miércoles, 11 de diciembre de 2013

Contrición


































No cayó al vacío. http://ferrerlerin.blogspot.com.es/2013/11/empujador.html Quedó enganchada a la rama de un olivo silvestre. Imploró mi ayuda. Prometía grandes cantidades de monedas de plata e incluso alguna de oro. La salvé. Pero entonces me amenazó con la cárcel si no pedía público perdón ante Nuestro Padre Jesús Nazareno. Y allí nos fuimos.


4 comentarios:

Ella dijo...

Qué bien te queda la cazadora!

otra vez yo dijo...

...y llevas bolso!!!
Como has cambiado!

Anónimo dijo...

Entre la primera y la segunda foto la diferencia es que la señora no se deja acercar, está escarmentada, ja, ja, ja!!!

Anónima dijo...

La culpa, el pecado, la redención, nuestra cultura judeocristiana, la Semana Santa... en Jaén.