sábado, 29 de agosto de 2009

Hispano - Suiza






“Cada vez que atravesaban el pueblo siguiente al de su finca debían soportar el mismo ritual: encaramados a un muro, diversos críos y ganapias, realizaban primero una invocación que sería algo así como ‘l´Hispano de can Zurbano, llonganissa d´Hispano-Suïssa’, para, a continuación, y de forma torrencial, arrojar un cóctel de líquidos y sólidos orgánicos sobre la capota del automóvil ya previsoramente levantada. “


Níquel, pág. 41.













Angelita Ferrer (tía Angelita, hermana de
mi padre) al volante del Hispano (¿modelo?).
Esplugas de Llobregat, Barcelona. ¿1928?

martes, 25 de agosto de 2009

Necrología 10

Murió Canedo. Autor de un breve y tenso poema: “Chancro” (1954).

En la emisión
cenas y placer ansiosos
acaban con el alma.
Hombre de gran confianza.

Atilio Arraya, en 1956, le pondrá música hasta convertirlo en la opereta “Extraño”. Pero es el propio Canedo quien obtiene los mayores aprovechamientos. Del primer verso, ‘En la emisión’, proceden los relatos “Cuarto diablo” (1959), “Pasar” (1961) y “Cebra o desencanto” (1970). Del segundo, ‘cenas y placer ansiosos’, el relato “Cenas” (1963) y la novela episódica “A mar y a río” (1967). Del tercero, ‘acaban con el alma’, la tragedia “Macho cabrío” que en 1979 recibirá el premio Estásimo. Y, finalmente, ‘Hombre de gran confianza’, será el germen del filme “Cerezas y cementerios” (1984) así como de la serie televisiva “Siempre enhiestos” (1990). Manuel Rodríguez Tejerina, “Canedo” (a veces “Canito”), había nacido en Iquique, República de Chile, el 7 de mayo de 1928.

martes, 18 de agosto de 2009

Han vuelto

¿Quién habló de ellas? Primero, un grupo de montañeros astures que recorrían las gargantas de Aísa (“se oían a lo lejos... como lobos” dijo Petín Almas del concejo de Lena). Luego, tres profesores de la Universidad Católica de Lovaina herborizando por Canal Roya (“diría que eran grandes perros agonizantes” apostilló el profesor Marcuso). Ahora, un preboste local y su secretaria en una jornada de asueto en el puerto de Somport (“pasé mucho miedo“ confesó Sabrina). Pero fue al bajar del coche en el aparcamiento situado frente a la iglesia parroquial de Ascara cuando el sacerdote que iba a celebrar misa topó con una mujer latrante. Esta, arrodillada, de cara al templo, con los brazos en cruz, iniciaba la tanda de ladridos. El hombre de Dios no supo reaccionar a tiempo y horrorizado tuvo que soportar las blasfemas réplicas surgidas de diversos puntos del caserío; un coro de aullidos se elevaba en el frío aire de la mañana anulando la llamada de las campanas al oficio. Hacía cinco siglos que no se registraba su presencia. Se las dio por extintas. En 1499 fueron quemadas vivas cinco de ellas, de origen zaragozano, en el pueblo de Villanúa. En 1515 se logró ahorcar en Biescas a cuatro oriundas del Valle deTena. ¿Qué está pasando? se interroga Localia TV. Sin duda una nueva epidemia de hechicería circunscrita, por el momento, a la emisión de sonidos cánidos por hembras de raza humana. Hembras que van llegando. Desde los santuarios y ermitas pastoriles de la cabecera de los altos valles. A las aldeas en campo abierto. Novés, Guasillo, Sinués, Esposa, Castiello de Jaca, padecen ya tan singular compañía, aunque nadie sabe si forman parte de la población de iure. No han capturado ninguna. Ninguna ha sido identificada. Visten sayas negras inmensas y velos tupidos. ¿Ladran por sí? ¿O son ladradas? Ante las gentes desaparecen. Unas son tragadas por la tierra fértil. Otras huyen como centellas dejando un reguero de quejidos breves. Algunas, y esto yo sí lo he visto, son fulminadas por los rayos de las tormentas.

