parecidas sensaciones que la primera vez, cuando me entregué a La hora oval, piensa Omar. Es decisiva esta caricia. Lírico y burlón, lo dijo Corredor. Qué años cuando corría por la era. Lerín y los neologismos. Palabras inventadas, derivadas. Medias palabras. Túa. La fantasía de otra tradición. ¡Qué cielo más alto¡ Y por fin conozco a Lerín. En Jaca. Me habían invitado a participar allí en un curso urgente de verano: Poesía contemporánea: convergencias y divergencias. 10, 11 y 12 de julio. Fui y fue. Pero lo que Omar quería era conocer a Lerín. Tuvo suerte. Una mañana, en medio de una de las clases. Sigiloso. No sé por qué ya no nos separamos durante los días que estuve allí. Me llevó al Casino, seguramente para alimentar su leyenda de tahúr. Me enseñó los agujeros que habían dejado las balas de un guardia civil friolero (¿o fue un militar?) en las paredes de uno de los salones. Supe que su madre se apellidaba Lerín Falcó (como Omar) y tuvo la amabilidad de enviarme, en adjunto, el "Recuerdo de la Primera Comunión" de María Luisa Lerín Falcó, celebrada el 4 de mayo de 1924 (como ayer, cuando nos vimos de nuevo). Y más cosas. "Guárdeme usted el secreto, pero en realidad soy espía", le había dicho a alguien en Jaca hacía tiempo. Casualidades. Azar objetivo. Me gustaría creer. Termino. Omar les deja ahora con uno de sus poetas preferidos y con un estupendo amigo. Azúa dijo una vez que todos deberíamos tener en casa un poeta como Lerín, aunque sólo fuese para alegrarnos la vida. Así que aprovechen la oportunidad.

José Luis Falcó presenta a Ferrer Lerín
Universidad de Valencia 06/05/09

viernes, 27 de noviembre de 2009

Domicilios, 10
























Olvidaron tapiar un hueco del campanario. Y por ahí huyó.

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Gingival
Pág. 109

domingo, 22 de noviembre de 2009

Una pintura, 2





Ilustración y leyenda
del catálogo
de la muestra
VI CENTENARIO
DE LA FUNDACIÓN
DEL HOSPITAL DE
IGNOSCENTS,
FOLLS E ORATS
.
Museo de la Ciudad.
Valencia.
Febrero-Mayo 2009.
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Paciente alterado orinando
en un recipiente distinto
del orinal de su habitación
ante una enfermera.
Pintura al temple
en códice sobre medicamentos.
Siglo XIII.

Una pintura, 1



Ilustración y leyenda
del catálogo
de la muestra
VI CENTENARIO
DE LA FUNDACIÓN
DEL HOSPITAL DE
IGNOSCENTS,
FOLLS E ORATS.
Museo de la Ciudad.
Valencia.
Febrero-Mayo 2009.

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Padres deshaciéndose de niños
con deformaciones, según la
tradición grecorromana que
consideraba negativamente
al enfermo deforme.

Pintura de un códice francés.
Siglo XV.




miércoles, 18 de noviembre de 2009

Domicilios, 9























Cuando Cleiton Restif compró la casa no quiso saber que estaba en ruinas; le bastó ese leve y blanco detalle arquitectónico para decidirse. Ahora, a menudo recuerda, asomado al balcón, su larga reclusión en Dueñas; reclusión sólo alegrada por la visita de la pálida lechuza, vaticinadora irrefutable de la muerte de reos, y la llegada, de madrugada, al patio del penal, de un bando de ánsares grises que, como piezas de ajedrez, dibujan, sobre la nieve, movimientos letales.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Ternura y bidé

