miércoles, 4 de agosto de 2010

Bibliofilia 3

Compro a peso en el mercadillo de Borja un lote de libros viejos en mal estado en el que destaca, por el tamaño, un Libro de cantar Misa. El volumen conserva las cubiertas pero no la portada por lo que es difícil datarlo con exactitud. Sin embargo, en las hojas en blanco pegadas en el interior de las cubiertas, aparecen multitud de inscripciones a lápiz y a pluma en las que las fechas manejadas oscilan entre 1847 y 1876. Son firmas y rúbricas de diversos personajes que menudearon por la iglesia del pueblo de Alcolea, donde debió de dar servicio el sagrado libro. Sobrecoge una declaración, perdida entre un mar de garabatos, en la esquina superior de la segunda de las hojas blancas, en letra minúscula, redactada en estos términos:


Cipriano Abadías Presbítero
Regente en Alcolea año 1871 yo lo hice yo yo
y yo yo y yo pero nunca sabrán quién ha sido

martes, 3 de agosto de 2010

Domicilios, 16






















Compró las dos casas. Desahució al ocupante del local. Unió las viviendas por dentro. Y comenzó a excavar. En el patio interior. Que previamente hizo cubrir. Un terreno arenoso entre las rocas sobre las que descansan los cimientos del edificio. La primera palada el 30 de marzo de 2003. Al principio sacaba el producto de la excavación en bolsas de plástico. Y las vaciaba en el contenedor de la basura. Luego en una carretilla. Que volcaba en el remolque de su todo terreno. Y al vertedero municipal. Al sector que admite escombros.

Transcurridos siete años reviste ahora el gran boquete. Un boquete que adquiere forma de vivienda. De tres pisos de profundidad. Aluminio. Fibra. Y algo de madera. La temperatura constante. La renovación de aire resuelta. Sólo pendiente el espinoso asunto de los desagües. Pero hallará el método. Pablo es feliz. Su casa subterránea. De acceso secreto. Que sólo él conoce. Su casa tumba.

viernes, 30 de julio de 2010

La soledad de Bombillón

Se cumple ahora un año de la muerte de Bombillón. Bombillón el fotógrafo. El fotógrafo animalista del que conservo dos obras suyas, dos retratos estremecedores. El primero es un plano frontal de un alacrán cebollero, esa bestia menuda, vigorosa, que remeda a la perfección a un perro de presa y de la que Bombillón era admirador irreductible, en parte, según me dijo, porque gracias a ella consiguió el único notable en sus estudios al enumerar, en un examen de ciencias naturales en que se pedía citar un insecto ortóptero, varios de los nombres que recibe en nuestra patria: alacrán cebollero, cortón, grillo real, grillotalpa, y otros que ya no recuerdo. El segundo es terrible. Un caracol recién aplastado pero aún vivo es devorado, al alimón, por una gran babosa negra y por una caracola, ese gasterópodo del que se acostumbra a encontrar su concha cónica vacía pero que rara vez se puede ver completo y menos en labores canibalísticas. Bombillón dejaba su alma en las imágenes. La soledad suicida del alacrán cebollero salido de la cuneta herbosa tras la tormenta e inmortalizado en el punto en el que se dispone a cruzar la carretera y la soledad indefensa del caracol de huerta con la cáscara hecha trizas y un resto de vida débil ofrecida a la voracidad de dos teóricos amigos de la familia, eran formas de su soledad. ¿Nos estará fotografiando, como nuevos animalejos, desde la soledad celeste?

martes, 27 de julio de 2010

Raro fenómeno

Fue ayer por la mañana al bajar a la calle cuando noté la primera conmoción. Mi cabeza giró violentamente hacia la derecha, rebotó hacia la izquierda y luego volvió a su posición inicial, mirando al frente, al quiosco al que me dirigía para comprar la revista de crucigramas. La verdad es que todo fue muy rápido y no dejó consecuencia alguna. Por la noche, tras encerrar el coche en el garaje, caminaba hacia casa muy tranquilo cuando sentí un cosquilleo en la nuca y, de repente, la cabeza empezó a ir de un lado a otro, algo caída al principio pero situándose en un plano medio, por la fuerza centrífuga, a medida que aumentaba la velocidad de ese movimiento pendular horizontal. Me quedó un ligero dolor muscular a nivel de las cervicales. En el día de hoy he tenido, hasta este momento, sólo un episodio, pero diferente, diferente porque los movimientos han tenido un acompañamiento si no musical sí al menos acústico y, también, una señalización visual de gran efecto: la oscilación anteroposterior (barbilla golpeando el esternón, coronilla golpeando la parte alta de la espalda) se producía entre bramidos nasales como de corzo y destellos azulados en los pabellones auditivos. Espero, con impaciencia, la sesión vespertina. (Mi amigo y vecino, el cameraman Jorge Ordaz http://jorgeordaz.blogspot.com/ , consigue tres instantáneas del primero de los procesos en las que se comprueba cómo se modifica mi cara según la posición que ocupe: cuando gira a la derecha es la cara de un caballo, cuando gira a la izquierda es la de un perro y cuando está de frente es la de una mujer.)

jueves, 22 de julio de 2010

Nápoles - Montefrío





La emoción conseguida al encontrar parecidos iguala o supera la emoción procurada por la forma en sí, por la circularidad perfecta de las cúpulas.


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Imagen de Montefrío (prov. Granada) y hallazgo del parecido: Antonio Erena.

lunes, 19 de julio de 2010

La ausente

Hablaban. O hablábamos. Es difícil saber si yo narraba el sueño o si formaba parte de él. Un grupo de hombres y mujeres sentados en torno a una mesa con inequívoco aspecto de profesores de instituto dirige sus invectivas hacia alguien ausente pero de indudable importancia en el organigrama del centro. Acabo de despertarme y, pese a lo inmediato, no logro fijar el escenario. Se desvanece lo soñado. Ahora, sin embargo, aparece una imagen de ella, el sujeto de la reunión, no sé si fruto de mi conocimiento personal o de las conclusiones que extraigo tras presenciar el cónclave. Se trata de una señorita de agradable aspecto que rondará la treintena. Hago un esfuerzo y recupero un plano general en el que creo reconocerme sentado en un extremo de la mesa. Es un aula habilitada para seminarios y que se halla sumida en la penumbra. Apenas tomo la palabra. Debería haberme implicado más. Defendido a Laura. Para mí siempre fue una persona importante. Si tengo valor la llamo esta tarde. Pero, ¿aún vivirá? ¿Y yo?

viernes, 16 de julio de 2010

Hombres extraordinarios, 4

Los conciertos de dulzaina de la corte del príncipe Xian del Reino de Chu tenían fama por el elevado número de músicos que tocaban al unísono y por el elevado sueldo que recibían. Por esta razón un letrado llamado Nuang solicitó un puesto en la orquesta y el príncipe, fascinado por su simpatía y don de gentes, se lo concedió. Muerto Xian le sucedió su hijo Min al que le gustaban los solos por lo que Nuang pensó huir pero, tras meditarlo, pidió audiencia al príncipe y le confesó que nunca había tocado la dulzaina, que llevaba veinte años simulando que lo hacía y que ahora, adquirida la experiencia en muecas y gestos, se ofrecía a su alteza para interpretar solos silenciosos en las escuelas de sordos del Reino. El príncipe Min aceptó la oferta y, pasado un tiempo, cuando Nuang empezó a notar los estragos del reuma, lo llamó a palacio, le agradeció sus servicios e hizo decapitarlo.

miércoles, 14 de julio de 2010

Maestro Kapuscinski

Cogían los peces, que saltaban sobre una mesa larga chorreando agua, les golpeaban la cabeza con una pesa, los vaciaban a la velocidad del rayo y, con un movimiento brioso del brazo, lanzaban las vísceras al golfo. A aquel sitio acudían en tropel infinidad de peces para abalanzarse sobre los desechos. De madrugada, los pescadores los cogerían en sus redes y los arrojarían sobre su resbaladiza mesa, directos al degüello.

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Viajes con Heródoto, 2004.

martes, 13 de julio de 2010

Superdotados, 1

Cintia López, secretaria, prolonga la vida de los bolígrafos hasta extremos impensables; sus compañeros de oficina le pasan estas herramientas cuando empiezan a fallarles.

