viernes, 30 de julio de 2010

La soledad de Bombillón

Se cumple ahora un año de la muerte de Bombillón. Bombillón el fotógrafo. El fotógrafo animalista del que conservo dos obras suyas, dos retratos estremecedores. El primero es un plano frontal de un alacrán cebollero, esa bestia menuda, vigorosa, que remeda a la perfección a un perro de presa y de la que Bombillón era admirador irreductible, en parte, según me dijo, porque gracias a ella consiguió el único notable en sus estudios al enumerar, en un examen de ciencias naturales en que se pedía citar un insecto ortóptero, varios de los nombres que recibe en nuestra patria: alacrán cebollero, cortón, grillo real, grillotalpa, y otros que ya no recuerdo. El segundo es terrible. Un caracol recién aplastado pero aún vivo es devorado, al alimón, por una gran babosa negra y por una caracola, ese gasterópodo del que se acostumbra a encontrar su concha cónica vacía pero que rara vez se puede ver completo y menos en labores canibalísticas. Bombillón dejaba su alma en las imágenes. La soledad suicida del alacrán cebollero salido de la cuneta herbosa tras la tormenta e inmortalizado en el punto en el que se dispone a cruzar la carretera y la soledad indefensa del caracol de huerta con la cáscara hecha trizas y un resto de vida débil ofrecida a la voracidad de dos teóricos amigos de la familia, eran formas de su soledad. ¿Nos estará fotografiando, como nuevos animalejos, desde la soledad celeste?

martes, 27 de julio de 2010

Raro fenómeno

Fue ayer por la mañana al bajar a la calle cuando noté la primera conmoción. Mi cabeza giró violentamente hacia la derecha, rebotó hacia la izquierda y luego volvió a su posición inicial, mirando al frente, al quiosco al que me dirigía para comprar la revista de crucigramas. La verdad es que todo fue muy rápido y no dejó consecuencia alguna. Por la noche, tras encerrar el coche en el garaje, caminaba hacia casa muy tranquilo cuando sentí un cosquilleo en la nuca y, de repente, la cabeza empezó a ir de un lado a otro, algo caída al principio pero situándose en un plano medio, por la fuerza centrífuga, a medida que aumentaba la velocidad de ese movimiento pendular horizontal. Me quedó un ligero dolor muscular a nivel de las cervicales. En el día de hoy he tenido, hasta este momento, sólo un episodio, pero diferente, diferente porque los movimientos han tenido un acompañamiento si no musical sí al menos acústico y, también, una señalización visual de gran efecto: la oscilación anteroposterior (barbilla golpeando el esternón, coronilla golpeando la parte alta de la espalda) se producía entre bramidos nasales como de corzo y destellos azulados en los pabellones auditivos. Espero, con impaciencia, la sesión vespertina. (Mi amigo y vecino, el cameraman Jorge Ordaz http://jorgeordaz.blogspot.com/ , consigue tres instantáneas del primero de los procesos en las que se comprueba cómo se modifica mi cara según la posición que ocupe: cuando gira a la derecha es la cara de un caballo, cuando gira a la izquierda es la de un perro y cuando está de frente es la de una mujer.)

jueves, 22 de julio de 2010

Nápoles - Montefrío





La emoción conseguida al encontrar parecidos iguala o supera la emoción procurada por la forma en sí, por la circularidad perfecta de las cúpulas.


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Imagen de Montefrío (prov. Granada) y hallazgo del parecido: Antonio Erena.

lunes, 19 de julio de 2010

La ausente

Hablaban. O hablábamos. Es difícil saber si yo narraba el sueño o si formaba parte de él. Un grupo de hombres y mujeres sentados en torno a una mesa con inequívoco aspecto de profesores de instituto dirige sus invectivas hacia alguien ausente pero de indudable importancia en el organigrama del centro. Acabo de despertarme y, pese a lo inmediato, no logro fijar el escenario. Se desvanece lo soñado. Ahora, sin embargo, aparece una imagen de ella, el sujeto de la reunión, no sé si fruto de mi conocimiento personal o de las conclusiones que extraigo tras presenciar el cónclave. Se trata de una señorita de agradable aspecto que rondará la treintena. Hago un esfuerzo y recupero un plano general en el que creo reconocerme sentado en un extremo de la mesa. Es un aula habilitada para seminarios y que se halla sumida en la penumbra. Apenas tomo la palabra. Debería haberme implicado más. Defendido a Laura. Para mí siempre fue una persona importante. Si tengo valor la llamo esta tarde. Pero, ¿aún vivirá? ¿Y yo?

