sábado, 7 de junio de 2008

Informe

Recibí, de mano anónima, un informe que parecía haberse realizado a partir de la grabación de una tertulia literaria en San Sebastián. La tertulia versaba sobre mi novela Níquel, presentada en la capital guipuzcoana unos meses antes. Ahora, quizá por el tiempo transcurrido, me atrevo a publicarlo. Tal cual.

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San Sebastián, 27 de Septiembre de 2005
Biblioteca Municipal Alderdi Eder
Tertulia sobre la novela “Níquel” de Francisco Ferrer Lerín


Hacia la 7,30 h de la tarde se ocupa el local, la cripta de la Biblioteca, por unas treinta y tantas personas sentadas en sillas dispuestas en óvalo a lo largo de toda la sala. La inmensa mayoría son mujeres de mediana a alta edad que en gran parte, se diría, podrían ser lesbianas, comunistas de antiguo cuño, monjas exclaustradas, feministas…Algunas hacen comentarios antes de iniciarse el acto. Una, por ejemplo, dice que no le ha extrañado leer que Ferrer Lerín y Panero tuvieran amistad porque ambos están locos.
La organizadora y moderadora, de magnífico aspecto, profesora Beatriz Monreal, reparte fotocopias del texto colgado en internet y toma la palabra para hacer la introducción y “destripar al autor de hoy”.

Beatriz Monreal :

Inicia diciendo que el autor iba a haber acudido pero, finalmente, llamó para decir que no podía porque tenía que ir a Barcelona a llevar a sus hijos al aeropuerto y que su ausencia era una pena.
Continúa hablando y lo hace de la reseña de Savater en Babelia y se refiere al autor de “Níquel” como a un tipo muy curioso, interesante, como el iceberg del que habla Savater, que oculta mucho más de lo que muestra. Que, cuando estuvo en San Sebastián en la presentación del libro en Junio, se le apreciaron maneras de diplomático, elegante, bien vestido, comedido, con categoría “para poder pisar moqueta en salones importantes” (sic). Con una vida nada convencional. Interesante aunque tal vez no para vivir con él porque su variedad produce vértigo. El catedrático de Zaragoza, Túa Blesa, lo califica de “rara avis” y yo (Beatriz) –y se lo dije a él mismo cuando estuvo aquí- lo considero un “pájaro de cuenta”. Mantiene una apariencia seria pero es un individuo peligroso.
Continúa Beatriz hablando de lo de las expulsiones de diferentes colegios por indisciplinado e hipersexual; de sus características de niño superdotado. Que escribió varios libros de poesía en su juventud y de su gran amistad con los poetas Gimferrer y Azua creando la base de los que serían los “novísimos” de Castellet pero que, poco después, desapareció del mapa. Que se le conoce como “el Buitre” especialmente desde la novela de Félix de Azúa, “Diario de un hombre humillado ,que presenta al personaje con sus curiosas características.
Aprovecha para hacer referencia a la presentación de “Níquel” en Barcelona, el 24 de Octubre, a cargo, precisamente, de Azúa y Gimferrer por si alguien quiere invitación para ir. También hace referencia a la cita del autor por Vila Matas en su libro “Bartleby y Compañía”.
Y cuenta de su marcha a Jaca. ¿Por qué?. Tres razones fundamentales: plaza militar, casino, buitres, ya que es un ornitólogo de primera categoría que se inició en este campo haciendo el servicio militar donde estableció su amistad con Salvador Filella. Habla de su habilidad congénita para jugar a las cartas y que es jugador de oficio y lo compara con Vittorio de Sica en “El General della Rovere”
Al iniciarse la lectura del libro (sigue Beatriz) impresiona, hasta casi la repulsión, la descripción de las actividades de los estudiantes de medicina (lo compara con Pío Baroja, en este sentido) hasta el punto de desanimar a la continuación de su lectura (aquí se oyen varios murmullos de coincidencia y asentimiento; una asistente dice que así le pasó a ella pero que continuó y, entonces, el libro la enganchó).
Relaciona, entonces, Beatriz los trabajos realizados por FFL para diversas editoriales y otros (como profesor en Granada, etc.) y concluye su presentación diciendo que, si el autor estuviera en ese momento allí, aparecería como serio pero, por dentro, se estaría riendo de todos nosotros (¿o dijo “de todas nosotras”?). Y da paso a que la gente hable.

