viernes, 30 de octubre de 2015

Vínculos




Acababa de pronunciar una conferencia en el Círculo Entomológico y permanecía aún sentado mientras dedicaba ejemplares de mi último libro cuando se aproximó una mujer de unos 37/38 años cuya carencia de atractivo era fruto de su pertenencia al tipo sudorosa menstrual. No esperó a que terminara mi labor firmadora y a muy poca distancia de mi oído susurró algo así como que varias personas del público comentaban el gran parecido existente entre ella y yo, y que incluso le habían llegado a preguntar si era mi hija. Al salir del Círculo varios amigos y conocidos me advirtieron de que una mujer de unos 37/38 años poco atractiva iba proclamando por la sala que era la hija del conferenciante. Llegué tarde al despacho y aunque cansado conecté el ordenador para ver si tenía correo y entre otros de escasa relevancia apareció el de una señora de Tarrasa de la que perdí la pista hará unos 37/38 años tras recibir una foto en la que se la veía con un recién nacido en brazos. Ahora dicha señora recordaba aquellos tiempos aportando numerosos detalles entre los que destacaba la confesión del gran amor que sintió por mí y el intento de acercamiento a mi familia acudiendo a la consulta de mi padre ginecólogo dentista. En una segunda tanda de sinceras declaraciones revelaba la sorpresa que le produjo el conocimiento de mi progenitor cuyas virtudes profesionales consideraba excelentes y cuyo aspecto físico resultaba muy parecido al mío pero superándolo ampliamente en atracción sexual directa. Luego enumeraba lugares de la ciudad de Barcelona que ella y yo habíamos compartido pero incurriendo en el error de incluir una garçonnière de la calle del Camp que nunca utilicé pese a poderle sustraer con facilidad las llaves a mi padre. No contesté al correo. No he sabido nada más de esa señora. Y en cuanto a mi hermana espero no volver a encontrarme jamás con un ser tan poco atractivo.      



miércoles, 28 de octubre de 2015

En trance de difundirme. Me asocio a El Boomeran(g).




El abogado madrileño Antonio Erena Camacho me llama, casi de madrugada, para decir que mi web ha sido dinamitada. No es persona bromista por lo que corro a encender el ordenador y, efectivamente, compruebo, horrorizado, que la página en la que he vertido durante tantos meses mis pensamientos más profundos y mis imágenes más comprometedoras ha sido sustituida por una bandera tremulante y una musiquilla de consistencia musulmana. Consulto a mis informáticos. Alguien desde Turquía ha considerado que el título de mi libro Papur, cuya foto de la cubierta he colgado en mi web, constituye una burla a Abdullah Papur, héroe nacional, idolatrado intérprete de sentidas canciones. Mis informáticos proponen cambiar de soporte; un blog es la herramienta apropiada. Lo inauguramos el 9 de febrero de 2008 confundiendo fotografía y pintura: http://ferrerlerin.blogspot.com.es/2008/02/tintoretto-casa-natal.html . Y ahora, he de decir, que el dispositivo está dando muy buenos resultados; ha logrado conformar el tipo de texto, en extensión y cadencia, que quiero para mis relatos. Además su inmediatez, la posibilidad de colocar ilustraciones y, a veces, su interactividad, lo convierten en la herramienta adecuada. Cuando Basilio Baltasar Cifre me invita a participar en El Boomeran(g) siento una sensación curiosamente similar a la que sentí al descubrir la bandera y la musiquilla; algo va a cambiar. Quizá la oferta colegiada no sea mi fuerte pero, desde luego, obliga a la superación ante tan brillante competencia. Intentaré calibrar la naturaleza de los contenidos, que mis inclinaciones non sanctas no me lleven a cometer excesos de los que pueda arrepentirme.   


lunes, 19 de octubre de 2015

Prenda íntima



Comunican que han encontrado el sujetador de Magda Pérez Sanclemente en el bar Casuística, muy cercano al canódromo. La noticia me llega de forma subrepticia al oír en el ascensor el siguiente diálogo:

-Ha ido a un bar a recoger el sujetador de Magda.
-¿A un bar? ¡Qué es lo qué harían!

