domingo, 22 de febrero de 2009

Efeméride

Hoy cumplo ochenta y siete años. Una de las ventajas que tiene alcanzar cierta edad es posibilitar la culminación de proyectos como, en mi caso, el mecanismo de clausura de sueños. Llevaba tiempo experimentando pero ha sido ahora cuando lo he rematado. Similar a una cortinilla de tela que al desatarle la cuerda oscurece una habitación, así puedo terminar con un sueño incómodo que, por cierto, siempre está relacionado con el mundo del automóvil: no recuerdo dónde dejé el coche aparcado en la ciudad extraña y, si lo recuerdo, el coche no está porque ha sido robado.

7 comentarios:

SallanWorld dijo...

Felicidades! Llevados así, da gusto cumplir años...

Yo tengo un sueño peor. Una vez acabada la carrera, descubro consternado que por alguna razón, suspendí Historia de segundo de BUP, y que por tanto existe la posibilidad de que todo lo que he cursado desde entonces (desde tercero al doctorado) sea nulo de pleno derecho.

Apostillas literarias dijo...

Muchas felicidades, querido Francisco. Muchos abrazos, muchas enhorabuenas, y millones de buenos deseos.
Desde acá comparto el pastel, y los sueños.

Ferrer Lerín dijo...

No sé si vuestras felicitaciones al atender la literalidad de mi entrada están teñidas de la ternura que puede despertar esa alta edad y si ello entra o no dentro de un juego. Quizá lo personal (lo biográfico) impregne en demasía estos intercambios e imposibilite licencias y distanciamientos. En cualquier caso gracias anticipadas.

Anónimo dijo...

he soñado una historia y a punto de culminar con un tono reconfortante he despertado...nada nuevo para un manual sobre el sueño.
Aunque se suma otro fracaso

Ferrer Lerín dijo...

Perseverar, amigo Anónimo, perseverar. En la constancia está la clave para conjurar los fracasos. Conseguir domeñar los sueños; en su interrupción cuando se acercan a la pesadilla y en su continuidad, otra noche, si algo o alguien los cercena en ese culmen reconfortante.

volandovengo dijo...

Puede que mi sueño sea llegar a esa edad en tan buena forma. Felicidades tardías, estimado Francisco.

veronica diaz dijo...

Qué consejos mas sentidos, Señor Ferrer, en su edad provecta; pero estamos en 2015 y seis añitos mas ya los irá notando...