Otra vez. Lo ha hecho otra vez. Ferrer Lerín. Estaban esos libros, como mojones o lindes, De las condiciones humanas (1964), La hora oval (1970), Cónsul (1987), signando las décadas, marcando a los poetas el camino por donde no podía ir la poesía. Es decir, por donde necesariamente tenía que ir. Y luego el silencio, no sabemos si, más que elegido, impuesto. Estaba un puñado de poemas después, hallados al final de su obra recogida dentro de los muros de Ciudad propia (2006), como fuera de la ciudad, en el muradal de los ejidos, como encontrados de urgencia y escritos sin haberse encontrado. Una puerta de bisagras para cerrar su propia ciudad, su poesía completa, eso pensábamos. Y estaba también ese otro puñado de poemas, ese siervo o Fámulo que recoge las migas, da de comer al canario, come él mismo de su famulato, de las migas de esas migas. Empieza a cantar. Otra vez. Ferrer Lerín lo ha hecho otra vez, otra vez sale como con fórceps la poesía de donde no tenía que haber estado, del único sitio en el que, cuatro décadas más tarde, aunque nadie la espere ahí, ahí tiene que estar. Y ya no valen las retóricas antiguas, ni las máscaras antiguas, los personajes haciendo de autor, el autor deshaciéndose en los personajes. Porque este nuevo libro de Ferrer Lerín es el primero y el único, como si no quisiera que le buscasen más que en éste, hechas migas las migas del tiempo, la vida y la generación, no la literaria, sino la espontánea, ese mundo compartimentado en nombres y no en versos que le da la vuelta a la cansada tradición del número par y demuestra, de nuevo, que la poesía, como el Dios de Santa Teresa, está donde menos se cree que está, en el uno y lo primo, en ese 7 no armónico. Parece lo mismo pero no es lo mismo. Quizá nunca antes fuera tan valiente Ferrer Lerín en su búsqueda de claves biográficas, pues, incluso / abriendo, con violencia, / los ojos, / no consigo / que se vayan; ni tan perezoso o laxo en el ocultamiento de la repetida vez de su existencia (F. F.). Puestos los hurones literarios a sacar el conejo de la chistera, o del vivar, el verdadero bicho sale a borbotones, asoma la cabeza y ya no deja de salir, peludo y largo (Wodwo), pero con dientes en lugar de orejas, mustélido que no roedor. Como un poeta cortesano que sólo escribe cuando se le solicita, pero no entonces mismo, sino luego, un poquito más tarde, y nunca aquí, donde le dicen: Firma, sino en otro sitio, allí. Allí donde le dicen, cuando le dicen, que se calle. Ha hecho bien Tusquets en sacar este libro de Ferrer Lerín. ¿Un nuevo texto sagrado? ¡Y un cuerno, dice Ferrer Lerín, y se lo fuma como un puro! Un viejo texto pagano más bien, tan viejo como el mundo. Con su mismo latido. Un paso a dos sincopado, que no cansa puesto que no es sólo retozo, sino pozo también. De la voz. Hicieron bien los que le solicitaron al Arnaut Daniel de Jaca un libro más, un canto más. Pues le ha salido este otro canto. ¿No querían poeta? ¿No deseaban, ellos también al héroe? ¿No lo buscaron bajo los pinos, bajo los buitres, entre las piedras? Helo, helo por do viene, y no montado a la jineta, sino a pelo, sobre la tierra vaca, marcando de nuevo el ritmo. Por aquí no. Y precisamente por eso, por aquí sí. Porque incluso donde más se puede esperar que esté la poesía, donde la buscaríamos los más convencionales, ahí también está la poesía. Como en ese poema, el más reconocible para nosotros, sus más romos lectores, Almas de metal, que recuerda The Red Wheelbarrow, de William Carlos Williams, sólo que menos convocada, la poesía, digo, más ausente. Y sale a borbotones allí donde Ferrer Lerín sabe entrar con el bicho de su oído, un laberinto dentro de otro laberinto, buscándole las vueltas a una raíz para arrancar todo un árbol etimológico (Taf); o con una lupa en el mapa, atento a la verticalidad: Primera relación de enclaves propicios, propicios para la poesía, se entiende, para la nidificación o la muerte en éxtasis, por crucifixión o ahorcamiento, colgado de esas vigas, troncos de árboles y diversa mampostería que el poeta ha hallado por la geografía española. Porque, en efecto, poco queda en España, salvo un alfabeto de nombres, una reproducción a escala del Universo tan válida como cualquier otra, de Ababuj, en la provincia de Teruel, a Zuza-Lónguida, en Navarra. ¿Cuántos sentidos poseen los hombres? Oído y vista. Ternura y bidé, ésa es la receta de Ferrer Lerín para hallar la poesía. Toda una erótica del ocultamiento. Como esa imagen brutal de Roberto Bolaño en 2666: en el Gólgota, los ladrones crucificados junto a Jesús no están ahí para realzarlo, sino para ocultarlo. Quizá porque la visión total del dios nos abrasaría la mirada: Cremoso eres ¡San Dios! Y para que la poesía no nos coma las cejas, Ferrer Lerín la oculta con la gracia sustantiva del nombre. Por eso los significantes no tienen necesariamente que revelar el sentido, pueden también ocultarlo para que no explote ante nuestros ojos. Así la anécdota biográfica ocultará la biografía del poeta, para que no nos salpique. Ternura y bidé. Lavarse bien las partes en el río después del sexo. Las partes, para ocultar el todo, cuya absoluta faz quiere siempre ver el lector de poesía. ¡Qué pesado, el lector de poesía, lo quiere todo, y a cambio de nada, duros a pesetas en la era del euro! Y aquí se lo dan, la bolsa y la vida, la vida y la obra, Biografías, Paleografías, el poeta que fue y los libros que leyó; el hombre que pudo ser y los textos que se ha inventado. Calzada de Valdunciel. Las encantadas. Libro de los sellos. Regálale un libro y te escribirá otro libro. Dale un étimo y te sacará un idioma. Ponle delante una niña de trenzas rubias y pensará en un crimen perfecto, como en sus primeros libros, pero en vena lorquiana ahora (Quebrantahuesos). Donde no está la poesía, queda la antropología; donde acampó el ornitólogo, tiene su base el poeta. Parece lo mismo, pero no es lo mismo. Preguntas sin respuesta, pájaros en cadena, mucha ternura, usar después siempre el bidé, y un colofón canino para aquel poeta reseñado en Destino. Era en 1965, ¿recuerdan? Tantos años después. Y le salen las cuentas: Lagartos: 500.000 / Serpientes: 500.000 / Arañas: 1.000.000 / Salamandras: se desconocen / Diablos: sí hay. Ferrer Lerín. Lo ha hecho otra vez.