Luego me entero que unos albañiles al proceder al derribo de un tabique para ampliar los servicios de señoras del bar Casuística han hallado una caja de madera que contenía un sujetador mordisqueado.


En http://ferrerlerin.blogspot.com.es/2009/04/causa-y-efecto.html fabulo acerca de la ausencia de sujetador de Magda; mi grado de bisoñez es sin duda alto.


domingo, 18 de octubre de 2015

La buena vista de Conchi Jiménez














































Muchas tardes, durante la primavera, Conchi Jiménez y tres de sus amiguitas se montaban en el camión del manijero Pelanas cuando iba a vigilar los campos a ver cómo andaba la cosecha. A menudo las niñas se quedaban en uno de los cortijos y allí jugaban hasta que Pelanas las recogía. Una vez, jugando a las comiditas, se restregó Conchi los ojos y le entró polvo de las espigas. Le aplicó don Castedo, el médico del pueblo, varios remedios pero ninguno surtió efecto. Pasaban las horas y luego los días y los ojos de Conchi seguían encendidos como dos ascuas y el dolor le resultaba insoportable. Alguien habló del cerro Cabezón, donde la Virgen Dolida. Y allí se fue toda la familia, médico incluido. Pasaron el manto de la Virgen por el rostro de la niña y, de golpe, los ojos expulsaron unas perlitas, cuajadas de porquería. Al salir del santuario no sólo veía sino que veía muy bien, tan bien que descubrió un bando de aves que volaban a inmensa altura. Nadie fue capaz de avistarlas y Conchi, además, supo identificarlas: “Son alcatraces camorreros desviados de su ruta habitual de migración”. La Virgen había curado e instruido. Casó luego con un famoso ornitólogo japonés.

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Conchi Jiménez Castro
30 niñas, Valencia, Leteradura, 2014.

domingo, 11 de octubre de 2015

Manifiesto español o una antología de narradores















































Manifiesto español o una antología de narradores.
Prólogo y selección de textos, Antonio Beneyto.
Barcelona. Ediciones Marte. Colección "Novela y Documento".
1973.


Autores que se manifiestan:

