sábado, 16 de mayo de 2026

Concentración


Mi amigo y editor Ramon Girbau Pedragosa me hace llegar la Guía espiritual del sacerdote español Miguel de Molinos (1628-1696) en la versión que su sello, Días contados, publicó en 2020, la misma versión que el poeta José Ángel Valente concluyó en 1974 y que incluía fragmentos de Defensa de la contemplación y un luminoso ensayo, a su cargo, sobre Molinos; ahora se añade, además, un epílogo del profesor Amador Vega. La recepción y lectura de este volumen genera una gran concentración de nombres de personas y cosas que, de un modo u otro, me atañen directamente y cuya breve selección, de modo alfabético, viene a continuación:


Barral. Esta edición de la Guía espiritual, según consta en la brevísima nota de la página 367, sigue la publicada en 1974 por Barral Editores, en Barcelona, reeditada luego por Alianza Editorial, en Madrid, en 1989. A comienzos de la década de los setenta participo en alguno de los pintorescos consejos de redacción convocados por Carlos Barral Agesta (Barcelona, 1928-1989) cuando abandona Seix Barral y crea Barral Editores y, también, en ese tiempo, traduzco, para él, Ossi di seppia de Eugenio Montale, L'homme aproximatif de Tristan Tzara y Le hasard et la nécessité de Jacques Monod.


Fénelon. François de Salignac de la Mothe, conocido como Fénelon (1651-1715), teólogo y arzobispo francés, fue un defensor irreductible de la teoría propugnada por Molinos, el Quietismo, lo que le llevó a enfrentarse violentamente con el filósofo y teólogo, también francés, Jacques-Bénigne Lignel Bossuet (1627-1704). Fénelon fue el autor de las Las aventuras de Telémaco (1699), novelita que gozó del fervor popular, convirtiéndose, sus repetidas ediciones, en uno de los títulos que coleccioné en las décadas de los sesenta a los noventa, mis años de furor bibliófilo.


San Francisco de Sales. El clérigo saboyano Francisco de Sales (1567-1622) fue proclamado santo en 1665 por el papa Alejandro VII. Patrón de periodistas y escritores en general, publicó en vida varios libros de carácter religioso siendo el más conocido Introducción a la vida devota. Se acepta que el pensamiento de Francisco de Sales, su elevada valoración del goce que se logra a través del amor puro, influyó en la redacción de la Guía espiritual de Miguel de Molinos. Mi padre, en su partida de nacimiento, consta como Francisco de Sales Ferrer Auger y, aunque no aparezca registrado, ese es también mi nombre de pila completo.


Huxley. Unas supuestas cartas de Miguel de Molinos son utilizadas por el escritor inglés Aldous Huxley (1894-1963) en su novela After many a summer (1939), novela que R. Crespo y Crespo traduce al español en 1943, con el título Viejo muere el cisne, para la bonaerense Editorial Losada. En 1960 adquiero la más famosa de las obras de Huxley, Un mundo feliz, traducida por Luys Santamarina para el editor José Janés; se trata de la tercera edición (1947). El volumen lo consigo en una librería de viejo, la del mercader de libros Martín Escayola Castro, en la calle Aribau de Barcelona; pago por él 14 pesetas y, como valor añadido, destaco que en una de sus guardas, lleva, impreso con tampón de tinta, el nombre Jaime Moharra. La lectura de esta distopía me convierte en fanático admirador de su autor llevándome a adquirir el total de su producción traducida al español o al francés, que aún conservo.


Jesuitas. Miguel de Molinos estudió, en Valencia, en el Colegio San Pablo, de los jesuitas; yo lo hice, en Barcelona, en el Colegio San Ignacio, de dicha orden.


Muniesa. Municipio de la provincia de Teruel en el que nació Miguel de Molinos y primer apellido de cierto individuo que intentó hacerme la vida imposible, por un absurdo lío de faldas, durante el tiempo en que trabajé como redactor jefe en una conocida editorial española ahora en manos del grupo francés Hachette.


Ratia. El escritor y crítico de arte Alejandro J. Ratia (Zaragoza, 1960), fundador de la revista cultural Almunia junto a Antonio Fernández-Molina, comisarió recientemente en el Museo de Teruel la exposición El baluarte de la nada. Homenaje a Miguel de Molinos reivindicando el espíritu quietista en el arte español actual, la creación conseguida a través de la contemplación y la fertilidad de la nada y el silencio. Con Alejandro J. Ratia planifico, en estos momentos, un potente proyecto expositivo, también en Aragón.


Wurth. Visité por primera vez el Museo Wurth de La Rioja en marzo de 2008 a pocos meses de su inauguración. Una segunda, y por ahora última visita la realicé en junio de 2024 con motivo del fallecimiento, en la localidad de Agoncillo, en cuyo término se ubica el museo, de Marta Loverdos de Altimira, que allí residía, en el caserón familiar, metida dentro de una gran burbuja plástica, desde que un tic fatal, el mordisqueo de la comisura izquierda de la boca, la llevó a devorarse viva, una progresiva ingestión, a partir de dicho punto, del total de la cara quedando la osamenta facial sólo recubierta de carne y piel en los lugares más alejados de la boca; es decir que la labor de arrastre no pudo, en principio, con la zona alta de la frente ni, tampoco, con las regiones masetéricas; luego, al final, parece que llegó a ingerir regiones ajenas al rostro hasta fallecer por septicemia pese al teórico aislamiento absoluto. Entre las páginas 222 y 223 del ejemplar de la Guía Espiritual de Miguel de Molinos, que me regala su editor Ramon Girbau Pedragosa, encuentro un marcapáginas, un punto de lectura prefiero llamarlo, propaganda del Museo Wurth, diría que igual, diría que el mismo que venía con el libro sobre Emil Nolde que adquirí en la tienda del museo en mi primera visita.










1 comentario:

Anónimo dijo...

Concentración suprema y autofagocitadora [...]