viernes, 26 de agosto de 2016

La Orden de Toledo




















Salvador Dalí, María Luisa González, Luis Buñuel, Juan Vicens, José María Hinojosa, José Moreno Villa. Venta de Aires (Toledo). 1924.

La orden surrealista de Toledo.

lunes, 15 de agosto de 2016

Segal














































Vidal Martín Sancho fotografía esta obra de George Segal (EE.UU, 1924-2000) expuesta en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, dentro de la muestra "Escultura hiperrealista 1973-2016", con el ánimo de enviármela al considerar el gran parecido con mi persona.

viernes, 5 de agosto de 2016

Cheruta



En la cuneta verde, tras unos matorrales, aparece, de súbito, un hombre extranjero inclinado o, más exactamente, un hombre extranjero a horcajadas sobre una bicicleta inclinada en la que transporta un animal llama, vivo, atado con unas correas a una plataforma metálica situada encima de la rueda trasera. El hombre me habla de Cheruta como de un lugar en el que hay mucha fauna, e interpreto que quiere decir muchas aves ya que habrá descubierto que soy ornitólogo al ver los prismáticos que llevo colgando del cuello, pero su primera intervención consistió en recitar un burdo refrán cuya enseñanza era que para conseguir caza hay que llevar escopeta. Hace unos años, los extranjeros que venían por aquí hablaban sus lenguas propias y se les entendía mejor que ahora en que creen que hablan la nuestra; este, por ejemplo, confunde los géneros gramaticales y reduce el discurso a la alabanza de Cheruta, que pienso será una isla mediterránea o una localidad de una isla mediterránea. Me voy, rápido, porque las nubes amenazadoras se ciernen sobre este pequeño valle boscoso, en forma de barranco, que nace de un punto oscuro e indefinido. Tengo la sensación de que el coche lo he dejado lejos y de que no voy a llegar a tiempo antes de que acabe el día, o es el tiempo del sueño lo que de verdad se está acabando. El extranjero, ¿de Malta?, sigue hablando de Cheruta cuando, antes de doblar la primera curva, me giro para despedirme y, entonces, me doy cuenta de que no sé cuál es la grafía correcta del topónimo si he de buscarlo en la Enciclopedia Universalis, pero ya es tarde, no puedo volver.