Carlos Jiménez Arribas, noviembre de 2009

domingo, 8 de noviembre de 2009

Amphisbaenian Mountain










Lotario Valley. New Brunswick Province. Canadá.
Archivo Fran Ferrer

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El único anfisbénido europeo es la Culebrilla ciega –Blanus cinereus-, endémico de la mitad meridional de la Península Ibérica. Sólo en una ocasión he visto este reptil: al desprenderse parte del revoque del muro del castillo de Torredonjimeno (Jaén) cayó al suelo un ser ápodo y vermiforme al que en un primer momento confundí con una lombriz por su tamaño, forma, coloración y por su aparente bicefalia al no distinguirse con claridad en qué extremo del cuerpo se halla la cabeza.

Rosari

Concubina d'hostal. Antigament i fins a temps recents, era costum en certs hostals de demanar a l'hoste, en oferir-li la cambra, si la volia amb rosaris o sense, és a dir, si volia o no rebre la visita d'una criada per a passar la nit (Mollerussa, ap. BDC, xxii, 200).

[BDC] Butlletí de Dialectologia Catalana publicat per les oficines del Diccionari General de la Llengua Catalana. Barcelona, Institut d'Estudis Catalans. Ha eixit de l'any 1913 fins l'any 1938.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Coté de Pablo




La agente del Mossad,
Ziva David (Coté de Pablo),
es consolada por el
Investigador en Jefe del NCIS,
Leroy Jethro Gibbs
(Mark Harmon).

Textos anónimos 12

La amistad entre el capataz Owen y Lee, el hijo del dueño del rancho más rico de la comarca de Río Grande, llega a tal extremo que ambos deciden hacerse hermanos de sangre. Esta amistad se pondrá a prueba cuando Owen no dude en aceptar la acusación de ser el padre ilegítimo del hijo que ha tenido una de las camareras del pueblo, llamada Lily. En realidad, sin embargo, el verdadero padre es su amigo.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Expectantes (2009), Antoni Marí.



