domingo, 21 de julio de 2019

Apuntes para Familias como la mía















































Familias como la mía
Francisco Ferrer Lerín
Tusquets Editores
Colección Andanzas
Barcelona
1ª edición: enero de 2011

sábado, 13 de julio de 2019

Oreb


Un hombre, Oreb, se convierte en cuervo, un hombre que camina sin rumbo en busca de un lugar donde fundar su reino y que quizá ve en el pájaro el esplendor de la destrucción, el método exacto para evocar una sensación de asombro, la paciencia exacta para aguardar a que pase la época del ser humano. Alguien dice entonces que ese hombre es uno de los invasores, un adelantado de los invasores, hombres con cabeza de cuervo procedentes de las montañas, demonios sin fuego, seres nublados que viven con fortaleza y aplastan a sus enemigos, y que, aunque graznan en el umbral de los palacios, sangran igual que sangra el lobo y sangra el hombre, y así, en ese momento y de ese modo, se agota la jerarquía y entra la muerte en el mundo.

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Texto compuesto, en principal, con sintagmas del libro Cuervo, de Boria Sax, y cuyo resultado, aleatorio, es claramente profético; avisa de la mayor amenaza para Occidente, la explosión demográfica humana en África y Asia, y su correlato: las invasiones. 

martes, 2 de julio de 2019

La edición que nunca existió




















[Prueba de las cubiertas]

Francisco Ferrer Lerín
Edad del insecto
Edición de Javier Ozón Górriz
Biblioteca Íntima
March Editor
El Vendrell (Tarragona)
2011

viernes, 28 de junio de 2019

Fealdad





















¿Un juez admitiría la querella de un hijo, rematadamente feo, contra sus padres, rematadamente feos, por haberlo engendrado?

domingo, 23 de junio de 2019

Ocultamiento
















































Comenta Elecoco, tras hacer la foto: ¿No había forma más discreta de ocultar los cadáveres?

domingo, 16 de junio de 2019

Diabetes







































Dijeron que los viejos diabéticos ciegos erraban rodeados por escuálidos perros ávidos de la orina dulce regada sobre tapias y árboles. No lo presencié. Aunque estuve a punto. Llegué una semana tarde. El último viejo errabundo murió en Navidad. Quizá por el guirlache y la fruta escarchada.

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Fotografía: Elecoco

sábado, 8 de junio de 2019

Turia















































Revista Turia, nº 131, junio 2019.

lunes, 3 de junio de 2019

Pablo



























Dijo el urólogo que cualquier deporte menos el ciclismo, que el sillín, como tenaz cuña, lastima la próstata o, en su caso, lo que queda de ella. Pablo pues no se detuvo, suspiró profundamente al tiempo que musitaba “el tiempo no pasa en balde”. Pablo era aún entonces, hablamos de comienzos de 2014, sargento en excedencia del Tabor del Grupo de Regulares Indígenas de Ceuta nº 3, por lo que disfrutaba de un buen retiro. Pero sucedió lo de la monja inválida, y le quitaron la paga arrastrándolo así al más profundo de los descréditos sociales. En la foto, Pablo se encamina al matadero municipal, allí disputará, con los gatos y los perros, las piltrafas que se amontonan a la espera de ser transportadas a la fábrica de embutidos.

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Fotografía: Elecoco   


sábado, 1 de junio de 2019

Impedimento






































La presencia de la bicicleta moderna apoyada en la caseta constituye un impedimento insalvable para la escritura de un relato que quiera estar de acuerdo con el paisaje estepario, el camino polvoriento y la caseta en sí, verde oliva, austera, cúbica, de aspecto fatigado. Aunque quizá en esa imposibilidad, en el hecho de no poder escribir sobre los elementos protocolarios, resida precisamente el relato, el relato sustantivo, el que de verdad rentabilice la magnífica imagen y evite pedir a Elecoco que se desplace y repita la foto, apartando el artefacto. 


