Bar Ragtime. Zaragoza.
Ejemplar para ser leído por los parroquianos.
Foto: Marcos Callau Vicente.
A Dafne ya los brazos le crecían
convertidos
en laurel,
presuntos
marsupiales,
en
el estío polvoriento.
A Gálvez, esposo de Matilde,
lo engalanaba el hombre
de rostro inmaculado,
anciano musculoso,
de una raza de gigantes lanzadores de piedras.
Todo ha ido a los perros.
A Sibelio,
¿quién sería Sibelio?,
lo vimos, manso,
beber agua del pantano
conducir rebaños de fieras salvajes
indeciso ante la idea de dejar de ser.
¿Podemos tener miedo a la nada?
A mi
capitán Jarris, el verdadero poeta,
un
verdadero poeta debe repetirse siempre,
le daba
miedo morir,
ser un
paciente indefenso,
volverse repulsivo.
Nunca llegó a saber qué le ocurrió a su familia.
Yo,
ahora, mastico pan duro, roo madera,
devoro
a la mujer del herrero,
la
que puso un yunque entre las carnes,
amo
a Robert Young, el actor
que
tanto se pareció a mi padre, mi padre
de
familia adinerada, antigua,
no
la del Sastre Cabezón
ni
la de su concubina Mary La Sastra.
Así,
influido, venero
a
ese hosco visitante, Óscar,
aquel
muchacho no honrado,
quien
dijera que los sueños
debieran
ser biografía,
sí,
a aquel muchacho
que
conociera la especie neutra,
la
especie nombrada Bird, Bird como Buena Madre,
la deidad córvida extranjera,
la de los tres cuerpos,
la que aminora la causa de los perdidos,
de los resucitados,
de los que aguardan el término de la estirpe,
de los que remedan, en el patio hospitalario,
los gestos de pavor
del niño envuelto en serpientes.
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GRAFO PEZ
Libros de la resistencia, Madrid, 2020.
Uberto Stabile compra en una librería de viejo de Valencia el ejemplar de Ciudad propia. Poesía autorizada que yo había enviado, dedicado, desde Jaca a Jaén, el 20 de julio de 2006, al poeta argentino de origen español José Viñals, cuya biblioteca, a su fallecimiento en 2009, fue vendida por su hijo.
Joaquín Fabrellas entrevistado en Diario Jaén tras recibir el premio Ópera Prima, que concede la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios, por su libro de relatos "Césped seco".
Imagen vía Zoom de la maqueta de parte de la entrevista de inmediata publicación en la revista digital mexicana Fábrica de Historias.
Familias como la mía
Christian Andrès nacido en 1950 en Orán (Argelia), es un hispanista francés, catedrático emérito de la Universidad de Picardie Jules Verne (Amiens, Francia), especializado en la España de los siglos de oro. Es autor de una tesis del Estado, inédita (en francés), Connaissances et croyances au Siècle d’Or d’après l’oeuvre théâtralede Lope de Vega, Paris X-Nanterre, 1987). Ha publicado varias obras, y numerosos artículos, siendo dedicados a Cervantes veintidós de entre ellos. Citemos Visión de Colón, de América y delos indios en el teatro de Lope de Vega (Acta Columbina 7, Ed. Reichenberger, Kassel, 1990), Visión de los Pizarros, de la conquista del Perú y de los indios en el teatro de Tirso de Molina (ActaColumbina 10, Ed. Reichenberger, Kassel, 1991), y tres ediciones críticas sobre el teatro sigloaúreo: Entremeses de Luis Quiñones de Benavente (Cátedra, Letras Hispánicas 333, Madrid, 1991), Labella malmaridada o la cortesana (Editorial Castalia/Comunidad de Madrid, Clásicos Madrileños, 2001) y La malcasada (Editions Orbis Tertius, Villeurbanne, 2014).
Como crítico literario, y en cuanto a poesía, publicó varios estudios sobre Góngora, Quevedo, Calderón, Luis Antonio de Villena, y Francisco Ferrer Lerín (en Crisol/Nouvelle série, N°6, C.R.I.I.A., Université de Paris X-Nanterre ; Barcarola, N°98/99, Albacete, 2021).
Ensayista y poeta, es autor de Miettes valéricaines (Editions Complicités, Paris, 2017), y de Centonze haïkunfinés (Editions Stellamaris, Brest, 2021), su último poemario.
El primer estudio de Christian Andrés
sobre la producción lírica de Ferrer Lerín abarca la primera etapa del poeta
español (De las condiciones humanas, La hora oval, Cónsul) y el segundo estudio se centra en el último de sus libros
de poemas, Grafo pez, como epítome de
su segunda etapa, que incluye Fámulo,
Hiela sangre y Libro de la confusión.
Ambos estudios de Christian Andrès sobre Ferrer Lerín están siendo publicados, en varias entregas, por la revista digital mexicana La Mascarada. Aquí van las tres primeras entregas, correspondientes a la totalidad del primero de los dos estudios, que como se ha dicho antes ya fue publicado en la revista de una universidad parisina y en la revista albaceteña Barcarola.