José Luis Acquaroni, Francisco Alemán Sainz, José María Alfonso, Félix Alonso, Concha Alós, Manuel Allué, Javier del Amo, Manuel Andújar, Manuel Arce, José Arias Velasco, Rafael Arozarena, Max Aub, Mercedes Ballesteros, Joaquín Barceló, Juan Benet, Antonio Beneyto, María Beneyto, José María Bermejo, Juan Bonet, Álex Broch, Joan Brossa, Miguel Buñuel, Lucila Cabrejas, Pere Calders, Jorge Campos, Francisco Candel, Carlos Cano, Luis Cantero, Llorenç Capella, Maria Aurèlia Capmany, Darío Carmona, Ramón Carnicer, Félix Casanova de Ayala, Luis de Castresana, Concha Castroviejo, Camilo José Cela, Jorge Cela Trulock, Mary Carmen de Celis, Enrique Cerdán Tato, Juan Eduardo Cirlot, Carlos Clarimón, Ramón Clemente, Jordi Coca, Pedro Crespo, Álvaro Cunqueiro, Rosa Chacel, Antonio D. Olano, Manuel Derqui, Fernando Díaz-Plaja, Ricardo Doménech, José Domingo, Juan Manuel Escudero, Salvador Espriu, José F. Arroyo, Rosa María F. Arroyo, Antonio F. Molina, Juan Farias, Ricardo Fernández de la Reguera, Ray Ferrer, Francisco Ferrer Lerín, Jorge Ferrer-Vidal, J.V. Foix, Medardo Fraile, Jaume Fuster, Antonio Gala, Francisco García Pavón, Alfonso García-Ramos, Rafael García Serrano, M. García-Viñó, Carlos Garrido, Juan Antonio Gaya Nuño, Pere Gimferrer, José María Gironella, Félix Grande, Alfonso Grosso, Ramón Hernández, Arturo del Hoyo, Florentino Huerga, Alonso Ibarrola, Juan Antonio Icardo, José Infante, Gabriel Janer Manila, José Antonio Labordeta, Mario Lacruz, Concha Lagos, Pedro Lezcano, Alfonso López Gradolí, Santiago Lorén, Pascual Maisterra, Concha Malagrida, Julio Manegat, Susana March, Juan Marsé, Alfonso Martínez-Mena, Antonio Martínez-Menchén, Augusto Martínez Torres, Ana María Matute, Jaume Melendres, Carlos Mellizo, Eduardo Mendicuti, Joaquín Merino, Carmen Mieza, Torcuato de Miguel, José Luis Miranda Roldán, Ana María Moix, Terenci Moix, José María Montells, Isaac Montero, Víctor Mora, Miguel Morey, Mauro Muñiz, José Antonio Muñoz Rojas, Carlos Murciano, Ramón Nieto, José María Nunes, A. Núñez de Castro, Juan de Oleza, Maria Antònia Oliver, Lauro Olmo, Víctor Orenga, Ricardo Orozco, F.M. Ortas, Carlos Edmundo de Ory, Manuel P. Casaux, Manuel Pacheco, Justo Jorge Padrón, Esteban Padrós de Palacios, Pedro de la Peña, Meliano Peraile, Antonio Pereira, Rafael Pérez Estrada, José María Pérez Lozano, Juan Perucho, Manuel Pilares, Juan José Plans, Baltasar Porcel, Víctor Pozanco, Pedro Provencio, Carlos Puerto, Juan Quintana, Fernando Quiñones, Luis Riaza, Cesáreo Rodríguez-Aguilera, José María Rodríguez-Méndez, Montserrat Roig, Carlos Rojas, Luis Romero, Xavier Romeu-Jover, Julio M. de la Rosa, Pedro Rovira Planas, Rodrigo Rubio, Emilio Ruiz, Robert Saladrigas, Agustín Salgado, Tomás Salvador, Lázaro Sánchez Ladero, Emilio Sánchez-Ortiz, Alfonso Sastre, José S. Serna, Antoni Serra, Cristóbal Serra, Ramón Serrano, Ramón Solís, Rafael Soto Vergés, Gonzalo Suárez, Daniel Sueiro, Jenaro Talens, Eduardo Tijeras, Javier Tomeo, Jesús Torbado, Raúl Torres, Julio Tovar, Francisco Umbral, José Vallés Rovira, Antònia Vicens, Jaume Vidal i Alcover, Cosme Vidal Lláser, Guillem Vidalot, Lorenzo Villalonga, Alonso Zamora Vicente, Juan Antonio Zunzunegui.          

sábado, 10 de octubre de 2015

El hombre encaramado



Recomienda el comisario de policía, jefe Gutiérrez, caminar por la calzada, nunca por la acera, en cuanto se hace de noche; así, los delincuentes apostados entre los coches aparcados son más fáciles de detectar y neutralizar. Esta madrugada, volviendo a pie a casa, tras una agotadora partida de póquer, he vislumbrado, desde el excelente observatorio que supone el centro de la avenida Nicasio Cienfuegos, una forma quizá humana, inmóvil pero que pudo ser móvil en instantes anteriores, situada en la copa de un gigantesco árbol cedro. Y, al tiempo que oía un disparo procedente del bloque de viviendas contiguo, he comprobado como la forma se desplomaba contra el suelo. Se trataba del hombre encaramado, una presencia que se repite todos los veranos y que siempre tiene un final desastroso.


viernes, 9 de octubre de 2015

Narraciones de lo real y fantástico

















































Narraciones de lo real y fantástico.
Selección, introducción, notas e ilustraciones de Antonio Beneyto.
Barcelona. Ediciones Picazo. Colección "La Esquina", 2.
1971.

lunes, 5 de octubre de 2015

Descendencia



Descendencia de Josefa Antonia Engracia Pérez Oliveta (1884 – 1921), casada con José Juan Abilio Castaña Serafín (1881 – 1934).