Comentarios de unos y otros:

- La trama de la historia del espía es rarísima.
- Es un libro que, al empezar a leerlo, echa para atrás pero luego prende la descripción del mundo de las rapaces. Yo pensaba que todo eso eran alimañas perjudiciales para el campo y que había que exterminarlas pero el libro me ha enseñado todo lo contrario y ahora me parece un mudo fascinante tal como te lo comunica y hace sentir el autor.
- Es un libro atípico, casi un tratado científico.
- Es bastante autobiográfico aunque alguien duda de lo del trabajo de espía.
- (Beatriz) Cuando estuvo aquí no quiso aclarar ese punto y lo dejó como misterioso.
- La historia de lo de Carrero resulta inexplicable y no se entiende. Pero, ¿para quién trabajaba? ¿para los militares? ¿entonces, por qué protegían a los asesinos de Carrero?
- Esa parte del libro es poco creíble. Todo lo de la historia como espía. No tiene sentido.
- Esa parte es muy floja.
-Tendría que haberse comprometido más y no hacer esa fantasmada
- Ahí crea una nebulosa y se pierde. No remata.
- Lo del espía está fatal porque, además, ¿qué hace? ¿fichas?. Como espía es muy chapucero
(Desconcierto generalizado del personal sobre este aspecto de la novela)
- (Beatriz) Ahora está escribiendo otra novela sobre un monstruo mitológico en Francia.
- Es un hombre muy riguroso en cuestiones de léxico y bibliografía.
- ¡Claro!¡ Es que es filólogo!
- (Un hombre asistente) Lo más interesante es lo que tiene de autobiográfico.
- (Una mujer, aunque, bueno, la mayoría son mujeres) Es despiadada y osada la crítica que le hace a Delibes que es un “intocable”-
- (Otras mujeres) Bueno, pero eso lo dice por la defensa que Delibes hace de la caza y él es contrario a todo eso.
- (Mª Teresa Castell) Cuando estuvo en casa y yo quise matar un topo no me dejo y me dijo que cómo podía hacer aquello. Bueno, una exageración eso de que no hay que matar a ningún tipo de animales
- Es un hombre (¿el personaje; el autor?) que se deja llevar por la vida sin tomar decisiones. Como si se dejara arrastrar por las circunstancias sin intentar cambiarlas. Muy pasivo. No toma las riendas de su vida.
- Sí, y no hace ningún tipo de valoración moral.
- Es terrible lo del niño que pone para que se lo coman los buitres. Eso me impresionó mucho, me pareció repugnante.
- El protagonista es muy cínico. No tiene ningún apego por la familia. Especialmente por el padre.
- Pero es que donde va a vivir después de la muerte del padre es precisamente al piso que éste tenía como picadero.
- Tiene muchas cosas de su vida real. Es un burgués, de buena familia, acomodada, que se va viniendo abajo.
- La relación con las mujeres es también muy especial. Es despectiva. Como prepotente. No las valora.
- Bueno, él a veces va de humilde, como si no triunfara con todas las mujeres. Aunque casi siempre le va bien con ellas.
- Sí, pero en ningún momento dice que alguna le diera una torta por lo de los roces.
- Es muy divertido cuando cuenta lo de la faja.
- Sí, pero ¿y lo de la camarera y el codo…? Es un poco increíble.
- Lo del espía y todo eso lo habrá puesto para atraer la atención del lector con algo intrigante.
- Lo que creo que introduce para atraer la atención del lector son las anécdotas eróticas.
- (Beatriz) Bueno, pero eso lo puso porque se lo dijo su mujer. Y la historia de la negra colombiana me pareció muy divertida.
- Pero es una novela muy buena, muy inteligente y muy bien escrita.
- (Beatriz) Sí y es bueno conocer también a autores que no son famosos porque se pueden encontrar cosas muy interesantes. En este caso el conocimiento ha venido por su mujer, Concha, que es muy amiga mía. Esta novela al final, y después de rodar por muchas editoriales, la ha publicado una pequeña editora de Zaragoza. Claro que en Cataluña, en Barcelona, tiene cerrado el campo porque es un escritor antinacionalista (aquí algunos murmullos ¿de desaprobación?) Y, desde luego (continúa Beatriz) si la novela se vende es por lo que se ha movido su mujer porque ella tenía mucha ilusión de que la novela se publicara y ha hecho todo lo posible. Es que, en realidad, lo mejor que tiene Francisco Ferrer Lerín es a su mujer que es la que se mueve y tira para adelante, aunque a veces lo haya pasado muy mal con él. Como cuando le acompañaba a llevar carroña a los buitres. Y, desde luego, es muy interesante y curioso verle en persona. Muy guapo, muy elegante, con mucha guasa, nada tonto, chocante y “muy largo”. Es una pena que no haya podido venir porque le hubiéramos vuelto a preguntar y, a lo mejor, nos hubiera aclarado lo de si perteneció a los servicios secretos y fue espía. Yen la próxima tertulia hablaremos de Alexander Mc Call Smith.