Dositeo Turmo, maestro herrador, tiene supervista, ve cosas de talla minúscula, cosas que nadie ve y que incluso algunos dudan de que existan.

Nolasco Bermo, “Polilla”, y Senén Pérez, “Patarra”, manijeros del cortijo cordobés Salsipuedes, imitan el bufido del búho real, el arrullo de la paloma torcaz y la voz de las mujeres que agonizan durante el puerperio.

Lurdes y Glorieta Sanagustín, “Las Princesas”, hermanas, empleadas de la zaragozana fábrica de galletas Patria, acumulan en sus labios tal cantidad de carmín que vistas de perfil no desmerecen de los indios botocudos.

Mateo Centolla, “Pitorro”, jugador de guiñote del Círculo Oscense, acaba de publicar un opúsculo en el que enumera las tretas gracias a las cuales consiguió un accésit en el Primer Concurso Nacional de Ingestión Rápida de Bizcotelas y Cráneos de Conejo Doméstico celebrado esta primavera en Larva, provincia de Jaén.

domingo, 11 de julio de 2010

Varios 4

“Ha muerto El Añejo”. (Conversación telefónica)

“No permitas que te vean sangrar”. (Manual de defensa personal)

“Es un Jonda”: Aurora Egido Martínez dixit refiriéndose al Honda de una amiga.

“Manatán”: Luis Zubero Claver dixit refiriéndose al filme de Woody Allen.

“Más limpio que una pantera”: Ziva David dixit (en NCIS, versión doblada al español) siendo reprendida por Tony DiNozzo que le aclara que la expresión correcta es “más limpio que una patena” a lo que ella pregunta “¿y qué es una patena?” y él, que no lo sabe, escurre el bulto con una sonrisa de superioridad.

“Está foteando la Peña Oroel”: un hombre se lo comenta a su hijo al pasar andando por un camino desde el que observo con prismáticos las aves que sobrevuelan ese macizo.

“Con esos aparatos ven a través de los cristales” le dice un paisano a su mujer, a lo que ella pregunta: “¿son maquis?”. (Años sesenta, me aproximo a pie a una casucha solitaria cerca de Igualada, en la provincia de Barcelona. Voy de prospección ornitológica en compañía de Alejandro de Juan, ambos con prismáticos en bandolera. Está claro que el personaje aunque dijo “cristales” quiso decir “paredes”)

“Casi todos los maquinistas hemos arrollado a alguien”. (En la prensa)

domingo, 4 de julio de 2010

Grupos, 2


























Un óleo socialmente inaceptable (1863) y psicológicamente
imposible en el que sorprende el gran parecido entre la mujer
desnuda y el hombre de su izquierda. Lo interesante es saber
que la mujer desnuda dispone del cuerpo de Suzanne Leenhoff,
esposa de Manet, y del rostro de Victorine Meurent, modelo
habitual del pintor, y que el hombre de su izquierda es
Ferdinand Leenhoff, hermano de Suzanne; de ahí parece
lógico esperar similitud en sus cuerpos (de hecho lo hay
en l’allure, el porte, la compostura, el aire) pero no en
sus caras que, sin embargo, son prácticamente idénticas.

viernes, 2 de julio de 2010

Grupos, 1



















La familia Pongio comerciaba en el sector de las gallinas infernales
y gozaba de posición desahogada.
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Archivo Fran Ferrer

miércoles, 30 de junio de 2010

Errores vulgares

Robin Robbins señala que Realdo Colombo, en De re anatomica (1559), considera que el enrollarse y desenrollarse del prepucio durante el acto sexual produce un placer infinito del que las mujeres judías están privadas bajo la ley del Antiguo Testamento. Pero Robbins añade que el deseo de cópula de las mujeres judías con varones cristianos puede obedecer a simple esmegmafilia.

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Nota al capítulo “De los judíos”, del tratado Sobre errores vulgares o Pseudodoxia Epidemica (1646) de Thomas Browne, en el que se diserta sobre el supuesto hedor de dicha raza y su condición circuncisa. Utilizo la edición, abreviada y anotada, de Daniel Waissbein; Siruela, Madrid, 2005.

Try One




















Archivo Fran Ferrer

martes, 29 de junio de 2010

Hombres extraordinarios, 3

Escenario: en la calle, frente al portal, esperando a que salgan (que se vayan, que dejen el piso) para cobrarles. Gestos: saca la mano derecha del bolsillo del pantalón sujetando un fajo de billetes doblados por la mitad, liados o no con una goma y, cuando el inquilino paga, incorpora los nuevos billetes al fajo con un movimiento rápido y certero. Reflexión: parece que el sentido de arrendar no sea conseguir un beneficio económico sino permitirle actuar con maneras cinematográficas ejerciendo de cobrador, representando el papel archisabido del individuo frío, hosco, de mediana edad, mirada mortecina, que recauda para él o, casi siempre, para otro. Final del proceso: no necesita buscar, ha corrido la voz y le llueven ofertas por doquier; enfundado en un terno oscuro no raído pero sí con sospechosos lamparones, camisa arrugada de cuello blando, corbata anodina malamente anudada, se le puede ver entregado, blandiendo los billetes, agachando la cabeza al contarlos, en pleno trabajo, no ya para él, para todos los que tengan a bien encomendarle la tarea del cobro, sin comisión, complacido al ejercitar esa faena y no por presumir de la propiedad de un sinnúmero de inmuebles como apunta el malicioso ignorante de turno

domingo, 27 de junio de 2010

Hombres extraordinarios, 2

Imagen fundamental: Sánchez sale de casa todas las mañanas tras el desayuno, perfectamente caracterizado de alto ejecutivo, rumbo al trabajo inexistente; en qué ocupa esas horas de supuesta oficina y cómo consigue aportar a la unidad familiar el equivalente del sueldo son cuestiones secundarias como también lo es la imagen del regreso vespertino con signos de agotamiento y la enumeración de las vicisitudes diarias.

Sin embargo una de esos componentes secundarios deviene principal para un fortuito observador. Sánchez recorre a pie todos los días varios quilómetros por una solitaria carretera de montaña pero, sin que él lo sepa, esa vía rodea la base de un montículo desde el que realiza prospecciones naturalistas y meditaciones trascendentales un ornitólogo-escritor. No sabemos a donde se dirige el falso gerente ya que en un punto el camino traza una cerrada curva y su figura desaparece pero, con el buen tiempo, se le ve caminar con el torso al aire, guardadas en el attaché que balancea con notable ritmo la americana, la camisa y la corbata. Tampoco sabemos cuándo regresa, en el supuesto que lo haga por la misma ruta. La diaria peripecia del farsante, distorsionada por la soledad y la exigencia épica, ilumina al vate y le ayuda en la composición del poema “Octavio James 2” recogido en Fámulo que, a su vez, conforma la entrada http://ferrerlerin.blogspot.com/2008/12/la-carretera.html

Hombres extraordinarios, 1

“Kramer uses a bathroom in a office building and just begins working there.” (Epguides, sumario del episodio 137 de Seinfeld.) Cosmo Kramer se pone a trabajar en una empresa sin cobrar, sin estar contratado, sin que nadie se lo pida, con naturalidad, sin reflexión alguna, sin premeditación. Extraviado por los pasillos tras salir de los servicios, se añade al flujo de empleados que tras la hora del almuerzo van incorporándose a sus puestos. Como uno más entra en un despacho, se sienta ante una mesa y adquiere desde ese momentos los hábitos de cualquier ejecutivo. Le vemos trajeado, con una cartera bajo el brazo, madrugador, entregado, cumplidor, hasta que pasado un tiempo -¿unas semanas?- es llamado al orden por el jefe: no está contento con él, su rendimiento es catastrófico; Kramer sin inmutarse arguye que, realmente, lo que sucede, es que él no trabaja allí, y el jefe contesta, con total parsimonia, que él ya lo sabía.



