viernes, 7 de mayo de 2010

Redes

No tuvimos suerte con nuestro último hijo. Nació convertido en número de teléfono. En concreto en el número de móvil de un pastor cigomático. Las molestias que ocasionó fueron importantes. Pero pronto cortaron la línea. Y descansó en paz.

sábado, 1 de mayo de 2010

Clima

Abonados con espuma
en los cuernos hay un cómputo anual
de transiciones
que unen al infante con la rama
que ahora observo.

Si alguna ciencia aparte
sujeta el envío -la arboladura-
diversas doctrinas aceptadas
reptan hacia mí.

He dicho que
pereza y prejuicio
informaron al cobarde.
¿Especies invasivas?
Fue en el frío.

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Equipo Rubor.

viernes, 30 de abril de 2010

Zopilotes























Zopilote


No es una injuria al reino de las aves.
Tampoco aberración o falla natural perpetuada
por mera inercia evolutiva.

Al arte por el arte del pavo real o del faisán corresponde
su equivalente utilitario. (La belleza
está en los ojos de quien la contempla
y es cuestión relativa.)

Lo ves y te conduele su asimetría,
el color apagado y más bien luctuoso
y la no menos plúmbea repugnancia
de su moco de pavo. (Todo él,
aun sin la papada, se diría
un guajalote incomestible.)

Concedamos: es feo como el diablo.
(¿Alguien conoce al diablo?)
Y suscita los odios más despiadados.
(Es común apredrearlos; he visto niños
que se adiestraban para ser verdugos.)

Pero sin esta variante regional
del buitre tan infamado por la retórica,
sin este "aura tiñosa" o "gallinazo"
-con tales nombres se le injuria-
¿qué hubiera sido
de los lugares pobres frecuentados
por la fiebre amarilla y otras plagas
de los tristes tropiques?

Los zopilotes
fueron nuestras brigadas de reciclaje.
Ahora se han acabado los zopilotes.
La basura está a punto de ahogar al mundo.

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José Emilio Pacheco
Islas a la deriva (1973-1975) en
Tarde o temprano (poemas 1958-2009)
Tusquets Editores. 2010.

jueves, 22 de abril de 2010

Premio de la Crítica




























Queridos todos:
Gracias por vuestras felicitaciones.
Espero no defraudaros en el futuro.

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Archivo Fran Ferrer

sábado, 10 de abril de 2010

Aparecen

Ha sido esta noche. Un ejemplar de la mayor de las tres especies. No majestuosa. Pero llamativa. Con ese plumaje azul violáceo. Aleteo elegante y, de golpe, un picado vertiginoso que permite descubrir a otro ejemplar. ¿La pareja? Me invade una sensación extraña. ¿Existen estas aves? Ahora este sueño parece la réplica de observaciones hechas en paisajes prepirenaicos. Hace años. Muchos años. Hasta el punto de que dejaron de formar parte del ecosistema. Olvidé su nombre. ¿Cómo se llamaba esta especie? ¿Y las otras dos, rayadas de vivos colores, difíciles de diferenciar entre ellas? He perdido sus nombres vulgares y sus nombres científicos. Y también se perdieron las ilustraciones en los manuales que las recogían. Y los manuales mismos. Nada queda. Mas la fantasmal aparición de las últimas horas quizá anuncie su regreso. Sería una muy buena noticia. Ampliaríamos el número de especies de rapaces diurnas a observar esta primavera.

miércoles, 7 de abril de 2010

sábado, 3 de abril de 2010

Puerco espín

El Diccionario de los símbolos, ya citado en este blog (entrada CRUENTACIÓN), depara abundantes hallazgos; veamos PUERCO ESPÍN:

