domingo, 29 de julio de 2012

Textos anónimos alterados 7

Peladilla y Señora Avellana quedan atrapadas en una isla tras sufrir un cruel naufragio; sólo ellas y un grupo de mujeres espectaculares han sobrevivido. Pasados los primeros momentos de alegría al sentirse vivas se dan cuenta de la gravedad de la situación: no saben si van a encontrar agua potable y alimentos que les permitan sobrevivir hasta recibir ayuda. Deciden internarse en la selva. Tres mujeres espectaculares, de avanzada edad, permanecerán en la playa protegidas del sol mediante plásticos amarillentos que irán agitando sin tregua para ser detectadas con facilidad por aviones y buques. El resto irá a por víveres o a un eventual encuentro con seres humanos. Transcurren dos meses. El grupo expedicionario regresa a la playa notablemente mermado por las enfermedades y el esfuerzo, pero con cinco cestas de melocotones y albaricoques. Las tres mujeres espectaculares de avanzada edad están bien, eso sí con los brazos más musculados. Se organizan. Tras las bajas, la pandilla ha quedado reducida a las jefas Peladilla y Señora Avellana más noventa y ocho mujeres espectaculares. Ya que nadie acude a rescatarlas deciden construir un barco y llegar a la siguiente isla del archipiélago, la Isla de los Salvajes Humillados. Lo consiguen. Ahora, perfectamente integradas en la sociedad civil, se encargan de mitigar los estragos que causan dos pandemias entre la población masculina: la Fimosis Salvaje Incomunicada (F.S.I.) y el Chancro Blando Meditabundo (C.B.M.).           

5 comentarios:

Trulud dijo...

CINCO CESTAS

Después de comernos los melocotones, dorados y peludos,
nadamos hasta otra isla. Innombrable la fuerza que dan esos frutos. Hay que acabar con el Incomunicado y el Meditabundo, y con las 99 cabezas afiebradas de esos habitantes que, ahora de rodillas, tiemblan ante nuestra belleza.

Istefel dijo...

Llegó
al poder del mar la virgen negra
en la isla
de las séptimas panochas.

Sr. Tarraque dijo...

Las ínsulas extrañas

Anónimo dijo...

Sin ofender a nadie, parecen más interesantes estas ínsulas que aquellas supuestamente "extrañas" de cierta antología. Exageremos: los afanes de estas obligadas y liberadas amazonas ferrerlerinianas prometen ser en sí mismos la Suma Breve y Carnal de la Mejor Poesía.

Saludos a todos/as

Opera_Dora dijo...

Pues lo del chancro da un ascazo...