Dejando aparte el chusco desenlace la historia es ejemplar. El personaje del impostor, del simulador, del intruso, tiene un gran arraigo social. Pero se trata, en general, de acciones “interesadas”: colarse en un cóctel, en una boda, en un espectáculo; cohabitar con la mujer de un hermano al abrigo de la oscuridad del dormitorio; incluso ocupar un puesto de trabajo de rango superior aprovechando una ausencia, como Melanie Griffith en Armas de mujer. Pero Kramer se mueve por simple mimetismo, desarrolla una labor de imitación de gestos, actitudes, atuendo, que lleva en sí misma la gratificación: una complacencia de índole actoral, de pura filigrana artística. Porque estamos hablando de una estirpe de hombres que nunca pensaron que el dinero pudiera llegar a través del trabajo, que no reconoce como lógica la relación causal entre empleo y salario (como no la hubo entre cópula y embarazo, para muchos de nuestros congéneres, hasta tiempos recientes).

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"Kramer", en la sección 'Facsímiles' de Papur.

jueves, 24 de junio de 2010

miércoles, 23 de junio de 2010

Iberia





















Las intensas lluvias de los últimos años han sacado a la luz parte de la muralla ibérica de Benzalá, la antigua Batora de los turdetanos, en Torredonjimeno (Jaén), al arrastrar la capa de tierra que la cubría.

Información y fotografía: Antonio Erena Camacho.

domingo, 20 de junio de 2010

A la deriva




























"Adrift" (2008). Julie Speed (Chicago, 1951).
Ver también la cubierta de The Oval Hour en
http://ferrerlerin.blogspot.com/2010/06/huso-horario.html

domingo, 13 de junio de 2010

Hallé la semimona





























Por fin. Tras varios meses de intensa búsqueda hallé la semimona. La que me acompañó durante décadas en ensoñaciones y desvaríos. No la semimona del profesor Eduardo sino la primera, la semimona de mi infancia, representada en un grabado de un manual sepultado por otros en el fondo de una caja situada en el almacén de la Gran Vía madrileña. ¡Qué libro! ¡Espléndido! Historia Natural Popular; Biblioteca Hispania; Editorial Ramón Sopena, S.A.; Provenza, 95; Barcelona; 1947. El autor Celso Arévalo: Catedrático de esta Enseñanza en el Instituto del Cardenal Cisneros, Jefe de Sección del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Consejero de Caza y Pesca del Ministerio de Fomento. En la cubierta, en relieve, aparece una imagen a todo color de un tigre de Bengala; en la guarda mi nombre a lápiz, subrayado, en limpia caligrafía materna.

sábado, 12 de junio de 2010

Huso horario

























La hora oval, Francisco Ferrer Lerín, Barcelona, 1971.
The Oval Hour, Kathleen Peirce, Iowa, 1999. (Premio William Carlos Williams, 2000)

viernes, 11 de junio de 2010

Moción bis

La traslación anónima o automática de muebles es un fenómeno conocido desde la antigüedad. Por lo que respecta a mi ámbito familiar recuerdo los fragores nocturnos consecuencia del arrastre de camas, cómodas o secreteres en el piso situado sobre el nuestro en la avenida José Antonio 688 de Barcelona. Mi padre llegó a hablar con un comisario de policía, paciente suyo, pero este no le dio importancia al asunto diciendo que era algo normal en la mayoría de casas de la derecha del ensanche. Ahora, y esto me preocupa grandemente, llevo unas semanas comprobando como se mueven muebles, en especial los más pesados, aquí en mi domicilio de Villaviciosa de Asturias. (“Sólo levantarme corro al salón a ver si hoy también... Creo que voy a enloquecer.”)

lunes, 7 de junio de 2010

Domicilios, 15






















Estas son “las dos casitas contiguas repletas de historias y orientadas de espalda al sol” de las que habla con pasión Milton Rosas en sus artículos dominicales. En una de ellas viviría la Sra. Loverdos (con mayor probabilidad en la primera, en la de fachada más clara) y sería a través de las persianas americanas ligeramente subidas, que condenan esos balcones bajos enrejados, por donde se verían ir y venir los inquietos cachorros de fox terrier cuando aún disponían de alimento gracias al cadáver de la anciana resbalada en la ducha al pisar el jabón de tocador, procedente del hotel Gran Vía de Barcelona, regalado por su sobrino Fran que en aquella época viajaba mucho.

viernes, 4 de junio de 2010

Detritos

"El cúmulo inmenso de basuras y cenizas de Battlebridge existía desde los tiempos de la epidemia de la peste negra y el gran incendio de Londres; una montaña de inmundicias que proporcionaba alimento a centenares de cerdos." (Edith Sitwell, Ingleses excéntricos). En 1972 descubrí en las afueras de la ciudad de Huesca, en la carretera que va al pueblo de Apiés, junto a un poblado de gitanos, un cúmulo notable de basuras en el que un cerdo sin patas, a la manera de una gran lombriz, hozaba ufano. [Por cierto, quizá ciertos chasquidos labiales humanos deriven de los chasquidos que se producen al pisar las galerías de las lombrices en los campos llovidos y ya resecos.]

lunes, 31 de mayo de 2010

Domicilios, 14






















Al morir el padre decidieron derribar la vieja casa y construir una nueva en el solar resultante. Para los tres hijos. Con una distribución vertical para que todos tuvieran que subir el mismo número de escalones. Sobre la puerta de entrada se instaló el primogénito, en el centro el mediano, y el tercer cuerpo lo ocupó el menor, que era ciego.

Arte casual. Surrounded.




El jinete polaco (1656)
























Nadie sabe con exactitud quién está representado en el cuadro o qué representaba éste para el pintor. La levita del jinete es típicamente polaca, al igual que el tocado. Cuando lo vi por primera vez en la Frick Collection de Nueva York pensé que podría ser un retrato de Titus, el amado hijo de Rembrandt. Me pareció, y me sigue pareciendo, que era una pintura sobre el adiós al hogar, sobre la entrada en el mundo.
Una teoría más erudita sugiere que la pintura podría haber sido inspirada por un polaco, Jonaz Szlichtyng, quien fue algo parecido a un héroe rebelde en los círculos disidentes del Amsterdam de la época de Rembrandt. Szlichtyng pertenecía a una secta de seguidores del teólogo sienés Lebo Sozznisi, que en el siglo XVI negó la divinidad de Cristo como hijo de Dios, pues si lo fuera, la religión dejaría de ser monoteísta. Si el cuadro está inspirado por Jonaz Szlichtyng, la imagen que ofrece es la figura de un Cristo que sería un hombre, sólo un hombre que, montado a caballo, se dispone a enfrentarse a su destino.
El cuadro me gusta por las razones por las que podría gustarle a un niño: porque es el comienzo de una historia contada por un anciano que ha visto muchas cosas y nunca encuentra el momento de irse a dormir.
Y también por las razones por las que podría gustarle a una mujer: por su coraje, su insolencia, su vulnerabilidad, sus fuertes muslos.
Los hábitos ecuestres permanecen todavía visibles en los cuerpos y en la forma de moverse de los polacos. El gesto característico de poner el pie derecho en el estribo levantando en un golpe simultáneo la otra pierna se me viene a la cabeza en una pizzería de Varsovia, al observar a unos hombres y mujeres que posiblemente nunca se han aproximado y mucho menos subido a un caballo y que están bebiendo Pepsi-Cola.

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Fragmentos del libro Aquí nos vemos, de John Berger.

viernes, 28 de mayo de 2010

Liso

Justificación:

Se busca nombre para el juego y alguien propone “Liso”. En un ambiente lejano cuatro seres anodinos situados en las esquinas aguardan la señal para ocupar la tumba vacía excavada en el centro. Es un patio cuadrado al que no llegan los rayos del sol y al que no azotan los vientos: estamos definiendo un espacio para su uso en un cortometraje.

Reparto:

1: Canadiense.
2: Negra ociosa en la hamaca con un perro encima.
3: Terrón como nombre de persona.
4: Fugacidad del jardín.