“Animal adivinatorio predilecto de los ekoi (Nigeria del sur). Está en estrecha relación con los reinos de los espíritus y desempeña a menudo un papel de héroe civilizador. Especialmente por su mediación las mujeres aprendieron a cultivar los tomates. Recordemos que el tomate, según las creencias de los bambara, contiene una pequeña parte viva generatriz. Fue también el puerco espín quien ordenó el primer sacrificio a los espíritus. En el otro extremo de África, entre los kikuyo, se considera como el inventor del fuego.”

jueves, 25 de marzo de 2010

Series


El texto menos apreciado de mi producción literaria se titula “Series” y constituye una sección del libro misceláneo Papur. Pocos han sido los comentarios y todos han atendido en exclusiva el trasfondo naturalista -la defensa de la eliminación de determinadas especies animales domésticas gravosas con el medio- dejando huérfana la intención principal que no es otra que la plasmación de un ejercicio muy grato al autor: la cita de ejemplos de progresión y finalización, de avance y acabamiento. De hecho algunos hábitos neuróticos muy extendidos, como la obsesión por la limpieza hogareña, proporcionan tanto placer al llegar a término como al recorrer el camino que permite conseguirlo.

¿Qué es lo que me atrae de los procesos de eliminación de palomas, perros y gatos? ¿La eliminación en sí? ¿El hecho de que exista un problema y se resuelva mediante la eliminación? ¿La posibilidad de procurar alimento con los cadáveres de palomas, perros y gatos a las especies necrófagas salvajes? ¿La eliminación de un competidor para la fauna salvaje? Todos son, sin duda, argumentos convincentes en un individuo imbuido de extrema ética ambientalista pero, en mi caso, hay algo más, diría que hay algo que es lo principal, la razón primera de por qué acometer o aplaudir esos procesos y que es la redacción de la crónica de una progresión hacia una meta entendida como culmen, la pormenorización de los pasos encaminados a alcanzarlo y el vacío final, la pulcritud absoluta. Las dos secuencias –todos los buitres han llegado al dormidero o han bajado a la carroña y todas las palomas domésticas, todo los perros y gatos han quedado eliminados- conforman una fuente de goce aritmético, místico, genésico (se manifiesta en el raquis) y ese goce constituye la razón de su escritura y de su inclusión en un libro aunque en el caso de la segunda secuencia exista otra razón poderosa: se elimina la plaga, esa fácil calamidad que propicia la no diferencia entre la fauna doméstica y la salvaje y aplica los criterios de peligrosidad sanitaria (parásitos, enfermedades transmisibles al hombre) y estética (deyecciones, animales poco lustrosos), propios del hacinamiento y degeneración de la fauna doméstica, a la fauna salvaje que es la única por la que los conservacionistas venimos luchando desde hace ya muchas décadas.


martes, 23 de marzo de 2010

Moción

Conocer en qué momento descubrió el movimiento de las cajas carece de importancia. Un rincón del patio destinado a guardar viejos enseres protegido de la lluvia por un cobertizo de uralita y resguardado del viento cierzo por la orientación sureste. Y allí la madre o quizá la hermana colocaron dos cajas vacías, una que contuvo Frutas de Aragón JAYSSO y otra Fettuccine al huevo GALLO. Ya digo que carece de importancia saber cuándo fue la primera vez, pero sí que tuvo pronta constancia de que las dos cajas se movían, avanzaban hasta quedar fuera de la vertical del borde del vuelo por más que las empujara hacia dentro sobre una superficie sin pendiente, rugosa, de cemento, en un lugar sin gatos, perros u otras bestias domésticas o salvajes. ¿Una obsesión la espera de la primera luz del día para comprobar si durante la noche se habían movido? Quizá sí pero no logró despejar la incógnita, moriría sin saber qué fenómeno era ese, y no quiso nunca hacer partícipe a nadie de su desasosiego, de su curiosidad extrema. Se llevó a la tumba el misterio del movimiento de las cajas o, mejor dicho, la constatación del mismo.