viernes, 14 de agosto de 2009

Las golfas


Barcelona. Insólita nevada fotografiada desde mi cuarto. No sé hasta cuándo viví en esta casa, de propiedad familiar, situada en el nº 688 de la Avenida José Antonio esquina Gerona, y la única referencia de la que dispongo para fijar una fecha puede ser engañosa. La referencia es un sueño, del que me acuerdo a la perfección, estructurado en dos partes: en la primera un bando de buitres leonados entra volando, al atardecer, en las “golfas” (desvanes) de un inmueble situado al otro lado de la avenida; en la segunda, que forma parte del mismo sueño o quizá de otro, irrumpo en una “golfa” y descubro varias aves que dormitan. Me inicio en la Ornitología de Campo a mediados de los sesenta y es en esta fase temprana cuando el estupor causado al constatar que en España aún vuelan buitres en libertad condiciona mis sueños, pero dudo que en esos años no hubiera abandonado ya el Ensanche (nací en otro punto del mismo: Diagonal –Provenza). Es sabido que los escenarios de la infancia interfieren todos los niveles de la realidad hasta el final de la vida.

miércoles, 12 de agosto de 2009

¿Arte Casual?
























Arcadio Arcos me envía esta fotografía y el siguiente comentario : “¿El autor sería el mismo que esgrafió el velero?, creo que no, me parece un dibujo anterior, quizá del XVIII. Parece obra de alguien meticuloso que deja unas instrucciones en la pared, algo así como un croquis o un plano sobre la disposición de las vigas. Desde luego un trabajo sin intencionalidad artística.”

Y añado yo que si no hubo intencionalidad artística, si fue una motivación funcional la que indujo a alguien a grabar estas trazas, podríamos encontrarnos ante una manifestación de Arte Casual ya que el resultado produce, en el observador atento, un potente impacto visual; ayudado, claro está, por la acción del tiempo en el soporte.

viernes, 7 de agosto de 2009

La cinta de Moebius



















El encuentro inminente con un familiar de Lacan me lleva a documentarme en Wikipedia. El artículo “Jacques Lacan” remite al artículo “Topología” y este a la cinta o banda de Moebius. De golpe aparecen recuerdos llenos de nostalgia: el conocimiento, allá, a mediados de los cincuenta, gracias a las sabias enseñanzas del profesor Julio Martínez Cámara, de este aparente prodigio: una cinta de papel en la que se pegan los extremos dando media vuelta a uno de ellos y que dispone, a partir de la manipulación, de una sola cara, de un solo borde... y de todas las conjeturas.

jueves, 6 de agosto de 2009

Polos opuestos

Alguien, en un artículo de divulgación científica aparecido estos días en la prensa, compara la apoptosis con la labor de un mecánico instalado en el interior de un vehículo que fuera extrayendo las piezas del mismo hasta que este se detuviera. Nos hallaríamos, pues, en las antípodas del cometido de ese artilugio llamado ténder que la Academia define como un depósito incorporado a la locomotora o enganchado a ella y que contiene el combustible y el agua necesarios para alimentarla a lo largo del viaje.

lunes, 3 de agosto de 2009

Alusiones 1 (Apéndice)

El ejemplar utilizado por Sergio Vilar le sería entregado por el director del semanario, el novelista Ignacio Agustí (Barcelona, 1913-1974), al que, a instancias de mi padre –condiscípulo en los Jesuitas de la calle Caspe-, yo se lo había dedicado y enviado.

Hará unos meses apareció dicho ejemplar en una conocida librería de viejo de Barcelona que cuelga sus listas en internet. Sin duda la dedicatoria autógrafa, detalle que se hacía constar en la referencia, justificaba, por la nombradía del destinatario, el elevado precio: 300 euros. Para mi sorpresa, al poco tiempo, había sido vendido. Raro fetichismo.