Desarrollo:

Tremendo error. No se trata de una persona natural de Canadá sino de la prenda de abrigo habitual en los cincuenta conocida como “canadiense”. Harapo, andrajo, piltrafa echada en el rincón, dispone de no sabemos qué resorte para lanzarse a la fosa. Sin duda la imagen proviene de Viejo circus, del párrafo “mi sorpresa envalentonó a la cría y prodigiosamente comprobé que su tamaño real no era el que aparentaba. Debía de haber estado doblada toda la velada y de sus brazos surgieron hierros que abrieron mi carne chamuscando mi largo pelo y quebrando mi lomo.”

El pensamiento de la negra gira en torno a la idea de que Dios ama a los reyes moribundos y castiga al perro que magulla la forma inerme, así que lo sostiene con ambas manos con leves movimientos de disidencia; ella, que fuera reina de las llanuras del oeste y sabe que desde ese punto acudirán los sepultureros.

Terrón como nombre de persona pertenece a la dinastía suculenta aunque sólo sea una palabra. Llega pronto al lugar de salida, avizora el objetivo, busca la fórmula, afirma que no debe pronunciarse en vano cualquier réplica de origen tan oscuro y se adentra taciturno en una mitología privada. Repleto de dolor mortal toma el aspecto de la edad indefensa y tortura la noche con sus gritos de rocalla.

La fugacidad del jardín reside en su sombra. Una sombra que carece de piezas dentales, de hegemonía, de aire oculto, pero que maniobra entre los residuos del bien con la madre y el bufón lanzador de cáusticas inconveniencias. Cabe la confusión con la fugacidad de la tormenta, de condición ahorradora, y muchos aseguran que es el fruto adverso de quien no halla lápidas adecuadas, cubiertos de vigilia o excelentes consejos.

Agüilla

Los encuentros en los estancos deparan a menudo grandes satisfacciones. Hoy he ido a franquear una carta para mi hijo que vive en Cercedilla y allí estaba ella haciendo cola para comprar dos paquetes de Marlboro con un body negro resaltando ese busto que adoran los futbolistas y una sonrisa exultante que he rubricado con dos besos en las comisuras. Alguien ha entrado y al socaire del tumulto he rozado mis enfundados genitales con su muslo izquierdo caliente como piedra foguera a lo que ha respondido que me vio en no sé qué periódico y que se me veían aún buenas piernas (parece ser que esa parte la vuelve loca). Tenía yo prisa por llegar a casa. En efecto había manchado los bráslipes; un licor no sé si prostático o de Cowper. Primavera.

martes, 25 de mayo de 2010

Seguimiento fatal






























Dos hombres caminan rápidos. Maletín rojo en mano cambiada, debido al peso. Cuello de la americana clara algo levantado, por alguna maniobra violenta reciente. El de la cazadora azul varía a menudo la distancia entre él y su compañero, sin duda vigila. ¿Alguien puede identificarlos? ¿Y las calles? ¿De qué ciudad?

viernes, 14 de mayo de 2010

Qué queda

Isabel Montero Grebas, pastelera, tres horas y veintiséis minutos.
Elvira Morcas, auxiliar administrativo, tres semanas y seis minutos.
Berto, masajista, cinco días, siete horas y catorce minutos.
José Luis López Barragán, médico de familia, tres días y tres minutos.
Aurora López Pac, mi esposa, un año, un mes, una semana y once minutos.
Miralles, ceramista, cuatro minutos.
Elvira Ferrer López, mi primogénita, dos días y cincuenta minutos.
Sandra Ferrer López, mi hija menor, un mes, veinte días y siete minutos.
“Cantinflas”, peluquero, cuatro horas y diez minutos.
Magdita Pérez Sadurní, artista, un año, un mes, una semana y un minuto.
Manuel Villa, quiosquero, tres horas y seis minutos.
“Grasbo”, conserje, dos horas y catorce minutos.
Pedro, conserje, dos horas y tres minutos.
Javier Lorbés, chófer, veinte horas.
Ramón Fuentes García, bancario, seis horas y un minuto.
Tilde Cebollero, bibliotecaria, un mes y cuarenta minutos.


Sí, son los tiempos totales que pasaré con cada una de estas personas, de aquí a mi fallecimiento, obtenidos por la suma de los tiempos parciales correspondientes a los encuentros que se producirán con cada una de ellas. Calculo los años que me quedan de vida acogiéndome a la media de mis antepasados y calculo la duración de los encuentros acogiéndome a la media de los del último trimestre. El término "encuentro" no supone siquiera intercambio verbal, vale la coincidencia a una distancia reducida con reconocimiento visual por ambas partes.

viernes, 7 de mayo de 2010

Redes

No tuvimos suerte con nuestro último hijo. Nació convertido en número de teléfono. En concreto en el número de móvil de un pastor cigomático. Las molestias que ocasionó fueron importantes. Pero pronto cortaron la línea. Y descansó en paz.

sábado, 1 de mayo de 2010

Clima

Abonados con espuma
en los cuernos hay un cómputo anual
de transiciones
que unen al infante con la rama
que ahora observo.

Si alguna ciencia aparte
sujeta el envío -la arboladura-
diversas doctrinas aceptadas
reptan hacia mí.

He dicho que
pereza y prejuicio
informaron al cobarde.
¿Especies invasivas?
Fue en el frío.

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Equipo Rubor.

viernes, 30 de abril de 2010

Zopilotes























Zopilote


No es una injuria al reino de las aves.
Tampoco aberración o falla natural perpetuada
por mera inercia evolutiva.

Al arte por el arte del pavo real o del faisán corresponde
su equivalente utilitario. (La belleza
está en los ojos de quien la contempla
y es cuestión relativa.)

Lo ves y te conduele su asimetría,
el color apagado y más bien luctuoso
y la no menos plúmbea repugnancia
de su moco de pavo. (Todo él,
aun sin la papada, se diría
un guajalote incomestible.)

Concedamos: es feo como el diablo.
(¿Alguien conoce al diablo?)
Y suscita los odios más despiadados.
(Es común apredrearlos; he visto niños
que se adiestraban para ser verdugos.)

Pero sin esta variante regional
del buitre tan infamado por la retórica,
sin este "aura tiñosa" o "gallinazo"
-con tales nombres se le injuria-
¿qué hubiera sido
de los lugares pobres frecuentados
por la fiebre amarilla y otras plagas
de los tristes tropiques?

Los zopilotes
fueron nuestras brigadas de reciclaje.
Ahora se han acabado los zopilotes.
La basura está a punto de ahogar al mundo.

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José Emilio Pacheco
Islas a la deriva (1973-1975) en
Tarde o temprano (poemas 1958-2009)
Tusquets Editores. 2010.

jueves, 22 de abril de 2010

Premio de la Crítica




























Queridos todos:
Gracias por vuestras felicitaciones.
Espero no defraudaros en el futuro.

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Archivo Fran Ferrer

sábado, 10 de abril de 2010

Aparecen

Ha sido esta noche. Un ejemplar de la mayor de las tres especies. No majestuosa. Pero llamativa. Con ese plumaje azul violáceo. Aleteo elegante y, de golpe, un picado vertiginoso que permite descubrir a otro ejemplar. ¿La pareja? Me invade una sensación extraña. ¿Existen estas aves? Ahora este sueño parece la réplica de observaciones hechas en paisajes prepirenaicos. Hace años. Muchos años. Hasta el punto de que dejaron de formar parte del ecosistema. Olvidé su nombre. ¿Cómo se llamaba esta especie? ¿Y las otras dos, rayadas de vivos colores, difíciles de diferenciar entre ellas? He perdido sus nombres vulgares y sus nombres científicos. Y también se perdieron las ilustraciones en los manuales que las recogían. Y los manuales mismos. Nada queda. Mas la fantasmal aparición de las últimas horas quizá anuncie su regreso. Sería una muy buena noticia. Ampliaríamos el número de especies de rapaces diurnas a observar esta primavera.

miércoles, 7 de abril de 2010

sábado, 3 de abril de 2010

Puerco espín

El Diccionario de los símbolos, ya citado en este blog (entrada CRUENTACIÓN), depara abundantes hallazgos; veamos PUERCO ESPÍN:

“Animal adivinatorio predilecto de los ekoi (Nigeria del sur). Está en estrecha relación con los reinos de los espíritus y desempeña a menudo un papel de héroe civilizador. Especialmente por su mediación las mujeres aprendieron a cultivar los tomates. Recordemos que el tomate, según las creencias de los bambara, contiene una pequeña parte viva generatriz. Fue también el puerco espín quien ordenó el primer sacrificio a los espíritus. En el otro extremo de África, entre los kikuyo, se considera como el inventor del fuego.”

jueves, 25 de marzo de 2010

Series


El texto menos apreciado de mi producción literaria se titula “Series” y constituye una sección del libro misceláneo Papur. Pocos han sido los comentarios y todos han atendido en exclusiva el trasfondo naturalista -la defensa de la eliminación de determinadas especies animales domésticas gravosas con el medio- dejando huérfana la intención principal que no es otra que la plasmación de un ejercicio muy grato al autor: la cita de ejemplos de progresión y finalización, de avance y acabamiento. De hecho algunos hábitos neuróticos muy extendidos, como la obsesión por la limpieza hogareña, proporcionan tanto placer al llegar a término como al recorrer el camino que permite conseguirlo.