1904: Sufre dos abortos (2 de enero y 24 de diciembre).
1908: El 4 de mayo nace Josefa Antonia Engracia Castaña Pérez que vive poco más de dos meses.
1910: Nace Josefa Antonia Engracia Castaña Pérez (20 de junio de 1910 – 19 de febrero de 1916).
1912: Sufre un aborto (24 de enero).
1914: Produce y le extraen mola (20 de octubre).
1915: El 4 de diciembre le nace monstruo con dos cabezas que no es bautizado y que fallece a los dos días. 
1917: Nace Josefa Antonia Engracia Castaña Pérez (29 de noviembre de 1917 – 26 de noviembre de 1924) .
1919: Sufre un aborto (3 de marzo).
1921: Josefa Antonia Engracia Pérez Oliveta muere el 6 de marzo de 1921 de un encefalitis por garrapatas. Se halla en avanzado estado de gestación y, suponiéndola muerta, los médicos proceden a extraerle el feto, momento en el que la infortunada madre profiere un agudo grito de dolor que demuestra que todavía está viva. El feto brota muerto.


martes, 15 de septiembre de 2015

Diabolus in musica














































Hay una secuencia en el filme “Por siempre hablan” en la que la heroína del relato, la niña de cuatro años Maricarmen Monteagudo, avanza hacia el escenario llevando en brazos un enorme ramo de flores blancas. El público, puesto en pie, prorrumpe en una atronadora ovación que, según algunos observadores, va dirigida a la niña más que a su padre, el gran acordeonista Julián Monteagudo. Sube Maricarmen al escenario, entrega el ramo a su padre, se besan, y al dar Maricarmen la vuelta para recibir los plausos del público, la cámara, en un primer plano, descubre que la cara de Maricarmen no corresponde a la de una niña sino a la de un conejo gigante. La tensión se dispara. El público huye despavorido taponando las salidas de emergencia y obligando a reaccionar, casi violentamente, a Julián Monteagudo, que agarra el acordeón e intenta lo más difícil: conseguir un tritono perfecto, un salto interválico de tres tonos enteros o de cuarta aumentada (Prototipo: Fa-Si),
convocar, en suma, al mismísimo diablo para que devuelva a Maricarmen su hermoso rostro; lo que en el medievo se denominaba diabolus in musica. Pero no lo logra, cualquier instrumento afinado puede hacerlo pero este se ha mojado con el llanto de la niña desesperada. Julián decide soplar, y sopla y sopla, y ya casi desfallecido logra secar el acordeón. Lo prueba de nuevo. Y esta vez lo consigue. Convoca al diablo, que pese a llamarse Húmedo, arregla rápido el estropicio, arranca con sus dientes y labios la fea piel conejil de la cara de la niña y esta vuelve a lucir como si fuera recién nacida. Carmen y Húmedo contraerán matrimonio.       

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Carmen Monteagudo Sánchez
30 niñas, Valencia, Leteradura, 2014    

viernes, 11 de septiembre de 2015

Sardañola















































Sardañola es una población, de la provincia de Barcelona, abundantemente citada en el texto hagiográfico Familias como la mía. Aquí van tres pasajes:


"La noche fue intensa. Un conato de pelea en la barra del Tokio -un tugurio que combinaba pista de baile y sala de billar- se saldó con rasguños y contusiones en las manos y cara de Toni Mascaró, amigo de la infancia, de cuando los veraneos en Sardañola." (Página 12)

"El Sevillano era un Fiat 1.100 de morro alto, de color negro, matrícula pues de Sevilla, con el que Toñín, las dos francesas y yo partimos aquella noche, desde Sardañola, hacia Las Ramblas de Barcelona." (Página 17)