jueves, 30 de mayo de 2019

Iconografía de las ediciones del Quijote















































M. Henrich
ICONOGRAFÍA DE LAS EDICIONES DEL QUIJOTE
Presentación de Luis Alberto de Cuenca
Ediciones Castellanas
Madrid, 2005
Libris, Asociación de Libreros de Viejo

Facsímil del facsímil

Iconografía de las ediciones del Quijote de Miguel Cervantes Saavedra
Reproducción en facsímile de las Portadas de 611 ediciones
Con notas bibliográficas tomadas directamente de los respectivos ejemplares
(Del año 1605 al 1905)
Reunido y ordenado cronológicamente por Manuel Henrich
Precedido de un Homenaje á Cervantes, por los Editores,
Prólogo, por Juan Ginavel Mas,
Génesis del Quijote, por Martínez Ruiz (Azorín)
Barcelona, abril de 1905
Henrich y Compañía en comandita, Impresores-Editores

sábado, 25 de mayo de 2019

Antinatalismo















































"El arte de guillotinar a los procreadores"
Théophile de Giraud, escritor, filósofo y activista belga,
en lengua francesa, nacido en Namur en 1968.
Figura clave del Antinatalismo y del Movimiento Sin Niños,
co-creador del Día de los No Padres. (Wikipedia)

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https://es.wikipedia.org/wiki/Antinatalismo

jueves, 23 de mayo de 2019

Les


Soy Les Murray. Dejacket Cine me lo notifica. Murió Les Murray, el gran poeta australiano, pero yo estoy aquí. Y soy Les Murray. Lo dice Dejacket, poeta muerto Ferrer. ¿Alguna insignia? No ha sido apenas traducido. Intestinal. Esas ósmosis. Les Murray es una costra en un eucalipto... vagando entre sus ramas... Les Murray es usted... similitudes entre cartuchos made in China. And some, I have known them, men with gentle broad hands, who would die if removed from these unpeopled places, same again I have seen, bemused and shy in the cities you have built against silence, dumbly trudging through noise.... re-encarnacion... ahora depende de usted..... quién fue Les Murray? Soy yo. ¡Sí.... ok Les, hasta luego! Les se despide pues. Hasta más ver. Cuídate Les. Buena película ¿Quién estaba en ella? Su idea del hacha de guerra.

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https://es.wikipedia.org/wiki/Les_Murray 

viernes, 17 de mayo de 2019

Creación de Eva















































Creación de Eva (ca. 1493)
Maestro Bartolomé
Tabla procedente del retablo mayor de la catedral de Ciudad Rodrigo (Salamanca)
The University of Arizona Museum of Art

jueves, 16 de mayo de 2019

Ser escritor

Hay un momento en la vida del escritor en que uno necesita preguntarse si la elección de este oficio, muy duro por cierto, obedece a razones intelectuales o a razones carnales, es decir las que se relacionan con la consecución fácil de sexo, ya que, como todo el mundo sabe, los escritores, y no digamos los poetas, tenemos ciertas ventajas respecto a los mecánicos dentistas, a los enterradores y a los peritos agrícolas a la hora de seducir a las cuñadas, a las novias de los amigos e incluso a las jovencitas casi impúberes. Es algo así como lo que dijo mi padre cuando le anuncié que dejaba Medicina y me pasaba a Filosofía y Letras: "¡Sí, allí hay más chavalas!"

sábado, 11 de mayo de 2019

Léger





























De niño tuve, clavado con chinchetas en una pared de mi cuarto, la reproducción de un cuadro de Fernand Léger perteneciente a la serie Los constructores. Era una cartulina, el obsequio de un laboratorio farmacéutico a mi padre. Cuando nos mudamos de casa no me consta que lo desclavara y lo llevara a mi nuevo cuarto.

jueves, 9 de mayo de 2019

Anotaciones
















































Anotaciones del periodista Manuel Ruiz de Adana sobre la obra de Ferrer Lerín.
Porcuna. 16.01.19.