Alusiones 1

El 04/09/65 aparece reseñado mi primer libro de poemas, De las condiciones humanas (1964), en el nº 1465 del semanario barcelonés Destino, en los siguientes términos:

“Hay tantos poetas malos que cuando se encuentra uno bueno, o al menos aceptable, produce extraordinaria satisfacción. (...) Por eso nos satisface mucho encontrar a un poeta joven y bien dotado. Francisco Ferrer Lerín ha nacido poeta a los veinte años, excelente edad para un poeta, si bien desde mucho antes ha vivido con vehemencia cuanto de poético ha hallado en la naturaleza, en el amor, en las creencias, en las descreencias, en las organizaciones sociales. (...) Lo único que no nos gusta es el manido título que abarca sus poemas, y mucho menos la bendita ingenuidad con que lo comenta: según él es un “título humano” y por si fuese poco “casi social”. Pero esto es una simple distracción juvenil, porque no dudamos de que Ferrer Lerín pueda ser un poeta importante.”

Parece que el tono paródico del título y, en general, de mi declaración de principios en la solapa del libro, no fueron bien interpretados por el autor de la reseña, el sociólogo y escritor Sergio Vilar (Valencia, 1935 – Barcelona, 1998). La solapa:

“En este mi primer libro édito, confluyen los sarcasmos de dos grandes amigos: Perse y Pound. Un título humano, casi social, ahuecado en el verso de estos magníficos tiempos en que vivimos, sirve de base a la verdad de tantas cosas. Y en la espontaneidad, el humor motor del mundo rige nuestras horas desde Beowulf a Henry Miller; y yo me canto a mí mismo en estos poemas escritos en 1962, a los 20 años.”

domingo, 2 de agosto de 2009

Domicilios, 8


Se ha optado por la vasectomía. La irreversible. A las once años todos los varones son vasectomizados por el equipo del doctor Pérez. Comencé dando ejemplo con mis dos hijos, siguieron todas las familias del bloque, luego la calle de La ostra que es donde vivimos, ahora es casi todo el municipio. Sí, aún se producen embarazos en algunos puntos de la periferia pero, en no mucho tiempo, el centro de la ciudad quedará esponjado.

sábado, 1 de agosto de 2009

Gingival

Una limpieza a fondo del trastero de un apartamento hasta ahora vacío y que va a ser arrendado para mitigar los estragos de la crisis depara la siguiente sorpresa: caja de cartón conteniendo fichas de pacientes del consultorio de mi padre en la calle Aribau, 191-193, 2º, 1ª, de Barcelona. Se trata de las historias clínicas de varios individuos de raza gitana, por lo que se ve pacientes habituales, cuyo elemento común, de gran poder sugerente para un observador no avezado, es la particular coloración de las encías que oscila entre un “negro azabache” y un “violento tornasolado”. Doy aquí algunos nombres con sus notas correspondientes que, lógicamente, no incluyen domicilio dada la condición errática de esta clientela. Omito dolencias y fechas.


Tomás, Conde de Egipto el Chico. Fechicero. Llega, la primera vez, arropado por una comitiva de caldereros. Vienen en camello. En visitas posteriores, y ante nuestro ruego, reduce el número de familiares y simplifica el transporte. Paga entregando tazas de plata (cuatro), sedas y cabellos.

Conde Martín del Pequeño Egipto. Bohemiano. Preguntarle por el doliente episodio en el que le robaron dos perros en el pueblo de Alagón; le complace mi interés y rebaja el nivel de angustia ante el material de cirugía. Entrega, a cuenta, una cabalgadura.

Juan de León, momiano. Dócil. Abona lustrando útiles.

Pinto de Egipto, hijo del difunto Conde Andrés de Egipto y de su mujer Bellute de Egipto. Egipciano. Habla en algarabía y va en hábito de gitano. Paga en besamanos.

Bartolomé Micle, dice que aunque está exento de peajes va a pagar y paga 32 reales que lleva envueltos en el pañuelo de narices que lleva en la faldriquera.

Andrés Mixó y Pute, hijo de Pinto de Egipto. Xitano reconocido. Niega, en cambio, ser de nación navarra y hablar esa lengua. Muestra documento de no bellaquería y, desde luego, se comporta con galanura tanto con el equipo médico como con el servicio. Entrega un carnero fruto de legal trueque.