Poliuretano, ICX-SKN,
composite y gomorresina.
Moda y complementos:
El Corte Inglés.

Fundación Suñol. Barcelona.
Octubre 2009.

sábado, 31 de octubre de 2009

Preparativos para la Fiesta Provincial del Fiambre Casero

La Subsecretaría de Turismo del Gobierno Local continúa trabajando en la organización de la Fiesta Provincial del Fiambre Casero que se realizará en Agustín Roca. La misma se llevará a cabo los días sábado 14 y domingo 15 de noviembre en las calles de la localidad. Cabe recordar que ese sábado a las 22 hs se hará la cena habitual en el Club Origone. Sobre este tema, el Subsecretario de Turismo Mauricio Mansilla indicó que "se está trabajando con muchas ganas ya que desde que se les informó a las instituciones de Roca de lo que se quería hacer recibimos un fuerte respaldo. Habrá muchas actividades tanto el día sábado como el domingo y el público que se acerque podrá disfrutar de artesanos, museos, exposiciones de fotos, maquinarias agrícolas, viales, desfiles de autos antiguos y especiales, cupecitas del ayer. También habrá actividades para chicos (juegos, peloteros, premios) desfiles de caballos, patio de comidas, carrera de atletismo más espectáculos artísticos y elección de la reina. Esto es un trabajo en conjunto con la delegación de Roca , la Sociedad de Fomento y vecinos de la localidad. La entrada será libre y gratuita y para la cena del sábado las tarjetas están a la venta en el club de esta localidad".

viernes, 23 de octubre de 2009

jueves, 22 de octubre de 2009

Boceque o la semimona del profesor Eduardo

Recibo carta de mi condiscípulo de los Jesuitas de Sarriá, el profesor Eduardo, pidiéndome que inserte una nota en este foro a fin de aportar luz a la confusa noticia aparecida estos días según la cual el profesor Eduardo tiene una semimona. Lo cierto es, y así me lo cuenta y así lo creo, que la esposa del profesor, la señora Dora, parió en mayo semimona (lo exacto sería decir que la señora Dora parió semimonas mas sólo una fue viable) por lo que el término “semimona” no es tropo alguno sino variedad correcta de criatura aún hoy felizmente viva y sana que fue bautizada al mes del alumbramiento y a la que se le impuso el nombre de Boceque.

domingo, 18 de octubre de 2009

Coctelería Milanos

Amo a esa mujer cubista durante dos tardes y una madrugada. Consume combinados de variada calidad y acomete con movimientos basculantes la racionalidad de mis posturas de monja. Ella es bella en lo que permite: pelota de cabellos bien lavados, cuello algo instalado en la frontera del esternón y nariz típica del estornino canoso sastre. También, involuntario, anoto una tibieza casi sofocante en su seno turgente izquierdo enfundado en riqueza adamascada de las galerías lafayete de la exclusiva calle inspector de adelantos nuez moncaya.

sábado, 17 de octubre de 2009

Cruentación

Traducciones precipitadas de textos ya de sí confusos crean nuevos documentos, no aconsejables para lecturas de óptica precisa y sueño calibrado. Productos a priori interesantes se tornan inútiles por la dificultad de comprensión de sus instrucciones de uso. Traemos aquí la voz CRUENTACIÓN extraída de la 6ª ed. (1999) de la versión española del Dictionnaire des symboles (1969) de Jean Chevalier y Alain Gheerbrant publicada por la Empresa Editorial Herder, S.A. de Barcelona y que consulto en la Biblioteca Gloria Gispert Pou de la Ciudad Condal.