"Ripollet era el pueblo contiguo a Sardañola pero tenía, ya entonces (1950/1957), carácter fabril. Sardañola, en cambio, fue lugar de veraneo de la alta burguesía barcelonesa (igual que Camprodón) en los años veinte y treinta. Después de la guerra fue bajando paulatinamente de nivel, hasta que a mediados de los sesenta quedó relegado a ciudad dormitorio. Un contingente residual de veraneantes se mantuvo hasta la siguiente década; gentes de extracción pequeño burguesa que ocupaban estacionalmente las grandes casas, pero sus dueños, poco a poco, se deshicieron de ellas siendo derribadas y vendidas a precio de solar o convertidas en colegios y  residencias." (Página 253)                    




miércoles, 9 de septiembre de 2015

Arancha quizá














Arancha es una niña limonera; limonera porque goza de gran viveza en la expresión facial y porque sus pupilas son de color amarillo. De todas mis amiguitas es con la que tengo más puntos de coincidencia y con la que quiero pasar los últimos años de mi vida. Surgida en los albores de la revolución turística del pirineo aragonés, ha mantenido intactos los caracteres infantiles primarios y secundarios, hasta el punto de que a menudo es confundida con un caracol o, al menos, con una fila de ellos. Las pasadas Navidades la entrevisté, en compañía de Olguita Lucas, en Casa Fau, centro neurálgico de la ciudad de Jaca y que, a menudo, hace las veces de oficina. Dimos un repaso a la actualidad regional, nos entretuvimos en la descripción de algunos detalles del atrio oeste de la seo pero, fundamentalmente, hablamos de las carreras de caracoles. Arancha organizaba, siendo muy pequeña, con sus dos hermanas, unas famosas carreras de caracoles en la galería de su casa colocando lechuga en un extremo para atraerlos. Luego, ya con cinco años, perfeccionó el juego colocando la lechuga sobre las rodillas de mamá y papá, sentados. Los caracoles trepaban desde el suelo por las pantorrillas, y fue entonces cuando Arancha descubrió que papá y mamá, al sentarse con las piernas cruzadas, no mantenían la misma distancia en la separación del inicio de los muslos. Un descubrimiento que estuvo a punto de hacerle perder la inocencia y desbaratar por lo tanto nuestra amistad. Arancha, en esta entrevista, vestía blusa holgada dinamitera y leggins de payasito coronados por falda-pantalón geotextil color tanqueta. Tomó una doble de requesón y algunas galletas de pastahojaldre. Tengo mis dudas de que la persona entrevistada en Casa Fau, en compañía de Olga Lucas, fuera Arantxa Gómez Sancho.

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Arantxa Gómez Sancho
30 niñas, Valencia, Leteradura, 2014

sábado, 5 de septiembre de 2015

Amarita descubre la pintura














































Espiaba a mi padre. Yo tendría dos años y se me había prohibido visitar ese cuarto. ¿Qué habría en él? Veía a mi padre entrar por la mañana y no salir hasta la hora de comer, y luego, por la tarde, también se encerraba. Hablé con Picorcio el cerrajero. A cambio de unas excretas de paloma, así abonaba él la marihuana, hizo copia de la llave. De noche entré. El olor era muy fuerte y el desbarajuste total. Encendí la linterna. Sobre unos palos había una tela de colores. Otras telas por el suelo apoyadas en las paredes. Y en una mesa muy grande cantidad de cachivaches que parecían pegajosos. Salí. Casi mareada. Debía, a partir de ahora, dar nombre a todo aquello. Aquello que en el resto de la casa no existía y que mi padre manipulaba y almacenaba. Decidí llamar “cenerdo” al penetrante olor. Al desbarajuste, “quecho”. A los palos, “lifos”. A las telas de colores, “letas”. A los cachivaches, “cinos”. Y a lo que hacía mi padre allá encerrado, “mepo”; prefería un sustantivo, aún no conjugaba bien.  