Informador I.Z.G. Sistema Norwell. Código D.09

viernes, 6 de junio de 2008

El ruiseñor











Leo en El País del miércoles 4 de junio una entrevista a Edward Farhi, Director del departamento de Física Teórica del Instituto de Tecnología de Massachusetts. Pregunta la periodista Alicia Rivera: “Usted ha trabajado en algo muy atractivo: la máquina del tiempo.” A lo que Edward, un hombretón atlético y rubicundo de expresión sonriente que no desentonaría interpretando el papel de compinche principal en una comedia americana de bajo presupuesto, responde: “Sabemos, por la teoría de la relatividad de Einstein, que el tiempo se altera: si fueras en un cohete muy deprisa, tu reloj marcharía de manera diferente que un reloj en la Tierra.” Luego, Rivera apura al sabio: “¿Es el ejemplo de los hermanos gemelos en que uno viaja al espacio..?” Y éste confirma: “Sí. Uno va en un cohete y el otro se queda en Tierra y cuando el primero regresa, está en el futuro de su hermano. El efecto lo sufren los astronautas, pero es pequeñísimo, a lo mejor regresan una millonésima de segundo más jóvenes que si se quedaran aquí. Ahora bien, si los cohetes fueran muy rápidos, casi a la velocidad de la luz, un astronauta podría partir en 2008 y volver un año más tarde para él, pero habría transcurrido un siglo aquí, sería 2100, y conocería a sus tataranietos.”

Casualmente, en la mesa de la cafetería Iruña de la Plaza del Castillo de Pamplona donde me siento a tomar una cerveza con unos afroamericanos, encuentro un folio cicloestilado, de los que se entrega a los peregrinos del Camino de Santiago, que dice lo siguiente:

“Virila fue, a finales del siglo IX, monje del monasterio de San Salvador de Leyre, Navarra, del que llegó a ser abad y su figura histórica está perfectamente documentada en el Libro gótico de San Juan de la Peña (fol. 71). Mantenía el bueno del abad tremendas dudas sobre cómo sería el gozo de la eternidad. Es así que un día de plenitud primaveral se interna en el bosque cercano con estas meditaciones que leía en un libro. En la espesura del bosque aparece un ruiseñor, que con sus trinos distrae su atención de la lectura escatológica, apartándolo hasta una fuente. Allí queda prendado del canto del pájaro, hasta que se adormece. Cuando se despierta la naturaleza había cobrado nueva vida y no encuentra el camino de vuelta, hasta que al fin lo reconoce y al monasterio al fondo, que ahora es más grande, con iglesia mayor y nuevas dependencias que no comprende. Al llegar a la portería e identificarse, nadie le reconoce. Buscando en el archivo del cenobio encuentran un abad Virila “… perdido en el bosque…”, pero hacía trescientos años. Es entonces el monasterio una revolución por el milagro acaecido, y en pleno Te Deum de acción de gracias se abre la bóveda de la iglesia y se oye la voz de Dios “… Virila, tu has estado trescientos años oyendo el canto de un ruiseñor y te ha parecido un instante. Los goces de la eternidad son mucho más perfectos …”. Un ruiseñor entra entonces por la puerta de la iglesia con un anillo abacial en el pico, y lo coloca en el dedo del abad, que lo fue hasta que Dios lo llamó a comprobar la gloria eterna.”