lunes, 29 de abril de 2019

Ricci


Persistir el viento durante la noche

¿Fue la arrogancia, la displicencia de la joven Cristina, lo que cautivó al hacendoso ornitólogo? Meditó, no mucho tiempo es verdad, sobre dicha circunstancia, para concluir que ella estaba hecha para él y él quizá para ella. Ahora la lacra, el velorio, agostan el buen sendero que conduce a la capilla. Cristina se desmorona al atardecer, pero no sólo es el rostro sino el total de la cabeza; occipucio y parietales se comprimen hasta parecer de goma, ya no es aquel balón glorioso que excitara al poeta de las aves, al cumplido seglar.
  




jueves, 25 de abril de 2019

Siete noches















































Siete noches, Jorge Luis Borges.
Epílogo de Roy Bartholomew.
Fondo de Cultura Económica, colección Tierra Firme.
Madrid.1980. Primera edición española,
simultánea a las primeras ediciones de Buenos Aires y Méjico;
todas en el Fondo de Cultura Económica.

martes, 23 de abril de 2019

Por San Jorge


(Para Tere C.A.)


No es habitual la entrega de empanadillas en plena vía pública. En el cruce de la Avenida de Oroel con la calle Ferrenal casi tropiezo con una señora de mediana edad que lleva en una mano lo que parece una bandeja de pasteles. No puedo evitar abordarla. Contesta, amable, que no son pasteles sino empanadillas, recién hechas, de atún, tomate y huevo duro, para su hermano enfermo, que mucho le gustan. Al verme interesado, y dada su amabilidad, me ofrece probarlas. Digo que no, que su hermano las necesita todas, pero ella insiste. Levanta con cuidado el borde del envoltorio de papel, y aparece una espectacular fuente de empanadillas calentitas y de aspecto crujiente, las que tanto me gustan. Coge una, y me la da. Me la como encantado. Buenísima. Expectante, aguarda mi veredicto. Asiento con la cabeza, al tiempo que me limpio con un pedazo del papel que cubre la fuente y no dejo de mirar con fruición al resto de empanadillas. Ella ensaya un “¿quiere otra?", la verdad que un poco alarmada. No contesto. Actúo. Cojo una rápido, y la devoro en un pispás. La señora está asustada. Arrepentida de intimar con un extraño. Aprovecho su desconcierto y agarro la bandeja. Caen algunas empanadillas sobre la acera mientras huyo con el botín calle Ferrenal arriba. Estoy por detenerme y recogerlas, pero empieza a gritar. Algo así como “¡las empanadillas, socorro, socorro, las empanadillas de mi hermano Jorge!". Dejo de oírla cuando doblo a la derecha, por la calle de Las Cambras, y me pierdo en la Judería.  

martes, 16 de abril de 2019

Axilas















































Rubem Fonseca
Axilas y otras historias indecorosas
Traducción de Pablo del Barco
Francisco Ferrer Lerín, En dos palabras
Días Contados http://www.diascontados.es/index.asp?Idioma=CAS&Seccion=DetalleObra&Libro=90
Barcelona, 2019

domingo, 14 de abril de 2019

Luchando contra el fuego























Museo de Miniaturas Militares. Ciudadela de Jaca.
Maquetista: Diego Fernández, director del Museo.

lunes, 8 de abril de 2019

Mis inicios herpetológicos















































Atlas de reptiles.
Atlas de reptiles y anfibios.
12 láminas en colores, con 59 figuras.
Texto explicativo adaptado al español por el Dr. D. Busquets Sánchez.
Tercera edición.
Editorial Orbis. París, 160. Barcelona.
Imp. Vda. Luis Guinart Peix. Barcelona. 1956.

lunes, 1 de abril de 2019

Las muñecas de Edith








Uno de los éxitos de crítica y público de estas Fiestas ha sido Las muñecas de Edith, un relato conmovedor que narra las peripecias de una chiquilla alemana desde su más tierna infancia hasta que se convierte en una adolescente aguerrida y emprendedora. Edith establece como punto de partida el robo de una muñeca, tipo de juguete que constituirá el nexo entre los episodios que conforman el libro.

