viernes, 21 de septiembre de 2018
martes, 18 de septiembre de 2018
martes, 11 de septiembre de 2018
FERRER LERÍN. UN EXPERIMENTO (1)
Autor de la fotografía: Antonio Viñuales Sánchez.
http://www.uma.es/servicio-cultura/noticias/ferrer-lerin-un-experimento/?set_language=en
viernes, 7 de septiembre de 2018
FERRER LERÍN. UN EXPERIMENTO (0)
Exposición FERRER LERÍN. UN EXPERIMENTO
Rectorado de la Universidad de Málaga
04.10.18 - 04.01.19
lunes, 27 de agosto de 2018
Camareros
La proximidad entre los restaurantes del Paseo de la Playa
permite que algunos camareros sirvan en más de una terraza. Quiero decir con
esto que, por ejemplo, Marcos García Rondeño atiende a los clientes del
Restaurante Pepitico y también a los del Restaurante La Brasa.
Ayer, el gerente de La Brasa se dio cuenta de que un
camarero, para él desconocido, servía, cobraba e ingresaba en caja los importes
de las consumiciones de los clientes de las mesas de su terraza. Preguntó a
Marcos y este le contestó que trabajaba en Pepitico y también en La Brasa.
Cuando el gerente de La Brasa habló con el gerente de
Pepitico, este le dijo que venían observando al camarero desde hacía algún
tiempo, ya que ellos no lo tenían contratado, pero que dada su profesionalidad
y honradez prefirieron no investigar.
viernes, 24 de agosto de 2018
Fresco enclave
He sido puntual y a las 12 del mediodía me he
plantado frente al número 23 de la calle 7 de febrero de 1883 (fecha del
inicio de la construcción del canal que traería agua corriente a la ciudad de
Jaca). Esta calle, famosa por ser la más fría en invierno, es, lógicamente, la
más fresca en verano y, tras laboriosas comprobaciones, he descubierto que es a
la altura del número 23 donde se registran la temperatura y la brisa más
agradables. Una compleja conjunción de elementos como la orientación (viento
Norte dominante) y la poca radiación solar (configuración de los edificios),
logra el milagro. Hoy además se ha añadido otro elemento de interés; la mujer
de la limpieza de la escalera del número 21 ha echado, sobre la calzada, el agua sucia de fregar, lo que me ha permitido especular si, por la pendiente que
tiene la calle, llegaría hasta la boca de la alcantarilla situada frente al
número 29, lo que hubiera supuesto una carga para la depuradora, o bien, el
agua sucia iba a quedar retenida entre los adoquines para finalmente evaporarse, circunstancia, que, por suerte, es la que se ha dado. Estando en esto, se ha sumado a la
observación mi amigo el arquitecto Pepe Yzuel, con quien he realizado un
minucioso seguimiento del flujo, al tiempo que me informaba de su pasión por
los benditeros, de los que posee una nutrida colección que esperaba incrementar
con uno de resina que dentro de un rato iban a entregarle unos especialistas
portugueses. Mañana, sin falta, nos veremos de nuevo en este punto, para gozar
del fresco, repasar las fotos del nuevo benditero, y verificar si se repite el
vertido de aguas sucias de fregar, aunque esta vez iremos provistos de sillas,
para mayor comodidad.
miércoles, 22 de agosto de 2018
Murió El Genio
Ha muerto Eugenio Sanromán, a los 97 años. Figura
indiscutible de los tapetes verdes de la ciudad pirenaica durante las décadas
de los sesenta y setenta, dispuso de dos apodos, el primero, fácil, “El genio”,
y el segundo, con resonancias cinematográficas, "El rey del póquer".
Jamás discutió una jugada, jamás tuvo un gesto inapropiado, y si al finalizar
la partida se levantaba perdiendo, cosa, que la verdad, no era demasiado
frecuente, pronunciaba una frase algo rimbombante que no encajaba demasiado con
su naturaleza obrera: “Caballeros, ha sido un honor". Ejemplo de jugador
serio, riguroso, metódico, sólo pudo compararse a un tal Barral o Barrao,
zaragozano, fabricante de juguetes de plástico, un tipo que resultaba
antipático por su gesto seco, adusto, y que además se hacía acompañar por su
hijo adolescente que, de pie, a su lado, daba la impresión de que estaba
aprendiendo para labrarse un porvenir. Eugenio nunca probó bocado ni consumió
alcohol en el transcurso de las partidas, a lo sumo, durante la canícula, en
los días en que no corría ni una gota de aire, pedía una cerveza San Miguel,
pero del tiempo, que no estuviera fría. En los ochenta se produjo un cambio, el
póquer tradicional, “el tapado”, "el de las cinco cartas" fue barrido
por un modelo nuevo, el llamado localmente "chiribito", el póquer
sintético, mucho más violento y peligroso que el póquer tradicional. Lo
introdujo un militar, de pasado africano, creyendo que, ante los ignorantes
jugadores locales, la ventaja que le otorgaba su amplio conocimiento del
mismo, le permitiría compensar las deudas que contraía jugando al bacarrá. Pero
le salió el tiro por la culata, porque la gente aprende rápido. Y así las
cosas, el chiribito se consolidó como juego preferido por todos los poqueristas,
excepto por Eugenio Sanromán que, pese a seguir ganando, vio en el nuevo juego
un factor excesivo de riesgo, y optó por el cambio de casino. Se fue al de los
republicanos, a unas partidas broncas, donde apenas circulaba el dinero, pero
que le permitían obtener un complemento a su paga de pensionista. Hubo
jugadores, en los tiempos de esplendor, cuando El Genio dominaba el panorama,
que venían de otras localidades para sentarse en la mesa, para presumir de
haber jugado al póquer con un personaje tan popular, y entre esa gente también
llegaron tramposos, descubiertos enseguida por El Genio, pero a los que nunca
llamó la atención en público, temeroso de que un escándalo alterara el curso de
las cosas, que la policía, que toleraba el póquer, se viera obligado a
prohibirlo aunque fuera temporalmente. De El Genio se cuentan muchas historias,
pero quizá la más divertida y, sobre todo, la más significativa, es la que hace
referencia a la oferta que le hizo el capataz del taller donde trabajaba; a la
sazón le invitó a prolongar una tarde la jornada laboral compensándole con algo
de dinero, pero Eugenio contestó, tartamudeando, como le pasaba siempre en las
ocasiones importantes, que ese día no podía... porque los brigadas acababan de
cobrar.