jueves, 5 de junio de 2008

Beneficio de la ruina


El esplendor de la ruina está vincualado a la vegetalización y a la ausencia de materiales innobles no mineralizados. La ruina espléndida estaría formada, pues, por piedra y madera. La escayola, como los metales, las telas y plásticos son materiales innobles que, además, tardan en desaparecer.

Habría que ir a una clasificación de las aves en función de la rapidez en colonizar un edificio abandonado; clasificación que se obtendría utilizando los parámetros de una línea de investigación parecida, la que valora la rapidez en posarse en un objeto –farola, chatarra, mobiliario urbano- que se instala en sus áreas de campeo. (La restauración de un edificio supone la pérdida de capacidad para albergar especies rupícolas)

Sin embargo, es recomendable una maniobra de acercamiento a la ruina reciente. Por ejemplo prestar atención a las instalaciones ganaderas o a las estaciones de servicio cuando han sido dejadas “definitiva y absolutamente” por el hombre debido a razones de peso como, en estos dos casos, la inviabilidad de las pequeñas empresas del sector ante una situación general de exceso de oferta y el cambio de trazado de la red viaria por la construcción de una autovía. Se trata de configuraciones mortecinas que, contempladas a cierta distancia en sus primeras etapas de degradación, proporcionarán notable placer al diletante.

Escayola: yeso espejuelo calcinado.

Mineralizar: comunicar a una sustancia las condiciones de mineral o mena.

martes, 3 de junio de 2008

Restauraciones

Me escribe Milagros "Mila" Palma:

El arquitecto que te comenté es Marco Dezzi Bardeschi. Te envío una foto del milanés Palazzo della Ragione. Como verás la fachada parece que no la han tocado ya que ha mantenido las grietas, agujeros, y desconchones de los revocos. Sin embargo lo que no existía y tiene que poner nuevo, como la escalera que te mando, lo hace con un lenguaje moderno. Es un arquitecto bastante radical en sus teorías y totalmente enfrentado a la escuela de Roma que lidera Paolo Marconi (también radical en las suyas) que se limita a copiar y reproducir lo que existía. Teorías parecidas a Dezzi Bradeschi tienen en la Escuela de Venecia. De ésta es el arquitecto Francesco Doglioni que ha restaurado las villas de Palladio conservando todas su grietas. Te mando una de la restauración del Convento de San Cosme en Venecia en la que solo se limita a poner unas prótesis en las columnas siguiendo las teorías de Ruskin. Personalmente prefiero estas restauraciones a las falsificaciones a las que nos tienen acostumbrados, aunque en España
todavía se entienden poco.





sábado, 31 de mayo de 2008

Situación





























La mejor de las posturas. En el mejor de los lugares. Sentado. A la sombra. En primavera. Con la luz de espaldas. En una plaza de un pueblo andaluz. Frente a la iglesia. Que ha de tener campanario. Observando las aves. Por ejemplo en Villardompardo. Provincia de Jaén.

viernes, 30 de mayo de 2008

Analogía formal





















Mi amiga arquitecta Milagros Palma me manda tres espléndidas fotografías de la intervención de Moneo en la ampliación del Banco de España en la calle Alcalá. Dice: "Como ves ha simplificado la decoración pero desde lejos parece el mismo edificio. Es lo que llaman Método de la analogía formal."