“La primera muñeca que tuve, con ojos, boca y nariz, y con un vestidito monísimo (las muñecas que había tenido antes estaban hechas con una media y un calcetín), me la robó –mientras la paseaba en el cochecito– una señora, supongo que para su hija. Me dejó llorando desconsolada. Todavía recuerdo la pena de la pérdida de mi primera muñeca.”

Traza un plan para consumar la venganza.

“Compré en un bazar de orientales otra muñeca y la rellené de explosivos. La coloqué a la misma hora y en el mismo lugar en que se consumó el robo, en una fuente cercana a un puesto de golosinas”.

Pero una súbita tormenta moja la dinamita y las niñas que se la llevan no se ven afectadas. Edith reflexiona y ve que la mano divina ha querido impedir la masacre, al tiempo que le marca el camino, que habrá de ser el de la mejora en la fabricación y comercialización de las muñecas. Se traslada a Cataluña, región española famosa por su poderío industrial, contrae matrimonio con un marino ibicenco, y crea un taller de ideas y una red de distribución por vía marítima. Estos son algunos de lo modelos que registra:

Muñeca Abortiva con selector de plazos y supuestos.
Muñeca Parlanchina con selector de hablas regionales.
Muñeca Onanista con selector de aparatos y mecanismos.
Muñeca Blasfema con selector de blasfemias según comarcas.
Muñeca Pechuguita con selector de tamaño de las ubres.
Muñeca Pícara.




Rosín








Mi nombre es Andrés Lucena Jiménez y me hallo en el lecho de muerte. Me acompañan mi queridísima madre, Rufina Jiménez Jiménez, mi abnegada esposa, Luisa Calvero Montánchez, y mi único y prometedor hijo, Luis Lucena Calvero. Valga este documento como adenda al testamento que, junto a mi esposa, redacté el 28 de marzo de 1999. Digo que los últimos veintisiete años de mi vida he trabajado en la empresa SEPERES (Selección de Personal Especializado), radicada en Madrid, con el cargo de Jefe de Selección en el Área Alimentaria. Gracias a este cargo he adquirido una notable experiencia, registrada en memorias y memorandos, que espero pueda aprovechar a mi hijo. Sin embargo, hay pequeños detalles de esa labor, testimonios grabados y escritos, que no fueron recogidos, bien por considerarlos de poco valor, bien por su carácter confidencial. Pese a la obligación de eliminarlos copié, indebidamente, uno de ellos, y de esa felonía quiero dar fe en este folio, dirigido en especial a Luis, a quien doy libertad, tras su lectura, de destruir mediante llama viva y lanzamiento al aire de cenizas. Esta, amado Luis, es la copia de una carta, de una solicitud de trabajo, de un especialísimo currículo; lee, y luego te comento.      

Me gustaba chupar

En mi tierna infancia, me llamaban Rosín, y una cosa que me gustaba mucho era tocarme los deditos de una mano con la otra: contaba. Pero, un día, sobre los 2 años, instintivamente, al no llevar ya chupete, sin querer me metí el dedo pulgar en la boca, y chupé y chupé. Me dio mucho gustito, me di cuenta de que era muy placentero y que en el futuro iba a necesitar otra cosa. Descubrí que los dedos servían para más cosas que solo contar.

Que sepas que su autora consiguió la plaza de Diseñadora de Caramelos con Palo de una conocida marca líder en el sector. Nada más. Me despido. Y espero encontraros algún día, que sea tarde para vosotros, en la otra vida. Vuestro hijo, esposo y padre, Andrés Lucena Jiménez.