¿Qué es lo que me atrae de los procesos de eliminación de palomas, perros y gatos? ¿La eliminación en sí? ¿El hecho de que exista un problema y se resuelva mediante la eliminación? ¿La posibilidad de procurar alimento con los cadáveres de palomas, perros y gatos a las especies necrófagas salvajes? ¿La eliminación de un competidor para la fauna salvaje? Todos son, sin duda, argumentos convincentes en un individuo imbuido de extrema ética ambientalista pero, en mi caso, hay algo más, diría que hay algo que es lo principal, la razón primera de por qué acometer o aplaudir esos procesos y que es la redacción de la crónica de una progresión hacia una meta entendida como culmen, la pormenorización de los pasos encaminados a alcanzarlo y el vacío final, la pulcritud absoluta. Las dos secuencias –todos los buitres han llegado al dormidero o han bajado a la carroña y todas las palomas domésticas, todo los perros y gatos han quedado eliminados- conforman una fuente de goce aritmético, místico, genésico (se manifiesta en el raquis) y ese goce constituye la razón de su escritura y de su inclusión en un libro aunque en el caso de la segunda secuencia exista otra razón poderosa: se elimina la plaga, esa fácil calamidad que propicia la no diferencia entre la fauna doméstica y la salvaje y aplica los criterios de peligrosidad sanitaria (parásitos, enfermedades transmisibles al hombre) y estética (deyecciones, animales poco lustrosos), propios del hacinamiento y degeneración de la fauna doméstica, a la fauna salvaje que es la única por la que los conservacionistas venimos luchando desde hace ya muchas décadas.


martes, 23 de marzo de 2010

Moción

Conocer en qué momento descubrió el movimiento de las cajas carece de importancia. Un rincón del patio destinado a guardar viejos enseres protegido de la lluvia por un cobertizo de uralita y resguardado del viento cierzo por la orientación sureste. Y allí la madre o quizá la hermana colocaron dos cajas vacías, una que contuvo Frutas de Aragón JAYSSO y otra Fettuccine al huevo GALLO. Ya digo que carece de importancia saber cuándo fue la primera vez, pero sí que tuvo pronta constancia de que las dos cajas se movían, avanzaban hasta quedar fuera de la vertical del borde del vuelo por más que las empujara hacia dentro sobre una superficie sin pendiente, rugosa, de cemento, en un lugar sin gatos, perros u otras bestias domésticas o salvajes. ¿Una obsesión la espera de la primera luz del día para comprobar si durante la noche se habían movido? Quizá sí pero no logró despejar la incógnita, moriría sin saber qué fenómeno era ese, y no quiso nunca hacer partícipe a nadie de su desasosiego, de su curiosidad extrema. Se llevó a la tumba el misterio del movimiento de las cajas o, mejor dicho, la constatación del mismo.

viernes, 19 de marzo de 2010

RTU

Resuelven la obstrucción de mi tracto urinario inferior mediante Resección Transuretral del adenoma prostático. Veinticuatro horas después el cirujano, en breve charla, me comunica que de las dos secuelas habituales descarta una, la incontinencia, y para la otra, la impotencia, sugiere una visita al departamento de préstamos de la biblioteca del propio hospital donde he de solicitar Ingleses excéntricos de Edith Sitwell, en la edición de 1989. Sorprendido -no recordaba que la obra de esa señora contuviera pasajes de gran carga erótica- sigo a la bibliotecaria hasta un pequeño almacén y sólo entrar se desabrocha la blusa, se arrodilla, afloja mi pantalón y atestigua que RTU no dejó esa secuela. Nunca sabré qué depara la edición de 2009.

martes, 9 de marzo de 2010

Agacino

Diversos comentarios en diversos lugares de esparcimiento llevan al investigador Luis A. P. a notificarme por carta “que algunas tribus costeras de África Occidenal defienden la existencia de criaturas antropomorfas que viven en el mar, asaltan las embarcaciones por la noche y enloquecen a los tripulantes”. Casualmente me hallo en proceso de revisión de la biografía del entomólogo español Eugenio Morales Agacino (1914 – 2002) lo que me permite constatar que este sabio descubrió, en uno de sus viajes científicos, una colonia de focas monje en las costas de Mauritania. Los ejemplares de dicha colonia, aún existente, pudieron (o pueden, la cita de Luis es atemporal) ser las criaturas mencionadas por las tribus costeras. Como remate y para vergüenza general aporto una síntesis de la historia reciente de la foca monje en España:


Los topónimos "Cueva de la vaca", "Punta del lobo", "Isla de lobos", hacen referencia a la especie, también conocida como lobo, vaca marina y vedell marí.

A comienzos del siglo XX la foca monje fue exterminada del litoral llano de Cataluña, Levante y Andalucía quedando relegada a algunos puntos de la costa rocosa de la provincia de Gerona, al sector comprendido entre el cabo de San Antonio y el de Gata en la provincia de Almería, y al archipiélago balear. Pero el desarrollo turístico de los 50 acaba con las relictas poblaciones de la Costa Brava al tiempo que en Mallorca, por los mismo motivos, deja de reproducirse en 1951, siendo masacrados siete años después los dos últimos ejemplares; uno a golpes de remo al quedar atrapado en las redes de los pescadores de Cala Montdragó, en Santanyí, y el otro muerto a tiros por la Guardia Civil en Cala Tuent, en el término de Escorca, a instancias municipales.

En Canarias la extinción fue anterior. Aquí las colonias de focas eran muy numerosas, con varios millares de ejemplares, pero la caza para la obtención de cuero, grasa y carne, acabó con ellas.

En 1951 moría en Alicante la última cría peninsular conocida, víctima de un hachazo y, en el cabo de Gata, hasta mediados de los 60, sobrevivió un pequeño grupo. En general, la persecución fue tan concienzuda que en los años 70 sólo quedaban cinco ejemplares en las costas españolas y a comienzos de los 80 solo quedaba uno.

Actualmente las Islas Chafarinas son el único lugar del territorio nacional donde existe la especie, representada por uno o dos ejemplares. Allí vivió, hasta principios de los noventa, el célebre "Peluso", un macho de avanzada edad que se haría popular tras una aparatosa operación de captura para liberarle de un aro de una red de pesca que le aprisionaba el cuerpo y que murió posteriormente por causas desconocidas.

Como curiosidad decir que en un documento periodístico de principios del siglo XX se da noticia de la presencia ocasional de focas monje en el río Ebro a la altura de Zaragoza, sin precisar en qué años pero antes, claro está, de la regulación del río mediante presas.

sábado, 6 de marzo de 2010

Pioneros




























De cuando las guerrillas ecologistas. Concepción Jiménez Castro y Francisco Ferrer Lerín sobre una alfombra de huesos en el comedero para aves necrófagas de Camarasa (Prepirineo de Lérida). 1973.

jueves, 4 de marzo de 2010

Varios 3

“Um caranguejo na lama”. Lêdo Ivo. Réquiem.

“...acudiría el improbable insecto...” Marcel Proust. Sodoma y Gomorra.

A la pregunta de por qué incluyó a Alberto Sordi en Roma, Federico Fellini responde que “por ser muy cruel”. Lo cuenta Gore Vidal en el filme de Eckhart Schmidt Mit den Augen der Anderen (2003).