domingo, 19 de agosto de 2018
miércoles, 15 de agosto de 2018
domingo, 12 de agosto de 2018
Edgar Neville
Juan [Antonio] Ríos Carratalá (Ed.).
Universo Neville.
Instituto Municipal del Libro (Ayuntamiento de Málaga).
Colección Consulado del mar, 2.
Málaga. 2007.
jueves, 9 de agosto de 2018
Gálvez según Rivas
Francisco Rivas.
Reivindicación de Don Pedro Luis de Gálvez a través de sus úlceras, sables y sonetos.
Edición de Juan Bonilla.
Instituto Municipal del Libro (Ayuntamiento de Málaga) y Zut Ediciones.
Málaga. 2014.
martes, 31 de julio de 2018
Lectores de Ferrer Lerín 30
Bruno Marina iniciando un cuaderno de campo.
Besos humanos queda para más adelante.
Fotografía: Alberto Marina.
lunes, 30 de julio de 2018
miércoles, 25 de julio de 2018
jueves, 12 de julio de 2018
martes, 10 de julio de 2018
Jowett Javelin
¿Qué habrá sucedido esta noche? Es como si mis neuronas, en vez de seguir su proceso destructivo, se hubieran dado un respiro iniciando la recuperación, al menos de algunas de sus conexiones. He despertado con el recuerdo nítido de un sueño. Un sueño que fue recurrente hace muchos años y del que sólo mantenía una tenue memoria. Circulaba por una carretera con muchas curvas y fuertes pendientes, una carretera que recorría una zona de montañas próxima a mi lugar de veraneo. Y pese a que en esas fechas yo debía de ser un niño, me hallaba al volante de un automóvil, quizá el Jowet Javelin que mi padre compró a su socio Enríquez en Madrid, y, además, la presencia ya no incipiente de chalés diseminados por las laderas, heridas de muerte por pistas y caminos de tierra, denotaba un tiempo posterior a mi infancia. Pero mi angustia radicaba en no saber dónde me llevaría la carretera, en qué punto del pueblo desembocaría y cómo iba a llegar hasta nuestra casa que ahora veía desdibujada en su aspecto y en su emplazamiento. El sueño terminaba aquí, pero tenía como una continuación carente de imágenes, a excepción de la figura de una abubilla posada al borde de un camino que yo observaba cuando iba andando hacia la finca de unos familiares. Y la imagen de la abubilla me hacía reflexionar, aunque quizá esta reflexión no perteneciera sensu stricto al sueño; me hacía reflexionar sobre qué grandes aves voladoras surcarían esos cielos en esos años tan poco proclives a la prospección. Porque para mí aquella no fue una época ornitológica, mi interés por las aves era inexistente (me centraba en reptiles y anfibios) por lo que deduzco que, efectivamente, la reflexión no formaría parte del sueño, quizá se limitara a una premonición del niño que contempla la abubilla.
--
Francisco Ferrer Auger y el Jowett Javelin.
domingo, 1 de julio de 2018
miércoles, 27 de junio de 2018
Grafo pez
Grafo pez
Propiedades generales:
Es plano, ya que puede representarse sin que sus aristas se
crucen.
Es 1-conexo por vértices; tiene un vértice de corte y, por
tanto, no es hamiltoniano.
Es 2-conexo por aristas. Al tener un vértice de grado 4 y los
demás vértices de grado 2, el grafo pez es euleriano.
Coloración:
El número cromático del grafo pez es 3. Es decir, que es
posible colorear los vértices con tres colores tal que dos vértices conectados
por una arista tengan siempre colores diferentes.
El índice cromático del grafo pez es 4. Esto es, existe una
4-coloración por aristas del grafo tal que dos aristas incidentes a un mismo
vértice son siempre de colores diferentes.
Propiedades algebraicas:
El grupo de automorfismo del grafo pez es un grupo abeliano
de orden 4 isomorfo a Z/2ZxZ/2Z, el grupo de Klein.
lunes, 18 de junio de 2018
miércoles, 13 de junio de 2018
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