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Amara Montoya Doblas
30 niñas, Valencia, Leteradura, 2014


sábado, 22 de agosto de 2015

Asociación






















Recibo una imagen de la fotógrafa Elena Cortell Olcina, 
y veo a la gitana dormida del aduanero Rousseau.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Convento del Carmen Calzado de Gerona















































Gustavo Puerta Leisse me pregunta en 2008, en una entrevista publicada en el nº 167 de Educación y Biblioteca, por qué y desde cuándo me apasionan los diccionarios, a lo que respondo: “Porque en ellos está todo lo que un hombre curioso puede aspirar a conocer en esta vida y, además, la sabiduría aparece perfectamente ordenada. Mi primer libro fue la Quarta Edicion del Diccionario de la Lengua Castellana compuesto por la Real Academia Española (MDCCCIII). Aún lo conservo con señales de mordeduras de dientes de leche. En la portada se lee, escrito a tinta, ‘Soi del Carmen Calzado de Gerona’, que era abuela de mi abuela materna, o sea una de mis tatarabuelas, hija de un militar que casaría en esa provincia con un miembro de una de las ramas más  genuinamente catalanas de mi familia; esa boda sería hoy impensable, constituiría un acto contra natura.”   

Me extrañaba que la anotación empleara esa vulgar construcción gramatical que antepone el artículo al nombre de persona, y que el apellido de mi antepasada, Calzada, fuera masculinizado pero, lo definitivo, ha sido entrar en      https://es.wikipedia.org/wiki/Convento_del_Carmen_Calzado_(Madrid) y descubrir que Carmen Calzado de Gerona se refiere al Convento del Carmen Calzado de Gerona, uno de los conventos de la Orden del Monte Carmelo que surgieron en España a partir del siglo XVI. No encuentro en internet referencias al convento de Gerona pero sí sobre otros, en especial al de Madrid que, como puede leerse en Wikipedia, posee una interesante historia.

viernes, 7 de agosto de 2015

Restaurante Sánchez









Cuenta Roberto de Robertis, en su relato “Lamer los costados”, que acostumbraba a detenerse en la ciudad de Albricia cuando viajaba a Puerto Lagos y a otras localidades de la costa. Parece que en Albricia mantenía amistades del colegio y del instituto, de los años en que vivió en casa de sus abuelos al fallecer sus padres en un accidente de tractor. Roberto gustaba de reunirse con sus condiscípulos en el bar de Joe el Maestro y luego comer, de forma reposada y larga, en el viejo restaurante de los hermanos Sánchez. Una de las veces, quizá ya una de las últimas en que paró en Albricia, sucedió que durante la comida alguien encontró un diente de rata en el interior de un ñacle, un tipo de empanadilla de harina de centeno rellena de huevo duro y carne vacuna picada. La vez siguiente, quizá la penúltima en que paró en Albricia, alguien encontró los huesos de la pata delantera derecha de un topillo pero, ante su asombro, la reacción general fue celebrarlo, coger la pata y guardarla en un bolsita de tela que parecía llevaban ya dispuesta. En su último viaje, Roberto fallecería en un accidente de tractor a las pocas semanas, fue invitado a visitar el Museo de Zoología Sánchez, una institución creada con los fondos suministrados por los pupìlos del restaurante Sánchez y cuyo fin era mostrar los esqueletos, perfectamente montados, de las más características especies de la fauna regional.       



miércoles, 5 de agosto de 2015

Estrangulación de Malena Cortijo; maniobra denominada La Niña Bonita.