Dos paronomasias consecutivas: “...con la cual muy pasado me pasaba. Y no tenía tanta lástima de mí como del lastimado de mi amo...” Lazarillo de Tormes

“No a todos les está el puro, no más a los hocicones.” (Proverbio mejicano recogido por Alfonso Reyes en Marsyas o del tema popular)

lunes, 1 de marzo de 2010

Glu Gulaguer





















Parece que mi amiga Pilu Sesma Lorenzo ha encontrado el lugar donde reposan los restos del perro Glu Gulaguer, sujeto del poema colofón del libro Fámulo. Se trata de un discreto y espontáneo cementerio canino situado en un pinar ralo de evidente sabor mediterráneo.

jueves, 25 de febrero de 2010

Tempus

Aconsejado por mi higienista urogenital leí, el pasado martes, la novela Sale el espectro del escritor norteamericano de origen judío Philip Roth. No me sorprendió, ya que estaba advertido, el alto número de coincidencias entre la peripecia del protagonista y la mía propia, sin embargo, hubo algo que sí constituyó toda un sorpresa: no recordaba la historia de Rip Van Winkle, utilizada metafóricamente por Roth, y que no deja de ser un remedo de otra mucho más sustanciosa y mucho más próxima.


Leemos en Wikipedia:

"Rip van Winkle es un cuento corto de Washington Irving, y también el nombre del protagonista. Fue parte de una colección de cuentos titulado The Sketch Book of Geoffrey Crayon. El cuento, escrito mientras Irving vivía con su hermana Sarah y su cuñado Henry van Wart en Birmingham, Inglaterra, sucede en los días antes de la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Un aldeano de ascendencia holandesa, harto de que su esposa le regañe, huye y se interna en el bosque. Después de varias aventuras, se sienta bajo la sombra de un árbol y se queda dormido. Se despierta 20 años después y regresa a su aldea. De inmediato se mete en problemas cuando alaba al rey Jorge III, sin saber que había ocurrido la Revolución estadounidense y que ya no era un súbdito de los británicos."


Leemos en Ciudad propia. Poesía autorizada.

"Virila fue, a finales del siglo IX, monje del monasterio de San Salvador de Leyre, Navarra, del que llegó a ser abad y su figura histórica está perfectamente documentada en el Libro gótico de San Juan de la Peña. Mantenía el bueno del abad tremendas dudas sobre cómo sería el gozo de la eternidad. Es así que un día de plenitud primaveral se interna en el bosque cercano con estas meditaciones que leía en un libro. En la espesura del bosque aparece un ruiseñor, que con sus trinos distrae su atención de la lectura escatológica, apartándolo hasta una fuente. Allí queda prendado del canto del pájaro, hasta que se adormece. Cuando se despierta la naturaleza había cobrado nueva vida y no encuentra el camino de vuelta, hasta que al fin lo reconoce y al monasterio al fondo, que ahora es más grande, con iglesia mayor y nuevas dependencias que no comprende. Al llegar a la portería e identificarse, nadie le reconoce. Buscando en el archivo del cenobio encuentran un abad Virila '… perdido en el bosque…' pero hacía trescientos años. Es entonces el monasterio una revolución por el milagro acaecido, y en pleno Te Deum de acción de gracias se abre la bóveda de la iglesia y se oye la voz de Dios 'Virila, tu has estado trescientos años oyendo el canto de un ruiseñor y te ha parecido un instante. Los goces de la eternidad son mucho más perfectos…' Un ruiseñor entra entonces por la puerta de la iglesia con un anillo abacial en el pico, y lo coloca en el dedo del abad, que lo fue hasta que Dios lo llamó a comprobar la gloria eterna."

domingo, 21 de febrero de 2010

Amargo sino

No conseguir que a uno lo tomen en serio es, sin duda, una de las más atroces formas de sufrimiento. El 5 de febrero falleció en Grosmont (norte de Inglaterra) Ian Carmichael, a los 89 años, uno de los cómicos británicos más populares de los sesenta. Siempre quiso ser un protagonista romántico, pero le prefirieron divertido; el “entrañable bufón” alcanzó la fama interpretando a una serie de dandis estúpidos pero afables que se enfrentaban a situaciones que nunca superaban. Incluso, en los cincuenta, intervino en algunas superproducciones dramáticas pero era evidente que su lugar estaba en la comedia doméstica. En una de las últimas entrevistas concedidas reconocía que le hubiera gustado disfrutar del tipo de papeles que normalmente ofrecían a Cary Grant, pero “el público lo que quería era que provocara carcajadas todo el rato”. Quien esto les cuenta fue pasto de similar desconsideración en el Camino de Eléctricas, yendo a Cuatro Nalgas, ante una implacable carraleja... en mayo pasado: http://ferrerlerin.blogspot.com/search?q=Enga%C3%B1osos

sábado, 20 de febrero de 2010

Tati

Vean cuál es el argumento de la comedia El ilusionista escrita hará medio siglo por Jacques Tatischeff (Pecq, Bélgica, 1907 – París, 1982) y que ahora el dibujante francés Sylvain Chomet ha convertido en un filme de animación:

“Un anciano y fracasado prestidigitador conoce, en una gira, a una joven escocesa que cambiará su vida. Ella se convertirá en su sombra y él le hará unos regalos destinados a volatilizarse por ser fruto de sus trucos.”

sábado, 13 de febrero de 2010

Domicilios, 13





















Se sabe que el matrimonio de espías formado por Elizaveta Emeliánova, Elza, fallecida en septiembre a los 97 años en el hospital del Servicio Federal de Seguridad (actual KGB), y el teniente coronel Mijail Mukaséi, Zefir, fallecido en agosto, desempeñaron su labor en Estados Unidos (Mijail fue vicecónsul de URSS en Los Ángeles desde 1939 a 1943) y Rusia (Elizaveta trabajó de secretaria del consejo artístico del Teatro de Arte Dramático Chéjov al tiempo que estudiaba alemán y polaco, alfabeto Morse y manejo de radio entre 1943 y 1955). Sin embargo hay un largo periodo (1955 a 1977) del que el Servicio de Espionaje Exterior ruso se despacha con un lacónico “trabajaron en un país de Europa occidental”. Una azarosa circunstancia (y las buenas artes de la doble agente N.C.B.) han permitido encontrar la base de operaciones de la pareja de espías durante esos veintidós años: hangar para hidroaviones en el puerto de Lubeca.

jueves, 11 de febrero de 2010

Magpie




























Brian May, el guitarrista del grupo Queen, confiesa, en un reportaje que publica Daily Mail, su secreta obsesión: coleccionar postales británicas del XIX coloreadas a mano destinadas a ser vistas de modo estereoscópico. El artículo reproduce ocho de esas cartulinas, entre ellas la titulada “La pequeña Mary y su urraca” que lleva como leyenda (se supone que redactada por el propio May) lo siguiente: LA PEQUEÑA MARY Y SU URRACA. Sobre la mesa se halla una urraca a la que la joven mira con cariño. Como la imagen de la urraca no está borrosa es poco probable que esté viva. Quizá se trate de un pájaro mecánico.

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Información facilitada por Luis Arcos Percy

martes, 2 de febrero de 2010

Darío de Regoyos






















Víctimas de la fiesta (1894). El Muladar en estado de gracia.
El sueño de cualquier ornitólogo especializado en aves rapaces
necrófagas. Se dice que el tratamiento dado por Regoyos
a estos caballos muertos lo repitió Picasso en su Guernica.

sábado, 30 de enero de 2010

Visiones

Fue de sorpresa en sorpresa durante su primera jornada en el gigantesco Instituto Germánico de Ornitología. Era como una ciudad; cada especie de ave disponía de un Departamento de Estudio, con su propio complejo de edificios. Su infancia campesina observando los cernícalos, la elección del bachillerato de ciencias, la Facultad de Biología, el doctorado. Y ahora la beca que le iba a permitir trabajar en esta prestigiosa institución. “Hay aves que usan la luz ultravioleta para encontrar alimento; sabemos que a veces los cernícalos buscan su presa gracias a la detección de los rastros de orina dejados en el suelo por los roedores ya que ese licor refleja el ultravioleta”, dijo el Doctor Tugues en la disertación que cerraba el acto de inicio del curso. Pero fue al atardecer, al cruzar la parte norte del parque camino del anexo de apartamentos, cuando descubrió una peculiar construcción, un pabellón cilíndrico, tenuamente iluminado, de altura indefinida ya que lo cubría la niebla. Preguntó y juraría (su conocimiento de la lengua alemana no era perfecto) que le respondieron que era el almacén de registros. El lugar donde se guardaban, donde se iban guardando, todas las ‘visiones’, todo lo que veían, todo lo que han visto, todos los ejemplares de Falco tinnunculus desde que existía la especie. ¿Era eso posible? Ondas, frecuencias, partículas diseminadas y ahora capturadas. Necesitaba descansar. Un sueño reparador. Mañana sería otro día.

