lunes, 30 de noviembre de 2009

La Tulipe, y demás.

Julio/Agosto de 1980. Calima sobre Madrid: 39 grados. Un reloj de arena en la garganta. Flaneur de los libros reconvertido en antólogo. ¿Qué fue de mi vida? Primeras entrevistas, charlas. Discusiones con Fanfán. A punto estuve de romper el pacto. Por fin, cede la doncella. Una antología de poemas, no de autores. El orden deberá ser el del año de su publicación, de la publicación de cada uno de los poemas seleccionadados. Al fondo, Tinianov, Gadamer, Jauss, Eliot... Algunos más. Cada lector reescribe la historia literaria. La hace suya. Se la inventa. Todos los poetas saben que también son sus lecturas. La experiencia vivida y la simbólica llenan todos poemas y libros de la Biblioteca Nacional. Pero, ¿por qué nacional? Fanfán y Omar llegan a un acuerdo. Cede la doncella de nuevo y la pareja, asfixiada, sube por Claudio Coello como una sola serpiente de papel. En esa calle histórica tiene su sede la Editorial Alhambra. El flaneur no recuerda un edificio menos parecido al Lazarillo. El ascensor funciona. Se firma el contrato definitivo. La decisión: Fanfán se ocupará de las relaciones públicas y Omar será el machaca. Vale. A las nueve en punto, cada mañana, Omar llega en góndola a la puerta de la Biblioteca. Un par de monjas civiles custodian la entrada. Tras el registro pertinente, la gran sala: algo así como un campo de fútbol repleto de archivadores. Cada noche, a las nueve en punto, sale Omar y cruza medio Paseo de Recoletos. Sólo medio. Un banco nunca está lejos. Omar se tiende un buen rato en el primero que encuentra cada noche, hasta volver a casa de Fanfán. Fanfán, ¿qué hacíamos tú y yo antes de conocernos? Lerín tiene que estar en esta antología, dice Omar. Nadie me sabe dar su dirección actual. Nadie parece tampoco tener el primer libro de Francisco Ferrer Lerín, De las condiciones humanas, publicado en 1964, aunque escrito en el sesenta y dos. En la misma colección en la que Gimferrer había publicado Mensaje del Tetrarca. Sospechas. Infundaciones. Pero Omar se enterará veinticinco años más tarde. Al final de todas estas pesquisas, alguien, tal vez Talentos, me proporciona el teléfono de Lerín. Al parecer a Talentos se lo dio Félix Lengua de Cal. Pero no recuerda, no recuerdo. Este número es el de Jaca. Allí está ahora Paco, le dice, le dicen. ¿Por qué en Jaca?. Curas y ejército. Fronteras. La leyenda "Lerín" ya se había extendido. Omar vuelve a Lixia y desde allí logra hablar, no más de cinco minutos, con Francisco Ferrer Lerín: el permiso para que sus poemas puedan ser publicados unos meses después, en 1981. Poesía española contemporánea (1939 1980). Selección, estudio y notas de Fanny Rubio y José Luis Falcó. Se publicó con una extensión que fue aproximadamente la mitad de lo que era. La parte del "Prólogo" atribuido a Omar fue manipulada. ¿Por quién? No asistí a la presentación. Omar había leído a Lerín en 1971: La hora oval, en la colección de poesía Ocnos. No había olvidado aquella lectura, ni el título. Lo que encontró en La Oval: unos poemas que esperaba hacía tiempo. Cuatro años quizás. Durante su adolescencia había probado un poco de todo. Es un decir. De Thomas Man a Pío Baroja, de Salgari a Valéry, de Campoamor a Tristan Tzara porque la fiebre canta en los alambres mentales. De Joyce a Cernuda. Y Unamuno. Se había enamorado perdidamente de algunos poetas surrealistas que había encontrado en la Antología de la poesía francesa contemporánea, del poeta Manuel Álvarez Ortega, cuya poesía fue entonces de su gusto. Y de los manifiestos surrealistas de Breton. Y de Artaud. Pero también de Apollinaire y Larrea: Por las carreteras cinemáticas/en aquel automóvil,/ íbamos filmando. Y del gesto pugilístico y suicida de Cravan. Golfo de México. Tal vez encontró en La hora oval, decía, lo que estaba esperando y que los novísimos, pese a la memoria mancomunada, pastiches y collage, no le habían ofrecido. Al menos, no del todo. Se encontraba delante de una poesía que le pareció radical como el deseo y no una especie de amalgama reciclada (eso sí, muy bien reciclada, aunque confusamente presentada): una amalgama que, en general, carecía de aquel espíritu vanguardista que por entonces le atrajo. Aunque la vanguardia, piensa Omar que se dijo Omar, puede que sólo sea una un estado de ánimo. Un carácter. Un ojo. No, con ello no pensaba ya en las vanguardias históricas, sino en la posibilidad de escribir, en el marco de las décadas del sesenta y setenta, desde una mirada vanguardista, desde un punto de vista (es decir, desde una moral) vanguardista, desde un territorio de libertad y humor, (el humor, ese motor del mundo, dice Lerín), suficientemente alejados de paradigmas congelados y cánones artificios. Amén. Seguramente fue eso lo que Omar encontró entonces en aquella primera lectura de La Oval y por eso quiso que Lerín estuviese en aquella magna antología. ¿Sólo por eso? Olvidaron mi acento./Borrada la andadura/Quemaron mi nombre. Suficiente, desde luego, pero no