Amo a las mujeres de cabeza grande, esferas perfectas dignas
del baloncesto y el balonvolea. Me excita Christina Ricci, ese renacuajo,
cuchareta, sarcástico y pequeño pez globo. En la adolescencia, en Gotemburgo,
fui monitor en un campamento dedicado al cuidado de anomalías humanas. Algunas
de ellas, seres de indecente presencia, dormitaban recluidas en angostos
recipientes, en especial en la sección de molas vivas y, también, en la sección
de torsos dotados de profundo pensamiento. Quizá mi pasión por las molondras
venga de una mujer imposible, que al principio creí acurrucada, cuyo cuerpo
consumido sólo era una ligera sombra bajo un astro monumental. A menudo, los
monitores y algunos turistas galeses, la agarraban por las orejas, o apartaban la
ropa sucia de la lavandería donde se refugiaba, facilitando su rodadura ladera abajo.
viernes, 26 de octubre de 2012
domingo, 21 de octubre de 2012
Gran Corcho
Yo llevaba entonces un arma corta en la guantera y Rinola
Cornejo creía que era de juguete. Ordené que condujera a Gran Corcho al amplio descampado donde terminan Las Ramblas. Corcho apuraba el último pastís en el
bar de la mujer marsellesa cuando se acercó Cornejo proponiéndole un trato. Fue
un asesinato fácil. Y mi novia quedó deslumbrada. La foto es de los cuarenta
por lo que no se nos alcanza a ver.
domingo, 14 de octubre de 2012
Lo de arriba
De noche y me besaba, una boca pequeña como una hendidura de bordes afilados, muy agradable. Por abajo fue despojándose, o se despojó de golpe, y también era agradable, tocar aquellas partes gustaba, y al frotarme daba calor, aunque por la disposición de los ropajes, telas, cortinas o edredones no disponía de una visión completa de la zona. Mas lo de arriba no lo quería, ella pugnaba por quitarse el jersey de lanilla bávara y luego la blusa floreada, pero qué habría allí, temía la aparición de algo extranjero, una deformidad muy molesta, puede que la quilla de un buque mixto de carga y pasaje. Perdí la erección. Comenzó a llover, llegaba el frío. Fui hacia el ventanal e iba a saltar, como en la foto.
viernes, 12 de octubre de 2012
Imágenes 4
Lavanderas
nocturnas, muchachas o mujeres que lavan el sudario de los que van a morir.
Ellas llaman a la muerte. Provocan la muerte de aquellos que se cruzan en su
camino. Paul Hindemith, un apasionado de los trenes, sabía de memoria los horarios
de todos los trenes de Europa y disponía, en su domicilio, de una red en
miniatura en la que circulaban veloces convoyes sin chocar jamás. Amante pues
de la precisión se siente atraído de modo irresistible por la música de Bach lo
que le lleva a componer Rag Time,
breve obra en la que transforma en términos jazzísticos parte de la Fuga en Do
menor del inicio de El clave bien
temperado. 1921 es el año en que Hindemith estrena Rag Time y el año en que
se cruza con las lavanderas nocturnas. Pero algo hay ahí que las frena, quizá el jocoso comentario que el compositor escribe en respuesta a quienes critican su adaptación: “¿Creen que Bach se revolverá en su tumba?” Envaradas y mudas, pasan de largo. Pero regresan, cuarenta y dos años más tarde. Desnudas, envuelven con el limpio sudario el fresco cadáver. Castizas, constituyen la esencia de los aparecidos: la realidad negada, temida y rechazada. Su cortesía es extrema. Son interesantes.
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Fotografía: Nuria Canal.
lunes, 8 de octubre de 2012
Imágenes 3
Copias en papel de
esta foto fueron entregadas a tres personas –donante de médula, agraciado en un
sorteo navideño y crítico literario- notificándoles que se trataba de un
espejo. Esta es la transcripción, no literal y no necesariamente ordenada por
oficios, de sus impresiones.
El espejo refleja
la verdad, la sinceridad, el contenido del corazón y de la conciencia. Un
espejo adivinatorio muestra la causa de los actos pasados y, a veces, hace
aparecer al hombre que no existe aún. Y los espejos cubiertos de polvo son el
espíritu oscurecido por la ignorancia. El hombre se sirve del hombre como
espejo.
No sabemos quién se
mira en el espejo. Si es la mujer, que se ve como niña. O si es la niña que se
ve como mujer. En cualquier de los dos casos lo que importa es saber que el
espejo nunca responde con la verdad actual.