Llevaba cuarenta años sin apretar un cuello. Me refiero a un cuello joven femenino con resultado de asfixia. Fue pues un día grande este domingo cuando se lo propuse y contestó alborozada que llevaba esperando desde hacía mucho. No hubo problemas en la elección del escenario y tampoco en la elección de la postura. A ambos nos pareció de perlas la catedral de Jaén, en concreto la sacristía. Y en cuanto a cómo colocarnos, Malena quiso algo tradicional, sentada, y yo detrás de ella, situados frente a la cornucopìa de la derecha, la que utilizan para contemplarse de cuerpo entero. Todo fue estupendamente. Yo no había perdido el tino. Cuando se amorató en exceso disminuí la presión hasta que, ya muy relajada, se me quedó dormida. Di al sacristán, un anciano muy amable, una propina generosa, y le invité, aunque rehusó, a acompañarnos a Chotaza, en la vecina Martos, a tomarnos unos churros, que a Malena es que le encantan.



jueves, 30 de julio de 2015

¿Neurosis?


































Me mudé de casa. Me fui a la periferia. Al principio tenía dudas de cómo llegar al centro. Hasta que encontré un buen recorrido. Primero la avenida Fanjul, luego la calle Sobreros, luego la plaza del Perro, la calle Anselmo Rodríguez y el pasaje de Moniche, que muere frente a la Seo. Y no tardé en descubrir la asimetría. Un caserón de la calle Sobreros lucía, en su fachada, dos ventanales que no progresaban parejos sobre la vertical de la clave del arco. Los primeros días, animado por el hallazgo del buen recorrido, no le di excesiva importancia. Después, fui notando una molesta desazón cuando pasaba por delante. Al mes, me di cuenta de que apretaba el paso para no emplear demasiado tiempo en flanquearlo. Al año, la visión me resultó insoportable y decidí explorar otros recorridos. Pero todos resultaban incómodos. La calle Tapón disponía de un excesivo número de indigentes. Las calles Modesta Lahoz y Pasión de Tupinamba olían, respectivamente, a estiércol y a taller de manualidades. La bajada de Monjas se ensuciaba a menudo con la cera de las procesiones. Decidí comprar el edificio. Que estaba inventariado. Fue un mal negocio. No hay nada peor, entre montañeses, que mostrar interés por las cosas. Hube de vender la casa de la periferia. Ahora vivo entre las ruinas de la casa de ventanales asimétricos. Voy derribándola por dentro. Sin licencia. En silencio. Sin que nadie me descubra. Dejo para el final el derribo de la fachada. De hecho, caerá sola al no contar con el apoyo del resto del inmueble. Si me obligan a reconstruirla evitaré la asimetría. Nunca hubo planos. Ni fotografías. Solo existe esta. Que en seguida destruyo.            


martes, 30 de junio de 2015

San Ranieri































San Ranieri libera a noventa pobres de una cárcel de Florencia.
Stefano di Giovanni, "Sassetta" (1392-1450).

miércoles, 24 de junio de 2015

Los cuatro robinsones.














































Leoncio, Gerundio, Crescencio y Venancio son cuatro amigos casados, reconocidos calaveras, que recurren a cualquier treta con ánimo de divertirse. Llegan a Andalucía para correrse una juega en un cortijo, con una conocida artista, pero hacen creer a todo el mundo que se encuentran en un viaje por las islas Columbretes. Pero la casualidad quiere que el barco donde ellos dijeron viajar se vaya a pique, ahogándose todo el pasaje. Entonces, para salvar su reputación, deciden viajar realmente a las Columbretes y que el secretario de uno de ellos finja encontrar una botella tirada al mar en la que explican que se han salvado y dónde se encuentran. Pero el secretario, que está enamorado de la hija de uno de ellos y sabe que su jefe nunca le dará su bendición, ve la oportunidad de conseguirla y decide no cumplir con su parte del trato, dejándoles a su suerte. Adaptación al cine (1939) de una obra de Enrique García Álvarez y Pedro Muñoz Seca que ya había conocido una versión muda, en 1926. La que nos ocupa está considerada como una de las mejores comedias de su director, Eduardo García Maroto, quien encontró el tono exacto entre el realismo y el absurdo para narrar tan descabellada historia.