Provechosa nadadora

Aquel verano Mariona lo pasó jugando en la balsa de la finca familiar. Un día, una monjas, cantidad de monjas en blanco y negro, vinieron a saludar a su abuela y a una de ellas, al acercarse a la balsa para ver su rostro reflejado, le cayó el crucifijo al agua. Mariona, rauda como un torpedo, buceó hasta el fondo, ¡3,5 metros!, emergiendo con el amuleto en la boca, por lo que fue recompensada con cien pesetas. Pocas semanas después el gato Roberto, persiguiendo un ratón por el pretil, resbaló y cayó, y no sabía nadar, y era de noche, y nadie oyó sus maullidos. Mariona, a la mañana siguiente, fue la encargada de recuperar el cuerpo. También el perro Carlitos se ahogó durante el verano, y también el niño Tito, el hijo de los guardeses, y la enana Viruelas, de engañoso peso. Y todos estos cadáveres, y no sé si alguno más, fue Mariona quien los extrajo o ayudó a extraerlos. Mariona no olvidó estas experiencias y, cumplidos los siete años, escribió un Manual  sobre las particularidades que ofrecen los cuerpos ahogados, de cuyos epígrafes damos fe para cerrar este informe: “Por qué flotan los cadáveres el noveno día al estallarles la vesícula”, “Importancia del tamaño de las nalgas y de los pechos en los cadáveres de las mujeres así como del tamaño de las partes secretas en los cadáveres de los hombres, en lo que respecta a la postura de flotación”, “Extracción de pulmones, intestinos y perforación de cráneo en cadáveres de ratones, ratas y humanos para calibrar el tiempo de ascenso a la superficie”, “Putrescencia en cadáveres de caballos sujetos con sogas y piedras en el lecho de una balsa de riego”, “Emasculación selectiva y chapoteo”.     


Olguita y el cangrejo








Olguita Nietatunes vivía en un pueblo de la Costa Azul. Desde su casa, en una calle muy empinada, se veía el mar Mediterráneo y también cómo se despeñaban los automóviles deportivos que circulaban veloces por la Grand Corniche. El señor Mondavaras, propietario de la pescadería Mondavaras, era antipático y tacaño por lo que Olguita, bastante traviesa, urdió un plan maquiavélico para fastidiarle. Habló con el perro Gusano, con quien sí tenía buena amistad, y decidieron esconderse tras un confesionario para oír lo que Mondavaras le contaba al cura. Así supieron que buena parte del marisco que despachaba tenía origen ilegal, llegaba adherido al casco de las pateras e, incluso, al cuerpo de los ilegales. Gusano y Olguita esperaron a que la camioneta Berlingo descargara la mercancía y, aprovechando la pronunciada cuesta, lanzaron calle abajo un tonel repleto de Fernet Branca que chocó contra Mondavaras, su ayudante Catalinete y las cajas de pescado y frutos del mar. Los cangrejos salieron disparados y uno de ellos, de fuerte complexión, cayó en el regazo de la niña Olguita, bajó por su minifalda y penetró en lo más íntimo de su ser hasta provocarle un embarazo ectópico. Gusano no quiso hacer frente al problema y Olguita Nietatunes, al carecer de recursos, y para evitar que la vergüenza cayera sobre su respetable familia, tuvo que dejar el país, embarcando, en el vecino puerto de Tolón, en un navío de guerra donde daría a luz a un hombrecillo que, pasado algún tiempo, inauguraría una saga de valerosos marinos.   





viernes, 29 de marzo de 2019

Esquina en Torredonjimeno


























Torredonjimeno
Puerta de Jaén
Mediados de los 60

sábado, 23 de marzo de 2019

Tránsito

























Tránsito


La alta clase labradora
por su entusiasmo ornítico
permanece aquí.
Agitaciones, inquietudes, gritos
no la fuerzan a la mudanza.
Sé, en cambio,
que las aves migradoras
morirán
todas
las que tanto me admiraron
y las que exhiben el hueso llamado pecho.

Los hombres en alto grado impresionantes
los esclavos caballeros
la mujer fogosa, inane,
la apellidada Mudable
aguardarán
irreflexivos.

La más recia de las piedras
el más digno de los hierros
estallarán
con el tiempo
en el rostro de las bestias avezadas, pero yo
en esos días, muy cansado,
reposaré dormido, quizá
en la provincia más angosta, cobijado
en la ruina palmeada
y no querré volver.