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Para Cani, y su Pavilion.

miércoles, 27 de enero de 2010

Un mar de dudas

A principios de los ochenta soñaba, a menudo, que aún seguía en la Universidad siendo no obstante consciente, en el sueño, de que la carrera la había acabado hacía años. La acción se situaba en un periodo inicial del curso; de hecho, aunque estaba sentado en un aula, no quedaba claro si me había matriculado y esa duda planeaba a lo largo de todo el sueño causando, claro está, cierta zozobra.

Una década antes había sido otro el sueño recurrente. Seguía en el Ejército y tenía que ponerme el uniforme a toda prisa para someterme a revista. Lo curioso es que, en la realidad, nunca vestí de uniforme ya que estuve destinado en una sección de apariencia civil.

Al reflexionar hace un tiempo sobre el porqué de la reiteración del primer modelo de sueño rechacé todas las teorías que apuntaban al retroceso, a la nostalgia, a la necesidad de volver atrás para recuperar el tiempo perdido, llegando a la conclusión de que, los soñados, fueron años de gran aburrimiento, que ese era el problema, el aburrimiento, el no tener nada que hacer, el matar el tiempo, el buscar soluciones como asistir a clase en la universidad, pese a tratarse siempre de la misma asignatura, para ocupar las interminables horas. En cuanto a ponerme con prisas el uniforme militar; nunca me ha gustado que me agobien.

Sin embargo, hoy, analizando con calma los acontecimientos, creo descubrir cierta falsedad que no se corresponde a esa condición fundamentada que se atribuye tradicionalmente al acto de soñar. Empezando por el uniforme, no parece necesario ejemplarizar la angustia del apremio mediante una circunstancia que nunca se dio. Y respecto al aburrimiento, no encuentro en mi biografía ningún periodo en que imperara esa circunstancia. Sólo se me ocurre, entonces, que hubiera un segmento de mi vida, del que no guardara recuerdo, en el que se dieran estos hechos: usar uniforme militar y no tener una ocupación que ahuyentara el fantasma del aburrimiento. Desde la infancia escribo un diario; lo he repasado y ahí no hay nada. Entonces sólo cabría pensar que los sueños fueron la verdadera vida y que en ellos no escribiera un diario que pudiera despejar estas incógnitas. O que el diario sí existiera y que fuera incapaz de hallarlo tras tantos cambios de domicilio. A lo que habría que añadir, en este punto, una nueva cuestión: ¿desde qué plano de la existencia estoy escribiendo en este blog?

domingo, 24 de enero de 2010

Covarrubias, Valencia, aves.

En el prólogo a la edición facsímil (1943) del Tesoro de la Lengua Castellana o Española (1611) acude Martín de Riquer a Ángel González Palencia para seguir la biografía del autor. Así sabemos que Don Sebastián de Covarrubias Horozco nació en Toledo el 7 de enero de 1539, falleció en Cuenca el 8 de octubre de 1613 y que su relación con la ciudad de Valencia fue la siguiente:

En 1596 fue escogido por el Nuncio de su Santidad para llevar a cabo el proyecto de instrucción de los moriscos de Valencia, lo que el Rey le comunicó en carta firmada el 2 de diciembre de dicho año, en la que hace resaltar sus “letras, inteligencia y entereza”. En su gestión, Covarrubias permaneció en Valencia hasta bien entrado el año 1600. (...) En octubre de 1606 obtuvo autorización del cabildo para volver a Valencia, donde le quedaban pendientes algunos asuntos de su anterior gestión. Su estancia en la ciudad levantina se prolongó hasta finales de agosto de 1607. (...) Covarrubias escribió el Tesoro de la Lengua Castellana o Española entre 1606 y 1610, probablemente. En la voz CATALINA –nombre de su única hermana-nos hace saber que la está escribiendo el 25 de noviembre de 1606 –día de la santa-, en Valencia. Ello concuerda con los datos que tenemos sobre la segunda estancia de Covarrubias en aquella ciudad. Hay que suponer que redactaba la obra continuadamente, una letra tras otra, no como haríamos hoy día, por medio de fichas. Ello se comprueba en numerosos pasajes, por ejemplo, cuando nos dice que ha puesto cierto refrán en la palabra CATARRO porque duda poder llegar a la palabra ROMADIZO.

CATALINA. Latine Catharina; vale tanto como pura, purus, mundus, nitidus. Tal fué la virgen y mártir Santa Catalina de Alexandría, a la qual martirizó el tirano Magencio, y celebra la Yglesia Católica su fiesta a los 25 de noviembre, que acierta a ser el mesmo día que esto se escrive, en Valencia, año de 1606. Otras santas ha avido deste nombre: Santa Catherina virgen, en Suecia, a 22 de março, y Santa Caterina de Sena, de la Orden de Santo Domingo, Romae 29, Aprilis. A los papagaítos pequeños hembras, llaman catalinicas comúnmente.

domingo, 17 de enero de 2010

Paisajes de la ciudad, 4
























Aquí http://ferrerlerin.blogspot.com/2009/10/cocteleria-milanos.html el poeta noctámbulo grabó, sobre el hielo del sour, el decálogo para tener y retener a su novia geométrica. Mas la fiebre del amor intensifica la sed y eleva la temperatura.

Paisajes de la ciudad, 3


El suburbio. Decenas de acres cubiertos de pequeñas viviendas quizá abandonadas, diversa obra civil desprovista de uso y calles de cruel pavimento e indeciso trazado. El chófer foráneo, sin la menor perspectiva y con repetitivo marco, no halla la arteria crucial o el jalón que anuncie la luz y el fragor del centro entrevisto en el volumen tercero de las Ciudades del mundo.

Música e Infierno

Interesa menos la relativización de lo feo que postula Karl Rosenkranz en su Aesthetik des Hässlichen (1853) que los términos en que se refiere a Louis Spohr en el mismo tratado: “...músicos como Spohr nos han revelado los sonidos atroces de la perdición, los que el malvado profiere, los gritos y aullidos que manifiesta para ilustrar la escisión de su alma.”

sábado, 16 de enero de 2010

Paisajes de la ciudad, 2





Se hablaba de la existencia de unas
casuchas emparradas ocultas entre los palacios y monasterios del señorial barrio de Pedralbes. La comprobación hubo de ser fugaz; un tipo chulesco, agitanado, nos echó con cajas destempladas.