viernes, 16 de julio de 2010

Hombres extraordinarios, 4

Los conciertos de dulzaina de la corte del príncipe Xian del Reino de Chu tenían fama por el elevado número de músicos que tocaban al unísono y por el elevado sueldo que recibían. Por esta razón un letrado llamado Nuang solicitó un puesto en la orquesta y el príncipe, fascinado por su simpatía y don de gentes, se lo concedió. Muerto Xian le sucedió su hijo Min al que le gustaban los solos por lo que Nuang pensó huir pero, tras meditarlo, pidió audiencia al príncipe y le confesó que nunca había tocado la dulzaina, que llevaba veinte años simulando que lo hacía y que ahora, adquirida la experiencia en muecas y gestos, se ofrecía a su alteza para interpretar solos silenciosos en las escuelas de sordos del Reino. El príncipe Min aceptó la oferta y, pasado un tiempo, cuando Nuang empezó a notar los estragos del reuma, lo llamó a palacio, le agradeció sus servicios e hizo decapitarlo.

miércoles, 14 de julio de 2010

Maestro Kapuscinski

Cogían los peces, que saltaban sobre una mesa larga chorreando agua, les golpeaban la cabeza con una pesa, los vaciaban a la velocidad del rayo y, con un movimiento brioso del brazo, lanzaban las vísceras al golfo. A aquel sitio acudían en tropel infinidad de peces para abalanzarse sobre los desechos. De madrugada, los pescadores los cogerían en sus redes y los arrojarían sobre su resbaladiza mesa, directos al degüello.

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Viajes con Heródoto, 2004.

martes, 13 de julio de 2010

Superdotados, 1

Cintia López, secretaria, prolonga la vida de los bolígrafos hasta extremos impensables; sus compañeros de oficina le pasan estas herramientas cuando empiezan a fallarles.

Dositeo Turmo, maestro herrador, tiene supervista, ve cosas de talla minúscula, cosas que nadie ve y que incluso algunos dudan de que existan.

Nolasco Bermo, “Polilla”, y Senén Pérez, “Patarra”, manijeros del cortijo cordobés Salsipuedes, imitan el bufido del búho real, el arrullo de la paloma torcaz y la voz de las mujeres que agonizan durante el puerperio.

Lurdes y Glorieta Sanagustín, “Las Princesas”, hermanas, empleadas de la zaragozana fábrica de galletas Patria, acumulan en sus labios tal cantidad de carmín que vistas de perfil no desmerecen de los indios botocudos.

Mateo Centolla, “Pitorro”, jugador de guiñote del Círculo Oscense, acaba de publicar un opúsculo en el que enumera las tretas gracias a las cuales consiguió un accésit en el Primer Concurso Nacional de Ingestión Rápida de Bizcotelas y Cráneos de Conejo Doméstico celebrado esta primavera en Larva, provincia de Jaén.

domingo, 11 de julio de 2010

Varios 4

“Ha muerto El Añejo”. (Conversación telefónica)

“No permitas que te vean sangrar”. (Manual de defensa personal)

“Es un Jonda”: Aurora Egido Martínez dixit refiriéndose al Honda de una amiga.

“Manatán”: Luis Zubero Claver dixit refiriéndose al filme de Woody Allen.

“Más limpio que una pantera”: Ziva David dixit (en NCIS, versión doblada al español) siendo reprendida por Tony DiNozzo que le aclara que la expresión correcta es “más limpio que una patena” a lo que ella pregunta “¿y qué es una patena?” y él, que no lo sabe, escurre el bulto con una sonrisa de superioridad.

“Está foteando la Peña Oroel”: un hombre se lo comenta a su hijo al pasar andando por un camino desde el que observo con prismáticos las aves que sobrevuelan ese macizo.