Mascarones viejo y nuevo

martes, 20 de mayo de 2008

Papur























Editorial Eclipsados y

Fnac Plaza de España

le invitan a la presentación

del libro

Papur

de Francisco Ferrer Lerín.

Con la presencia de J. J. Ordovás,

Ignacio Escuín y el autor.

Fórum de la Fnac (C/ Coso, 25).

Zaragoza.

Martes, 27 de mayo. 20:00 h.

Foto: Fran Ferrer

domingo, 18 de mayo de 2008

Manuel Vilas

Por fin hallé la caja con tu cuerpo. El rótulo despistaba; ese Onuphrio Muralto, incómodo canónigo que te vaticinaba en sólo unos siglos, apareció ayer tras el encuentro pirenaico y la lectura atenta de tu Calor trepidante, de esa alta temperatura que no fue premio de Cuenca sí seguro premio de Otranto; excelencia del negocio que Pound llamara "solaz de los hombres solitarios" y aquí finos versos heat de nosocomio. No resisto y, vulnerando pérfidos derechos, copio un poema, un pedazo del mismo:

HU-4091-L

Adiós, hermano mío, la grúa fúnebre te conduce
al infierno del desguace.
Majestuoso, vas hacia la destrucción subido
en una grúa roja,
como si fueses Luis XVI camino de la guillotina,
y yo detrás.
Pareces un rey.
Soy el único que ha venido a tu entierro.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Cartelismo valenciano






























Cartel perteneciente a la Colección Manuel Ferrando
Exposición "Cien años de publicidad comercial en España"
Museo Casa de la Senyoreta
Calpe (Alicante)
Agosto 2003

Información sobre el cartelista Parrilla:
http://www.arte.sbhac.net/Carteles/Cartelistas/Parrilla/Parrilla.htm

viernes, 9 de mayo de 2008

La mano que mece la pluma 2.

Las mujeres de los escritores de los 50 volverán a ‘encontrarse’ en Jaca.
Del 15 al 18 de mayo se celebra la segunda edición de ‘La mano que mece la pluma’

El mes de mayo ha sido el elegido por la Universidad de Zaragoza y el Ayuntamiento de Jaca para realizar el segundo encuentro literario “La mano que mece la pluma”. Así, del 15 al 18 de mayo, las esposas y compañeras de los escritores que conformaron la “generación del 50” vuelven a Aragón para encontrase de nuevo este año.

Ángeles Torres, mujer del poeta José Hierro; Asunción Carandell, compañera del escritor catalán José A. Goytisolo; Olga Lucas, mujer del escritor y miembro de la Real Academia, José Luis Sampedro; Asunción Balaguer, compañera del conocido actor Francisco Rabal; Josefina Betancor, esposa del original poeta Manuel Padorno; Rosario Bofill, mujer del periodista y poeta Lorenzo Gomis; Ruth Bousoño, esposa del poeta asturiano Carlos Bousoño; Ivonne Hortet, mujer del editor y poeta Carlos Barral, alma máter, junto a Jaime Gil de Biedma de la generación literaria de los 50; Pilar Yvars, compañera del ensayista y periodista madrileño Eduardo Haro Tecglen; Eloísa Jagër, esposa del periodista y escritor Luis Carandell, y Clara Miranda, compañera del poeta zamorano Claudio Rodríguez acudirán por segundo año consecutivo a Jaca con el objetivo de facilitar el conocimiento de la obra de los escritores con los que convivieron y la repercusión que esta generación ha tenido en la expansión de la literatura en lengua española. La biógrafa María Angeles Cabré y la fotógrafa Colita también asistirán a este segundo encuentro.

Son las compañeras de hombres importantes en el mundo de la cultura en España y representantes de la primera generación literaria de la postguerra. Escritores y periodistas que, en ocasiones, han contemplado la vida a través de los ojos de estas mujeres que también han sido sus musas.

Tanto para la Universidad de Zaragoza como para el Ayuntamiento de Jaca este segundo Encuentro de ‘La mano que mece la pluma’ es un sentido reconocimiento a las mujeres que, a través de sus experiencias, pueden facilitar el conocimiento de la obra literaria de la “generación del 50”.