viernes, 19 de marzo de 2010

RTU

Resuelven la obstrucción de mi tracto urinario inferior mediante Resección Transuretral del adenoma prostático. Veinticuatro horas después el cirujano, en breve charla, me comunica que de las dos secuelas habituales descarta una, la incontinencia, y para la otra, la impotencia, sugiere una visita al departamento de préstamos de la biblioteca del propio hospital donde he de solicitar Ingleses excéntricos de Edith Sitwell, en la edición de 1989. Sorprendido -no recordaba que la obra de esa señora contuviera pasajes de gran carga erótica- sigo a la bibliotecaria hasta un pequeño almacén y sólo entrar se desabrocha la blusa, se arrodilla, afloja mi pantalón y atestigua que RTU no dejó esa secuela. Nunca sabré qué depara la edición de 2009.

martes, 9 de marzo de 2010

Agacino

Diversos comentarios en diversos lugares de esparcimiento llevan al investigador Luis A. P. a notificarme por carta “que algunas tribus costeras de África Occidenal defienden la existencia de criaturas antropomorfas que viven en el mar, asaltan las embarcaciones por la noche y enloquecen a los tripulantes”. Casualmente me hallo en proceso de revisión de la biografía del entomólogo español Eugenio Morales Agacino (1914 – 2002) lo que me permite constatar que este sabio descubrió, en uno de sus viajes científicos, una colonia de focas monje en las costas de Mauritania. Los ejemplares de dicha colonia, aún existente, pudieron (o pueden, la cita de Luis es atemporal) ser las criaturas mencionadas por las tribus costeras. Como remate y para vergüenza general aporto una síntesis de la historia reciente de la foca monje en España:


Los topónimos "Cueva de la vaca", "Punta del lobo", "Isla de lobos", hacen referencia a la especie, también conocida como lobo, vaca marina y vedell marí.

A comienzos del siglo XX la foca monje fue exterminada del litoral llano de Cataluña, Levante y Andalucía quedando relegada a algunos puntos de la costa rocosa de la provincia de Gerona, al sector comprendido entre el cabo de San Antonio y el de Gata en la provincia de Almería, y al archipiélago balear. Pero el desarrollo turístico de los 50 acaba con las relictas poblaciones de la Costa Brava al tiempo que en Mallorca, por los mismo motivos, deja de reproducirse en 1951, siendo masacrados siete años después los dos últimos ejemplares; uno a golpes de remo al quedar atrapado en las redes de los pescadores de Cala Montdragó, en Santanyí, y el otro muerto a tiros por la Guardia Civil en Cala Tuent, en el término de Escorca, a instancias municipales.

En Canarias la extinción fue anterior. Aquí las colonias de focas eran muy numerosas, con varios millares de ejemplares, pero la caza para la obtención de cuero, grasa y carne, acabó con ellas.

En 1951 moría en Alicante la última cría peninsular conocida, víctima de un hachazo y, en el cabo de Gata, hasta mediados de los 60, sobrevivió un pequeño grupo. En general, la persecución fue tan concienzuda que en los años 70 sólo quedaban cinco ejemplares en las costas españolas y a comienzos de los 80 solo quedaba uno.

Actualmente las Islas Chafarinas son el único lugar del territorio nacional donde existe la especie, representada por uno o dos ejemplares. Allí vivió, hasta principios de los noventa, el célebre "Peluso", un macho de avanzada edad que se haría popular tras una aparatosa operación de captura para liberarle de un aro de una red de pesca que le aprisionaba el cuerpo y que murió posteriormente por causas desconocidas.

Como curiosidad decir que en un documento periodístico de principios del siglo XX se da noticia de la presencia ocasional de focas monje en el río Ebro a la altura de Zaragoza, sin precisar en qué años pero antes, claro está, de la regulación del río mediante presas.

sábado, 6 de marzo de 2010

Pioneros




























De cuando las guerrillas ecologistas. Concepción Jiménez Castro y Francisco Ferrer Lerín sobre una alfombra de huesos en el comedero para aves necrófagas de Camarasa (Prepirineo de Lérida). 1973.

jueves, 4 de marzo de 2010

Varios 3

“Um caranguejo na lama”. Lêdo Ivo. Réquiem.