sólo. Más tarde, Fanfán, El tiempo y una mujer nos separaron. En posteriores lecturas de La hora oval, fue encontrando más cosas. La calle de la risa, pero también El consejo de los rostros. Y entonces le gustó especialmente la confusión genérica que la poesía leriniana había levantado. Revulsión. De hecho, Omar explicaba genología. Cuánta aspereza, ya entonces. El tiempo y una mujer nos separaron. La fantasía conquistada. Críticos y Abogados de pleitos divinos ¿Cómo debe leerse lo que ha publicado Lerín bajo el rótulo poesía? ¿Como poesía? ¿Como relato? ¿Como texto dramático? ¿Como guión cinematográfico? ¿Como qué? ¿Y cómo leer Níquel, la novela de Lerín? Definitivamente, ¿porqué "se debe¨? En aquel tiempo sedujo a Omar una ilusión: leer los textos como textos, como propuestas abiertas no sólo al Dios del Sentido, sino también a su ubicación o no en el marco imposible de los géneros literarios. Chata genología. Noches lúgubres. Cadalso. La Celestina. Noticias de yerros cometidos en olor de santidad, leyó en Lerín. Dicen que la luna es el sol de los pobres. Pues bien, tuvieron que pasar años para que aquel desterrado o espía publicara un nuevo libro en el que seguía persiguiendo y anotando crímenes y metamorfosis. Dieciséis años más tarde, aparece Cónsul. En 1987. Omar no sabe todavía si se trata o no del libro más maduro de Ferrer Lerín, como se ha dicho. Tal vez sí, pero en ¿qué sentido? Tampoco ve muy clara esa "nueva" unión entre bios y grafos, pues piensa que estuvo en la poesía leriniana, ya se ha dicho, desde el principio. Bueno, quizás ahora más explícita. Bios y Grafos. Hay algo así como dos tipos de poetas: los que escriben para saber algo de sí mismos y del mundo, y descubrirlo a través del proceso, y los que, antes de ponerse a escribir y al ponerse a escribir, ya lo saben todo. Lo que no se explica Omar es el porquéparaqué de estos segundos. ¿Para terminar conta.constatándose? Poema es esto y esto y esto. Y esto que nace en mí en calidad de entrega, que existe porque existo. Y porque ambos podemos dejar correctamente de existir. La experiencia de la escritura y no sólo la poesía de la experiencia. Oí gritar Frenk Frenk y comprendí de qué se trataba. La imaginación de Lerín es verdaderamente poética. Creadora. Basta con echar un vistazo a cualquiera de sus libros y padecer la angustia de lo original, más que la de las influencias. Lerín desterrado de Siete novísimos poetas españoles. ¿O es quizás por eso? Sí y no. Sí, por la época, el lugar. Y no, porque Lerín escribe desde su cuerpo, desde la patrística iconoclasta que él mismo ha levantando. El cuerpo es el territorio de la memoria. En él están tatuadas las huellas de todos nuestros pasos. De ahí a los versos de "Homenaje a Perse", que está en el pórtico de Las condiciones humanas : Pero si prefieres balancearte con los remolinos del nuevo día / asciende a las cimas donde sólo reina el olvido y tus pasos serán descontados. Olvidar para escribir. Escribir los pasos descontados. La escritura como metamorfosis. La metamorfosis como crimen. Siempre hace falta un muerto. Su cadáver. Aquí está apoyada la vieja máquina Kodak. Instantánea. Pero ya me he referido, líneas más arriba, a todo esto. Claro que Omar sólo pudo leer completo el primer libro de Ferrer Lerín, De las condiciones humanas, cuando apareció la recopilación de su poesía en 2006: Ciudad propia. Poesía autorizada. El primero como el último, Papur. 2008. El imperativo biológico de la poesía. Parecidas sensaciones que la primera vez, cuando me entregué a La hora oval, piensa Omar. Es decisiva esta caricia. Lírico y burlón, lo dijo Corredor. Qué años cuando corría por la era. Lerín y los neologismos. Palabras inventadas, derivadas. Medias palabras. Túa. La fantasía de otra tradición. ¡Qué cielo más alto¡ Y por fin conozco a Lerín. En Jaca. Me habían invitado a participar allí en un curso urgente de verano: Poesía contemporánea: convergencias y divergencias. 10, 11 y 12 de julio. Fui y fue. Pero lo que Omar quería era conocer a Lerín. Tuvo suerte. Una mañana, en medio de una de las clases. Sigiloso. No sé por qué ya no nos separamos durante los días que estuve allí. Me llevó al Casino, seguramente para alimentar su leyenda de tahúr. Me enseñó los agujeros que habían dejado las balas de un guardia civil friolero (¿o fue un militar?) en las paredes de uno de los salones. Supe que su madre se apellidaba Lerín Falcó (como Omar) y tuvo la amabilidad de enviarme, en adjunto, el "Recuerdo de la Primera Comunión" de María Luisa Lerín Falcó, celebrada el 4 de mayo de 1924 (como ayer, cuando nos vimos de nuevo). Y más cosas. "Guárdeme usted el secreto, pero en realidad soy espía", le había dicho a alguien en Jaca hacía tiempo. Casualidades. Azar objetivo. Me gustaría creer. Termino. Omar les deja ahora con uno de sus poetas preferidos y con un estupendo amigo. Azúa dijo una vez que todos deberíamos tener en casa un poeta como Lerín, aunque sólo fuese para alegrarnos la vida. Así que aprovechen la oportunidad.