PROGRAMA

El jueves 15 de mayo está prevista la recepción y bienvenida a la ciudad de Jaca de este grupo de mujeres comprometidas. El viernes comenzará el programa del encuentro con una mesa redonda, a las 11 horas, en el Palacio de Congresos de Jaca, moderada por la periodista y escritora María Luisa Blanco y la escritora Carmen Riera. Bajo el título genérico “el cuento de todos los días”, se realizará un tributo a la historia oral con un recuerdo de primera mano de la literatura cotidiana en casa de los creadores.

Por la tarde, a las 18 horas, en la Biblioteca Municipal se inaugurará la exposición de fotografía “Los recuerdos más queridos”, que incluirá también una selección de libros de los autores representados. La exposición permanecerá abierta hasta el próximo día 23 de mayo. A las 19 horas se presentará el libro de Pilar Yvars “Historia interrumpida”.

“La escritura esposada” es el título que enmarca las sesiones previstas para el sábado 16 de mayo. A las 11 tendrá lugar una mesa redonda que tendrá como objetivo transmitir el papel de las mujeres de los literatos que siguen su vida en “la habitación propia”.

Por la tarde, a las 17.30 horas está prevista la última mesa redonda de este segundo encuentro literario. Los escritores José Luis Sampedro, Carlos Bousoño y Francisco Ferrer Lerín, junto con el presidente de la Conferencia de Rectores Universitarios Españoles, Ángel Gabilondo, han querido participar, junto a las mujeres protagonistas de este encuentro, en el debate “Escritura y vida: la prosa cotidiana. Hogar e intimidad”.

Para cerrar el encuentro en Jaca se ha preparado a las 20.30 horas la representación teatral “El tiempo es sueño”, obra escrita y dirigida por Rafael Álvarez “El Brujo”, e interpretada por la reconocida actriz Asunción Balaguer.

domingo, 4 de mayo de 2008

Estudio de cabezas de carnero






















Escuela Española. Siglo XVII.
Colección Hans Rudolf Gerstenmaier

sábado, 3 de mayo de 2008

Ya es verano en El Corte Inglés

Parece que fue Patricia Highsmith quien ofreció a la ciencia una de las más atinadas reflexiones sobre la conducta del ser humano; la formulación de la siguiente dicotomía: hay individuos que se cambian de ropa en público e individuos que lo hacen en privado. Ahora que llegan de nuevo los contumaces calores son muchos los componentes del magma social que, en aras de la consecución o mantenimiento de cotas de libertad, necesitan imperiosamente mostrar sus carnes hasta conseguir un celebrado escenario de carnes flojas, carnes amarillentas o, simplemente, carnes caducadas. Yo, al cumplir los cincuenta años, hice arrancar los espejos de mi hogar y, hasta donde llegó mi influencia, los de los lugares de trabajo y ocio que frecuentaba.

martes, 29 de abril de 2008

Vasari & Cheers





Franzsepp Würtenberger dice que "el espacio interior puede aislarse enteramente del mundo circundante" refiriéndose al Studiolo de Francisco I de Médicis que Giorgio Vasari creó en el Palazzo Vecchio de Florencia. El profesor insiste (El Manierismo, Rauter, Barcelona, 1964): "La estancia no tiene ventanas y es oscura, aislada de todo contacto con el mundo exterior. Es una celda para el estudio, destinada a albergar las íntimas meditaciones de un solo hombre." Eso es el bar "Cheers" aunque despiste la concurrencia de parroquianos; su spin-off, "Frasier", rescata la figura de uno de esos hombres solitarios.

lunes, 28 de abril de 2008

Atención a este libro

Antonio Ansón, novelista, poeta, ensayista, director de una colección de libros de fotografía, publica (2008) en la editorial Le Grand Os, de Tolosa de Francia, en edición bilingüe, 56 poemas bajo el rótulo Pantys Mortels. Aquí va uno:

Alberto Sus Lope murió chulapo y a la brasa, el más rápido
al volante de su carro de ruedas gordas
bajo los auspicios férreos de un camión que transportaba melones
desde Chilches: “el vivo retrato de Louis Armstrong”
comentó un bombero, y no precisamente por el color,
sino por la sonrisa musical
de su calavera dentuda con gafas derretidas y secas
cuando los violines histéricos pudieron al fin serrar la hojalata
y extraer con pinzas aquella sardina tostada y humeante.

miércoles, 23 de abril de 2008

San Jorge y el Dragón


Escribe hoy Juan Cruz en El País un artículo titulado El libro y la dentadura postiza que se encabeza con este párrafo: “El taxista que hace un año me preguntó si él debía leer Cien años de soledad, me dijo ayer que ya se había comprado el libro, en edición de bolsillo. 'No es muy grande’, me dijo. ‘Lo acabaré’. Pero aún no lo había comenzado. Los libros a veces son como las dentaduras postizas: se guardan en un bolsillo hasta que sea el momento de masticar. El taxista estaba a punto de masticar.” Esta historia tan bien contada me recuerda una anécdota surgida en mi primer viaje a Estambul. Conocí en el barco, en el que realicé el trayecto desde Barcelona, a una familia turca que vivía en la parte asiática de la ciudad, en una de esas casas de madera que, poco a poco, han ido sucumbiendo a los incendios y al abandono. Pues bien, insistieron en que los tres días que pensaba permanecer en Turquía hasta coger el tren camino de Moscú me instalara con ellos; yo acepté encantado y sólo llegar, con fruición oriental, fueron mostrándome todas las dependecias del pequeño edificio, empezando por la buhardilla que iba a ser mi habitación y terminando por un recién remozado a la europea cuarto de baño en el que destacaba una bañera medio llena de libros que, ante mi indisimulado estupor, fue descrita como adminículo poco necesario pero que al menos servía para almacenar objetos poco utilizados.


[Dedicado a mis queridas bibliotecarias de la Biblioteca Municipal de Jaca]

domingo, 20 de abril de 2008

Una giornata particolare

Llevaba varias semanas sin poder saldar la deuda. La compra mal programada de unos rotuladores había dejado pendiente el pago de 1,27 euros. Dos largas ausencias debidas a la boda de mi sobrino Sento en Barcelona y a la firma del contrato de edición del libro Papur en Zaragoza, sumadas a la tardía apertura de los comercios locales incompatible con mi horario de merodeo, prolongaban el sufrimiento que se originaba, dada mi condición de gran formalidad, al no resolverse con prontitud el conflicto. Así pues, esta mañana, encontrar abierta la papelería y regularizar la situación con el mismo dependiente que me había atendido supuso tranquilizarme e incluso alcanzar la satisfacción que muchas veces trae consigo la culminación de un proceso.

No esperaba que la pareja de aviones roqueros –Ptyonoprogne rupestris- estuviera ya afincada en el atrio occidental de la catedral. Por estas fechas, otros años, no se les veía evolucionar por la seo y por la plaza de San Pedro; o no habían regresado de sus cuarteles de invierno o se mantenían acantonados en solanas y lugares resguardados de los alrededores de la ciudad. Hoy, gozosamente, estaban aquí. Emitiendo débiles “chich” y “chrri” volaban rápidos sobre las cabezas de los feligreses, ignorantes de la presencia aviar, y se posaban breves instantes en los pequeños resaltes de la bóveda de cañón. Un aéreo y sutil complemento a la belleza del profundo pórtico.