“Con esos aparatos ven a través de los cristales” le dice un paisano a su mujer, a lo que ella pregunta: “¿son maquis?”. (Años sesenta, me aproximo a pie a una casucha solitaria cerca de Igualada, en la provincia de Barcelona. Voy de prospección ornitológica en compañía de Alejandro de Juan, ambos con prismáticos en bandolera. Está claro que el personaje aunque dijo “cristales” quiso decir “paredes”)

“Casi todos los maquinistas hemos arrollado a alguien”. (En la prensa)

domingo, 4 de julio de 2010

Grupos, 2


























Un óleo socialmente inaceptable (1863) y psicológicamente
imposible en el que sorprende el gran parecido entre la mujer
desnuda y el hombre de su izquierda. Lo interesante es saber
que la mujer desnuda dispone del cuerpo de Suzanne Leenhoff,
esposa de Manet, y del rostro de Victorine Meurent, modelo
habitual del pintor, y que el hombre de su izquierda es
Ferdinand Leenhoff, hermano de Suzanne; de ahí parece
lógico esperar similitud en sus cuerpos (de hecho lo hay
en l’allure, el porte, la compostura, el aire) pero no en
sus caras que, sin embargo, son prácticamente idénticas.

viernes, 2 de julio de 2010

Grupos, 1



















La familia Pongio comerciaba en el sector de las gallinas infernales
y gozaba de posición desahogada.
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Archivo Fran Ferrer

miércoles, 30 de junio de 2010

Errores vulgares

Robin Robbins señala que Realdo Colombo, en De re anatomica (1559), considera que el enrollarse y desenrollarse del prepucio durante el acto sexual produce un placer infinito del que las mujeres judías están privadas bajo la ley del Antiguo Testamento. Pero Robbins añade que el deseo de cópula de las mujeres judías con varones cristianos puede obedecer a simple esmegmafilia.

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Nota al capítulo “De los judíos”, del tratado Sobre errores vulgares o Pseudodoxia Epidemica (1646) de Thomas Browne, en el que se diserta sobre el supuesto hedor de dicha raza y su condición circuncisa. Utilizo la edición, abreviada y anotada, de Daniel Waissbein; Siruela, Madrid, 2005.

Try One




















Archivo Fran Ferrer

martes, 29 de junio de 2010

Hombres extraordinarios, 3

Escenario: en la calle, frente al portal, esperando a que salgan (que se vayan, que dejen el piso) para cobrarles. Gestos: saca la mano derecha del bolsillo del pantalón sujetando un fajo de billetes doblados por la mitad, liados o no con una goma y, cuando el inquilino paga, incorpora los nuevos billetes al fajo con un movimiento rápido y certero. Reflexión: parece que el sentido de arrendar no sea conseguir un beneficio económico sino permitirle actuar con maneras cinematográficas ejerciendo de cobrador, representando el papel archisabido del individuo frío, hosco, de mediana edad, mirada mortecina, que recauda para él o, casi siempre, para otro. Final del proceso: no necesita buscar, ha corrido la voz y le llueven ofertas por doquier; enfundado en un terno oscuro no raído pero sí con sospechosos lamparones, camisa arrugada de cuello blando, corbata anodina malamente anudada, se le puede ver entregado, blandiendo los billetes, agachando la cabeza al contarlos, en pleno trabajo, no ya para él, para todos los que tengan a bien encomendarle la tarea del cobro, sin comisión, complacido al ejercitar esa faena y no por presumir de la propiedad de un sinnúmero de inmuebles como apunta el malicioso ignorante de turno

domingo, 27 de junio de 2010

Hombres extraordinarios, 2

Imagen fundamental: Sánchez sale de casa todas las mañanas tras el desayuno, perfectamente caracterizado de alto ejecutivo, rumbo al trabajo inexistente; en qué ocupa esas horas de supuesta oficina y cómo consigue aportar a la unidad familiar el equivalente del sueldo son cuestiones secundarias como también lo es la imagen del regreso vespertino con signos de agotamiento y la enumeración de las vicisitudes diarias.