José Luis Falcó presenta a Ferrer Lerín
Universidad de Valencia 06/05/09

viernes, 27 de noviembre de 2009

Domicilios, 10
























Olvidaron tapiar un hueco del campanario. Y por ahí huyó.

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Gingival
Pág. 109

domingo, 22 de noviembre de 2009

Una pintura, 2





Ilustración y leyenda
del catálogo
de la muestra
VI CENTENARIO
DE LA FUNDACIÓN
DEL HOSPITAL DE
IGNOSCENTS,
FOLLS E ORATS
.
Museo de la Ciudad.
Valencia.
Febrero-Mayo 2009.
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Paciente alterado orinando
en un recipiente distinto
del orinal de su habitación
ante una enfermera.
Pintura al temple
en códice sobre medicamentos.
Siglo XIII.

Una pintura, 1



Ilustración y leyenda
del catálogo
de la muestra
VI CENTENARIO
DE LA FUNDACIÓN
DEL HOSPITAL DE
IGNOSCENTS,
FOLLS E ORATS.
Museo de la Ciudad.
Valencia.
Febrero-Mayo 2009.

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Padres deshaciéndose de niños
con deformaciones, según la
tradición grecorromana que
consideraba negativamente
al enfermo deforme.

Pintura de un códice francés.
Siglo XV.




miércoles, 18 de noviembre de 2009

Domicilios, 9























Cuando Cleiton Restif compró la casa no quiso saber que estaba en ruinas; le bastó ese leve y blanco detalle arquitectónico para decidirse. Ahora, a menudo recuerda, asomado al balcón, su larga reclusión en Dueñas; reclusión sólo alegrada por la visita de la pálida lechuza, vaticinadora irrefutable de la muerte de reos, y la llegada, de madrugada, al patio del penal, de un bando de ánsares grises que, como piezas de ajedrez, dibujan, sobre la nieve, movimientos letales.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Ternura y bidé

Otra vez. Lo ha hecho otra vez. Ferrer Lerín. Estaban esos libros, como mojones o lindes, De las condiciones humanas (1964), La hora oval (1970), Cónsul (1987), signando las décadas, marcando a los poetas el camino por donde no podía ir la poesía. Es decir, por donde necesariamente tenía que ir. Y luego el silencio, no sabemos si, más que elegido, impuesto. Estaba un puñado de poemas después, hallados al final de su obra recogida dentro de los muros de Ciudad propia (2006), como fuera de la ciudad, en el muradal de los ejidos, como encontrados de urgencia y escritos sin haberse encontrado. Una puerta de bisagras para cerrar su propia ciudad, su poesía completa, eso pensábamos. Y estaba también ese otro puñado de poemas, ese siervo o Fámulo que recoge las migas, da de comer al canario, come él mismo de su famulato, de las migas de esas migas. Empieza a cantar. Otra vez. Ferrer Lerín lo ha hecho otra vez, otra vez sale como con fórceps la poesía de donde no tenía que haber estado, del único sitio en el que, cuatro décadas más tarde, aunque nadie la espere ahí, ahí tiene que estar. Y ya no valen las retóricas antiguas, ni las máscaras antiguas, los personajes haciendo de autor, el autor deshaciéndose en los personajes. Porque este nuevo libro de Ferrer Lerín es el primero y el único, como si no quisiera que le buscasen más que en éste, hechas migas las migas del tiempo, la vida y la generación, no la literaria, sino la espontánea, ese mundo compartimentado en nombres y no en versos que le da la vuelta a la cansada tradición del número par y demuestra, de nuevo, que la poesía, como el Dios de Santa Teresa, está donde menos se cree que está, en el uno y lo primo, en ese 7 no armónico. Parece lo mismo pero no es lo mismo. Quizá nunca antes fuera tan valiente Ferrer Lerín en su búsqueda de claves biográficas, pues, incluso / abriendo, con violencia, / los ojos, / no consigo / que se vayan; ni tan perezoso o laxo en el ocultamiento de la repetida vez de su existencia (F. F.). Puestos los hurones literarios a sacar el conejo de la chistera, o del vivar, el verdadero bicho sale a borbotones, asoma la cabeza y ya no deja de salir, peludo y largo (Wodwo), pero con dientes en lugar de orejas, mustélido que no roedor. Como un poeta