Ano Cabarro Santisteban fue el rey de los energúmenos locales. Cazador, pendenciero, alcohólico irredento, por fín había reventado. Un grupito de curiosos se arremolinaba frente a la esquela pegada a la reja del atrio. La mala vista y la necesidad de alcahueteo proverbiales en las clases pasivas mantenían la cohesión e impedían que nuevos oteadores descubrieran la identidad del protagonista del documento. Pero, de vez en cuando, se producía una brecha y otro lector comprobaba aliviado que todavía no era él quien había fallecido sino, en este caso, un individuo más joven y, además, una acreditada mala persona, lo que triplicaba el placer y daba sentido a este inicio de la primavera.

sábado, 19 de abril de 2008

Mil máscaras
























Cartel de la cinta "Mil máscaras" (1966)
dirigida por Jaime Salvador y protagonizada por
Mil Máscaras.

jueves, 17 de abril de 2008

Cardelina y Fiemo

Fue en la Casa de la Cultura María Moliner de Jaca. Se presentaba el libro “Relatos de pasos perdidos” de la licenciada y profesora Sagrario Ramírez, una mujer vigorosa y resuelta cuya ágil escritura se siente particularmente cómoda en estos dos escenarios: la aldea de resonancias venatorias y la ciudad no exenta de vísceras y fluidos. En el animado coloquio alguien, de entre el público, con singular vehemencia, proclamó su fervor por uno de los relatos, el titulado “El puente”, un texto suburbial de hálito forense, y solicitó a la autora la apertura de una línea de producción centrada en lo policial, judicial, criminal en suma, ese estereotipo a menudo denominado novela negra. Luego, ante el asombro general, el participante avanzó un paso más reclamando geografía zaragozana para el recorrido del héroe, un detective, señaló, que incluso podría pertenecer al género femenino. La cosa pareció gustarle a Sagrario y, su editor, el eficaz Joaquín Casanova, dio un respingo y también un codazo al costillar de la escritora convencido de la brillantez de la idea y de la idoneidad de su pupila para llevarla a cabo.

Ya Don Quijote, expuso un edil realmente culto, desvió su ruta para no cruzar Zaragoza e ir directamente a Barcelona; quizá las justas a celebrar en la capital del Ebro eran de inferior calidad a las de la capital mediterránea. Un sacerdote recordó sin rencor la sentencia del novelista Juan Marsé que colocaba a Zaragoza a la cabeza de las ciudades de arquitectura franquista. La deriva fue inevitable. Situar las andanzas principales del flamante investigador en una urbe poco atendida literariamente concitaba comentarios para todos los gustos. Un sector del público, de aspecto universitario elegante, defendió el proyecto del arquitecto Joaquín Sicilia para vegetalizar el barrio de Delicias. Dos matrimonios, sin duda también del gremio, apostaron por oscurecer la ciudad, darle el tono cobrizo de la ermita de Santa María de Chalamera, convertir las aceras en terrazas entoldadas, ocultar las fachadas al viandante mediante voladizos y propagar la fiebre del rótulo, el pasquín y la pintada.Y de pronto, en mitad de la contienda, se hizo notar la voz de un rumano que solicitaba, sabiamente, reconduciendo el debate, la invención literaria de dos ayudantes para el jefe, dos hortelanos que aportarían, y esto fue ya empeño de la sección agraria de la sala, el sentido común y la experiencia bajo una capa de sana socarronería como contrapunto al pesquisidor implacable.

Apagaron las luces como único medio para clausurar el acto. La gente, sin embargo, no salió en tropel, quizá porque aún andaban enzarzados puliendo los detalles. En cualquier caso, y a medida que alcanzaban la calle, pudo constatarse que el número de asistentes había aumentado, en pocos minutos, de modo inaudito. Sagrario y Casanova aparecieron los últimos, rodeados por una turba de promotores inmobiliarios que ofrecían el despacho idóneo para ubicar al protagonista (creo que eligieron uno en el Coso por lo sórdido del portal y por la incierta escalera). Al fin, la irrupción de un automóvil, los gritos de sus ocupantes implorando ayuda, la noticia, que corrió como la pólvora, de un nuevo caso de bestialismo en la comarca, y Sagrario empuñando el móvil para llamar a filas a sus subalternos C. y F. ahora en Berdún dando buena cuenta en El Rincón de Emilio de un excelente plato de boliches, agotaron la fiesta de las letras. El argumento de “El extraño caso de la emasculación del carnicero” no voy a contarlo; mejor lo compran y lo leen.

Heraldo de Aragón
20/12/07