Sin embargo una de esos componentes secundarios deviene principal para un fortuito observador. Sánchez recorre a pie todos los días varios quilómetros por una solitaria carretera de montaña pero, sin que él lo sepa, esa vía rodea la base de un montículo desde el que realiza prospecciones naturalistas y meditaciones trascendentales un ornitólogo-escritor. No sabemos a donde se dirige el falso gerente ya que en un punto el camino traza una cerrada curva y su figura desaparece pero, con el buen tiempo, se le ve caminar con el torso al aire, guardadas en el attaché que balancea con notable ritmo la americana, la camisa y la corbata. Tampoco sabemos cuándo regresa, en el supuesto que lo haga por la misma ruta. La diaria peripecia del farsante, distorsionada por la soledad y la exigencia épica, ilumina al vate y le ayuda en la composición del poema “Octavio James 2” recogido en Fámulo que, a su vez, conforma la entrada http://ferrerlerin.blogspot.com/2008/12/la-carretera.html

Hombres extraordinarios, 1

“Kramer uses a bathroom in a office building and just begins working there.” (Epguides, sumario del episodio 137 de Seinfeld.) Cosmo Kramer se pone a trabajar en una empresa sin cobrar, sin estar contratado, sin que nadie se lo pida, con naturalidad, sin reflexión alguna, sin premeditación. Extraviado por los pasillos tras salir de los servicios, se añade al flujo de empleados que tras la hora del almuerzo van incorporándose a sus puestos. Como uno más entra en un despacho, se sienta ante una mesa y adquiere desde ese momentos los hábitos de cualquier ejecutivo. Le vemos trajeado, con una cartera bajo el brazo, madrugador, entregado, cumplidor, hasta que pasado un tiempo -¿unas semanas?- es llamado al orden por el jefe: no está contento con él, su rendimiento es catastrófico; Kramer sin inmutarse arguye que, realmente, lo que sucede, es que él no trabaja allí, y el jefe contesta, con total parsimonia, que él ya lo sabía.



Dejando aparte el chusco desenlace la historia es ejemplar. El personaje del impostor, del simulador, del intruso, tiene un gran arraigo social. Pero se trata, en general, de acciones “interesadas”: colarse en un cóctel, en una boda, en un espectáculo; cohabitar con la mujer de un hermano al abrigo de la oscuridad del dormitorio; incluso ocupar un puesto de trabajo de rango superior aprovechando una ausencia, como Melanie Griffith en Armas de mujer. Pero Kramer se mueve por simple mimetismo, desarrolla una labor de imitación de gestos, actitudes, atuendo, que lleva en sí misma la gratificación: una complacencia de índole actoral, de pura filigrana artística. Porque estamos hablando de una estirpe de hombres que nunca pensaron que el dinero pudiera llegar a través del trabajo, que no reconoce como lógica la relación causal entre empleo y salario (como no la hubo entre cópula y embarazo, para muchos de nuestros congéneres, hasta tiempos recientes).

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"Kramer", en la sección 'Facsímiles' de Papur.

jueves, 24 de junio de 2010

miércoles, 23 de junio de 2010

Iberia





















Las intensas lluvias de los últimos años han sacado a la luz parte de la muralla ibérica de Benzalá, la antigua Batora de los turdetanos, en Torredonjimeno (Jaén), al arrastrar la capa de tierra que la cubría.

Información y fotografía: Antonio Erena Camacho.

domingo, 20 de junio de 2010

A la deriva




























"Adrift" (2008). Julie Speed (Chicago, 1951).
Ver también la cubierta de The Oval Hour en
http://ferrerlerin.blogspot.com/2010/06/huso-horario.html

domingo, 13 de junio de 2010

Hallé la semimona





























Por fin. Tras varios meses de intensa búsqueda hallé la semimona. La que me acompañó durante décadas en ensoñaciones y desvaríos. No la semimona del profesor Eduardo sino la primera, la semimona de mi infancia, representada en un grabado de un manual sepultado por otros en el fondo de una caja situada en el almacén de la Gran Vía madrileña. ¡Qué libro! ¡Espléndido! Historia Natural Popular; Biblioteca Hispania; Editorial Ramón Sopena, S.A.; Provenza, 95; Barcelona; 1947. El autor Celso Arévalo: Catedrático de esta Enseñanza en el Instituto del Cardenal Cisneros, Jefe de Sección del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Consejero de Caza y Pesca del Ministerio de Fomento. En la cubierta, en relieve, aparece una imagen a todo color de un tigre de Bengala; en la guarda mi nombre a lápiz, subrayado, en limpia caligrafía materna.

sábado, 12 de junio de 2010

Huso horario

























La hora oval, Francisco Ferrer Lerín, Barcelona, 1971.
The Oval Hour, Kathleen Peirce, Iowa, 1999. (Premio William Carlos Williams, 2000)