cortesano que sólo escribe cuando se le solicita, pero no entonces mismo, sino luego, un poquito más tarde, y nunca aquí, donde le dicen: Firma, sino en otro sitio, allí. Allí donde le dicen, cuando le dicen, que se calle. Ha hecho bien Tusquets en sacar este libro de Ferrer Lerín. ¿Un nuevo texto sagrado? ¡Y un cuerno, dice Ferrer Lerín, y se lo fuma como un puro! Un viejo texto pagano más bien, tan viejo como el mundo. Con su mismo latido. Un paso a dos sincopado, que no cansa puesto que no es sólo retozo, sino pozo también. De la voz. Hicieron bien los que le solicitaron al Arnaut Daniel de Jaca un libro más, un canto más. Pues le ha salido este otro canto. ¿No querían poeta? ¿No deseaban, ellos también al héroe? ¿No lo buscaron bajo los pinos, bajo los buitres, entre las piedras? Helo, helo por do viene, y no montado a la jineta, sino a pelo, sobre la tierra vaca, marcando de nuevo el ritmo. Por aquí no. Y precisamente por eso, por aquí sí. Porque incluso donde más se puede esperar que esté la poesía, donde la buscaríamos los más convencionales, ahí también está la poesía. Como en ese poema, el más reconocible para nosotros, sus más romos lectores, Almas de metal, que recuerda The Red Wheelbarrow, de William Carlos Williams, sólo que menos convocada, la poesía, digo, más ausente. Y sale a borbotones allí donde Ferrer Lerín sabe entrar con el bicho de su oído, un laberinto dentro de otro laberinto, buscándole las vueltas a una raíz para arrancar todo un árbol etimológico (Taf); o con una lupa en el mapa, atento a la verticalidad: Primera relación de enclaves propicios, propicios para la poesía, se entiende, para la nidificación o la muerte en éxtasis, por crucifixión o ahorcamiento, colgado de esas vigas, troncos de árboles y diversa mampostería que el poeta ha hallado por la geografía española. Porque, en efecto, poco queda en España, salvo un alfabeto de nombres, una reproducción a escala del Universo tan válida como cualquier otra, de Ababuj, en la provincia de Teruel, a Zuza-Lónguida, en Navarra. ¿Cuántos sentidos poseen los hombres? Oído y vista. Ternura y bidé, ésa es la receta de Ferrer Lerín para hallar la poesía. Toda una erótica del ocultamiento. Como esa imagen brutal de Roberto Bolaño en 2666: en el Gólgota, los ladrones crucificados junto a Jesús no están ahí para realzarlo, sino para ocultarlo. Quizá porque la visión total del dios nos abrasaría la mirada: Cremoso eres ¡San Dios! Y para que la poesía no nos coma las cejas, Ferrer Lerín la oculta con la gracia sustantiva del nombre. Por eso los significantes no tienen necesariamente que revelar el sentido, pueden también ocultarlo para que no explote ante nuestros ojos. Así la anécdota biográfica ocultará la biografía del poeta, para que no nos salpique. Ternura y bidé. Lavarse bien las partes en el río después del sexo. Las partes, para ocultar el todo, cuya absoluta faz quiere siempre ver el lector de poesía. ¡Qué pesado, el lector de poesía, lo quiere todo, y a cambio de nada, duros a pesetas en la era del euro! Y aquí se lo dan, la bolsa y la vida, la vida y la obra, Biografías, Paleografías, el poeta que fue y los libros que leyó; el hombre que pudo ser y los textos que se ha inventado. Calzada de Valdunciel. Las encantadas. Libro de los sellos. Regálale un libro y te escribirá otro libro. Dale un étimo y te sacará un idioma. Ponle delante una niña de trenzas rubias y pensará en un crimen perfecto, como en sus primeros libros, pero en vena lorquiana ahora (Quebrantahuesos). Donde no está la poesía, queda la antropología; donde acampó el ornitólogo, tiene su base el poeta. Parece lo mismo, pero no es lo mismo. Preguntas sin respuesta, pájaros en cadena, mucha ternura, usar después siempre el bidé, y un colofón canino para aquel poeta reseñado en Destino. Era en 1965, ¿recuerdan? Tantos años después. Y le salen las cuentas: Lagartos: 500.000 / Serpientes: 500.000 / Arañas: 1.000.000 / Salamandras: se desconocen / Diablos: sí hay. Ferrer Lerín. Lo ha hecho otra vez.