Nuriya Pestiñó y Canalda gitana catalana casada con Tomás Cleriquet y Fort. Habla jerigonza del gremio de usurpadores. Al ir a pagar le cae al suelo un papel, la sentencia que la condena a ser azotada 20 veces en lugar habitual de la ciudad de Huesca por andar de vagamunda criminosa y lucir artes de antinatura. Lleva oro.

martes, 28 de julio de 2009

Domicilios, 7


Pabellones de RENFE (viviendas de ferroviarios) en San Vicente de Calders, provincia de Tarragona, hoy habitados por las almas de los pilotos italianos que durante nuestra guerra civil bombardearon, a bordo de hidroaviones (“pavas” o “zapatones”), la contigua estación de ferrocarril; situación que dio lugar, en el último tramo de la contienda, a la construcción de un edificio sustitutivo semisoterrado hoy ilocalizable.
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Fotografía: L. A. A. Percy

miércoles, 22 de julio de 2009

Velero

Mi amigo Luis Arcadio Arcos Percy me manda una fotografía y un texto acerca de un bonito barco de vela. Se trata de un esgrafiado sobre el revoque de la cara exterior de una pared en una masía medieval abandonada cercana al pueblo natal de Juan Perucho, Albiñana, en la provincia de Tarragona. Dice Arcos Percy: “El barco está en la cara Noroeste y en un contrafuerte cercano vemos una fecha: 1842. Seguramente el autor era familia del dueño ya que en esa esa época la gente del campo sólo contrataba a un maestro de obras como " asesor " y, a veces, ni eso. Tenía que ser alguien que se sintiera con libertad para hacerlo; subido a un andamio, el artista vería el mar y la entrada del antiguo puerto de San Salvador, un puerto de los llamados de arena. Los navíos atracarían cerca de la costa donde serían cargados, mediante "llaguts" (laúdes), normalmente de vino y aguardiente para América. El padre de Angel Guimerá, uno de los dramaturgos favoritos de Hitler, tenía negocios en este puerto. Según lo que he podido consultar, de 1830 a 1870 es cuándo se registró más actividad portuaria, por lo que nuestro artista debió de ver barcos a docenas. Las aguas aquí son tranquilas y cerca hay una torre de heliógrafo construida sobre una antigua torre de vigía contra los berberiscos. Esta masía pudo servir de estación de postas del camino de diligencias de Tarragona a Barcelona, el antiguo camino real. El dibujo mide unos 60 ó 70 cm. por 35 ó 40. Desde crío lo he contemplado pero hasta el pasado 24 de junio no me decidí a fotografiarlo, y tuve un mal presentimiento, por fortuna no confirmado.”


martes, 14 de julio de 2009

Los sin hombros

Es una familia querida en el barrio. La madre, florista, especializada en Wagner. El hijo mayor, que fuera dentista, hoy vende cupones en Plaza de Ordicia. La hija, reptante, huronea lista. El hijo menor preside las rifas que los jueves pares celebra Artemisa. Del padre no hay nada que pueda dar pistas; ¿huiría a Chipre?, ¿vivirá en Galicia? Lo cierto es que todos carecen de hombros, el cuello muy gordo, la cara amatista.