“...acudiría el improbable insecto...” Marcel Proust. Sodoma y Gomorra.

A la pregunta de por qué incluyó a Alberto Sordi en Roma, Federico Fellini responde que “por ser muy cruel”. Lo cuenta Gore Vidal en el filme de Eckhart Schmidt Mit den Augen der Anderen (2003).

Dos paronomasias consecutivas: “...con la cual muy pasado me pasaba. Y no tenía tanta lástima de mí como del lastimado de mi amo...” Lazarillo de Tormes

“No a todos les está el puro, no más a los hocicones.” (Proverbio mejicano recogido por Alfonso Reyes en Marsyas o del tema popular)

lunes, 1 de marzo de 2010

Glu Gulaguer





















Parece que mi amiga Pilu Sesma Lorenzo ha encontrado el lugar donde reposan los restos del perro Glu Gulaguer, sujeto del poema colofón del libro Fámulo. Se trata de un discreto y espontáneo cementerio canino situado en un pinar ralo de evidente sabor mediterráneo.

jueves, 25 de febrero de 2010

Tempus

Aconsejado por mi higienista urogenital leí, el pasado martes, la novela Sale el espectro del escritor norteamericano de origen judío Philip Roth. No me sorprendió, ya que estaba advertido, el alto número de coincidencias entre la peripecia del protagonista y la mía propia, sin embargo, hubo algo que sí constituyó toda un sorpresa: no recordaba la historia de Rip Van Winkle, utilizada metafóricamente por Roth, y que no deja de ser un remedo de otra mucho más sustanciosa y mucho más próxima.


Leemos en Wikipedia:

"Rip van Winkle es un cuento corto de Washington Irving, y también el nombre del protagonista. Fue parte de una colección de cuentos titulado The Sketch Book of Geoffrey Crayon. El cuento, escrito mientras Irving vivía con su hermana Sarah y su cuñado Henry van Wart en Birmingham, Inglaterra, sucede en los días antes de la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Un aldeano de ascendencia holandesa, harto de que su esposa le regañe, huye y se interna en el bosque. Después de varias aventuras, se sienta bajo la sombra de un árbol y se queda dormido. Se despierta 20 años después y regresa a su aldea. De inmediato se mete en problemas cuando alaba al rey Jorge III, sin saber que había ocurrido la Revolución estadounidense y que ya no era un súbdito de los británicos."


Leemos en Ciudad propia. Poesía autorizada.

"Virila fue, a finales del siglo IX, monje del monasterio de San Salvador de Leyre, Navarra, del que llegó a ser abad y su figura histórica está perfectamente documentada en el Libro gótico de San Juan de la Peña. Mantenía el bueno del abad tremendas dudas sobre cómo sería el gozo de la eternidad. Es así que un día de plenitud primaveral se interna en el bosque cercano con estas meditaciones que leía en un libro. En la espesura del bosque aparece un ruiseñor, que con sus trinos distrae su atención de la lectura escatológica, apartándolo hasta una fuente. Allí queda prendado del canto del pájaro, hasta que se adormece. Cuando se despierta la naturaleza había cobrado nueva vida y no encuentra el camino de vuelta, hasta que al fin lo reconoce y al monasterio al fondo, que ahora es más grande, con iglesia mayor y nuevas dependencias que no comprende. Al llegar a la portería e identificarse, nadie le reconoce. Buscando en el archivo del cenobio encuentran un abad Virila '… perdido en el bosque…' pero hacía trescientos años. Es entonces el monasterio una revolución por el milagro acaecido, y en pleno Te Deum de acción de gracias se abre la bóveda de la iglesia y se oye la voz de Dios 'Virila, tu has estado trescientos años oyendo el canto de un ruiseñor y te ha parecido un instante. Los goces de la eternidad son mucho más perfectos…' Un ruiseñor entra entonces por la puerta de la iglesia con un anillo abacial en el pico, y lo coloca en el dedo del abad, que lo fue hasta que Dios lo llamó a comprobar la gloria eterna."