Carlos Jiménez Arribas, noviembre de 2009

domingo, 8 de noviembre de 2009

Amphisbaenian Mountain










Lotario Valley. New Brunswick Province. Canadá.
Archivo Fran Ferrer

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El único anfisbénido europeo es la Culebrilla ciega –Blanus cinereus-, endémico de la mitad meridional de la Península Ibérica. Sólo en una ocasión he visto este reptil: al desprenderse parte del revoque del muro del castillo de Torredonjimeno (Jaén) cayó al suelo un ser ápodo y vermiforme al que en un primer momento confundí con una lombriz por su tamaño, forma, coloración y por su aparente bicefalia al no distinguirse con claridad en qué extremo del cuerpo se halla la cabeza.

Rosari

Concubina d'hostal. Antigament i fins a temps recents, era costum en certs hostals de demanar a l'hoste, en oferir-li la cambra, si la volia amb rosaris o sense, és a dir, si volia o no rebre la visita d'una criada per a passar la nit (Mollerussa, ap. BDC, xxii, 200).

[BDC] Butlletí de Dialectologia Catalana publicat per les oficines del Diccionari General de la Llengua Catalana. Barcelona, Institut d'Estudis Catalans. Ha eixit de l'any 1913 fins l'any 1938.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Coté de Pablo




La agente del Mossad,
Ziva David (Coté de Pablo),
es consolada por el
Investigador en Jefe del NCIS,
Leroy Jethro Gibbs
(Mark Harmon).

