viernes, 24 de agosto de 2018

Fresco enclave



He sido puntual y a las 12 del mediodía me he plantado frente al número 23 de la calle 7 de febrero de 1883 (fecha del inicio de la construcción del canal que traería agua corriente a la ciudad de Jaca). Esta calle, famosa por ser la más fría en invierno, es, lógicamente, la más fresca en verano y, tras laboriosas comprobaciones, he descubierto que es a la altura del número 23 donde se registran la temperatura y la brisa más agradables. Una compleja conjunción de elementos como la orientación (viento Norte dominante) y la poca radiación solar (configuración de los edificios), logra el milagro. Hoy además se ha añadido otro elemento de interés; la mujer de la limpieza de la escalera del número 21 ha echado, sobre la calzada, el agua sucia de fregar, lo que me ha permitido especular si, por la pendiente que tiene la calle, llegaría hasta la boca de la alcantarilla situada frente al número 29, lo que hubiera supuesto una carga para la depuradora, o bien, el agua sucia iba a quedar retenida entre los adoquines para finalmente evaporarse, circunstancia, que, por suerte, es la que se ha dado. Estando en esto, se ha sumado a la observación mi amigo el arquitecto Pepe Yzuel, con quien he realizado un minucioso seguimiento del flujo, al tiempo que me informaba de su pasión por los benditeros, de los que posee una nutrida colección que esperaba incrementar con uno de resina que dentro de un rato iban a entregarle unos especialistas portugueses. Mañana, sin falta, nos veremos de nuevo en este punto, para gozar del fresco, repasar las fotos del nuevo benditero, y verificar si se repite el vertido de aguas sucias de fregar, aunque esta vez iremos provistos de sillas, para mayor comodidad. 


3 comentarios:

Anónimo dijo...

https://goo.gl/maps/9GxBAHfiJnz

Anónimo dijo...

¿Sillas plegables o tumbonas?

Anónimo dijo...

Temperatura ideal y papiroflexia.