La cruentación es la afluencia de sangre al orificio de una llaga, después o antes de la muerte.
Los Escolios Berneses de la Farsalia de Lucano, textos tardíos del siglo IX, que se basan en fuentes hoy perdidas, mencionan la cruentación como medio de sacrificio en honor de Esus-Marte: "Esus-Marte se aplaca así: se suspende a un hombre de un árbol hasta que los miembros estén aflojados por la pérdida de sangre." Pero es el único testimonio que se tiene sobre esta forma de sacrificio y la única correspondencia parcial es germánica. La Inglingasaga precisa que Odín es el dios de los ahorcados y el Havamal relata que permanece nueve días y nueve noches colgado de un árbol a él consagrado. Pero no hay cruentación y tampoco se conoce ningún ejemplo insular.
La cruentación fue también utilizada como ordalía, y servía para designar al asesino. Este derramamiento o chorro de sangre es como la prueba de verdad, y atestigua que el sacrificio es aceptado, o que la confesión del crimen se ha conseguido.

domingo, 11 de octubre de 2009

Brocal bajo

Braulio Estebánez Puti
Cosme Estebánez Puti
Leocadio Estebánez Puti
Andrés Pérez Pérez
Braulio Pérez Pérez
Melchor Pérez Martín
Cosme Pérez Martín
"Turbio" (?)
Cosme Venancio Venancio
Cosme Venancio Lugones
Braulio Estebánez Lugones
Julio Pérez
Braulio Peláez Pérez
Edelmiro Morpe Brinó
Braulio Carmen Venancio
Zoilo Martínez Pérez
Vinuesa
Leocadio Pérez Esteruela
Cosme Arón Pérez
Braulio Sevilla Población
Zoilo Población Sevilla
Benito Población Sevilla
Benito Fernández Domingo
Braulio Fernández Domingo
Cosme Andante Morabite
Cosme Fernández Domingo
Martín Garduño Hozpartida
Segundo Garduña Hierve

Relación de personas caídas, el martes 6 de octubre
de 2009, a un pozo seco situado en la finca Berbeñales,
hasta colmatarlo. A la sazón se asoman y quedan
fulminadas por emanación letal, derivando al fondo
dada la poca altura del antepecho. El orden de la lista
es el de extracción de los cadáveres; tarea realizada
por operarios especializados de la empresa EDURSA
correspondiendo, los primeros nombres, a los situados
en las capas superiores y, los últimos, a los que caen
primero y que, por lo tanto, ocupan las capas profundas.

sábado, 10 de octubre de 2009

Juan

Cuatro niños muertos son encontrados, por un atleta, a poca distancia unos de otros, en la ciudad de X. Ninguno presenta signos de violencia. Todos aparentan una edad de 7/8 años, y están desnudos. Sobre un plano, los cuatro puntos en que aparecen, forman un rombo.

sábado, 3 de octubre de 2009

La Casa de las Águilas



Construida entre 1912 y 1917, según proyecto de Jan Heurich el joven,
en la calle Jasna del centro de Varsovia, la casa “bajo las águilas” goza del peso de una leyenda, casi maldición. Se cuenta que las águilas
que la coronan son las cabezas de unos gigantescos pernos que mantienen
unida la estructura metálica, el esqueleto, del edificio. Los avatares
bélicos y ahora el constante traqueteo del tráfico rodado han ido aflojando
la presión y, lentamente, se han ido destornillando. Vi la casa, por primera vez, en el libro de Andrzej Rottermund, Warsaw, un volumen de gran tamaño publicado en inglés, en el año 2000, por la editorial Arkady de la capital polaca. En él, a doble página, aparece una tenebrosa fotografía de “the Under the Eagles House” cuyos autores son Miroslaw y Maciej Ciunowicz, los mismos del resto de las imágenes de la obra. En el texto apenas se aportan datos del inmueble y, mucho menos, se apuntan elementos de la fantástica historia. Sin embargo, la persona que me regaló el libro y muchas otras durante estos casi diez años, sí han ido aportando informaciones poco tranquilizadoras. Con el billete comprado, surgió a última hora un imponderable, el fallecimiento de mi hermano Pedro que, no por anunciado, dejó de sumirme en un largo abatimiento. Anulado el viaje opté por encargar a un amigo de la embajada que fotografiara la casa. Contrastadas las instantáneas con la del libro se aprecia, o se desea apreciar, un ligero giro en el eje sustentador de una de las monumentales aves.