Textos anónimos 12

La amistad entre el capataz Owen y Lee, el hijo del dueño del rancho más rico de la comarca de Río Grande, llega a tal extremo que ambos deciden hacerse hermanos de sangre. Esta amistad se pondrá a prueba cuando Owen no dude en aceptar la acusación de ser el padre ilegítimo del hijo que ha tenido una de las camareras del pueblo, llamada Lily. En realidad, sin embargo, el verdadero padre es su amigo.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Expectantes (2009), Antoni Marí.



Poliuretano, ICX-SKN,
composite y gomorresina.
Moda y complementos:
El Corte Inglés.

Fundación Suñol. Barcelona.
Octubre 2009.

sábado, 31 de octubre de 2009

Preparativos para la Fiesta Provincial del Fiambre Casero

La Subsecretaría de Turismo del Gobierno Local continúa trabajando en la organización de la Fiesta Provincial del Fiambre Casero que se realizará en Agustín Roca. La misma se llevará a cabo los días sábado 14 y domingo 15 de noviembre en las calles de la localidad. Cabe recordar que ese sábado a las 22 hs se hará la cena habitual en el Club Origone. Sobre este tema, el Subsecretario de Turismo Mauricio Mansilla indicó que "se está trabajando con muchas ganas ya que desde que se les informó a las instituciones de Roca de lo que se quería hacer recibimos un fuerte respaldo. Habrá muchas actividades tanto el día sábado como el domingo y el público que se acerque podrá disfrutar de artesanos, museos, exposiciones de fotos, maquinarias agrícolas, viales, desfiles de autos antiguos y especiales, cupecitas del ayer. También habrá actividades para chicos (juegos, peloteros, premios) desfiles de caballos, patio de comidas, carrera de atletismo más espectáculos artísticos y elección de la reina. Esto es un trabajo en conjunto con la delegación de Roca , la Sociedad de Fomento y vecinos de la localidad. La entrada será libre y gratuita y para la cena del sábado las tarjetas están a la venta en el club de esta localidad".

viernes, 23 de octubre de 2009

jueves, 22 de octubre de 2009

Boceque o la semimona del profesor Eduardo

Recibo carta de mi condiscípulo de los Jesuitas de Sarriá, el profesor Eduardo, pidiéndome que inserte una nota en este foro a fin de aportar luz a la confusa noticia aparecida estos días según la cual el profesor Eduardo tiene una semimona. Lo cierto es, y así me lo cuenta y así lo creo, que la esposa del profesor, la señora Dora, parió en mayo semimona (lo exacto sería decir que la señora Dora parió semimonas mas sólo una fue viable) por lo que el término “semimona” no es tropo alguno sino variedad correcta de criatura aún hoy felizmente viva y sana que fue bautizada al mes del alumbramiento y a la que se le impuso el nombre de Boceque.

domingo, 18 de octubre de 2009

Coctelería Milanos

Amo a esa mujer cubista durante dos tardes y una madrugada. Consume combinados de variada calidad y acomete con movimientos basculantes la racionalidad de mis posturas de monja. Ella es bella en lo que permite: pelota de cabellos bien lavados, cuello algo instalado en la frontera del esternón y nariz típica del estornino canoso sastre. También, involuntario, anoto una tibieza casi sofocante en su seno turgente izquierdo enfundado en riqueza adamascada de las galerías lafayete de la exclusiva calle inspector de adelantos nuez moncaya.

sábado, 17 de octubre de 2009

Cruentación

Traducciones precipitadas de textos ya de sí confusos crean nuevos documentos, no aconsejables para lecturas de óptica precisa y sueño calibrado. Productos a priori interesantes se tornan inútiles por la dificultad de comprensión de sus instrucciones de uso. Traemos aquí la voz CRUENTACIÓN extraída de la 6ª ed. (1999) de la versión española del Dictionnaire des symboles (1969) de Jean Chevalier y Alain Gheerbrant publicada por la Empresa Editorial Herder, S.A. de Barcelona y que consulto en la Biblioteca Gloria Gispert Pou de la Ciudad Condal.