Dilatada la mirada
la mirada que doblega al extranjero
de complexión enjuta
y bestialidad temprana
cavaré
en la loma conocida por “la oscura"
un dormitorio de tierra
una cocina de espanto
un gran embudo de sangre.


viernes, 15 de marzo de 2019

Extraño encuentro


Acabo de encontrame con Bernardo Chufas. Mejor dicho, Bernardo Chufas ha venido a mi encuentro cambiando de acera en la calle Mayor. La cosa no tendría demasiada importancia si no fuera porque Bernardo Chufas está muerto, o al menos esto es lo que se dijo. Su atuendo y su mala cara dificultaban el reconocimiento, pero la anchura del cuello, superior a la muy abultada cabeza, su andar de autómata y la voz ronca sí correspondían a Chufas. El encuentro ha sido muy parecido a los que acostumbro a transcribir, recién despertado, como reflejo de un sueño. Pero esta vez no me consta que estuviera despertándome, por lo que el encuentro ha de haberse producido realmente, a no ser que la realidad en ese momento y en su continuación, la que vivo ahora escribiendo en el ordenador, no sea también un sueño, eso sí de duración extendida y estupendo realismo. 


lunes, 11 de marzo de 2019

Carlos Tóper


Mi amistad con Carlos Tóper Valdivieso viene de 1964, de cuando yo acababa de publicar De las condiciones humanas y él acababa de conseguir el premio Acanto por sus investigaciones en el campo de la ortopedia neonatal. Nuestro primer encuentro fue en una cena con amigos comunes; nos caímos bien y pronto se sinceró conmigo: tenía una molestia intermitente en la escápula derecha que le impedía conducir el Pegaso Z-103 y jugar al fléndit. Cuando volvimos a vernos, en la sauna Miraflores, me enseñó la gran mancha de su escápula derecha y, unas semanas después, en la boda de Marta Loverdos de Altimira, desnudó su torso para mostrar, a todos los invitados, la depresión profunda en que se estaba convirtiendo la lesión escapular, una depresión que, de suyo, era más bien una oquedad, por no decir un monumental agujero. Quizá el gesto en la boda no fue bien interpretado y alguien, poco piadoso, acuñó el término "El orificio Tóper", que a poco se convirtió en "Tóper, El Orificio". Ahora, en la caja mortuoria, he tenido curiosidad por saber, con exactitud, en qué se había convertido el amigo Carlos Tóper y, efectivamente, como apuntó el capellán en el prolijo responso, sólo quedaba un aro, una franja de carne en forma de anillo; el orificio se había enseñoreado de su persona, que era algo así como el neumático de una rueda de bicicleta.  

domingo, 10 de marzo de 2019

Plastic World, apud Sagrada Biblia



Plastic World, apud Sagrada Biblia


Vivíamos de la carne
De la carne del mar y de la tierra
¡Ay del mar y de la tierra!
Las hojas del árbol eran saludables para las naciones
Pero los tábanos ahuyentaron a la hechicera
Ahuyentaron al reo
Ahuyentaron al extranjero
Al que poseía la piedra de jaspe
Lo perturbasteis y se puso en fuga
Como los falsos doctores
Bajo la influencia de la molicie reinante
Quedaban veinticuatro ancianos
Y veinticuatro vivientes
Veinticuatro vivientes misteriosos
Que cayeron de hinojos
Fulminados.

Se halló la sangre de todos los degollados
La sangre que ocupaba el mar
Que ocupaba los vientres de los peces
Y los vientres de la aves
Pero las tinieblas pasan
A bordo del navío de los hombres oscuros
Negros como pelo de cabra
Hasta que el caballo bermejo
Conducido por el manco que devora la espada
Pisotea al extranjero marcado
Marcado con señales tiznadas en la puerta
En la puerta de su casa de barro
Y alguien obtiene el poder de abrir los sellos de hierro
Y el poder de no ocultarse
Ante el rostro de quien se sienta en el trono.


Ferrer Lerín, marzo 2019