Cuanto más pulida
sea la cara del espejo más capaz será de reflejar fielmente lo que la rodea:
los pensamientos más escondidos de los demás y la solución a complejas
ecuaciones. Los más fieles espejos que he conocido se hallaban en la masía xxx
cercana a Sallent, en la provincia de Barcelona: uno en la cámara de los
nacimientos y otro en la de los fallecidos.
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Fotografía: Nuria
Canal.
viernes, 5 de octubre de 2012
Imágenes 2
Es la esquina de la
muerte y de la vida. Llamada Esquina del Héroe porque en ella se hallaba el palacio de Asclepio, el hijo de Apolo que instruido por el centauro Quirón en el arte de curar enfermedades alcanza
tales progresos que logra resucitar a los muertos. Mas Zeus lo fulmina con
un rayo por ejercer la ciencia prohibida, el secreto que no está en manos de
los hombres. Surge entonces la serpiente (aún se conserva la oquedad en la que
habitaba), que aplica en la herida causada por Zeus un puñado de hierba traída de los bosques cercanos, resucitando con soltura a Asclepio (la
serpiente sí tiene derecho a practicar el secreto de la vida). Asclepio vuelve
al mundo de los vivos pero ha perdido el poder de la resurrección. Al tiempo,
el lugar queda vacío de belleza. La serpiente da la vida pero aniquila la
religión del misterio.
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Fotografía: Nuria
Canal.
lunes, 1 de octubre de 2012
Imágenes 1
Fue atropellado en junio. Antes de la agonía, durante una engañosa convalecencia, disfrutó de la capacidad de ordenar lo desordenado configurando notables novelas y poemas. Yo, a mediados de agosto, me interesé, a través de la madre, por su estado de salud; sabía que iba a ser muy corto el período de gran creatividad y deseaba fijar para la historia de la literatura su aspecto físico y sus resultados intelectuales. Conseguí una cita y, de la larga serie de fotografías que se le hicieron, escogí esta en la que no aparecen cabeza y piernas, muy deformadas. El manuscrito que sujeta es el trabajo desesperado, urgente, de un orate del hospital psiquiátrico de Valencia: letras, sí, pero alteradas en su ilación, que forman falsas palabras. Cuando llegué, él leía con voz argentada e inclusión de aullidos y rugidos el siguiente pasaje: “La confusión era extrema; lobos, tigres y otros animales carniceros, incitados por sus congéneres, acudían de todas partes. Por doquier se oía masticar huesos y en el aire un espantoso batir de alas, ya que los buitres entraban en liza.” Nadie, de los allí presentes, pudo saber en qué página del texto del orate se ocultaban las cuitas del califa Vathek.
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Manuscrito propiedad de Nuria Canal.
Fotografía: Íñigo Bujedo Aguirre.
martes, 25 de septiembre de 2012
Textos anónimos alterados 9
Juan, el arqueólogo, viaja a Logroño para buscar una
antigua reliquia usando un sistema informático de fabricación casera.
Rápidamente la localiza pero está bajo la taberna que regenta una mujer
portuguesa de la que se enamora. Pedro, el vicioso de turno, accionista
mayoritario de una empresa de alquiler de coches calientes, pretende adquirir
la finca a unos héroes atípicos pero de sanos principios, los hermanos Moranis.
Estos no venden por no perjudicar a la tabernera sin saber que esta, socia de
Pedro en negocios inmobiliarios, ya conoce la existencia de la reliquia y
espera conseguirla si se derriba el edificio. Al final, los Moranis ceden ante
una suculenta oferta y la tabernera, con la reliquia, huye al Japón en un balandro de su propiedad, dejando en
la estacada a Juan y Pedro.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Toñín Soler

Ha muerto mi amigo Cayetano de Arquer Buigas, "Tanín", el pintor de las nucas. Bajo el nombre de Toñín Soler aparece en las páginas 17 y 18 de la novela "Familias como la mía" acompañando al protagonista en un singular lío de faldas.
sábado, 15 de septiembre de 2012
Los remedios
"La Navidad es a veces un tiempo de excesiva seducción. Se comen dulces y de tanto comer uno cae enfermo". Rainer Maria Rilke; prefacio a Mitsou, historia de un gato; traducción de Juan Andrés García Román; Artemisa Ediciones; 2006.
"Los remedios", óleo s/f de Agustín Lazo (Méjico D.C., 1896 - 1971).
sábado, 8 de septiembre de 2012
Chaquetas amarillas
Llevaba varias semanas investigando qué delicatessen
prefieren las avispas come carne –Vespula
germanica- y, esta mañana, he dado con la respuesta. Sobre la tierra de una
jardinera de la terraza de mi apartamento he esparcido el contenido de media
tarrina de un nuevo paté y, a los pocos segundos, ha llegado un bullicioso
escuadrón de chaquetas amarillas (hay quien gusta llamarlas así) atraídas y
enloquecidas por el sugestivo aroma que, está claro, se ha potenciado por el
fuerte sol que le daba a la jardinera y el chorro de agua tibia que he vertido
sobre la pasta. Es de justicia decir que se trata de un producto elaborado y
adquirido en Francia (Perpiñán y Olorón, respectivamente), siendo sus créditos:
Gourmédélice. Terrine de Campagne.
Les saveurs authentiques. Roussillon
Salaisons.
jueves, 6 de septiembre de 2012
domingo, 2 de septiembre de 2012
Trúlara/trúlera
A vueltas con las cuestiones lingüísticas recordar aquella
mañana de primavera, en un parque de la zona alta de Barcelona, en que mi mano
derecha se entretuvo en las nalgas de la mujer madura que me acompañaba
mientras observábamos cómo unos ejemplares de avión común –Delichon urbica- se posaban en los cables, sin duda agotados por su
reciente viaje migratorio. Una mujer tumbada boca abajo, resaltando las curvas
posteriores, que de modo pretendidamente natural dijo “¿te gusta mi trúlara?”,
glorioso sustantivo de resonancias africanas que quizá hubiera que escribir
“trúlera” dada esa costumbre catalana de abrir la “e” átona hasta alcanzar una
“a” oscura y gutural. Una atrevida finta sexual la mía, un hito en nuestra
relación, que ella describiría después
como “hoy se ha producido un cambio” y que daría paso a una sucesión de visitas
a mi domicilio pertrechada cada vez con cien gramos de jamón de york (allí
llamado “jamón dulce”) de la charcutería Tívoli, un fiambre que, la verdad, me
entusiasmaba.
jueves, 30 de agosto de 2012
Demediado 2
Caballo de veinticuatro años devorado por buitres tras
fallecer por causas naturales en una finca del prepirineo aragonés. El ganadero
coloca la momia (huesos y parte de la piel no consumidos por los necrófagos) en
posición vertical apoyándola en unos arbustos. Preguntado por el porqué de esta
extraña maniobra responde que los helicópteros de la Vuelta a España hubieran
podido detectar el cadáver lo que hubiera causado mala impresión y así, puesto
de esta forma, parecería un animal vivo pese a la notable reducción de alzada y
grosor. Fotografía: Juan Carlos Domínguez.
jueves, 23 de agosto de 2012
Demediado 1
Fue entrando poco a poco en nuestras vidas. Apareció como el
nuevo marido de Gladis, una veterinaria de senos suntuosos y carita dulce.
Cenamos, aquí y allá, con otras parejas durante el primer verano. Luego, no sé
exactamente por qué razón, comenzamos a salir los cuatro una o dos veces al mes.
Hoy, salimos todos los fines de semana. Desconocía su apellido y él
nunca mostró interés en revelarlo. Hasta que una noche, en su apartamento de
Marina d’Or, después de haber dado cuenta de varias latas de foie y un
monumental queso de Aspe, me vi en la obligación moral de preguntarle cómo se
llamaba y, ante el estupor de mi mujer y mío (Gladis estaba en el servicio
vomitando), contestó que no tenía apellido, que sí, que constaba uno en las
tarjetas de la empresa en la que trabajaba como director corporativo pero que
su apellido original, el que ostentaba su padre, se había ido perdiendo,
descomponiendo, y que prácticamente ya no quedaba nada, a lo sumo la sílaba
final “go”.