La cruentación es la afluencia de sangre al orificio de una llaga, después o antes de la muerte.
Los Escolios Berneses de la Farsalia de Lucano, textos tardíos del siglo IX, que se basan en fuentes hoy perdidas, mencionan la cruentación como medio de sacrificio en honor de Esus-Marte: "Esus-Marte se aplaca así: se suspende a un hombre de un árbol hasta que los miembros estén aflojados por la pérdida de sangre." Pero es el único testimonio que se tiene sobre esta forma de sacrificio y la única correspondencia parcial es germánica. La Inglingasaga precisa que Odín es el dios de los ahorcados y el Havamal relata que permanece nueve días y nueve noches colgado de un árbol a él consagrado. Pero no hay cruentación y tampoco se conoce ningún ejemplo insular.
La cruentación fue también utilizada como ordalía, y servía para designar al asesino. Este derramamiento o chorro de sangre es como la prueba de verdad, y atestigua que el sacrificio es aceptado, o que la confesión del crimen se ha conseguido.

domingo, 11 de octubre de 2009

Brocal bajo

Braulio Estebánez Puti
Cosme Estebánez Puti
Leocadio Estebánez Puti
Andrés Pérez Pérez
Braulio Pérez Pérez
Melchor Pérez Martín
Cosme Pérez Martín
"Turbio" (?)
Cosme Venancio Venancio
Cosme Venancio Lugones
Braulio Estebánez Lugones
Julio Pérez
Braulio Peláez Pérez
Edelmiro Morpe Brinó
Braulio Carmen Venancio
Zoilo Martínez Pérez
Vinuesa
Leocadio Pérez Esteruela
Cosme Arón Pérez
Braulio Sevilla Población
Zoilo Población Sevilla
Benito Población Sevilla
Benito Fernández Domingo
Braulio Fernández Domingo
Cosme Andante Morabite
Cosme Fernández Domingo
Martín Garduño Hozpartida
Segundo Garduña Hierve

Relación de personas caídas, el martes 6 de octubre
de 2009, a un pozo seco situado en la finca Berbeñales,
hasta colmatarlo. A la sazón se asoman y quedan
fulminadas por emanación letal, derivando al fondo
dada la poca altura del antepecho. El orden de la lista
es el de extracción de los cadáveres; tarea realizada
por operarios especializados de la empresa EDURSA
correspondiendo, los primeros nombres, a los situados
en las capas superiores y, los últimos, a los que caen
primero y que, por lo tanto, ocupan las capas profundas.

sábado, 10 de octubre de 2009

Juan

Cuatro niños muertos son encontrados, por un atleta, a poca distancia unos de otros, en la ciudad de X. Ninguno presenta signos de violencia. Todos aparentan una edad de 7/8 años, y están desnudos. Sobre un plano, los cuatro puntos en que aparecen, forman un rombo.

sábado, 3 de octubre de 2009

La Casa de las Águilas



Construida entre 1912 y 1917, según proyecto de Jan Heurich el joven,
en la calle Jasna del centro de Varsovia, la casa “bajo las águilas” goza del peso de una leyenda, casi maldición. Se cuenta que las águilas
que la coronan son las cabezas de unos gigantescos pernos que mantienen
unida la estructura metálica, el esqueleto, del edificio. Los avatares
bélicos y ahora el constante traqueteo del tráfico rodado han ido aflojando
la presión y, lentamente, se han ido destornillando. Vi la casa, por primera vez, en el libro de Andrzej Rottermund, Warsaw, un volumen de gran tamaño publicado en inglés, en el año 2000, por la editorial Arkady de la capital polaca. En él, a doble página, aparece una tenebrosa fotografía de “the Under the Eagles House” cuyos autores son Miroslaw y Maciej Ciunowicz, los mismos del resto de las imágenes de la obra. En el texto apenas se aportan datos del inmueble y, mucho menos, se apuntan elementos de la fantástica historia. Sin embargo, la persona que me regaló el libro y muchas otras durante estos casi diez años, sí han ido aportando informaciones poco tranquilizadoras. Con el billete comprado, surgió a última hora un imponderable, el fallecimiento de mi hermano Pedro que, no por anunciado, dejó de sumirme en un largo abatimiento. Anulado el viaje opté por encargar a un amigo de la embajada que fotografiara la casa. Contrastadas las instantáneas con la del libro se aprecia, o se desea apreciar, un ligero giro en el eje sustentador de una de las monumentales aves.

















viernes, 25 de septiembre de 2009

Lagarto leopardo





















Los vertebrados recién descubiertos a lo largo del río Mekong
legitiman el informe Fauna (Madrid, PhotoVision, 1989) de
Joan Fontcuberta y Pere Formiguera.