Heraldo de Aragón. 03.03.22
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artistas e intelectuales aragoneses opinan de la invasión de Ucrania por Rusia.
1. ¿Cómo está viviendo la
invasión de Ucrania por Rusia? ¿Le intranquiliza, Le preocupa?
2. ¿Qué le dice un
personaje como Putin? ¿Ha cometido errores Europa que han podido dar alas a su
ambición?
3. ¿Le parece, de algún
modo, que podría estar en danza la Tercera Guerra Mundial o una guerra nuclear,
como algunos temen?
FRANCISCO FERRER LERÍN.
Escritor y ornitólogo
Nacido en Barcelona en 1942, es uno de los maestros de los
Novísimos. Fue jugador de póquer en su juventud. Alterna la poesía con la
narrativa y con su pasión por las aves carroñeras. Acaba de publicar, en
edición de Antonio Viñuales, sus 'Casos completos'. En el otoño, Tusquets publicará
su 'Poesía completa'.
1. Hace aproximadamente un año
que Rusia comenzó a diseñar la invasión y no sólo en términos de despliegue de
tropas sino, y esto es lo importante, en términos de construcción de un colchón
económico que amortiguara, por no decir que anulara, las medidas penalizadoras
que todos sabían que Occidente iba a imponer. Quiero decir que la invasión no
me ha sorprendido, que ya la tenía descontada, y que la preocupación reside en
cuánto tiempo va a durar ese simulacro de guerra, cuánto tiempo los patriotas
ucranianos van a tardar en darse cuenta de que no vale la pena intentar dar
muestras de valentía ante una partida perdida de antemano.
2. Los que de un modo u
otro vivimos en aquellos años, en España, el traslado, casi la desbandada, de los
funcionarios de la KGB desde la península a Canarias, tuvimos la posibilidad,
ante la pérdida de cautelas, de conocer su catadura. Putin es el paradigma de
esa categoría de personajes; la frialdad, la ausencia de reflejo gestual de sus
emociones, el convencimiento de que han de retornar al pasado soviético, al
poderío, a una nueva forma de zarismo, es la razón de su existencia; la
debilidad de una Europa poco o nada cohesionada facilita, está claro, sus
planes.
3. La amenaza nuclear no pasa
de ser una bravata, su efecto búmeran es conocido por los más simples. La
verdadera amenaza planetaria reside en el calentamiento global y sus daños
subsiguientes.
Inspector Rodales [Carlos Castaño Senra] como lector de Ferrer Lerín.
https://www.facebook.com/photo?fbid=10221004880135031&set=a.1381911791159
Cuaderno de campo
Francisco Ferrer Lerín
Ediciones Contrabando, Valencia, 2020.
El artista ve cuanto el periodista ignora, a saber: la densidad de las voces y la densidad del tiempo. Hay, al menos, tres autores del panorama actual que se han rebelado sistemáticamente frente al anterior axioma y emplean en prensa una palabra de gran densidad literaria. No en vano dos de ellos son reconocidos y premiados novelistas: Enrique Vila-Matas y Manuel Vilas. El tercero, un consumado lexicólogo y poeta, es Francisco Ferrer Lerín. Estos tres autores entienden su obra como una lucha contra lo convencional y como una pedagogía de la libertad, de ahí que sus intervenciones periodísticas terminen formando parte, con frecuencia, de libros que las recopilan y las rescatan del torbellino de la actualidad. Los dos ejemplos más recientes a este tenor son Impón tu suerte, editado por Vila-Matas en 2018, y el insólito Cuaderno de campo de Ferrer Lerín, que ha visto la luz en 2020. El primero recopila la casi total obra periodística vilamatasiana. Mientras que el segundo es una suerte de autobiografía involuntaria del autor confeccionada con fragmentos de sus entrevistas, bien que orquestada por sus editores.
Nuevos asedios a la novela entre fronteras: Aragón-Aquitania. Relatos sin fronteras. Luis Beltrán Almería & Dolores Thion Soriano-Mollá (Coordinadores). Prensas de la Universidad de Zaragoza. 2021.
Muere Thierry Mugler y rememoro mi relación con uno de sus productos estrella, Ángel, el perfume que destronó, desde su lanzamiento en 1992, a Chanel Nº 5 del primer lugar en la lista de las fragancias más famosas del mundo. En Madrid, en el concesionario BMW de la calle Doctor Esquerdo, adquiero un M5 con pocos quilómetros. En la guantera, tapado por la documentación, encuentro una muestra de perfume, un vial de Ángel, un objeto de diseño.