lunes, 13 de julio de 2009

Parábola del fumador empedernido y el ornitólogo de campo

El ornitólogo de campo necesita salir a la terraza de su apartamento 2º A para escudriñar los cielos y descubrir e identificar aves. El fumador empedernido necesita salir a la terraza de su apartamento 1º A para encender un cigarrillo ya que su esposa no le permite fumar en el interior de la casa. A veces el ornitólogo de campo, cuando está en su terraza, coincide con el fumador empedernido cuando está en la suya, produciéndose, entonces, una situación incómoda para ambos ya que este último sabe que los ascendentes humos molestan a su vecino pero la necesidad de fumar es tan poderosa que no puede reintegrarse al salón ya que su esposa sigue plantada ante el televisor y, en el caso del ornitólogo, no puede reintegrarse a su cuarto de estudio si en aquel momento está identificando una rara especie voladora. Hay que decir que el fumador empedernido fue torero, después comercial de una conocida firma de pinturas y, en la actualidad, jubilado, mientras que el ornitólogo de campo es, además de ello, poeta activo. Pocas veces se han visto, apenas salen a la calle y, si han de hacerlo, y para evitar engorrosos saludos, abren con cuidado la puerta de sus apartamentos para comprobar con atención si otras personas están, en este momento, transitando por la escalera. En una ocasión sí coincidieron en el portal de entrada de la casa y hay que decir que la cortesía brilló al más alto nivel en cuanto a ceder el paso y, también, que a continuación surgió un breve pero fluido intercambio de opiniones sobre política y artes marciales que merecería figurar en el libro de estilo de algunas embajadas. Este lunes el ornitólogo descubrió la esquina de un folio escrito a máquina asomada bajo la puerta de su piso. Lo extrajo y lo leyó. El fumador empedernido proponía un arreglo para convertir las dos importantes actividades, la suya y la de su vecino, en algo absolutamente placentero. Proponía permutar los pisos. Los humos ascienden, está claro, pero al emitirse desde el piso de arriba no iban a molestar al oteador de aves si este se instalaba en el piso de abajo. Dado que las viviendas eran idénticas sólo los muebles podían constituir un problema, mas sugería olvidarse de ellos. El fumador y su esposa sólo necesitaban el sofá y el televisor. El poeta, su mesa con el ordenador y algunos libros. Lo demás -camas, cocina, baños- resultaba inoperante y, sobre todo, perfectamente intercambiable. Así se hizo. Hoy desarrollan sus actividades a las mil maravillas y aunque procuran evitarlos, no les resultan tan incómodos los encuentros fortuitos.

sábado, 11 de julio de 2009

Triángulo Gmail

A descubre el blog de B
A investiga quién es realmente B
A escribe a B
B pregunta a A quién es
A se niega a decirlo
B acepta una relación electrónica con A pese a hallarse en desventaja
C conoce, dada su labor de vigilancia y protección de B, la relación entre A y B
C sabe quién es A pero no se lo comunica a B
B informa a A de la existencia y del papel de C
A llora al ver que la confidencialidad del correo con B ha sido violada
A dinamita la relación y los proyectos comunes con B
B muere de pena

viernes, 10 de julio de 2009

Títulos

En una larga entrevista el poeta Preferir en Coral habla, entre otras sugerentes cuestiones, de la génesis de los títulos que encabezan sus versos. “En la adolescencia”, dice, “el título surge antes que la redacción de los poemas, condicionándolos. En la madurez, en cambio, el título es el resultado de una búsqueda, a veces trabajosa, terminada la redacción del libro”. Como ejemplo de hallazgo agradecido cuenta un suceso que le ocurrió durante la firma de su segundo poemario, Al vaho ralo, en la Feria del Libro de Madrid del año 1971. “Tras dos horas bajo el sol repitiendo el ritual de la pregunta del nombre de pila y la escritura de la dedicatoria estándar comencé a sospechar que muchos de los libros que me ofrecían eran de otros autores y, si eran míos, no correspondían al que era motivo del acto. Cuando llevaba ya más de tres horas estampé la firma en un volumen titulado Propicia duda cuyo autor, me pareció ver, coincidía conmigo en nombre y apellidos pero yo estaba muy fatigado, me dolían la espalda y los ojos, y no quise entrar en averiguaciones con el elegante caballero que me lo dio para la firma. Treinta y cinco años después, ante la urgencia de encontrar título para mi primera antología poética, mantuve una reunión con los editores y cuando estos me mostraron la maqueta me di cuenta inmediatamente de que su aspecto era el del libro que el caballero de marras había llevado a la feria y comprendí que si aquel se titulaba Propicia duda era del todo obligado que este disfrutara de idéntico rótulo. Fue una suerte aquel encuentro.”

Miradas

Los dos negros altos –ella da miedo- contemplan
al pequeño mono blanco con expresión de no
acabar de entender de qué va todo esto.
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Foto: El País

miércoles, 8 de julio de 2009

Domicilios, 6




Tras recibir tu foto fui a ver la casa Werlig-Hammerlass obsesionado por la insólita presencia de un angelote. Mas no lo hallé. Ni señal o huella de que lo hubiera habido. Alguien habló de murciélagos. De enormes cabezas. Aguardando el invierno.

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Gingival
Pág. 70