domingo, 21 de febrero de 2010

Amargo sino

No conseguir que a uno lo tomen en serio es, sin duda, una de las más atroces formas de sufrimiento. El 5 de febrero falleció en Grosmont (norte de Inglaterra) Ian Carmichael, a los 89 años, uno de los cómicos británicos más populares de los sesenta. Siempre quiso ser un protagonista romántico, pero le prefirieron divertido; el “entrañable bufón” alcanzó la fama interpretando a una serie de dandis estúpidos pero afables que se enfrentaban a situaciones que nunca superaban. Incluso, en los cincuenta, intervino en algunas superproducciones dramáticas pero era evidente que su lugar estaba en la comedia doméstica. En una de las últimas entrevistas concedidas reconocía que le hubiera gustado disfrutar del tipo de papeles que normalmente ofrecían a Cary Grant, pero “el público lo que quería era que provocara carcajadas todo el rato”. Quien esto les cuenta fue pasto de similar desconsideración en el Camino de Eléctricas, yendo a Cuatro Nalgas, ante una implacable carraleja... en mayo pasado: http://ferrerlerin.blogspot.com/search?q=Enga%C3%B1osos

sábado, 20 de febrero de 2010

Tati

Vean cuál es el argumento de la comedia El ilusionista escrita hará medio siglo por Jacques Tatischeff (Pecq, Bélgica, 1907 – París, 1982) y que ahora el dibujante francés Sylvain Chomet ha convertido en un filme de animación:

“Un anciano y fracasado prestidigitador conoce, en una gira, a una joven escocesa que cambiará su vida. Ella se convertirá en su sombra y él le hará unos regalos destinados a volatilizarse por ser fruto de sus trucos.”

sábado, 13 de febrero de 2010

Domicilios, 13





















Se sabe que el matrimonio de espías formado por Elizaveta Emeliánova, Elza, fallecida en septiembre a los 97 años en el hospital del Servicio Federal de Seguridad (actual KGB), y el teniente coronel Mijail Mukaséi, Zefir, fallecido en agosto, desempeñaron su labor en Estados Unidos (Mijail fue vicecónsul de URSS en Los Ángeles desde 1939 a 1943) y Rusia (Elizaveta trabajó de secretaria del consejo artístico del Teatro de Arte Dramático Chéjov al tiempo que estudiaba alemán y polaco, alfabeto Morse y manejo de radio entre 1943 y 1955). Sin embargo hay un largo periodo (1955 a 1977) del que el Servicio de Espionaje Exterior ruso se despacha con un lacónico “trabajaron en un país de Europa occidental”. Una azarosa circunstancia (y las buenas artes de la doble agente N.C.B.) han permitido encontrar la base de operaciones de la pareja de espías durante esos veintidós años: hangar para hidroaviones en el puerto de Lubeca.

jueves, 11 de febrero de 2010

Magpie




























Brian May, el guitarrista del grupo Queen, confiesa, en un reportaje que publica Daily Mail, su secreta obsesión: coleccionar postales británicas del XIX coloreadas a mano destinadas a ser vistas de modo estereoscópico. El artículo reproduce ocho de esas cartulinas, entre ellas la titulada “La pequeña Mary y su urraca” que lleva como leyenda (se supone que redactada por el propio May) lo siguiente: LA PEQUEÑA MARY Y SU URRACA. Sobre la mesa se halla una urraca a la que la joven mira con cariño. Como la imagen de la urraca no está borrosa es poco probable que esté viva. Quizá se trate de un pájaro mecánico.

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Información facilitada por Luis Arcos Percy