Carmen de la Orotava y de Cachirulo es una señora casada, de unos cuarenta años, a la que gusto invitar a cenar en algunas ocasiones; su marido, el barón Fabián, goza de una intensa calma andropáusica que lo aleja definitivamente de saraos y otras sexualidades. El pasado Día de Todos los Santos íbamos Carmen y yo por la GU-128, camino del restaurante del Molino de Alcuneza, que es de su preferencia, cuando se nos cruzó un zorro en una curva, tuve que realizar una brusca frenada y Carmen, por efecto de la inercia presionó con sus manos la guantera, esta se abrió, y la muestra de perfumería, en un efecto rebote, salió disparada cayendo en su regazo. No fue una buena velada, ni durante la cena ni durante lo que siguió, una sombra que supuse de sospecha planeó sobre nosotros. Llevé el coche al concesionario al cabo de unas semanas, tocaba revisión, y dado el carácter desenfadado del gerente, incurrí en el grave error de intentar ponerme a su altura, esa maniobra que nunca hay que llevar a cabo con los empleados. Le comenté el hallazgo y, rápidamente, me respondió que seguro que el perfume era de la amante del anterior propietario, la insatisfecha esposa del barón Fabián. Soy un pichón, me las daba de experto, pero tengo un total desconocimiento del arcano femenino; creí que la aparición de la muestra de perfumería había despertado los celos en Carmen de la Orotava, cuando la verdad era otra, se enfadó consigo misma por el descuido, por dejar el pequeño objeto en el que fuera el vehículo de su otro amante, un acto ritual, irreflexivo, marcando el territorio, como hacen los zorros con la orina.
Thierry Mugler (Estrasburgo, 21 de diciembre de 1948-23 de enero de 2022) fue un diseñador francés fundador de la marca que lleva su nombre. Fue reconocido por ser el estilista y diseñador de grandes estrellas de la música y moda, entre ellas Beyonce y Lady Gaga, y por su colaboración con el Circo del Sol y con otras figuras como George Michael y los directores de cine Adrian Lyne y Robert Altman. Su firma de perfumería está en el puesto número tres de las más recaudadoras de la historia, por su fragancia Ángel. En 2002 se retiró de la marca, aunque volvió en 2013 como director creativo.
https://es.wikipedia.org/wiki/Thierry_Mugler
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Ángel, como
Angel, perfume gourmand, adictivo, chocante, diferente.
https://www.vogue.es/belleza/articulos/perfume-angel-thierry-mugler-mujer-mas-vendido
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M-5
https://es.wikipedia.org/wiki/BMW_M5
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GU-128
Carretera GU-128 para viajar de Madrid a Molino de Alcuneza
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Molino de
Alcuneza
https://www.relaischateaux.com/es/espana/molino-guadalajara-castilla-la-mancha-sigueenza
Una secuela, un aprovechamiento cercano al spin-off, sustentado en la reutilización del nombre y el apellido del héroe.
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Carlos Tóper
Mi amistad con Carlos Tóper Valdivieso viene de 1964, de cuando yo acababa de publicar De las condiciones humanas y él acababa de conseguir el premio Acanto por sus investigaciones en el campo de la ortopedia neonatal. Nuestro primer encuentro fue en una cena con amigos comunes; nos caímos bien y pronto se sinceró conmigo: tenía una molestia intermitente en la escápula derecha que le impedía conducir el Pegaso Z-103 y jugar al fléndit con normalidad. Cuando volvimos a vernos, en la sauna Miraflores, me enseñó la gran mancha de su escápula derecha y, unas semanas después, en la boda de Marta Loverdos de Altimira, desnudó su torso para mostrar, a todos los invitados, la depresión profunda en que se estaba convirtiendo la lesión escapular, una depresión que, de suyo, era más bien una oquedad, por no decir un monumental agujero. Quizá el gesto en la boda no fue bien interpretado y alguien, poco piadoso, acuñó el término "El orificio Tóper", que a poco se convirtió en "Tóper, El Orificio". Ahora, en la caja mortuoria, he tenido curiosidad por saber, con exactitud, en qué se había convertido el amigo Carlos Tóper y, efectivamente, como apuntó el capellán en el prolijo responso, sólo quedaba un aro, una franja de carne en forma de anillo; el orificio se había enseñoreado de su persona, que era algo así como el neumático de una rueda de bicicleta.
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Tóper, el no querido
Nadie quiere a Tóper, llamado también Carlos Tóper, incluso en otro tiempo Carlitos Tóper. Yace ahora en la cuneta, frío, podrido en las partes blandas, en las magulladuras y erosiones que produjo el auto. No se ve el cadáver, oculto entre hierbas abonadas por bocadillos de mortadela, los que arrojan los niños bajando las ventanillas. Carlos Tóper, yo fui, yo soy Carlos Tóper, decidido a acabar, a cerrar de una vez por todas este círculo de infamia. ¿Me espera algo placentero? Nada. Sólo rencor, vacío, desafecto. No puedo huir. ¿Iniciar una nueva vida? No tengo fuerzas. Desde la pasarela me tiro a la autopista. Quedo ahí, en el centro de la vía. Una piltrafa que aún respira. Extrañamente erguida. Pero que no se mueve. Hasta que un KIA SPORTAGE me embiste y me lanza al borde. El conductor no para. Muero desangrado. Solo. Como siempre estuve.