miércoles, 4 de agosto de 2010

Bibliofilia 3

Compro a peso en el mercadillo de Borja un lote de libros viejos en mal estado en el que destaca, por el tamaño, un Libro de cantar Misa. El volumen conserva las cubiertas pero no la portada por lo que es difícil datarlo con exactitud. Sin embargo, en las hojas en blanco pegadas en el interior de las cubiertas, aparecen multitud de inscripciones a lápiz y a pluma en las que las fechas manejadas oscilan entre 1847 y 1876. Son firmas y rúbricas de diversos personajes que menudearon por la iglesia del pueblo de Alcolea, donde debió de dar servicio el sagrado libro. Sobrecoge una declaración, perdida entre un mar de garabatos, en la esquina superior de la segunda de las hojas blancas, en letra minúscula, redactada en estos términos:


Cipriano Abadías Presbítero
Regente en Alcolea año 1871 yo lo hice yo yo
y yo yo y yo pero nunca sabrán quién ha sido

5 comentarios:

Istefel contra las cuerdas y entero. dijo...

:)

Cuánto me acuerdo, estimado Conde, de pronto, de repente, en medio de una burda labor diaria, en el maléfico trabajo, de esta declaración fortuita, tremenda, lapidaria, formidable.

Cuántos actos ya para siempre fuera de cualquier intelección..--

Fuera de la rueda.

Gracias..

Frank H. dijo...

muy
muy
muy bueno

saludos!
http://elbodegon.blogspot.com/

Vincent Blackshadow dijo...

Lo leí en Papur o he soñado con Cipriano repitiendo eso con la cabeza metida en un horno apagado.

Ferrer Lerín dijo...

Sí, está en Papur, y en Ciudad Propia.

Is dijo...

Vincent:
Un placer leerle de nuevo.

Hay otro particularmente delicioso:
" ESTA PUERTA ABRE A MI PROPIO PARAISO" y
" CRECERAN SUS MANOS Y ( CARA?) TODA LA VIDA".

En su contexto. Pero también ( otra vez) fuera.

Salud.