Páginas

domingo, 18 de agosto de 2013

Manoseo de un vientre

Tras algunos meses de duda intensiva le he tocado el vientre. Ella se pegaba, yo estaba sentado, y de pie ofrecía, bajo el popelín, su abultado vientre; me rozaba el cuerpo. Hoy me he decido. Ella lo esperaba. No ha movido un músculo. En el vestuario, he explorado a fondo. Y han caído al suelo multitud de hormigas. Una rara hinchazón conectada al útero. Hormiga vaginal, Dorylus pudenda; cunden en las partes. Común en El Bierzo.

7 comentarios: