viernes, 27 de abril de 2012
miércoles, 25 de abril de 2012
Publicaciones 1
Recibo de mi amiga Fuensanta Bernal, conocedora de mis
gustos, tres números de la revista Adiós,
editada por la Empresa Mixta de Servicios Funerarios de Madrid. Es una buena
publicación de la que destaco las secciones “El cajón”, “De tumba en tumba”, "Tanatocuentos”, “Versos para la muerte”, “Diccionario funerario”, “Muertos de
cine”, “Tanatolibros”, “Tanatocómic” y “Mis queridos cadáveres”. Entre los
artículos, “La nueva moda funeraria se presentó en Funermostra”, “¡Ya no te
necesitamos!”, “Otro campo de fútbol con columbarios”, “El ayuntamiento de Lugo
quiere concienciar a sus ciudadanos de que la muerte es inevitable”, “Epitafios
con premio”, “El duelo hay que pasarlo” y “Uso del gallego en esquelas y
lápidas”. Entre la publicidad, las firmas “Maderón, féretros ecológicos”,
“Gesfún, gestión de su funeraria”, “Atroesa, hornos crematorios adaptados a
cada cliente”, “Fúnebre ION, otra clase de silencio”, “Hygeco, maquillaje”,
“Gas propano CEPSA, perfecto para hornos crematorios” y “Funerbio-Fresh,
desodorante para tumbas”.
lunes, 23 de abril de 2012
Textos anónimos alterados 3
Un atractivo joven, que se dedica a domar caballos susurrándoles, llega a una inmensa finca donde deberá encargarse del semental Otelo. El fuerte olor del animal contrasta con los encantos de la dueña.
domingo, 22 de abril de 2012
Textos anónimos alterados 2
Pedro, coleccionista de arte, reclama un anillo, de su tatarabuelo, que ha visto en una
exposición y que pertenece a la hija ilegítima de la princesa Sissí. El señor Singer, hermano de Pedro, se interesa por una restauradora llamada Madison, a la que conoció en Orense, y la
invita a ver la ópera de Prokófiev, Der
Spieler.
jueves, 19 de abril de 2012
Textos anónimos alterados 1
María Salchichón es una abogada matrimonialista que
desde su divorcio vive sola y entregada a su trabajo. Un día, su hermana Clara
le comunica que va a casarse con un joven, letrista de canciones, de origen
tailandés. María intenta disuadir a Clara, pero ella está muy enamorada de
su prometido y acaba celebrándose la boda, en contra de los deseos de su hermana.
jueves, 12 de abril de 2012
Senderismo
Una de las historias de gran
interés oídas durante esta Semana Santa es la de Piturdas y Paco Meriendas. Se
trata de una aventura de carretera que se inicia en Rancho Cortesano y acaba en
el Mirador de los Conejales Contenidos. A la sazón Piturdas es un caballero de
mediana edad cuya mayor virtud consiste en repetir de forma machacona la
sentida frase “le ha llegado la hora a los residuos de poda”, mientras que Paco
Meriendas se caracteriza por transportar en un triciclo a pedales gran cantidad
de sándwiches viejos de la bocadillería Rodilla. Parten juntos a hora temprana
y llegan sin mayores problemas al lugar de Fuenteheridos mas, a partir de ahí,
dejan de soportarse; Meriendas atiborra a Piturdas de sándwiches para acallar
la atroz cantinela, al tiempo que Piturdas los regurgita para liberar sus
órganos foniátricos. Dicen los entendidos que todos los Viernes de Dolores
sucede el mismo drama y que manadas de perros asilvestrados hacen su agosto
devorando los bocadillos semi digeridos y no recuperados. Sin embargo, esta
vez, algo debió de ir mal y cuando el conserje del Museo de la Miel y las
Abejas encontró a Meriendas recomponiendo, como en él es habitual, en abierta
lucha con los podencos, los sándwiches más apreciados, los de mortadela y pepinos,
así como los de caviar riojano y mirtilos del Perigord, vio que las suculentas
viandas se hallaban diseminadas en torno a un Piturdas callado y cadáver, al
que aún se le estremecían las entrañas.
miércoles, 11 de abril de 2012
sábado, 31 de marzo de 2012
Textos anónimos 25
Un
chico llega a una ciudad de Texas para visitar a su tío, cuyo hotel sirve de
guarida de todo tipo de forajidos. Dos timadores tratan de vender una falsa
ametralladora Gatling a su tío y a su enemigo, Purvis. Finalmente, el hotel y
'saloon' volarán por los aires durante el tiroteo.
miércoles, 28 de marzo de 2012
Textos anónimos 19
Sierra Nevada Jones es la joven e intrépida heredera de un rancho en el territorio de Montana. Tras la muerte de su padre en un enfrentamiento contra unos indios y unos blancos que pretendían apoderarse del terreno, Sierra Nevada debe luchar con todas sus fuerzas para conservar la propiedad del lugar. Por suerte para ella, contará con la inesperada ayuda de Farrell, un policía encubierto.
lunes, 26 de marzo de 2012
jueves, 22 de marzo de 2012
TV
No tengo muy claro lo que me sucede con la televisión. Hará unos meses experimenté fenómenos de sinestesia viendo una película australiana http://ferrerlerin.blogspot.com.es/2008/07/trayectorias.html y, luego, volví a experimentarlos con los informativos de Telecinco http://ferrerlerin.blogspot.com.es/2008/08/trayectorias-bis.html Ahora, llevo varios días con la sensación de que los protagonistas de las películas de la Sexta3 miran a la cámara, eso sí durante fracciones de segundo; un hecho que no sucedía en anteriores visionados (son películas antiguas) y que me hace dudar de si miran realmente a la cámara o me miran a mí en un acto de control, de comprobación de presencia. Además, este mediodía, al apagar el monitor, la voz del presentador ha permanecido en el aire durante más tiempo del acostumbrado, hablando, aseguraría, del mejor herrador del mundo, un alemán residente en Italia que se traslada cada semana a un pueblo de la provincia de Sevilla para atender a un caballo llamado “Calvo y exterminio”.
martes, 20 de marzo de 2012
El piano de tía Emmy
Ha sido hoy, en este vigésimo aniversario de la compra de La música del azar, releyendo el pasaje de la venta del piano, cuando han vuelto las imágenes de la vivienda de mis abuelos maternos, en concreto la imagen del piano, el piano que se ubicaba en una pieza lateral, no pequeña, adosada a aquella gran habitación llamada “la galería”. Un piano ante el que nunca vi a nadie sentado y, que yo, de modo casi furtivo, me atrevía alguna vez a tocar, torpemente. Muere mi abuela, queda sola tía Emmy y, poco a poco, va desprendiéndose de las cosas de valor, quedando el piano para el final; no porque sintiera por él especial apego sino por el limitado interés de los anticuarios hacia un mueble de mal transporte, peor almacenamiento y difícil venta. Jim Nashe consiguió cuatrocientos cincuenta dólares; Emmy Lerín no conseguiría mucho más.
domingo, 18 de marzo de 2012
Aragonán
Una historia sólo relatada de palabra, en charlas y mesas redondas, que se inicia con una llamada telefónica recibida pocas semanas después de la publicación de la novela Níquel. Alguien, con voz aterciopelada, pregunta si habla con Francisco Ferrer Lerín y, al decirle que sí, pasa a identificarse como El Gran Masturbador de Aragón. Llama para darme las gracias por haber escrito la novela Níquel, el primer libro que le ha permitido masturbarse tres veces durante su lectura, aclarando a continuación que no fueron tres veces sino muchas más, eso sí concentradas en los tres pasajes proclives, según él, al ejercicio de dicha práctica. Le agradezco el cumplido y quedamos tan amigos. Al cabo de un tiempo, en una recepción en Zaragoza, un caballero viene a mi encuentro y se presenta como XXX, señalando, no obstante, que ya nos conocíamos telefónicamente, pero que en aquella ocasión sólo me facilitó su nombre postizo. Me entrega una tarjeta de visita, convencional, sin tratamientos, y dice que en su casa de Huesca tiene una colección de estatuillas eróticas que podrían interesarme. Nos despedimos. Y, hará una semana, el día anterior de un viaje a la capital de la provincia por cuestiones tributarias, decido, irreflexivamente, llamarle. Marco su número de teléfono fijo. Tardan en descolgar. Pero, al fin, surge la voz atercipelada. Le digo quién soy y él, de modo atropellado, balbucea algo así como: ¡hombre Ferrer, qué alegría, ahora mismo le atiendo, es que precisamente me estaba masturbando! No sé si por homofobia o simplemente por higiene, suelto el auricular, y cuelgo. Un titán, sin duda, pero no he querido volver a saber de él.
jueves, 15 de marzo de 2012
Humor
Sería 1973. Acababa de publicar, en Papeles de Son Armadans, el relato biográfico (prosa poética según Carlos Jiménez Arribas) “Rinola Cornejo y el Estrangulador de Boston”, cuando cierto compañero de universidad me entrevistó para una revista literaria que él dirigía. Parece que vea la escena: sentados uno frente a otro en unos sillones de eskay del bar Don Pancho de la Travesera de Gracia de Barcelona, la mesa repleta de folios y, en su mano regordeta, una primitiva grabadora que funcionaba a tirones. De la entrevista, de la que no conservo prueba, sólo recuerdo la insistencia con la que el entrevistador, hoy reconocido y pulcro poeta canario, me preguntaba acerca del tono humorístico que flotaba en ese y en otros trabajos míos; el hombre no lo entendía y, quizá, no lo toleraba. Luego, no sé exactamente cuándo, conocí las declaraciones de mi ídolo Jorge Luis Borges sobre la inconveniencia de incluir chistes e ironías en la literatura, reservándolos para tertulias y otros intercambios orales. Quedé marcado; yo no contaba chistes (no he contado nunca, ni sé contarlos ni recuerdo siquiera uno si tuviera que hacerlo ahora) y el humor que el vate insular me atribuía no era el humor al uso, quiero decir que no era el humor chocarrero y obvio de otros escribanos pero, estaba claro, en mi escritura había un elemento no canónico que podía obrar en la dirección del desprestigio a la hora de evaluarla. Menos mal que ayer comprobé, en los Apuntes Biográficos sobre Joseph Haydn, de su coetáneo Georg August Griesinger, traducidos, prologados y anotados por mi amigo Luis Gago, que los genios también pueden ejercer el humor aunque sea, en el caso del príncipe de la armonía, en un campo, el de las pantomimas, bromas gordas y picardías inocentes, que no es el mío.
lunes, 12 de marzo de 2012
¿Es la simetría una exigencia de carácter burgués?
Al hilo de Entre la
inspiración y el proyecto. La zona intermedia de Jesús Martínez Clarà, mi
actual libro de cabecera, surge un comentario sobre el modo de colgar los
trapos de cocina. Señalo la dificultad, la prevención, casi el dolor, en las
fases del proceso de avance y entrada en la cocina ante el posible espectáculo
de dos trapos colgados asimétricamente en los tres ganchos situados junto al
frigorífico. El desasosiego, la perentoria necesidad de colgarlos “bien” (un
gancho libre en medio), anula cualquier satisfacción posterior; además existe el
temor de que en unos minutos vuelvan a estar agrupados (a derecha o izquierda,
da igual) dejando un gancho desnudo en uno de los extremos. Leo compulsivamente
a Jesús Martínez a la búsqueda de consuelo.
“En los grabados de los
libros del monje benedictino del SXV Basilii Valentin (...) como en toda la
iconografía alquímica, la simetría marcada por la relación entre dos ámbitos:
arriba y abajo, derecha e izquierda, crea una similitud entre unas coordenadas
espaciales que se convierten en un pilar hermético repleto de claves y sujetas
a todo tipo de interpretaciones. (...) El antiguo concepto griego de simetría
alcanza una cota alta, una cima en los mosaicos y mausoleos paleocristianos de
Rávena y Bizancio. (...) En estos mosaicos actúan dos tipos de mimesis: una
horizontal en la propia distribución de las figuras en el espacio, y otra
vertical reflejo de la divinidad en el mundo. (...) Una estética de lo asimétrico
sería impensable en las etapas fundamentales de la historia del arte occidental
(...) sin embargo caeríamos en una negación de principios científicos y
estéticos al no reconocer el papel de algunos argumentos que cuestionan el
papel exclusivo del ideal de simetría. La naturaleza ofrece modelos de conducta
(...) que no están sujetos a la mimesis, ni a la simetría. (...) En el arte
chino o japonés la habitación del té se considera la casa de la asimetría.
(...) El tema central es pues la fricción, la lucha o la aceptación de la
perturbación que nos pueden crear los agentes asimétricos.”
domingo, 11 de marzo de 2012
Fractura e integridad
Uno
de los textos más polémicos del libro Edad del insecto es el titulado
“Poema de Seferis con tres versos incompletos por rotura de la cuartilla”. Se trata de la transcripción de una
poesía mecanografiada en una cuartilla a la que le falta una esquina. El
título, que remite a la totalidad del contenido de la página del libro, se
presta a confusión ya que, visualmente, sirve también de título del poema,
carente de este adminículo. Tampoco consta el nombre del traductor y el nombre
de la fuente. Edad del insecto será publicado por Leteradura en otoño de 2013.
Como dice Jesús Martínez Clará, en La zona intermedia, ‘la fractura’ nos produce ‘un profundo malestar pues es cierto que tenemos una irresistible tendencia hacia lo unitario’. Quizá esta sea la razón por la que “Poema de Seferis con tres versos incompletos por rotura de la cuartilla” produce incomodidad en el lector, y la búsqueda de esta incomodidad sea el motivo de su inclusión en Edad del insecto, breviario provocador.
Como dice Jesús Martínez Clará, en La zona intermedia, ‘la fractura’ nos produce ‘un profundo malestar pues es cierto que tenemos una irresistible tendencia hacia lo unitario’. Quizá esta sea la razón por la que “Poema de Seferis con tres versos incompletos por rotura de la cuartilla” produce incomodidad en el lector, y la búsqueda de esta incomodidad sea el motivo de su inclusión en Edad del insecto, breviario provocador.
sábado, 10 de marzo de 2012
Cintas progresivas
Estos son los hechos: un
bromista coloca una cinta cada día más gruesa en el interior del sombrero de
una persona que acaba suicidándose al creer que la cabeza le está creciendo. El
problema reside en saber quién es el autor de esta emocionante historia. Podría
tratarse de un cuento de César González Ruano. Pero no. He consultado a los
mejores especialistas en la obra del escritor falangista y nadie lo da como
suyo. ¿Y si no fue Ruano...? He consultado a los mejores especialistas en relatos
breves. No tienen ni idea. ¿Habré sido yo? ¿Lo habré imaginado en una tarde de
póquer, en una de esas tardes en que no vienen cartas y quedas ahí flotando en
medio de una nube?
lunes, 5 de marzo de 2012
Ya saben
Ya saben. Domingo tarde. 501
colapsada. Estoy en el porche, en el chalé de El Bosque, en Villaviciosa de
Odón. Han encendido los faros y el reguero de luz permanece inmóvil. Calculo. Un par de horas. Pero aquel día algo debió de ocurrir. Una explosión, según Mariajo. A las once, todo estaba igual. Yo ya,
intranquilo. Los coches parados, pocos con las luces encendidas. La radio no
iba. Tampoco la televisión. Tampoco el móvil. A las doce, la
oscuridad era total. Pero de allí llegaba el único sonido, el rumor de algún
motor. Salté de la cama. Las siete y cuarto. Tenía junta a las diez. Fui a ver
la autovía. Despejada. Me duché. Desayuné algo. Me vestí. Y a las ocho en punto
salía del garaje. Seguía sin tráfico. ¡Qué raro un lunes y a aquella hora! Eso
sí, en todo el trayecto, los arcenes ocupados. Por grúas. Por ambulancias. Por
coches fúnebres. Retiraban vehículos. Retiraban heridos. Retiraban cadáveres.
La noche aciaga, para algunos. Yo llegué muy bien. Jamás viajé tan cómodo.
miércoles, 29 de febrero de 2012
domingo, 26 de febrero de 2012
Poliantea
Acabo de recibir de manos de
su autor, Jesús Martínez Clarà, el
libro Entre la inspiración y el proyecto. La zona intermedia, un volumen
de 254 páginas, letra pequeña y gran riqueza argumental, que dispone de las
características suficientes para ser considerado una poliantea, una abundante
fuente de información que se aborda desde numerosos ángulos. Dice Martínez
Clarà en la presentación de la obra que el volumen es diverso ya que, por un
lado, trata gran variedad de propuestas artísticas y, por otro, responde a los
estímulos de compañeros y alumnos del centro en el que ha desarrollado su labor
a lo largo de los últimos treinta años. Transcribo a continuación el primer
párrafo del trabajo titulado “El diseño y sus efectos” que tiene mucho de seguimiento
de la realidad del arte a través de peculiares pesquisas.
Después de leer The Remains of the Day de Kazuo
Ishiguro supe que cuando dejamos entrar un nuevo objeto en nuestra vida, esta
puede cambiar hasta límites insospechados. Un moderno cortador de verduras, una
silla o, cualquier lámpara, una figurita barroca, los siempre imprescindibles
útiles de mesa o un juego de té, de plata bien brillante, tienen la facultad de
cambiar el rumbo de la historia, de hacernos más felices o más desgraciados. La
novela de Ishiguro nos presenta un momento difícil en Europa, la posible
alianza de un sector de la aristocracia política de Inglaterra que seducida por
el nazismo propone un pacto de guerra con Alemania. La figua del mayordomo
Stevens, al servicio de uno de los conspiradores, es tratada aquí, como ejemplo
de dignidad, estoicismo y sabiduría en el trato con los objetos de la casa. Es
sabido que entre las virtudes principales de los buenos mayordomos, se
encuentra la de conseguir una plata bien reluciente y para lograrlo cada uno
tiene su secreto mejor guardado; Ishiguro propone en su novela que en un
momento de toma de decisiones , en las que la vida o la muerte de tantos
jóvenes estaba a punto de decidirse, algo tan “insignificante” como el brillo
de una tetera hizo cambiar por completo el estado de ánimo de lord Halifax en
su conversación con von Ribbentrop e influyó definitivamente en la toma de una
decisión histórica.
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