jueves, 24 de abril de 2014

Driu Bar


Aumenta muy rápido el tamaño de la cara de Driu Barrimore. Aumenta y se aplana. Me acompleja. No puedo llevarla a lugares selectos porque temo que nos veten la entrada. Parece que vaya a caer. A precipitarse de bruces tan pesada es la proa. Ignoro si ella es consciente. Los humanos creemos que el aspecto de la infancia perdura y no aceptamos la verdad de los espejos. Su exmarido comenta en un foro (la tele encendida permite estar siempre bien informado) que no sabía como peinarla, que si la frente muy amplia, que si la frente abombada, y que la parte posterior de la cabeza era una protuberancia enorme. No logro imaginar cómo sería esa protuberancia y, distraído, entro de golpe en un segundo sueño (alguien pronuncia “vuelco”, “mejor que digas en un segundo vuelco” oigo que me apuntan). En un segundo vuelco pues, aparezco con Driu Barrimore convertida en aspirador; las piernas soldadas, como si fuera una sirena fina, y así la sujeto por donde estarían las pantorrillas o los tobillos, y con una inclinación de 45 grados conduzco el palo, arriba y abajo, frotando la cara de Driu Barrimore sobre la más gruesa de las alfombras. (La cara es una superficie dura que bascula sobre un eje permitiendo su adaptación si varío el ángulo). En otro vuelco, que no es necesariamente el tercero, estoy rodeado de una chiquillería irrespetuosa que juega con las palabras (ahora recuerdo que en esos años andaba ocupado buscando un nombre, una marca para el nuevo artilugio) y propone a gritos un obvio Barremore. Asqueado, echo mano del segundo tomo de la Enciclopedia de las Ideas Publicitarias donde hallo un oportuno “Su seguro aspirador”. Ya con el lema, sólo falta anteponerle el nombre, y opto por Driubar, pero corro el riesgo de que se pronuncie Driúbar al sospechar la gente culta, en esta época de carencia ortográfica, que desconocemos las normas. El creativo me ve preocupado y usa bisturí. Así queda la cosa: “Driu Bar, el compañero alemán, su seguro aspirador”.


13 comentarios:

Anónimo dijo...

brutal

Lucerina dijo...

¡Sr. Lerín, gracias por compartir sus alucinantes relatos! Es usted el mejor escritor español vivo.

Ferrer Lerín dijo...

¡Vaya, Sra. Lucerina, en qué compromiso me pone! Tendré que cambiar la fecha de caducidad: http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2009/04/01/pagina-23/78007661/pdf.html?search=%22Ferrer%20Ler%C3%ADn%22
Entre tantos muertos será difícil mantener el primer puesto.

Lucerina dijo...

No se preocupe, Sr. Lerín, seguro que supera usted con creces la fecha funesta. Aunque, llegado el caso, tampoco se encontraría mal situado en un hipotético ranking de difuntos.

Ferrer Lerín dijo...

Me quitas un peso de encima, Lucerina (¿o sería mejor Luciferina?).

Lucerina dijo...

Celebro aligerar su carga. Pero me quedo mejor con Lucerina, en el terreno del maligno abunda la competencia.

anónima dijo...

A veces pienso que sus escritos son obra de un monstruo

Istefel dijo...

Pon una i donde preciptarse o es precisamente preciptarse la intención pero eso me apuntan y por eso escribo escribe carencia vocal ( no andes con sermones) con eso basta. Las dry Salvages Eliot vivo Cop muerto o vivo digo yo apunta semi-vivo.
Aspirador recargado. Sueño profundo. Hoover deformado.

Ferrer Lerín dijo...

Corregido. Gracias Iste.

Otro Anónimo dijo...

Hay monstruos y monstruos... el de las galletas por ejemplo.

Roser Núñez dijo...

Al leer la frase "su seguro aspirador" me ha dado un vuelco. Yo soy la creadora de esta frase. Años ha, yo trabajaba en la empresa Nilfisk de aspiradores y otros artiluguios de limpieza. La frase original que venía de Nilfisk en Dinamarca, fabricante de los aspiradores, estaba en un folleto con el dibujo de un mayordomo que decía "su seguro servidor". El gran jefe me pidió que cambiase la frase y me vino a la mente "su seguro aspirador".

Ferrer Lerín dijo...

Es un excelente eslogan, Roser. Felicidades retrospectivas.

Roser Núñez dijo...

Quería decir "artilugios"