Paisajes de la ciudad, 1







Barcelona. Derecha del Ensanche. Difícil saber si es el sueño de una realidad o el sueño de las conversaciones mantenidas con mi madre, en sus últimos años de vida, con ánimo de reconstruir el pasado.

miércoles, 6 de enero de 2010

He vuelto

He vuelto a http://ferrerlerin.blogspot.com/2008/11/espantoso-ensueo.html .
Pero esta vez, de las tres secuencias del sueño –viaje en coche hasta la población perdida, paseo por ella, salida andando hacia otra localidad por el camino de las momias- sólo se atiende la secuencia central, sólo se presta atención a las personas que deambulan por las calles y que, en parte, se integran inicialmente en nuestra comitiva; pero no se trata de gañanes y negras mujeres sino de niñas, con sus vestidos de organdí, cogidas del brazo, en grupos de cuatro o cinco. ¿Emiten sonidos?

martes, 5 de enero de 2010

El Beaterio Viejo de Gante






















No estoy muy lejos de Flandes, y no sé cuando volveré a estarlo, así que decido ir a Gante para ver “La adoración del Cordero Místico” de los hermanos Van Eyck. Desde Ámsterdam son doscientos veinte kilómetros; me sorprende el tráfico intenso de las autopistas; llego antes de media mañana a mi destino. Más que viaje, ha sido un retorno a las viejas lecciones del bachillerato español: Utrecht, Breda, Amberes, Gante y el retablo, tantas veces reproducido en los libros de texto. En la sala donde se expone, protegido tras un cristal, hay una luz tenue y un espeso silencio. Asombrado, salgo de la catedral y, enfrente, en la oficina de turismo, pido un plano de la ciudad. Lo consulto y me decido por el Oud Begijnhof (Beaterio Viejo), situado en un extremo del casco histórico. Estos beaterios, ya casi extinguidos, con su origen en la Edad Media, fueron una mezcla de convento y hospedería, pero no en edificios cerrados, sino formando pequeños guetos en los arrabales de las antiguas poblaciones. Otra variante son los Gasthuis, aún hoy existentes y similares a nuestros asilos, con sus edificios de una planta y sus fundaciones, la mayoría en funcionamiento desde el siglo XVII. Los he visto en Holanda por todas partes. Con el mapa en la mano, me desoriento varias veces hasta encontrarlo. Ahora se entra por un jardín abierto a la urbe pagana con una iglesia enorme al fondo; adosado al ábside, un templete de formas clásicas protege un Ecce Homo de bulto, pintado, de buen tamaño. Todo lo demás es sencillo y austero. Hay un par de personas sentadas en los bancos. Después he leído que hay otras capillas disimuladas entre los edificios del barrio. Dejando el parque, al pisar una de las calles empedradas, siento una sensación de familiaridad, de lugar conocido. No hay nadie a mi alrededor, y veo casas bajas y árboles asomando por las tapias y muros encalados. Me detengo en una esquina y recuerdo el tranquilo barrio de San Lorenzo de Úbeda, donde nació Antonio Muñoz Molina, recreado en tantos de sus libros. Miro hacia arriba y descubro el rótulo de la calle: Straatje van Oliveten, el callejón de los Olivos. Todo tiene su explicación.

Texto y fotografía: Antonio Erena, agosto de 2008.

martes, 29 de diciembre de 2009

Domicilios, 12





















Escribe Luis María Gómez Canseco, Profesor del Departamento de Filología Hispánica de la Universidad de Huelva, en su artículo A otro perro con ese hueso. Antropofagia literaria en el Siglo de Oro publicado en el nº 1 (2004) de la revista digital Etiópicas: “La burla ya se encuentra en piezas menores del teatro áureo. En el anónimo Baile del Mundo, un gracioso compara a las damas con asaduras, sobre la afirmación de que unos sois livianos / y otras sois livianas”. Ahora, voces autorizadas, dan como autor de dicha pieza teatral al hacendado Juan Buil, primer propietario de esta Torre Buil de Castejón de Monegros, hoy en ruinas aunque, por su inaccesibilidad, todavía a salvo de grafiteros

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Varios 2

Camino de Valencia oí a una mujer detallar a otra las bondades de cierto supermercado; le recomendaba la leche marca “La cabra”.

“The calamity is the masses.” R.W. Emerson, The Conduct of Life.

“Me presentó a Olga el día de Navidad advirtiéndome que no sabía hablar de Ud, sólo tuteaba.” (En el burdel)

"Todos los seres humanos llevan consigo un conjunto de palabras que emplean para justificar
sus acciones, sus creencias y sus vidas." Richard Rorty, Contingencia, ironía y solidaridad.

"Las espinacas y Saint-Simon han sido mis únicos placeres perdurables, después sin embargo del de vivir siempre en París con cien luises de renta, escribiendo libros." Stendhal, Henry Brulard. (Citado por Giuseppe Tomasi di Lampedusa en Lezioni su Stendhal)

Topaz



















Doppelgänger

Ha fallecido el actor irlandés Richard Todd. Famoso capitán de paracaidistas durante la Segunda Guerra Mundial intervino, por esa circunstancia, en numerosos filmes de carácter bélico. Se cuenta que tuvo la posibilidad de presenciar cómo, en el rodaje de algunas de esas cintas, otros actores le interpretaban a él en diversos lances vividos en la contienda. Incluso, en la desmesurada El día más largo, llegó a dialogar consigo mismo.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Férreo control

Con una vigilancia global avanzada, por ejemplo con los muros de nuestro búnker de la isla de Guam fácilmente traspasables por el ojo de las cámaras, aún hay quien, en un acto extremo de ingenuidad, pretende refugiarse en el ejercicio del pensamiento sin saber que ya se están instalando lectores de lo más profundo del raciocinio, capaces incluso de adelantarse a la elaboración de las ideas. Así, no resulta ocioso buscar una redifinición del hombre perfecto, sustentada en la aceptación de la inutilidad del ocultamiento y en el disfrute de un elevado grado de estolidez.

domingo, 13 de diciembre de 2009

La niña asna (y el sargento Epidídimo)

El maestro propone un trabajo para el fin de semana: hallar la etimología de la palabra francesa ‘robinet’, nuestro ‘grifo’. Treinta y nueve, de los cuarenta que componen el alumnado, dan la siguiente solución:

“Según los mejores etimologistas (Bloch y von Wartburg), seguidos por Alain Rey, ‘Robin’ era un nombre de pila de hombre que, en la Edad Media, se solía dar a los animales domésticos, en especial a los ‘moutons’ (vocablo que se aplica, sin distinción, a carneros y ovejas). ‘Robinet’ es un diminutivo de ‘Robin’. Las llaves de los caños, o los caños en sí, tenían frecuentemente la forma de la cabeza de una res lanar, de ahí que se les diera ese nombre. En español el paso de ‘caño’ a ‘grifo’ se explica por la sofisticación de ese dispositivo asemejándolo al mítico animal.”

sábado, 12 de diciembre de 2009

Bacteriana







Modelo molecular
de la enzima ureasa
de Helicobacter pylori.


Wikipedia.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Avistamiento

Muchos quisieron saber qué oteaba el ornitólogo británico Lewis Percival, auxiliado por un monumental catalejo, desde la terraza de su habitación del Hotel Imperial Tarraco, el jueves 27 de octubre de1994. Se dijo que un bando de flamencos. También que un bando de gansos grises. Pero los viejos pescadores, expertos en la identificación auditiva de aves en vuelo, no fueron capaces de indicar con certeza a qué especie correspondían los tremendos bramidos que atronaron, al caer la tarde, esa porción de la costa mediterránea. Hoy, transcurridos quince años, ampliado el caudal de conocimientos sobre la vida marina en general y sobre la biografía de dicho investigador en particular, se pone en duda que se tratara de una observación de carácter ornítico. Percival, que era también herpetólogo, habría venido a España avisado por alguien y, ese día de otoño, pudo contemplar las enérgicas ondulaciones de una serpiente de mar, probablemente un ejemplar centenario de inauditas proporciones, el mismo, quizá, que hiciera zozobrar cuatro laúdes cargados de aceite entre 1840 y 1870, y que, finalmente, apareció varado en una playa de Hospitalet del Infante el mes de mayo de 2008. Medía veinticuatro metros.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Domicilios, 11




























2 Horatio Street. Es un edificio de apartamentos situado en el extremo noroeste del West Village. En uno de esos apartamentos vivió a mediados de los setenta Eduardo Mendoza. Al dejar el apartamento (renunciando a la oportunidad de comprarlo), el siguiente inquilino es Oliver Sacks. Cuando Enric González llega como corresponsal de El País a Nueva York se hospeda en un edificio cercano a Horatio Street. Su primer cometido es precisamente entrevistar a Oliver Sacks en ese mismo apartamento (en Historias de Nueva York dice que lo visita en su estudio de Horatio Street, de donde deduzco que debe de ser el mismo). La entrada del inmueble es atípica en esa zona de la ciudad y recuerda mucho más a los portales tantas veces fotografiados del Upper West Side (o también del Upper East Side).

Texto y fotografía: Javier Ozón Górriz.

miércoles, 2 de diciembre de 2009