sábado, 3 de octubre de 2009

La Casa de las Águilas



Construida entre 1912 y 1917, según proyecto de Jan Heurich el joven,
en la calle Jasna del centro de Varsovia, la casa “bajo las águilas” goza del peso de una leyenda, casi maldición. Se cuenta que las águilas
que la coronan son las cabezas de unos gigantescos pernos que mantienen
unida la estructura metálica, el esqueleto, del edificio. Los avatares
bélicos y ahora el constante traqueteo del tráfico rodado han ido aflojando
la presión y, lentamente, se han ido destornillando. Vi la casa, por primera vez, en el libro de Andrzej Rottermund, Warsaw, un volumen de gran tamaño publicado en inglés, en el año 2000, por la editorial Arkady de la capital polaca. En él, a doble página, aparece una tenebrosa fotografía de “the Under the Eagles House” cuyos autores son Miroslaw y Maciej Ciunowicz, los mismos del resto de las imágenes de la obra. En el texto apenas se aportan datos del inmueble y, mucho menos, se apuntan elementos de la fantástica historia. Sin embargo, la persona que me regaló el libro y muchas otras durante estos casi diez años, sí han ido aportando informaciones poco tranquilizadoras. Con el billete comprado, surgió a última hora un imponderable, el fallecimiento de mi hermano Pedro que, no por anunciado, dejó de sumirme en un largo abatimiento. Anulado el viaje opté por encargar a un amigo de la embajada que fotografiara la casa. Contrastadas las instantáneas con la del libro se aprecia, o se desea apreciar, un ligero giro en el eje sustentador de una de las monumentales aves.

















11 comentarios:

Istefel dijo...

“ ...y vi, con un escalofrío de horror, cómo caía del techo una bola diminuta, probablemente de plomo, pero teñida de rojo sangre...y se hundía en el centro de la piscina.”

Recuerda sobremanera los extraordinarios acontecimientos transcurridos en un acantilado de incierta ubicación, objeto del tremendo embate de las olas que rompen, con incesante estruendo – The house of the sounds-, contra la mampostería de una lóbrega e inmensa edificación erigida, sin solución alguna de continuidad, desde la base misma de la puntiaguda roca , durante, lo que al parecer, constituye un tiempo de noche perpetua.
Escenifica el autor la secuencia en el interior de la enigmática fortaleza, cuyos cimientos se hunden, cual raíces vivas, en el mismo vientre del siniestro peñasco, moldeando así la doble arquitectura , en la que no se distingue entre lo que es fruto de la naturaleza y lo ya artificialmente labrado por mano (...¿ humana?).
Así, unas esferas que descienden con exacta precisión pautan
el ritmo de una frecuencia cifrada por una antigua maldición,
sobre una escalofriante sima
en el corazón de la estructura.
El anfitrión asegura al alucinado huésped que cuando el último de los cuerpos geométricos agote el plazo, en acelerada caída y contactando así con el cenagoso líquido contenido en una oscura hoya, los contrafuertes, indefectiblemente, cederán, arrastrando en precipitado y progresivo derrumbe, a la propia cisterna, a estancias circundantes, al perímetro entero de la oscura mansión-castillo y, finalmente, atraída por el descomunal maesltröm, al resto entero del peñón de pesadilla.
La disputa que aún se dirime,
un ajuste entre escaldos,,
-tétricas historias perpetradas
más allá,
en el país de la noche.-----

Los pernos , finalmente, se separarán de sus goznes, y, liberadas ya,
las aladas esculturas
se desgajarán
desde sus bases-garra.
Y cuándo, en ralentizada caída libre,
hagan contacto con el indolente suelo de la plaza – epicentro del cataclismo --
el elemento pétreo se extenderá como un reguero de pólvora devorando lenta,
pero inexorablemente,
la piel entera de la Tierra, como una enfermedad cancerígena,
conquistándola con mineral abrazo.
El brutal beso horizontal convertirá en mejilla de piedra
el rostro de la extensión terrena, y
sólo entonces
las dos cinceladas Nikés,
emergiendo desde la incorpórea eternidad
transmutarán
en cuerpos
de carne y hueso
levantando el vuelo
hacía el sueño azul.

Sarah dijo...

Sinceramente creo que el silencio es el mejor elogio ante las intrigantes frases de D. Francisco (busqué en la red pero no encontré nada sobre dicha casa) y sobre él bellísimo relato de Iste.

Chapeau, señores!

Fox Mulder Pérez dijo...

Este ingenio aeroespacial ( supuesto ) , fue avistado en Cracovia por el baloncestista Holden Commodore y el tabernero local Marek Florczack . El Dr. Benítez a insistido mucho en la afición por el camuflaje mimético de los alienígenas ( supuestos ).

Subaru dijo...

" A gropa d´un voltor.faig passades per l´Eixample ".M. Bauçà.

Ferrer Lerín dijo...

Una cita que convendría también a la entrada "Las golfas".

Anónimo dijo...

Mensajero:
Augusto señor,
debo informar de lo que he visto,
aunque no sé cómo hacerlo.

Macbeth:
Pues dilo ya.

Mensajero:
Estando de vigía ahí en lo alto,
he mirado hacia Birnam y me ha parecido
que el bosque empezaba a moverse.

Consejo Nacional Cooperativo dijo...

El oro , el mejor escondite.

Anónimo dijo...

...y según va aumentando el número de comentarios, sube el ascensor hacia los áticos de la locura... (anónimo two).

Istefel dijo...

Estimado Anónimo:

estimado Vígía:

Veo que tiene un libro en la Atalaya. Me..permite? Ah...el bosque es Shiel y la novela versa sobre Polonia.
Mientras, el oro, nos lo han robado.
Las cámaras acorazadas, vacías.
Tres golpes al portón.
Bajo a ver quien es.
..pero...qué serán esas aves?

Tobías Zorrano dijo...

El oro mutó en plata quemada, no fundida , abotona el asfalto de la huída, en espiral.
Witaki, levanta y vámonos, parece una garza pero puede ser cualquier cosa.

Subaru dijo...

" Buidesa. La. És diferent de la paràlisi v. S´assembla a la pèrdua momentània de punts d´orientació, més que no pas a una sensació de mancança i d´una certa confusió, en coses que feia ben poc eren tan clares... El remei és esperar i dormir. Sobretot, no fer res ni ingerir res . " Miquel Bauçà.