lunes, 20 de agosto de 2012
Torres del silencio
La presencia del buitre en la toponimia, en la onomástica y,
en general, en la cultura, es muy reducida, en especial si la comparamos con la
del águila. Así, frente a la abundancia de cumbres, sierras y otros accidentes
geográficos denominados “del águila”, son escasos los que se denominan “del
buitre”. Incluso en regiones como Aragón, en la que este gran necrófago es
habitual, sorprende enterarse, a raíz de la instalación de un gran telescopio,
que en la provincia de Teruel existe un Pico del Buitre. En la toponimia menor
aún perdura el uso, entre los ancianos, de atribuciones a pequeños enclaves que fueron utilizados como muladar; caso
de la localidad oscense de Bailo donde un cerro plano rodeado de cárcavas es
llamado Bulutrera (de “vulturaria”, “buitrera”, “vultur“>”buitre”, lugar frecuentado
por buitres”; ya que allí se echaban las reses muertas). La onomástica, pródiga
en apellidos Aguilar, Aguilera, etc., no parece recoger ninguno vinculado al
buitre; aunque esta aseveración no está cerrada al cambio. En la mitología, dos
héroes emparentados con el gran Zeus sufren castigos hepáticos: Ticio
precipitado en los infiernos y Prometeo encadenado a una peña soportan por toda
la eternidad el pico de una gran ave que les devora el hígado, el cual se
regenera constantemente. La iconografía presenta a un águila como agente
comedor pero, en menor cuantía, existen versiones que dan ese
papel al buitre e incluso a una collera de ellos. En el mundo de la música, la
olvidada ópera “La Wally” de Alfredo Catalani (vuelta a la fama por la
reiterada interpretación de su aria “Ebben? Ne andró lontana”) se basa en la
novela y pieza teatral “El buitre Wally”. Finalmente, en este rápido repaso,
señalar las Torres del Silencio, las construcciones cilíndricas de Irán y la
India destinadas a ofrecer a la voracidad vulturina los cadáveres humanos que
la religión zoroástrica impide enterrar o quemar para evitar la contaminación
del suelo y aire. En la India, desde 1990, la población de buitres ha experimentado una dramática disminución por el uso veterinario de Diclofenaco, un potente
antiinflamatorio presente a veces en enormes dosis en los cadáveres de las
reses que al ser ingeridas por los buitres les provoca insuficiencia
renal severa, una de las secuelas clásicas de este medicamento. Esta caída
poblacional de las aves necrófagas en la India ha supuesto el aumento de perros
al disponer estos de gran cantidad de carroña que antes era eliminada por los buitres
y, de rebote, un aumento, o quizá una aproximación a zonas urbanas, de los
leopardos, superdepredadores especializados en cánidos y que ahora asustan a
los niños.
jueves, 9 de agosto de 2012
domingo, 5 de agosto de 2012
Textos anónimos alterados 8
En
un pueblo de la costa gaditana varias personas desaparecen en el mar y vuelven
a aparecer a los pocos días reducidas a simples esqueletos. El doctor Tambo, un
biólogo marino, empieza a sospechar que el responsable de las muertes podría
ser un pulpo gigante, por lo que se pone en contacto con la especialista en
cefalópodos Rita Percal, de la que se enamora sin saber que está afectada por
una grave enfermedad y a punto de ser intervenida por un médico filipino. Tan
grande es el amor de Tambo por Percal que se presta a que lo operen a él en vez
de a ella.
domingo, 29 de julio de 2012
Textos anónimos alterados 7
Peladilla
y Señora Avellana quedan atrapadas en una isla tras sufrir un cruel naufragio;
sólo ellas y un grupo de mujeres espectaculares han sobrevivido. Pasados los
primeros momentos de alegría al sentirse vivas se dan cuenta de la gravedad de
la situación: no saben si van a encontrar agua potable y alimentos que les
permitan sobrevivir hasta recibir ayuda. Deciden internarse en la selva. Tres
mujeres espectaculares, de avanzada edad, permanecerán en la playa protegidas
del sol mediante plásticos amarillentos que irán agitando sin tregua para ser
detectadas con facilidad por aviones y buques. El resto irá a por víveres o a
un eventual encuentro con seres humanos. Transcurren dos meses. El grupo
expedicionario regresa a la playa notablemente mermado por las enfermedades y
el esfuerzo, pero con cinco cestas de melocotones y albaricoques. Las tres
mujeres espectaculares de avanzada edad están bien, eso sí con los brazos más
musculados. Se organizan. Tras las bajas, la pandilla ha quedado reducida a las
jefas Peladilla y Señora Avellana más noventa y ocho mujeres espectaculares. Ya
que nadie acude a rescatarlas deciden construir un barco y llegar a la
siguiente isla del archipiélago, la Isla de los Salvajes Humillados. Lo
consiguen. Ahora, perfectamente integradas en la sociedad civil, se encargan de
mitigar los estragos que causan dos pandemias entre la población masculina: la
Fimosis Salvaje Incomunicada (F.S.I.) y el Chancro Blando Meditabundo
(C.B.M.).
sábado, 28 de julio de 2012
Textos anónimos alterados 6
En Tejas un ser atemoriza a los habitantes. Le llaman El
Cíclope, un monstruo de un solo ojo de cuya raza sobrevive un ejemplar. Para
acabar con él un magnate del ferrocarril contrata a Joey Garza, un joven
asesino que mata a sus víctimas a gran distancia con un rifle de precisión.
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